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sábado, 6 de febrero de 2010

PRENSA. "El instituto Maimónides defiende la 'inocencia' del profesor denunciado", en "El Día de Córdoba"

Alumnos del "Maimónides", ayer, durante la protesta

El instituto Maimónides defiende la "inocencia" del profesor denunciado


Unos 500 alumnos paran una hora sus clases para protestar por la "falsa acusación" de Córdoba Educa en Libertad, que comparó el sexo entre personas con la zoofilia.

L. Chaparro

Alejandro Correa, alumno de tercero de Secundaria del instituto Maimónides, no sabía lo que significaba la palabra zoofilia hasta hace apenas unos días. Este menor ha conocido su significado de una forma poca ortodoxa; en concreto, después de que la plataforma Córdoba Educa en Libertad denunciase que un profesor de Educación para la Ciudadanía asegurase que la "naturaleza da el sexo para que lo utilicemos con otra niña, con niño o con un animal".
Para defender la inocencia del docente y en protesta por la "falsa acusación" del citado colectivo, medio millar de alumnos del Maimónides pararon ayer sus clases durante una hora y negaron, uno tras otro, la presunta afirmación. "Eso no lo ha dicho en clase, ni por asomo y, además, el tema del sexo no lo hemos tratado aún", aseguró Carlos Garrido, estudiante de tercero de Secundaria, y que también decidió sumarse al acto. Para José Ramón Caballero, la denuncia "es una vergüenza y un ultraje porque en Educación para la Ciudadanía aún no se ha llegado al tema de la sexualidad".
Todos los comentarios que se oyeron en el patio del Maimónides fueron similares, tanto entre los alumnos como entre los profesores. "Es absurdo e imposible y eso lo ha tenido que decir alguien sin escrúpulos", manifestó uno de los docentes, quien consideró que con la falsa denuncia todo el claustro está "escandalizado". Es más, entre los docentes reconocieron que todavía "ningún alumno puede corroborar" si el comentario es cierto.
Las consecuencias negativas que la denuncia va a provocar en la imagen del instituto y en el propio profesor fueron otro de los aspectos a los que se aludieron durante la concentración, sobre todo en la forma en la que se va a reparar el daño del profesor denunciado. Al respecto, la delegada de Educación, Antonia Reyes, mostró su apoyo a la dirección del centro, que ha decidido denunciar al colectivo por difamación. Aseguró que estos hechos "han lesionado la imagen del centro" y también han provocado que se pueda dudar "de la honorabilidad profesional del profesor".
Antes de finalizar la protesta, los alumnos leyeron un manifiesto en el que aseguraron que "somos suficientemente inteligentes para no ser manipulados ni convencidos". "Tampoco queremos ser una herramienta que se pueda usar para suscitar el intenso debate político en el que España se ve inmersa en este momento: nos referimos, por supuesto, al debate de Educación para la Ciudadanía sí o si la asignatura no se imparte", reza el manifiesto.

jueves, 4 de febrero de 2010

TODOS CONTRA LA CALUMNIA. EL IES "MAIMÓNIDES": UNA ENSEÑANZA DE CALIDAD


Se hace camino al andar.
¡Cuánta razón tenía Antonio Machado! Cada uno de nosotros se encuentra en la vida con un camino por hacer; sus curvas, sus revueltas, sus espinas y sus magníficas rosas de pasión están creadas por nosotros, por nuestra manera de enfrentarnos a los retos, por nuestra forma de relacionarnos, por nuestras apetencias y deseos, por nuestros egoísmos, por nuestras virtudes... y por lo que encontramos en los demás.
Un camino para que el hay que tener unas instrucciones básicas, unas ayudas que sirvan para orientarnos, para que tengamos la posibilidad, cuando la ocasión sea llegada, de ver y crear más rosas que espinas. ¿Y qué es la educación en este siglo XXI sino ese manual para la libertad, para el pensamiento crítico, para proporcionar las pistas que allanarán y harán más fértil y solidario ese camino? ¿A quiénes? Evidentemente, a los alumnos y alumnas de todos los centros de enseñanza. A ellos tenemos la obligación de facilitarles ese camino, de mostrarles las dificultades y los mecanismos que pueden emplear para sortearlas; de hacerles ver que son ellos, con su cabeza y con su corazón, los que tejerán su futuro, los que harán su camino, su vida.
¿Quiénes hemos elegido la misión de allanar ese camino? Nosotros, los profesores y los maestros. Nosotros, quienes, a pesar de todas las dificultades con que la sociedad nuestra nos rodea, seguimos siempre adelante -con nuestras riquezas y nuestros lastres, con nuestros encantos y nuestras debilidades-, tratando de conseguir -por las rectas rutas de nuestra categoría de seres humanos- que los jóvenes encaren su existencia con un equipaje de conocimientos y habilidades suficientes y enriquecedores.
Pero (todos sabemos que es cierto) no es nada fácil educar. Caemos muchas veces y nos volvemos a levantar, y un día y otro, un mes y el siguiente, un año viejo y otro nuevo, insistimos en allanar ese camino de la vida a nuestros alumnos. Hasta que, desgraciadamente, a veces, chocamos con la oscuridad, con la confusión, con la mentira, con el rumor, con la calumnia interesada, con la información tergiversada, con la verdad prostituida -es la mentira, otra vez, sin ninguna duda-..., con la falta de claridad, con el insulto, con lo irracional.
Y te toca a ti, y me toca a mí, y a todos nosotros.
Nuestros nombres aparecen asociados con la brutalidad. Y nos insultan, nos lapidan, nos linchan. Y esas fuerzas negras se ocultan y no nos dan posibilidad de defendernos: no hay salida: el ofensor no muestra sus pruebas -no las tiene-: es la encarnación del fanatismo. Porque le importa poco atacar a un profesor, a una persona que enseña a construir caminos de humanidad.
Ese profesor, ahora, imparte Educación para la Ciudadanía; y tiene su nombre y apellidos. Pero hoy, y siempre, en estas circunstancias, yo también soy ese profesor; hoy, todos los profesores y profesoras del IES "Maimónides" impartimos Educación para la Ciudadanía.
Y entre todos, porque -repito- todos, en este momento y siempre, somos profesores de esa asignatura, lograremos aquello que decían los versos de Nicolás Guillén:

cerrar la muralla al sable del coronel, al alacrán y al ciempiés, al veneno y al puñal, al diente de la serpiente.

Abrir la muralla a la rosa y el clavel, a la paloma y el laurel, al mirto y la yerbabuena, al ruiseñor en la flor, al corazón del amigo.