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viernes, 6 de febrero de 2015

PRENSA CULTURAL. Entrevista al escritor Philip Kerr

   En "El País":
PHILIP KERR | ESCRITOR

“Si escribes sobre fútbol has de escribir sobre sexo”

Philip Kerr pasa del noir histórico al thriller deportivo con su nueva novela



El escritor escocés Philip Kerr durante su estancia en Barcelona. / ALBERTO ESTÉVEZ (EFE)

Philip Kerr (Edimburgo, 1956) ha desembarcado en la alineación de BcNegra en plena forma y con gran dominio del balón. Llega al festival de novela policiaca tras el regate que ha supuesto su cambio de registro a una nueva serie criminal ambientada en el mundo del fútbol y que arranca con Mercado de invierno (RBA). Así, Kerr pasa del noir histórico al thriller deportivo, de la Segunda Guerra Mundial a la Premier (League), del detective berlinés Bernie Gunther, reclutado por los servicios de seguridad del III Reich, al investigador amateur escocés Scott Manson, segundo entrenador del ficticio equipo de fútbol London City (¡y exaprendiz con Guardiola!), que ha de resolver el asesinato de un mister portugués (!) de la liga inglesa, una muerte de la que son sospechosos aficionados enfadados, jugadores cabreados, magnates del fútbol mafiosos, intermediarios y un árbitro.
La novela explica muchas interioridades del mundo del fútbol y abunda en humor, intrigas, sexo y palabrotas, todo ello consustancial a ese deporte, según subraya Kerr. El pasaje en el que el protagonista explica que su juego erótico favorito consiste en que su novia disfrazada de enfermera le haga una felación después de beberse la chica un Martini muy frío es de los que dejan poso.
Kerr empieza por tranquilizar (nos) a los fans de Gunther: la nueva novela de la serie del investigador alemán, la décima, aparecerá en mayo en inglés, se titula The lady from Zagreb y en ella Goebbels encarga a Bernie que investigue acerca de una bella actriz de la UFA —la materia preferida del doctor después de la propaganda—. La trama lleva a nuestro hombre a Croacia, y a encontrarse con todo el horror de la ocupación nazi y los crímenes de los ustachas. El autor se resigna a hablar del tema, pese a que hoy toca fútbol: “Siempre me preguntan cuántos libros más escribiré de Gunther. Si eres un escritor riguroso no dejas de plantearte cuándo has de acabar, si has escrito ya demasiados. Hay una cuestión añadida y es que las novelas de Gunther son difíciles de escribir, requieren mucha documentación y cuidado por la parte histórica, cuesta mucho no cometer errores y anacronismos. Tienes ganas de salir y escribir libremente de algo contemporáneo. En todo caso, creo que nos acercamos al límite de la serie”.
El protagonista de la nueva serie, Scott Manson, exfutbolista, licenciado en Lenguas (y no hablamos de su novia) y acusado falsamente de violación, tiene sangre negra, un abuelo afroamericano. “Es cosa mía. Soy escocés pero nunca me dejaron sentir que lo era. Tengo la piel muy oscura y me apodaban Paki. Eso te da perspectiva sobre cómo deben sentirse los mal vistos por razones raciales. Por otro lado, hay muchos negros en el mundo del fútbol”. El entrenador del London City asesinado, Joao Zarco, está claramente inspirado en José Mourinho. “Posee algunos de sus rasgos, tiene glamour, es polémico, dice cosas controvertidas, pero no es él. Hay otros entrenadores que son figuras, como Guardiola, pero Mourinho tiene algo más: es una estrella”. ¿Se sintió popular Kerr en el Camp Nou, donde disfrutó el partido con el Villarreal, con una novela en la que asesinan a un sosias de Mourinho? El novelista ríe. “Sé que no es muy querido aquí, pero ¡cuidado!, no tiene sentido odiar a alguien que puede regresar; como ha hecho Mourinho al Chelsea. La gente tiene la memoria muy corta en el mundo del fútbol”.
Uno de los aspectos más complejos de la novela es el difícil equilibrio entre ficción y realidad, nombres verdaderos e inventados. A algunos puede chirriarles oír que en el London City juegan dos jugadores llamados Xavier Pepe (!) y Juan Luis Dominguín (!!). “Cuando quieres escribir sobre el deporte moderno y tienes un equipo que es irreal, lo que era necesario para no perder a los fans de ningún equipo —nadie del Arsenal leería una novela centrada en el Tottenham, y viceversa—, lo que has de hacer es jugar con equipos reales y contra jugadores reales. He intentado que cuando un jugador hace algo sucio sea inventado y si hace algo heroico le pongo un nombre real”. Pues nos está descubriendo que el asesino no es Messi… Kerr ríe. “Eso puedo revelarlo”.
¿Hay mucho sexo en el fútbol? Por lo que se lee en Mercado de invierno… “Bueno, ¿hasta qué punto es importante el sexo para hombres jóvenes y sanos con muchísimo dinero y adoración pública? Sí, la mayoría de los jugadores están hipersexuados y tienen más oportunidades de practicar sexo que la mayoría, era importante recalcar ese aspecto. Si escribes sobre fútbol has de escribir sobre sexo, al igual que tienes que mencionar Twitter, que es otra forma de los futbolistas de meterse en problemas, expresando sus opiniones”.
¿Está justificado el peso que tiene el fútbol en nuestra sociedad? “No lo sé, pero es verdad que tiene un peso inmenso. A menudo la gente lo ve como un antídoto de todo lo demás. En esos noventa minutos dejas de pensar en la Jihad siria o cualquier otra cosa. El fútbol es como ir a pescar, es una forma de exiliarte del mundo, una forma de escapar”.
Con la nueva serie futbolística Kerr acomete una misión. “Hacer que los hombres vuelvan a leer; los editores se han olvidado de los hombres, muchos quieren leer pero no encuentran el libro apropiado. Quiero hacer con los hombres lo que J. K. Rowling hizo para los adolescentes”.

jueves, 24 de mayo de 2012

PRENSA CULTURAL. Entrevista a Philipp Kerr, sobre su nueva novela, 'Praga mortal'".

El escritor escocés Philip Kerr presenta su nueva novela, 'Praga mortal'. / MARCEL.LÍ SÀENZ ("El País")

   En "El País":
'PRAGA MORTAL', EL NUEVO PHILIP KERR

“Heydrich fue el Hannibal Lecter de los nazis”
   En su última novela, el autor de 'Una investigación filosófica' pone a trabajar a su personaje fetiche, el detective Bernie Gunther.
   El telón de fondo: la siniestra sombra de Reinhard Heydrich, el diseñador del Holocausto.

Jacinto Antón 23 MAY 2012

   En feliz coincidencia con el 70º aniversario de la muerte de uno de los peores nazis, Reinhard Heydrich, asesinado en Praga por paracaidistas checoslovacos adiestrados por los servicios secretos británicos, llega a Barcelona Philip Kerr con su última novela bajo el brazo, una novela en la que precisamente juega un papel central ese frío criminal adjetivado como "la bestia rubia" o, de manera más ajustada a su trabajo, "el verdugo de Hitler". Heydrich, general de las SS, jefe de los servicios de seguridad del III Reich y planificador técnico del Holocausto, entre otras siniestras actividades, resultó herido en el atentado perpetrado de manera bastante chapucera por los paracaidistas Kubis y Gabcik el 27 de mayo de 1942 y murió el 4 de junio de septicemia en el hospital en el que permanecía ingresado.
   En Praga mortal (RBA, en catalán en La Magrana), la octava novela protagonizada por su detective Bernie Gunther, Kerr pone al investigador a trabajar por cuenta de Heydrich, a la sazón gobernador de la Checoslovaquia ocupada por los nazis, en un caso de asesinato. Gunther tiene que descubrir al culpable de la muerte de un oficial de las SS entre sus compañeros de la hermandad de la calavera reunidos por Heydrich en la capital.
   Le pregunto a Kerr las causas del renovado interés por ese déspota, criminal y villano (y violinista, esgrimista y aviador de combate), al que se le dedican novelas como HHhH, de Laurent Binet, o una nueva biografía —la interesantísima Hitler’s hangman, de Robert Gertwarth (Yale, 2012)—. "Es la esencia del nazismo", responde el escritor, que ha adelgazado de manera extraordinaria y se muestra satisfecho de ello, aunque su expresión pícara se ha endurecido considerablemente. "Era además un tipo muy inteligente, valiente y eficiente, muy alemán; hay que añadir a eso que fue asesinado, lo que siempre agrega atractivo. Hay una calidad operística en su vida". Heydrich actuó empujado por una necesidad de ser más nazi que nadie. "Sí, en parte por las sospechas sobre sus raíces judías, que yo no creo que fueran ciertas, pero que a él le causaron muchos quebraderos de cabeza”.
   Kerr asegura no leer novelas sobre el nazismo sino solo libros de historia acerca del periodo, aunque hizo excepciones con las de Hans Fallada —al que publica ahora en España Maeva— y la canónica La noche de los generales de Hans Helmunt Kirst, con la que de alguna manera arranca la novela policiaca ambientada en la II Guerra Mundial.
   A Kerr le ha interesado enormemente, por supuesto, que Heydrich fuera un grandísimo lector de novelas policiacas (Gertwarth habla de un "insaciable apetito por el género"). "De hecho fue ese conocimiento literario de lo que echó mano para impresionar a Himmler y conseguir que este lo fichara a fin de crear el departamento de inteligencia de las SS, el SD". El novelista opina que Heydrich, gran oportunista, hubiera llegado lejos de no haber sido asesinado. Es difícil evitar un escalofrío. ¿Habrían sido 12 millones los judíos exterminados en lugar de seis? "Es concebible. Hubiera inyectado más eficacia aún a la maquinaria criminal". Entonces, estuvo bien matarlo, pese a las consecuencias… "En mi opinión, fue una decisión correcta, Heydrich era el más letal de los nazis, asesinarlo provocó terribles represalias, fue desde luego una desgracia para el pueblo de Lidice, arrasado por las SS, pero sin duda evitó muchísimas más muertes. Y sirvió de advertencia para los nazis, y de motivo de estímulo para la Resistencia en Checoslovaquia y en toda la Europa ocupada".
   Se ha dicho que en la muerte de Heydrich, que pareció recuperarse en el hospital, pudo haber una mano negra, movida por las envidias y rivalidades en el seno del III Reich. A Kerr le encanta el tema. "Es un buen asunto narrativo, aunque en realidad creo que no hubo ese juego sucio. Heydrich era de una lealtad absoluta a Himmler y ambos estaban más cercanos de lo que se ha sugerido. Donde hay un misterio aún es en la posibilidad de que se usara en el atentado toxina botulínica, en las granadas suministradas a los paracaidistas por el servicio secreto británico. Es lo que habría provocado el envenenamiento de las heridas de metralla de Heydrich. Habría sido el primer acto de guerra biológica de la historia, pero, claro, eso se habría mantenido en estricto secreto".
   ¿De dónde cree que viene la fascinación que provoca el personaje? "Es la fascinación del mal absoluto, con mayúscula, igual que Drácula. Heydrich es el Drácula de los nazis, el Hannibal Lecter de los nazis". Con su cinismo y su brillante inteligencia que lo elevan por encima de sus burdos camaradas nazis, Heydrich, como Hannibal el caníbal, puede provocar no simpatía pero sí cierta empatía, empathy with the devil. ¿Veía ese peligro en la novela, en la que Gunther tiene tantos diálogos ingeniosos con Heydrich? "Creo que los capítulos finales impiden cualquier tipo de inclinación favorable hacia Heydrich por parte del lector, ahí aparece definitivamente con toda su maldad. Desde el principio sabía que habría algo insoportable al final que mostraría sin ambages y sin la mínima duda la verdadera naturaleza del fascismo".
   Praga mortal, salvando el contexto, recuerda las novelas canónicas tipo Diez negritos de Agatha Christie. "Sí, es de esa clase, tiene mucho de las novelas de misterio rurales. El argumento apareció durante una visita a Praga, estuve en la antigua casa de Heydrich y me sugirió una casa de campo inglesa. Fue al ver el lugar que tuve la asociación de ideas. Aquí Bernie Gunther es un personaje tipo Poirot". Y, claro, la gracia es que los sospechosos son todos asesinos, tipejos de las SS culpables de crímenes mucho mayores que el que investiga Gunther… "Ese es el tema vertebral de toda la serie de novelas y lo que hace tan interesante escribirla: que los crímenes que resuelve Bernie, su investigación, se realizan sobre el telón de fondo de las atrocidades del nazismo y de la II Guerra Mundial. El asesinato en primer plano de una persona mientras se está matando a millones".
   Gunther no permanece inactivo: se prepara una serie de televisión sobre sus aventuras y Kerr está escribiendo ya la siguiente novela, A man without breath, en la que el detective deja la Kripo y es reclutado por la Oficina de Crímenes de Guerra alemana. "Poca gente lo sabe y parece increíble, pero durante la II Guerra Mundial funcionó esa agencia para investigar y penalizar casos de comportamiento criminal de los soldados, como forma de mostrar que la Wehrmacht era ajena a las brutalidades de las SS y luchaba limpiamente. Se llegó a fusilar a militares que habían cometido violaciones o asesinatos, aunque a veces se les ejecutaba a poca distancia de donde los Einsatzgruppen, las escuadras móviles de la muerte, perpetraban sus matanzas masivas".

viernes, 10 de abril de 2009

PRENSA. 9-10 abril 2009

En "El País":

1. Fernando de Rojas, investigador en Salamanca. El autor de La Celestina, protagonista de El manuscrito de piedra, novela de Luis García Jambrina.

2. Internet, al asalto de su última frontera. Reportaje. La televisión es la única pantalla que se resiste a la Red por la pasividad del espectador en el sofá. Ahora que toma el poder del mando proliferan los servicios que desafían ese territorio prohibido.

3. El regreso del 'Un, dos, tres...'. El escritor Enrique Murillo opina sobre la relación entre la crisis económica y los ciudadanos.

4. Leer sin papel. La lectura de textos digitales en pantallas de ordenador, teléfonos y libros electrónicos ofrece ventajas e inconvenientes respecto al modo tradicional. Modificará nuestros hábitos y su avance parece imparable. Artículo del escritor José Antonio Millán.

5. El detective, Evita y los nazis. Philip Kerr ambienta su nueva obra, Una llama misteriosa, entre criminales de guerra en la era Perón.

6. La voz del poeta recién casado. El actor José Luis Gómez interpreta el gran libro de amor de Juan Ramón.

7. Sometidas en el nombre de Dios. Reportaje. El tratamiento de la mujer en las Iglesias va desde la ordenación a la violación de derechos. Tras la discriminación está el control de su sexualidad . La falta de vocaciones puede impulsar el cambio.

8. La dominación sin ideología. El reinado de la tecnocracia hace impracticables e inútiles todas las ideologías. Para transformar la sociedad queda el recurso de la movilización renovada de los colectivos de base como reacción a la opresión. Artículo de José Vidal-Beneyto, director del Colegio Miguel Servet de París.

9. Religión e integrismo. Artículo de Francisco Bustelo, rector honorario de la Universidad Complutense.

10. Los marroquíes en la Guerra Civil. Artículo de Boughaleb El Attar, periodista e investigador hispanista.