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domingo, 11 de julio de 2010

POESÍA. "Supervisores celestiales", de Charles Simic (nacido en Belgrado, Yugoslavia, en 1938)

Charles Simic
Supervisores celestiales

¿Cuentan mis pasos meticulosamente?
¿Han llegado a una cifra
de muchos ceros separados por puntos?
¿Podría yo haber caminado hasta la estrella más cercana?
Rememoradme, por favor,
uno de mis primeros pasos,
quiero el traje planchado que usaba ese día,
quiero que mi madre me coja la mano firmemente.
Esa debe ser mi abuela ahí
en el ataúd abierto. Sus manos están agrietadas
de tanto fregar
el suelo por el que caminamos con zapatos negros.
Los tres pasitos que di entonces
para que pudiera ser levantado y besarla,
y los tres igualmente pequeños que di para retroceder...
¿Todavía resuenan en magnitudes que retroceden eternamente?
¿Podría este perrazo sentado como una esfinge
junto a la gris costa atlántica
todavía oír crujir mis zapatos nuevos
al otro lado del mundo?

sábado, 10 de julio de 2010

POESÍA. "Ojos sujetos con pinzas", de Charles Simic (nació en Belgrado, Yugoslavia, en 1938)

Charles Simic
Ojos sujetos con pinzas
Cuánto trabaja la muerte,
nadie sabe cuántas largas horas
labora cada día. Su pequeña
esposa siempre sola,
planchando la ropa de la muerte.
Sus bellas hijas arreglan
la mesa para la cena de la muerte.
Los vecinos juegan lanzando
herraduras de caballo a una vara
en el jardín, o se sientan a beber
cerveza frente a la puerta. La muerte,
mientras tanto, visita una insólita
zona del pueblo en busca de alguien
que tose amargamente, pero la dirección
es confusa, ni aún la muerte
la puede descifrar entre tantas puertas
atrancadas por el miedo a la muerte…
Y una fina lluvia comienza a caer.
Se aproxima una noche
de tormenta, un fuerte vendaval.
La muerte no tiene ni un periódico
para cubrir su cabeza, ni siquiera
una peseta para pedir el que cuelga
de una pinza, agitado por el viento,
y ahora se desviste con cuidado,
adormitado, tendiéndose desnudo
en su lado de la cama
dispuesta sólo para la muerte.