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martes, 21 de abril de 2015

PRENSA. EDUARDO GALEANO. "Los más bellos goles en verso"

   En "El País":

Los más bellos goles en verso

El fútbol fue para Eduardo Galeano “la única religión que no tiene ateos”


Eduardo Galeano, en un acto en Sevilla en 2010 /ALEJANDRO RUESGA

Nada puede despertar más pudor que poner letras minúsculas a quien las embelleció con mayúsculas. La temeridad se acepta porque frente al inevitable sonrojo pesa más disfrutar por enésima vez del mejor poeta futbolístico. Entre otras muchas cosas, eso era Eduardo Galeano (Montevideo, 1940-13 de abril de 2015), autor de los goles orgásmicos más líricos, rapsoda de “esos carasucias que cometen el disparate de gambetear (…) por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”. También fue exégeta del dios redondo, el fútbol, “la única religión que no tiene ateos”. Sus feligreses son “hinchas en el manicomio” cuya camiseta es “la segunda piel” y la única unanimidad es el árbitro, “al que todos odian”.
Como los pies de palo no le obedecían salvo en sueños, jugó al fútbol con la palabra. Con ella, como mendigo del buen fútbol, suplicaba “por una linda jugadita, por amor de Dios”, lo que podía llegar a neutralizar su pasión por Nacional y la Celeste. Incluso dejaron de importarle los colores de aquellos jugadores que le brindaban la alegría “del juego bien jugado” y cada vez que comenzaba un Mundial, él y su compañera Helena colgaban en la puerta de casa el siguiente cartel: “Cerrado por fútbol”. Era su estadio, “porque no hay nada menos vacío que un estadio vacío”, y él se sometía a la dictadura de la “telecracia”. Allí, como en las canchas en directo, disfrutaba del ídolo, fácil de identificar porque “la pelota lo busca, lo reconoce y lo necesita”. También se compadecía del jugador en el ocaso, “al que la fama, señora fugaz, no le dejaba ni una carita de consuelo” en su retiro.
No solo padecía por el jugador, el divo caído. Tenía sentimientos encontrados con la “orgullosa y vanidosa pelota”. La menina, caricia verbal de los brasileños, tenía motivos para la petulancia: “Bien sabe ella que a muchas almas da alegría cuando se eleva con gracia, y que son muchas las almas que se estrujan cuando ella cae de mala manera”.

Maradona llevaba la pelota atada al pie, Messi lleva la pelota dentro del pie”
En ese “triste viaje del placer al deber” por el que ha transitado el fútbol, el gol era una pesadumbre, signo de los tiempos modernos. “El gol es el orgasmo del fútbol y como el orgasmo es cada vez menos frecuente en la vida moderna”. Gran culpa tenían los arqueros, “aguafiestas del gol que bien podrían ser llamados mártires, paganinis, penitentes o payasos de las bofetadas”. Como Zamora, “pánico de los delanteros”, porque si le miraban “el arco se encogía y los postes se alejaban hasta perderse de vista”. Y Yashin, “brazos de araña y manos de tenaza”.
Para alivio orgásmico ahí estaban los grandes delanteros, los que hacían del gol un do de pecho. El brasileño Friedenreich, hijo de alemán y una lavandera negra, genio del Sudamericano de 1919 “que hizo más goles que Pelé” y cambió la geometría de todo un país: “Desde Friedenreich, el fútbol brasileño que es de veras brasileño no tiene ángulos rectos, como tampoco los tienen las montañas de Río ni los edificios de Niemeyer”. Sin olvidar a su compatriota Leónidas, “al que en el Mundial del 34 le contaron seis piernas y opinaron que era cosa de magia negra”.

A los primeros tótems brasileños les sucedió un rey, Pelé: “Cuando iba a la carrera pasaba a través de los rivales, como un cuchillo. Cuando se detenía, los rivales se perdían en los laberintos que sus piernas dibujaban. Cuando saltaba, subía en el aire como si el aire fuera una escalera. Cuando ejecutaba un tiro libre, los rivales que formaban la barrera querían ponerse al revés, de cara a la meta, para no perderse el golazo”. Con Pelé se alistaba en la selección alguien que regateaba como “un Chaplin a cámara lenta que murió de su muerte: pobre, borracho y solo”. Tenía el apodo de un feúcho e inútil pajarillo: Garrincha.
Al entronizado Pelé solo le discutía el trono Di Stéfano, al que “todo el campo de juego cabía en sus zapatos”. La Saeta jugó en el Madrid con Kopa, “un francés al que llamaban el Napoleón del fútbol porque era bajito y conquistador de territorios”. Y por la orilla izquierda del histórico Madrid volaba Gento, “un forajido que tenía la captura recomendada por todos los equipos rivales, al que a veces conseguían encerrarlo en cárceles de alta seguridad, pero él se zafaba siempre”. Al Madrid, primer colonizador de la Copa de Europa, le exigía, y mucho, el poderoso Benfica, que por esas paradojas del fútbol lideraba Ninguém (nadie, ninguno). Había nacido “destinado a lustrar zapatos, vender maníes o robar a los distraídos”. Fue Eusebio, “un africano de Mozambique el mejor jugador de la historia de Portugal”.
Tampoco hay duda de quién fue el mejor jugador en Holanda. Cruyff fue “un director de orquesta y músico de fila, calentón, trabajador y talentoso”. Al genio naranja se le cruzó en el camino el Torpedo Müller, un depredador “disfrazado de abuelita” para el que “la red era el encaje de novia de una niña irresistible”. En los ochenta apareció Platini, que hacía “goles de ilusionista de esos que no pueden ser verdad”. Lo mismo sucedía con el brasileño, Zico, “que metía goles que los ciegos querían que les contaran”.

El fútbol fue para el escritor uruguayo, “la única religión que no tiene ateos”
De dibujos animados era Romario, “que ensayaba en su favela infantil los muchos autógrafos que iba a firmar en el futuro”. Un futbolista “que trepó a la fama sin pagar los impuestos de la mentira obligatoria: se dio el lujo de hacer siempre lo que quería”. Un enigma este Romario, de piernas con arco y culo bajo. A este juego nunca le faltaron arcanos. Como el de Baggio. “Su fútbol tiene misterio: las piernas piensan por su cuenta, el pie dispara solo, los ojos ven los goles antes de que ocurran”.
Y para gigantes futbolísticos de cuerpos recortados, Maradona y Messi. El Pelusa, “en el frígido fútbol de fin de siglo XX, que exige ganar y prohíbe gozar, es de los pocos que demuestra que la fantasía puede ser eficaz”. Ocurre que el Diego “jugó, venció, meó y perdió”. Lo de Messi en los dedos de Galeano tuvo que esperar. Hubiera merecido una edición única de Su Majestad el Fútbol (1968), pero el escritor uruguayo cerró su segundo gran partido literario en 1995. Y lo hizo así: “Escribiendo iba a hacer con las manos lo que nunca iba a ser capaz de hacer con los pies, yo no tenía más remedio que pedir a las palabras lo que la pelota, tan deseada, me había negado. De ese desafío, y de esa necesidad de expiación, ha nacido este libro (…) No sé si es lo que ha querido ser, pero ha llegado a su última página. Y yo me quedo con esa melancolía irremediable que todos sentimos después del amor y al fin del partido”. Se llamó El Fútbol a Sol y Sombra. Un incunable, goles en verso.
Quedaba uno suelto. El de Messi, el último gran asombro para el mayor trovador del fútbol. Galeano, en una entrevista con el diario La Nación, defendió su tesis de la messiología: “Inventé una teoría, que se la hice llegar a él a través del director técnico de la selección: así como Maradona llevaba la pelota atada al pie, Messi lleva la pelota dentro del pie. Lo cual es un fenómeno físico. Inverosímil. La frase le llegó. Y se ve que le gustó, porque me mandó una camiseta de regalo. Científicamente es imposible, ¡pero es verdad!”.
Palabra de quien aprendió de Juan Carlos Onetti que las “únicas palabras que merecen existir son las que mejoran el silencio”. Lástima que el fútbol no haya guardado el suyo, un minuto silencioso por su mejor juglar, un coplista único del balón impreso.
Y perdone, maestro, que le haya tomado las palabras.

sábado, 27 de diciembre de 2014

PRENSA. "Cambio drogas y armas por balón"

   En "El País":

Cambio drogas y armas por un balón

El fútbol se transforma en algo más que un deporte en comunidades vulnerables de Colombia. Las ONGs lo utilizan para evitar que los jóvenes caigan en la violencia

El fútbol está transformando vidas en Colombia. No solo la de los profesionales que tanto brillaron en el Mundial de Brasil, que en muchos casos pasaron de niños de la calle a multimillonarios. También a comunidades enteras a las que el deporte ha dado nuevas oportunidades y alejado de la violencia.
Hay casos extremos. Juan Guillmermo Cuadrado, jugador internacional, vivió a los cuatro años de edad la muerte de su padre a manos de grupos insurgentes y, años más tarde, debido a la inseguridad de la región, madre e hijo quedaron separados. Algo que tampoco le queda lejos a su compañero de selección Juan Fernando. Quintero, quien se crió en la peligrosa Comuna Trece de Medellín, estigmatizada por la violencia, en donde el destino de la mayoría de los niños es el de el abandono escolar y la inserción en alguna de las pandillas del barrio en donde los malos hábitos son la nota preponderante.
Son ejemplos vivos de cómo el fútbol puede cambiar existencias en un país que tiene que hacer frente a numerosos problemas internos como las guerra de guerrilleros, los grupos paramilitares y los carteles de la droga. Estos han obligado a millones de colombianos a desplazarse del campo a las comunidades suburbanas empobrecidas y con un nivel de desempleo alto para salvar sus propias vidas.


Las familias de El Hoyo Kennedy viven en casas de tablones de madera en donde no llega el agua corriente. / ADRIÁN SUÁREZ
En estas comunidades, diferentes organizaciones trabajan utilizando el fútbol como herramienta fundamental de enseñanza para intentar solucionar los principales problemas de los jóvenes que se ven involucrados en el tema de la drogadicción, del pandillismo, el alcoholismo, los embarazos prematuros y la violencia intrafamiliar.
Cartagena de Indias es la la región más turística de Colombia y el lugar donde el rango de desigualdades queda más patente. Allí se encuentra uno de los barrios más conflictivos y alejado de cualquier parecido a la palabra glamour: El Hoyo Kennedy. Pronto queda atrás la preciosa ciudad amurallada y los rascacielos; estos solo eran un espejismo. Pronto, las carreteras se transforman en caminos de tierra por donde transitan todo tipo de personas y vehículos, generando una atmósfera pesada de polvo y calor. A las casas, construidas con tablones de madera, no les llega el agua corriente. Es un lugar en donde el orden y las leyes desaparecen, ya que ningún cuerpo de seguridad policial llega hasta él. Todo se mantiene en una aparente tranquilidad, pero con cada cruce de miradas se percibe la tensión en la que se vive.

Yo antes era un joven de guerra. Mi misión y mi visión era la de sobrevivir o mori
“No tenéis nada por lo que preocuparos aquí, la ley soy yo”, asegura Fredy Ramos, un joven negro de 20 años. A pesar de su corta edad, Fredy ha vivido mucho y, solo unos años atrás, él era el líder pandillero de la zona. Estas son pandillas compuestas por chicos de entre 12 y 17 años que se arman con armas blancas y de fuego para defender las llamadas “líneas imaginarias”, es decir, la parte territorial a la que pertenecen dentro del barrio. Incluso se da la paradoja de que muchos de ellos aún no conocen el mar pese a vivir en una ciudad costera (la playa está a escasos cinco minutos en coche) ya que no se atreven a cruzar alguna de las calles colindantes a sus casas por miedo a recibir un tiro. Su espacio de acción se reduce a unas cuantas manzanas de casas.
Mucha de esa realidad queda reflejada en las palabras de Fredy Ramos cuando se refiere a su vida pasa “Yo antes era un joven de guerra. Mi misión y mi visión era la de sobrevivir o morir, ese era mi único pensamiento, el de que me acabaran a mi o que yo acabara con la vida de otra persona”.


Dos niños de El Hoyo Kennedy observan la parte rica de Cartagena de Indias. / ADRIÁN SUÁREZ.
Sin embargo, un día, el fútbol llegó a su vida a través de la ONG World Couch Colombia, que al igual que como otras como One World FútbolFútbol con CorazónColombianitos o Conexión Colombia, consideran el este deporte como una herramienta poderosa porque brinda unas posibilidades pedagógicas formidables para poder trabajar con los niños y adolescentes. Se trata de uno de los pocos deportes que permite poner a jugar a una gran cantidad de niños a la vez, con un presupuesto mínimo: cuatro piedras y un balón.

El fútbol es increíble, no me interesa por el dinero que lo rodea, sino por el cambio que puede lograr en nuestra comunidad
“Se trata de un deporte que mueve masas, pasiones y es uno de los más populares en el mundo a través del cual encontramos un espacio en el que los niños se sienten atraídos, van a ser queridos, van a ser tomados en cuenta y a partir de ahí nosotros podemos ayudarles, inculcándoles valores para la vida y para que puedan convivir de una manera sana y alegre", asegura Adalina Castillo trabajadora social de World Couch Colombia.
Gracias a este tipo de organizaciones y a la conexión con el fútbol se trabajan muchos aspectos que de otra manera podrían ser más difíciles. Existen los llamados programas de igualdad de género, los cuales se desarrollan con niñas y mujeres para que puedan adquirir el sentimiento de que su cuerpo les pertenece, así como mejorar su autoestima y capacitarlas para decidir sobre sus vidas, incluida su sexualidad. Además de fomentar el juego mixto entre ambos sexos, potenciando el respecto hacia la mujer.
Por otro lado también se han desarrollado los programas para el progreso de los jóvenes, que motivan a los niños a que asistan al colegio y tengan un buen rendimiento escolar, convirtiendo el fútbol en un premio final de cada día, una recompensa al compromiso con el estudio y, por otro lado, dotándoles de las herramientas necesarias para que en un futuro puedan tener un trabajo digno o la posibilidad de continuar sus estudios a nivel técnico o universitario.
Sin embargo algunos de estos jóvenes, aquellos con mayor liderazgo, terminan desarrollando los programas de líderes de comunidad o, como les gusta decir a ellos, los programas de “guerreros del fútbol”, en donde se convierten en nuevos profesores de las ONG. De este modo, las propias organizaciones se nutren de los jóvenes que en un primer momento necesitaron de su apoyo para seguir desarrollando los diferentes programas. Unas personas que conocen las dos caras de la moneda y que pueden servir de ejemplo para muchos de los niños de la comunidad.

Es uno de los pocos deportes que permite poner a jugar a una gran cantidad de niños con un presupuesto mínimo: cuatro piedras y un balón
Fredy Ramos es uno de esos jóvenes que decidió dar el paso y convertirse de nuevo en un líder dentro de su comunidad, pero ahora viendo la vida desde el otro lado de la barrera. Es uno de los tutores dentro de World Couch Colombia encargado de regenerar su comunidad y de intentar sacar a muchos jóvenes de los malos hábitos a través del fútbol, como un día aún no tan lejano, le sucedió a él. Ahora su misión es la de ayudar a niños de su entorno a cambiar las drogas o un arma por un balón.
Y es que como le gusta decir a él "el fútbol es algo increíble, en realidad no me interesa por la fama o por el dinero que lo rodea, sino por la ayuda y la forma de cambio que puede lograr en nuestra comunidad. Es increíble ver como un muchacho del barrio es capaz de dejar su arma y cambiarlo por un balón, todo su universo se transforma y su rostro vuelve a ser el de un niño".


Algunos de los niños de El Hoyo Kennedy tras disputar un partido de fútbol. / ADRIÁN SUÁREZ.
Es tarde y el sol comienza a caer, por lo que no es conveniente permanecer en la calle. Sin embargo toda la tensión desaparece en el momento en que el primer balón comenzó a rodar y junto a él gran cantidad de niños, a ritmo de carcajadas, comienzan a jugar. Dentro de la cancha nadie le debe nada a nadie, no existen los rencores, ni las venganzas, ni las amenazas y, mucho menos, la violencia, sino que todo se cambia por adrenalina y buenas energías, un ejemplo para toda la sociedad. Tal vez, alguno de ellos llegue a convertirse en el futuro en el nuevo Juan Guillermo Cuadrado o Juan Fernando Quintero dentro de la selección colombiana, pero lo que sí se puede decir con certeza es que, gracias al fútbol, todos ellos quizá tengan un futuro mucho más prometedor.

sábado, 13 de noviembre de 2010

PRENSA. 13 noviembre 2010

En "El País":

1. Los ex. Columna de Manuel Rivas.

2. Prohibido echar libros al retrete. Por Ignacio Vidal-Folch. Coincidiendo con el 50º aniversario de la muerte del Nobel Borís Pasternak, llega a las librerías la primera traducción directa de su obra maestra, todo un clásico de la novela rusa y una de las tragedias literarias de la Guerra Fría.

3. El fútbol y sus vetustos mitos. Por Vicente Verdú.

4. Orestes y la mafia. Artículo del escritor Rafael Argullol.

5. ¿Funciona la democracia en automático? Artículo del abogado  José María Ruiz Soroa. En España la sociedad asume una actitud de consumidora política y se ahorra los costes de la implicación. ¿Para qué, si no sirve de nada? Este desafecto ciudadano permite a los partidos ser cada vez más autistas.

6. El siglo sin dueño. Por Francisco G. Basterra.

martes, 5 de octubre de 2010

PRENSA. 5 octubre 2010

En "El País":

1. Últimos escritos del poeta incesante. Reportaje de Juan Cruz. La Biblioteca Nacional rinde tributo a Miguel Hernández a los 100 años de su nacimiento.

2. El diablo, detective. Por Fernando Savater.

3. Ante la adversidad, el recuerdo de Vicens Vives. Reportaje de Daniel Verdú. El centenario del historiador ensalza el rigor y la vigencia de sus ideas.

4. Los 'nanoriesgos' no son tan diminutos. Reportaje de Mónica López Ferrado. La nanotecnología es la nueva revolución tecnológica, pero faltan investigaciones sobre su impacto en la salud - Las partículas de minúsculo tamaño presentes en cremas o aerosoles, bajo sospecha. Cuestión de límites. Por Josep Samitier, coordinador de la Plataforma Española de Nanomedicina.

5. Religiones, ideologías, homosexualidades. Artículo de Juan Goytisolo.

6. Maradona como metáfora argentina. Artículo de John Carlin y Carlos Pierini. ¿Hay alguna relación entre el futbolista y el peronismo? Sí, cuando se eligen entrenadores, presidentes o sistemas de características populistas, autoritarias y con pocos pies sobre la tierra, el resultado es el fracaso.

7. (PRE)PARADOS. Cómo fabricarse un trabajo. Reportaje de Cristina Delgado. El paro o las oposiciones no son las únicas alternativas. Se puede emprender.

jueves, 9 de septiembre de 2010

PRENSA. 9 septiembre 2010

En "El País":

1. No es solo salud, es educación. Reportaje de Ana Elorza Emilio de Benito. El veto vasco al tabaco en parques infantiles introduce un elemento no sanitario en el debate: la formación - ¿Es excesivo entrar en la esfera privada?

2. La cultura de la noche alba. Por Vicente Verdú.

3. El portero enamorado. Artículo del escritor Gustavo Martín Garzo. Este verano vivimos el Mundial de fútbol como si algo esencial de nuestra vida estuviera en juego. Con la parada de Iker a Robben en la final nos comportamos como si cosas así, gracias al amor, fueran posibles.

4. Un siglo de mujeres en la Universidad. Artículo de Catalina Lara, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Sevilla.

domingo, 18 de julio de 2010

PRENSA (2). 18 julio 2010

En "El País Semanal":

1. ¿Distancia o implicación emocional? Reportaje de psicología, por Ferrán-Ramón Cortés. Cuando nos cuentan un problema, a menudo nos debatimos entre mantenernos a cierta distancia o implicarnos emocionalmente. Lo apropiado es el término medio: la empatía.

2. Viaje por Saramago. Reportaje de Pilar del Río. Este es un homenaje a un premio nobel de literatura fallecido hoy hace justo un mes. con las sentidas palabras de su viuda y las evocadoras imágenes que, basándose en diferentes pasajes de sus libros, el fotógrafo tomó por El Alentejo, Trás-Os-Montes, Lisboa, Mafra y Granada. Donde el mar se acabó y la tierra espera, por Juan Cruz.

3. Ráfagas sudafricanas. Por Javier Marías.

PRENSA (1). 18 julio 2010

En "El País":

1. Rey del lavabo. Manuel Vicent nos habla del Café Literario "Clásica y Moderna", de Buenos Aires.

2. Ha estallado la guerra, por lo visto. Reportaje de Javier Rodríguez Marcos.

3. La diosa de los buenos libros. Reportaje de Juan Cruz. Escritores hispanoamericanos rememoran en Zacatecas la apelación de Gabriel García Márquez sobre la ortografía y se entregan a la adoración de la sintaxis.

4. Si puedes consumir, ¿para qué poseer? Reportaje de Ramón Muñoz. Las nuevas tecnologías y la crisis desacralizan la propiedad en favor del disfrute en la Red y el alquiler - Las descargas dan paso al 'streaming' y los programas emigran del disco duro.

5. Las lapidaciones resurgen en Irán. Reportaje de Ángeles Espinosa. La presidencia de Ahmadineyad registra un aumento de los apedreamientos de adúlteros.

6. Hay que salvar a Sakineh Ashtiani. Por Bernard-Henri Lévy. Aunque las autoridades iraníes han anulado su lapidación, aún pueden aplicarle una pena sustitutoria que la llevaría irremediablemente a la muerte. El autor hace un llamamiento internacional para librarle de morir.

7. La fiesta del gol. Por Elvira Lindo.

8. Angustias y desvelos. Columna de Lluís Bassets sobre la mujer y el velo.

9. VIÑETA DE EL ROTO SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

lunes, 12 de julio de 2010

PRENSA. "El balón", columna de Manuel Vicent

Manuel Vicent
En "El País":

El balón
MANUEL VICENT 11/07/2010

Quedamos en que el balón de fútbol es hueco y redondo, dentro del cual caben todos los niños, todos los patriotas vergonzantes del mundo, los intelectuales fríos y los fanáticos, la gente lista y la torpe, los eruditos y los analfabetos, todos los baldados, gordos, flacos, esmirriados, jóvenes, viejos, altos, bajos, sanos y enfermos; la humanidad que está a medio cocer todavía cabe en un balón de reglamento, que para este campeonato mundial lo han fabricado los chinos y es más irracional que nunca porque hace por su cuenta extraños en el aire. El balón se pone a rodar y la parte del yo que el espectador ha cedido a su equipo es zarandeada por los jugadores de un extremo al otro del campo. A veces sucede que tu equipo marca el gol de la victoria. En ese caso, cuando el balón entra en la portería contraria, el aficionado lanza un grito que despierta al niño que el balón lleva dentro y el niño despierta a su vez al patriota dormido. El gordo se cree con abdominales de Puyol, el viejo piensa que es Casillas, el bajo se ve como Piqué, cada uno asume su personalidad del héroe que lo ha suplantado en el campo. El otro día en Marrakech vi el partido España-Alemania en un bar donde se concentraba más de un centenar de marroquíes ante cuatro pantallas que jalonaban los cuatro ángulos de la terraza. En miles de bares, terrazas, salas de estar, esquinas y plazas de los cinco continentes una parte de la humanidad estaba intercomunicada contemplando el azar sobre el césped de un mismo balón, que es ese momento sintetizaba una pasión colectiva muy misteriosa mediante un lenguaje universal. En el bar de Marrakech los gritos, las ovaciones, imprecaciones, protestas y aplausos que acompañaban a cada jugada a favor o en contra del equipo de España eran idénticos en emoción, tonalidad y decibelios a los que en ese mimo instante de forma espontánea se producían, sin duda, como un coro compacto en todo el planeta. Hoy domingo, 11 de julio de 2010, España va a jugar contra Holanda la final del campeonato mundial de fútbol. Aunque la derrota siempre es más elegante y estética que la victoria, bastará con una patada afortunada para que salga a la luz desde el interior del balón el niño y el patriota irracional que cualquiera lleva dentro sin saberlo. No hay por qué avergonzarse por eso.

PRENSA (1). 12 julio 2010. FÚTBOL.

Los jugadores de España celebran la victoria tras doblegar a Holanda 1-0 a cuatro minutos del final de la prórroga. Iker Casillas alza la primera copa del Mundo de La Roja.- ALEJANDRO RUESGA ("El País")



Iniesta dispara para marcar el gol que dio a España la Copa del Mundo.- REUTERS ("El País")



En "El País":

1. Alegría. Columna de Almudena Grandes.

2. Darwin se quedó corto. Por Ernesto Valverde.

3. Una España mundial. Crónica de José Sámano.

4. El gran silencio de España. Por Manuel Rivas.

5. ¡Ganar, ganar, ganar! Por Vicente Engonga.

6. Esplendor en la hierba. Editorial.

VIÑETA. FÚTBOL. ERLICH

viernes, 9 de julio de 2010

CÓMIC ESPAÑOL. FÚTBOL. Por Francisco Ibáñez (6)

PRENSA. 9 julio 2010


En "El País":

1. "El pasado no se supera echando tierra encima". Entrevista al cineasta Germán Berger-Hertz. Por Rocío García.

2. Habitaciones. Columna de Juan José Millás.

3. La patria es una camiseta. Reportaje de Luis Gómez. El fútbol es el medio más eficaz para aglutinar sentimientos comunitarios - Los éxitos de La Roja desmienten el "déficit de identidad" que la lastraba. 

4. El alma de la vida. Columna de Vicente Verdú.

5. Casi la mitad de los alumnos que abandonan lo hacen en Bachillerato. Por J. A. Aunión. El 90% de los que lo dejan en la ESO son absentistas y repetidores - Un estudio de La Caixa señala la rigidez del sistema como uno de los grandes causantes.

6. Sucedáneos de la verdad. Artículo de Francisco J. Laporta, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid.

7. Querido-a. Artículo de Juan Cruz.