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lunes, 5 de octubre de 2015
POESÍA. "Collige, virgo, rosas", de Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). Premio Nacional de Poesía, 2015
COLLIGE, VIRGO, ROSAS
Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana.
Córtalas a destajo, desaforadamente,
sin pararte a pensar si son malas o buenas.
Que no quede ni una. Púlete los rosales
que encuentres a tu paso y deja las espinas
para tus compañeras de colegio. Disfruta
de la luz y del oro mientras puedas y rinde
tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico
que va por los jardines instilando veneno.
Goza labios y lengua, machácate de gusto
con quien se deje y no permitas que el otoño
te pille con la piel reseca y sin un hombre
(por lo menos) comiéndote las hechuras del alma.
Y que la negra muerte te quite lo bailado.
viernes, 2 de octubre de 2015
POESÍA. "El fantasma", de Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). Premio Nacional de Poesía, 2015
EL FANTASMA
Se pasaba las noches de su muerte
arrastrando cadenas por el lóbrego
caserón que le fuera destinado.
Al despuntar el alba se dormía,
hecho un ovillo con su propia sábana.
Todos habían muerto ya: sus padres,
las mujeres que amó cuando era joven
y la que envejeció con él, los dioses
de su infancia, los viejos camaradas.
Qué habría sido de ellos. En qué mundo
asustarían a la gente. Cuándo
volvería a abrazarlos, aunque fuese
muerto, de noche y con aquella facha.
arrastrando cadenas por el lóbrego
caserón que le fuera destinado.
Al despuntar el alba se dormía,
hecho un ovillo con su propia sábana.
Todos habían muerto ya: sus padres,
las mujeres que amó cuando era joven
y la que envejeció con él, los dioses
de su infancia, los viejos camaradas.
Qué habría sido de ellos. En qué mundo
asustarían a la gente. Cuándo
volvería a abrazarlos, aunque fuese
muerto, de noche y con aquella facha.
jueves, 1 de octubre de 2015
POESÍA. "El desayuno", de Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). Premio Nacional de Poesía, 2015
EL DESAYUNO
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
miércoles, 30 de septiembre de 2015
POESÍA. "Voy a escribir un libro", de Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). Premio Nacional de Poesía, 2015
VOY A ESCRIBIR UN LIBRO
Voy a escribir un libro que hable de las (poquísimas)
mujeres de mi vida. De mi primera novia,
que me enseñó el amor y las puertas secretas
del cielo y del infierno; de Isabel, que se fue
al país de los sueños con el pequeño Nemo,
porque aquí lo pasaba fatal; de Margarita,
recordando unos jeans blancos y unos lunares
estratégicamente dispuestos; de Ginebra,
que le dejó a Lanzarote plantado por mi culpa
y fundó una familia respetable a mi costa;
de Susana, que sigue tan guapa como entonces;
de Macarena, un dulce que me amargó la vida
dos veranos enteros; de Carmen, que era bruja
y veía el futuro con ojos de muchacho;
de la red que guardaba los cabellos de Paula
cuando me enamoré de su melancolía;
de Arancha, de Paloma, de Marta y de Teresa;
de sus besos, que izaron la bandera del triunfo
sobre la negra muerte, y también de su helado
desdén, que recluyó tantas veces mi espíritu
en la triste mazmorra de la desesperanza.
Voy a escribir un libro que hable de las mujeres
que han escrito mi vida.
martes, 29 de septiembre de 2015
POESÍA. "La Venus de Willendorf", de Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). Premio Nacional de Poesía, 2015
Entre las chicas norteamericanas
que estudian español en la academia
de enfrente de tu casa, hay una gorda
que es igual que la Venus de tus sueños.
Bajo una camiseta de elefante
que pone «University of Indiana
(Jones)» y unos pantalones de hipopótamo,
se mueve por el mundo con el arte
que le da su ascendencia mitológica.
Hace ya varios días que vigilo
desde el balcón su cuádruple barbilla
y el sol dorado de su cabellera.
Hace ya varios días que le envío,
cuando se pone a tiro de mis ojos,
dardos de amor y flechas de deseo.
Pero no llegan nunca a su destino.
domingo, 1 de mayo de 2011
POESÍA. SEMANA DEL LIBRO. "Libros", de Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950)
Luis Alberto de Cuenca
Qué sería de mí sin vosotros,
tiranos y, a la vez, embajadores,
de la imaginación,
verdugos del deseo
y, al mismo tiempo, mensajeros suyos,
libros llenos de cosas deplorables
y de cosas sublimes,
a los que odiar
o por los que morir.
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