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miércoles, 6 de julio de 2011

PRENSA. 6 julio 2011

   En "El País":

1. El héroe. Columna de Elvira Lindo.

2. Tiempos. Por David Trueba.

3. Veraneando con superventas. Por Manuel Rodríguez Rivero.

4. La ONU denuncia la impunidad de la violencia sexual en Europa. Por Sandro Pozzi. Solo un 14% de los casos abiertos por violación acaba en condena - En medio mundo no se castigan las agresiones domésticas ni los abusos en el matrimonio. Informe de la ONU sobre la violencia contra la mujer.

5. Preguntas incómodas a los indignados. Artículo de Juan Arias.

6. ¿Un mundo con tres monedas de reserva? Artículo de Paul Kennedy, profesor de la cátedra 'Dilworth' de Historia y director de Estudios de Seguridad Internacional en la Universidad de Yale. Traducción de Juan Ramón Azaola. Las previsiones apuntan a que en 2025 las tres economías más grandes serán Estados Unidos, la Unión Europea y China. En un nuevo orden mundial quizá el euro y el yuan deban subir su estatus e igualarse al dólar.

7. Twitter no bastaba. M. Á. Bastenier, sobre Chávez y Venezuela.

domingo, 19 de junio de 2011

PRENSA (1). 19 junio 2011

   En "El País":

1. Cobertura. Columna de Manuel Vicent.

2. Nonagenarios en la manifestación. Por José María Ridao. Según Stéphane Hessel, autor de 'Indignaos', el ensayo de Edgar Morin 'La vía para el futuro de la humanidad' contiene la respuesta a muchas de las preguntas que él formula en su libro.

3. Su nevera vieja contamina África. Reportaje de Rafael Méndez. El tráfico de chatarra electrónica sucia hacia países pobres crece para eludir el reciclaje - España ha detenido contenedores con residuos rumbo a Pakistán y China.

4. El espejismo generacional. Artículo de Juan Goytisolo.

   En el suplemento Domingo:

5. Son mexicanos, son valientes. Reportaje de Pablo Ordaz. "¿No tiene usted miedo, alcalde?" "Todos tenemos miedo, compadre". Cada vez hay más mexicanos que se plantan ante el narco y se enfrentan al terror a pecho descubierto. Aquí están sus historias.

6. Una dictadura personal. Francisco Franco ejerció una amplísima gama de poderes ejecutivos, legislativos y judiciales. A lo largo de su régimen, la facultad última de decisión quedó siempre en sus manos. Extracto de un libro de Enrique Moradiellos.

7. El proceso de Ratko Mladic. Por Bernard-Henri Lévy. Este juicio será una pésima noticia para todos los criminales de guerra, los tiranos y los psicópatas del mundo. Pues, una vez más, el mensaje es claro. La justicia internacional existe.

8. De noche y de día. Por Elvira Lindo.

9. Una desgracia de diccionario. Por el historiador Santos Juliá.

10. España no es Egipto. Por Lluís Bassets.

jueves, 9 de junio de 2011

POESÍA. Blog: "Poetas del 15 de mayo"

Presentación del blog:

   Bienvenidos a la antología poética del movimiento 15 de mayo. En este blog participan poetas de todos los países, que, con sus palabras, se adhieren a la lucha por una democracia real.

   Elegimos un poema de los aparecidos hasta el momento:

SONETO 15 M

Casi cinco millones de parados,
ingenieros buscando en la basura,
mileuristas huyendo de la usura,
hambre, tedio, hipotecas, embargados.

Un tropel de mendigos ilustrados,
becarios con cuarenta, la futura
incertidumbre, emigración, locura:
sin pensión, sin vivienda y explotados.

En la Puerta del Sol el pueblo acampa,
cuando la indignación hace la fuerza
y gobierna el corrupto y el banquero.

Por una democracia real, sin trampa,
por que los ideales no se tuerzan
y cese la injusticia, el aguacero.
                                      Verónica Aranda

Gracias a Lola Cañero por su envío.

domingo, 29 de mayo de 2011

PRENSA (2). 29 mayo 2011

   En "El País Semanal":

1. Cómo hacer frente a la hipocondría. Reportaje de psicología. Por Xavier Guix. Muchas personas sufren la sensación de padecer enfermedades graves al mínimo síntoma real o imaginario. La solución pasa por atajar los temores y aprender a pensar diferente.

2. "La indignación debe ir seguida de compromiso". Entrevista a Stéphane Hessel. Por Jesús Ruiz Mantilla. Con 93 años, este diplomático francés, escritor y activista del progreso, ha inspirado a los jóvenes europeos, y con mucha fuerza a los españoles, bajo el lema de su libro: '¡Indignaos!'.

3. Vivir con miedo. Reportaje de Luis Miguel Ariza. Se siente o intuye el peligro y se reacciona sin poderlo controlar. El desastre nuclear de Japón o el reciente terremoto de Lorca han puesto caras al miedo en los últimos tiempos. Los investigadores centran sus estudios en una amígdala cerebral, pero la pregunta es: ¿sería bueno poder alterarlo? Tener miedo es uno de nuestros sistemas de protección. No sentirlo es tan peligroso como vivir dominado por él.

4. Lo visible y lo invisible. Reportaje: "Entre dos mares: del Atlántico... al Mediterráneo". Por Manuel Rivas. Los crepúsculos. La tempestad cuando la espuma abraza los faros. Las mareas y el abandono que deja sobre la tierra húmeda. Retratos mágicos y personales del océano y los mares que bañan España, en los últimos días de la primavera. El alma serena. Por Manuel Vicent. En el océano Atlántico, en el mar Cantábrico o en el Mediterráneo se repite la función: espectadores ávidos de atardeceres, unos sosos, otros sangrantes de belleza. Un trago a sorbos en la terraza favorita. Y de fondo, el poderoso y vibrante pulso de la naturaleza.

5. Bulla, bulla. Por Javier Marías.

martes, 24 de mayo de 2011

PRENSA. 24 mayo 2011

   En "El País".

1. ERE. Columna de Rosa Montero.

2. Empobrecimiento. Por Enrique Vila-Matas.

3. La hora del arquitecto joven y la vivienda útil. Reportaje de Anatxu Zabalbeascoa. La crisis acaba con el culto a las construcciones de las grandes estrellas - Las nuevas generaciones copan hoy los premios internacionales - Frente al genio y la osadía, se demanda eficacia.

4. "No era la primera amenaza, pero Silvia no se esperaba esto". Por Carmen Morán. Un hombre mata al padre, al hermano y al novio de su expareja y hiere a esta y a su madre en presencia de sus hijos en una comarca minera asturiana.

5. Fecha límite: 2016. Artículo del escritor Rafael Argullol.

6. ¿Y quién administra la indignación? Artículo de la periodista y escritora Irene Lozano.

7. Un diccionario reúne términos amatorios de la literatura latina. por Lucía Vallellano.

   En "El Día de Córdoba":

8. CINE. La huida de la realidad. Crítica de la última película de Woody Allen, Midnight en París".

domingo, 22 de mayo de 2011

PRENSA CULTURAL. "Babelia". "La indignación no es suficiente", por Daniel Innerarity

Daniel Innerarity

   En Babelia, suplemento cultural de "El País":
La indignación no es suficiente

DANIEL INNERARITY 21/05/2011

   En una sociedad con ciudadanía de baja intensidad, desafección galopante hacia la política, debates planos y argumentos inexistentes, cualquier llamamiento a sumarse a las críticas encuentra una inmediata acogida. Si quien escribe ¡Indignaos! es Hessel, que es además un luchador de la Resistencia francesa, uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y si quienes han escrito Reacciona son personas de indudable talla intelectual, entonces resulta imposible llevarles la contraria o matizar sus opiniones sin parecer un mercenario del sistema.
   Et pourtant... La indignación es una virtud cívica necesaria pero insuficiente. Lo siento por estos autores pero yo veo las cosas de otra manera y el problema fundamental en otro sitio. De entrada, no nos sobra indignación sino todo lo contrario. Indignación la hay en todas partes; basta hacer un poco de zapping y uno se encuentra, sobre todo, gente indignada (preferentemente en los canales de la extrema derecha). Indignados están, por ejemplo, los que creen que el Estado de bienestar disminuye pero también los que consideran que está yendo demasiado lejos, los que piensan que ya hay demasiados extranjeros, los fanáticos de todo tipo, aquellos cuyo miedo ha sido agitado por quienes aspiran a gestionarlo.
   Nuestras sociedades están llenas de gente que está "en contra" y escasean los que están "a favor" de algo concreto e identificable. El problema es cómo nos enfrentamos al hecho de que lo que moviliza son energías negativas de indignación, afectación y victimización. Es lo que Pierre Rosanvallon ha denominado como "era de la política negativa", en la que quienes rechazan no lo hacen a la manera de los antiguos rebeldes o disidentes, ya que su actitud no diseña ningún horizonte deseable, ningún programa de acción. En este panorama, el problema es cómo distinguir la cólera regresiva de la indignación justa y poner esta última al servicio de movimientos con eficacia transformadora.
   ¿Y si el público que escucha con agrado esas imprecaciones no fuera la solución sino parte del problema? Pedir a la gente que se indigne equivale a darles la razón para que continúen como hasta ahora, viviendo en una mezcla de conformismo e indignación improductiva. Lo revolucionario sería romper eficazmente con el populismo, con esa inmediatez y adulación que está en el origen de nuestras peores regresiones. Y este tipo de llamamientos sigue ofreciendo explicaciones simples para problemas complejos. La indignación deja de ser un exabrupto inofensivo e ineficaz a la hora de modificar los hechos intolerables que la suscitan cuando incluye además algún análisis razonable de por qué pasa lo que pasa, si identifica bien los problemas en vez de contentarse con haber encontrado a los culpables, si propone algún horizonte de acción.
   ¿Y si la indignación actuara en beneficio de quienes están satisfechos o incluso son responsables del estado de cosas contra las que nos indignamos? Puede ser que esas explosiones de airada protesta sean menos transformadoras de la realidad que el trabajo sostenido en el tiempo para formular buenos análisis y esforzarse pacientemente por introducir algunas mejoras. Se podría hablar de una función conservadora de la indignación que estabiliza los sistemas como lo hacen las válvulas de escape o las canas al aire, tan funcionales a la hora de dejar las cosas como están. Ese algo más que necesitamos para transitar hacia un mundo mejor no es una mayor exageración dramática de nuestro descontento; es, de entrada, una buena teoría que nos permita comprender lo que está pasando en el mundo sin caer en la cómoda tentación de escamotear su complejidad. Solo a partir de entonces pueden formularse programas, proyectos o liderazgos que permitan un tipo de intervención social eficaz, coherente y capaz de resultar atractiva para una mayoría que no esté formada solo por gente cabreada.

   ¡Indignaos! Stéphane Hessel. Traducción de Telmo Moreno Lanaspa. Destino. Madrid, 2011. 64 páginas. 4,75 euros. Reacciona. Varios autores. Aguilar. Madrid, 2011. 176 páginas. 9,02 euros.

   Daniel Innerarity (Bilbao, 1959) es catedrático de Filosofía Política y Social, investigador 'Ikerbasque' en la Universidad del País Vasco y director del 'Instituto de Gobernanza Democrática' (www.globernance.com). Es autor, entre otros libros, de El futuro y sus enemigos: una defensa de la esperanza política y La renovación liberal de la socialdemocracia.

viernes, 20 de mayo de 2011

PRENSA. "La hoguera y las cenizas", por Vicente Verdú. (Sobre la democracia y el "Movimiento 15-M")

Vicente Verdú

   En "El País":
La hoguera y las cenizas

VICENTE VERDÚ 19/05/2011

   Cuesta decirlo, pero resulta lastimoso escuchar las explicaciones que dan a sus protestas los participantes en el llamado movimiento del 15-M. Y no se diga ya de la afasia que acompaña a la enunciación de alternativas. "Otra política es posible". ¿Cuál? ¿Por qué medios? ¿En qué sistema?
   El vacío que ha dejado el fracaso de esta democracia envejecida se corresponde con el vacío de la juventud airada. Un vacío ante otro vacío, ya sea de pensamiento, de palabra u obra.
   A un pecado de omisión se le encara otro pecado de lo mismo. La diferencia es que a la corrupción se opone la "indignación" y a la injusticia la "reacción" justa. Pero no hay quien saque de este punto muerto al tremendo cadáver. Los "indignados" piden "democracia real ya", pero ¿qué es la democracia existente sino "la democracia real"?
   Ocurre aquí lo mismo que ocurría con el "socialismo real". Pedíamos un socialismo de verdad pero la verdad era sencillamente así de horrenda. Otra cosa era, frente al "socialismo real", el socialismo ideal o el socialismo de Marx. Como otra cosa efectivamente opuesta a la "Iglesia real" sería, para los buenos cristianos, la genuina Iglesia de Cristo. Pero ¿dónde están esos modelos? ¿Se hallan en lo real o son precisamente buenos porque viven en lo ideal?
   Cuesta decirlo, pero la "democracia real" es esta democracia de baja calidad, coherente con la comida basura, la telebasura, el malestar de las aulas y las malas barras de pan. Y tampoco es cierto que en el pasado una ética superior mantuviera las cosas en un nivel ejemplar. El pasado se ha pasado precisamente porque sus artículos se han revenido y en su momento no sirvieron para soportar la evolución.
   Cuesta decir estas cosas pero nada cuesta afirmar que esta Crisis es una Crisis General. Y sin vuelta atrás. No hay una democracia que recuperar ni tampoco un sistema de representación a imagen y semejanza de este pero depurado y bruñido para el provenir. El modelo ha fenecido.
   ¡Indignaos! es el grito que brota naturalmente de los viejos más honestos. De hecho, ellos son los mejores e impotentes ideólogos de esta protesta que los jóvenes toman como consagración de su malestar. Efectivamente, toda irritación es un estadio hacia la transformación pero ¿qué? ¿cuál?
   La gran diferencia respecto al movimiento del 68, con el que se compara este 15-M, es que allí no faltaban ideas ni pensamientos, ni alternativas, ni hermosas teorías. Era la época de oro de todo eso.
   Hoy, sin embargo, no es ayer ni, por tanto, es cabal regresar medio siglo atrás para recoger las cenizas vintage de lo que se quemó en aquella hoguera de ideas. Ahora, sin embargo, no hay idea que perseguir ni pensamientos que desarrollar. La información y la acción sustituyen ahora, aquí y allá, a la reflexión elaborada e ilusionada. En consecuencia, sin ideas tampoco hay "ideal" que alcanzar.
   A la destrucción del sistema desde su interior siguen las fuerzas de destrucción desde las afueras. La destrucción, el terremoto, el terrorismo, el tsunami, la agitación y las matanzas árabes son la actualidad. O, como dice el Eclesiastés (3, 1-11): "Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol: un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado; un tiempo para edificar y un tiempo para demoler, (...) un tiempo para buscar y un tiempo para perder; un tiempo para guardar y un tiempo para tirar; un tiempo para amar y un tiempo para odiar...". O como exclama el Apocalipsis (13.9): "Si alguien tiene oídos que oiga".