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viernes, 20 de septiembre de 2013

POESÍA. "La recta". Antonio Luis Ginés (Iznájar, Córdoba, 1967)

Antonio Luis Ginés

   Un poema de Aprendiz, nuevo libro de Antonio Luis Ginés, publicado por EDICIONES DE LA ISLA DE SILTOLÁ, Colección TIERRA.

LA RECTA
Conduzco por la misma recta que mi padre,
miles de veces, llevó
su ford fiesta metalizado.

Es el mismo punto cuando se mira desde el cielo,
la misma exactitud en el trazado.
En esa recta muchas veces iba dormido,
en el asiento de atrás, mientras
él nos llevaba hacia el centro de la vida,
huyendo de la muerte y sus ajuares,
dejando atrás la oscuridad.

Atrás queda el paisaje de la infancia,
las risas, las travesuras,
los besos, los amores imposibles,
la promesa de que un día volvería.

Cuando se apagan las últimas voces
en algún lugar de ese trayecto,
un hombre conduce en la recta,
y es imposible saber si es atrás
o adelante, no sabemos del tiempo,
solo de su voracidad.



sábado, 12 de noviembre de 2011

POESÍA. "Merendero", de Antonio Luis Ginés (Iznájar, Córdoba, 1967)

Antonio Luis Ginés

MERENDERO

Sólo una vez me detuve en el merendero. Me han contado que aquí muchas tardes fumabas tus cigarros, como si siempre fueran los últimos, en silencio, perdido en un paisaje que se desmoronaba vacío, artificial, lejos ya de ti. Llegar a la vejez para qué, si más que nunca los sentidos te abandonan a un espacio en el que nadie se adentra, en el que nadie te oye.
Tabaco negro, un poco de tos, barba de dos días.
Cuando paso por el merendero, aún te veo ahí, apoyado en tu bastón, serio. Lanzas el humo de tu cigarro contra un cielo inquietante: pareces llamarnos con el afecto de quien aún no ha partido, de quien pide la última calada, ese segundo de despedida que nunca se acaba
sino con nosotros mismos.

   Del libro Picados suaves sobre el agua, Bartleby, 2009. Madrid.

viernes, 11 de noviembre de 2011

POESÍA. "Dígitos", de Antonio Luis Ginés (Iznájar, Córdoba, 1967)

Antonio Luis Ginés

DÍGITOS

Telefoneas. El mismo sitio desde el que llamabas a aquella chica que vivía en la zona antigua, la misma que ahora te cruzas y simula no haberte besado nunca. Parece más bien una de aquellas noches, extraviada en algún portal de la memoria, con el sabor a piel oscura y a risa alegre enrareciendo el aire en el rostro. Marcas despacio los dígitos. De un balcón cercano viene Most of the time de Dylan y un escalofrío de casa vacía en la espalda te recorre los labios con dureza. El tiempo se quedó atrapado aquí, al acecho, contigo dentro y quizás esperas oír otra voz, otra forma de abrazo al acabar la jornada.

   Del libro Picados suaves sobre el agua, Bartleby, 2009. Madrid.

jueves, 10 de noviembre de 2011

POESÍA. "Tanto", de Antonio Luis Ginés (Iznájar, Córdoba, 1967)

Antonio Luis Ginés

TANTO

Haberte conocido a través de tu ropa en el tendedero. Medir distancias, preguntar tallas, modelos. En el buzón ni un nombre para darte el grito en la escalera, cuando el deseo estira los miembros y pide conocerte en tu sudor. Qué sé de tus líneas, qué espacios abren en el cuarto más oscuro; es fácil imaginar la intensidad de tu cuerpo si la luz se acerca demasiado. Haberte conocido así no es mucho, casi nada, sin embargo sé tanto de ti, y tan poco. Si mañana te mudas; mañana, con un solo de Petrucciani, toda la ciudad aullaría, por la ventana,
para mí.

   Del libro Picados suaves sobre el agua, Bartleby, 2009. Madrid.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

POESÍA. "Araña", de Antonio Luis Ginés (Iznájar, Córdoba, 1967)

Antonio Luis Ginés

ARAÑA

Cuando vuelvo la ciudad parece inofensiva. Las luces son arañas que parpadean y te deslumbran. Es el ojo de un huracán: su abrazo te engullirá como animal hambriento. Sabes que no podrás huir más allá de la noche, que te gustaría quedarte, detenido el instante y el motor, en esta zona de descanso. Observar el parpadeo: todo un mundo de posibilidades, de vidas, que agitadas se despiden del día. Te gustaría quedarte así, sin más ruido que tu respiración, el vaho contra la luna delantera. Pero el deseo no vence:
y, en cinco minutos,
estarás allá abajo,
serás otra araña
insignificante,
que no puede escapar
a su propio hilo.

   Del libro Picados suaves sobre el agua, Bartleby, 2009. Madrid.

martes, 8 de noviembre de 2011

POESÍA. "Jungla", de Antonio Luis Ginés (Iznájar, Córdoba, 1967)

Antonio Luis Ginés

JUNGLA

El hombre de la grúa no se mordió la lengua:
Cuanta más gente trato
más quiero a mi perro”.
Entonces no entendimos nada.
Los tres allí apretados, de regreso,
dejándonos la vista en las casitas diseminadas,
sin preguntas sobre familias
que no sabrían de nuestra existencia.
Al cruzar los primeros barrios nos pudo el ajetreo
endemoniado, las bocinas roncas
de pedir auxilio, la trampa del bullicio,
puños en alto, amenazas, gente poco feliz.
Silencio de animales perplejos, impotencia
de hallarnos perdidos,
los tres, ante nosotros mismos,
cada uno a su manera, sin un lugar seguro
donde dejar que las manos
descansaran, sin querer bajarnos de la cabina,
conteniendo el fiero animal
que a menudo nos suplanta
con tristes ladridos en campo abierto.

   De Animales perdidos, Plurabelle, 2005, Córdoba

lunes, 7 de noviembre de 2011

POESÍA. "Animales perdidos", de Antonio Luis Ginés (Iznájar, Córdoba, 1967)

Antonio Luis Ginés

ANIMALES PERDIDOS

Nos llama un ser querido sólo por escucharnos.
Cercanía es consuelo. Conocemos ese impulso
pero apenas sabemos qué frase es la siguiente.
El calor del contacto nos sacude debajo
de la ropa, nos devuelve a la vida
entre palmadas y besos; una pequeña fiesta
a la que no siempre estamos invitados.

Acto seguido llamamos a alguna amiga,
buscando ese golpe de voz que nos aliente,
y ahora somos nosotros los que pedimos
unos minutos de escucha, ternura
para entregarnos torpes, imprecisos, dispersos.

Extraña noche en la que andamos
buscándonos con paso cambiado, tan confusos,
sin luna que nos coma a besos
ni bosque para aullar bajo los árboles.
Animales perdidos bajo el cielo.

   De Animales perdidos, Plurabelle, 2005, Córdoba