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viernes, 5 de octubre de 2012

PRENSA. "Una librería de Madrid donde puedes no pagar", reportaje


   En "El País":

Una librería en Madrid donde puedes no pagar

En este nuevo establecimiento los libros son gratuitos; si quieres puedes contribuir con una ayuda o donando obras

 3 OCT 2012

El libro es, sin duda, el perfecto producto cultural anticrisis. No resulta demasiado caro y permite mucho tiempo de entretenimiento y formación, así que la ratio euros/hora sale bastante rentable, sin contar los demás beneficios que producen en el espíritu del lector. Y además, el libro no ha sufrido la brutal subida del IVA en la cultura. Pero, ¿y si hubiera una librería donde los libros fueran completamente gratuitos? ¿En qué cabeza cabe?
Puede parecer una locura, pero en eso consiste el proyecto Libros Libres (Covarrubias, 7, bajo derecha) que recientemente ha abierto sus puertas en el madrileño barrio de Chamberí. Un espacio pequeño y acogedor con las paredes repletas de libros donde uno puede presentarse y elegir los volúmenes que quiera. Aquí no hacen falta guardias de seguridad, alarmas o arcos magnéticos: todo es gratis.
“Es un proyecto alejado de los vínculos económicos, puedes venir tengas dinero o no”, explica Alejando de León, uno de los promotores. “Queremos facilitar el acceso gratuito a la lectura y al cine [también tienen un videoclub en el que duerme un enorme oso panda de peluche]. Aquí los suscriptores no tienen ninguna ventaja sobre los no suscriptores. Los que no puedan permitirse pagar la suscripción, pueden venir igualmente”. La ayuda que piden es de 12 euros al año, es decir, un euro de nada al mes, lo que cuesta un café, que diría un político despistado. Como explican, no es necesario pagar si no se puede, pero hay gente solidaria que incluso decide ayudar con 50 o 100 euros. Por supuesto, también se puede colaborar donando libros, esta es una parte importante del flujo de volúmenes, o trayendo café, tarta o cualquier otra cosa rica. Necesitan 365 suscriptores para que el proyecto sea viable económicamente y continúe después del primer año de andadura. Y no va mal la cosa: en los primeros 12 días abiertos consiguieron más de 120 socios.
Una cosa que sorprende es la calidad de los libros que aquí se encuentran. Muchos de ellos fueron donados por fundaciones y editoriales, y no conforman el típico cementerio de libros sin interés y hechos polvo que se ven en otros locales con propuestas parecidas, como bares con bookcrossing en los que solo quedan residuos editoriales bastante tóxicos o destartaladas bibliotecas de asociaciones o centros sociales okupados. “La gente que viene no trae libros malos, trae libros interesantes, que piensan que pueden gustar a la gente, en buenas ediciones. No esos que nadie quiere tener en casa”, explica Elisa Ortega, otra de las promotoras. Libros de editoriales potentes, algunas novedades, y repartidos en diferentes secciones de Infantil a Poesía o Filosofía: “esta sección es continuamente reordenada por los estudiantes de filosofía que vienen, se ve que no soportan ver a Platón al lado de Ortega y Gasset…”, bromea De León.
Y es que la gente se entusiasma con este proyecto. Muchos se han ofrecido para trabajar voluntariamente en este espacio, donde uno puede además sentarse a leer en un mullido sofá o hacer consultas en un ordenador. La verdad es que es el lugar ideal para que se forme una espontánea tertulia de lectores habituales, como dice la leyenda que se forma en las buenas librerías en torno a un buen librero. Por lo pronto, los organizadores ya barajan la posibilidad de organizar talleres o proyecciones y abrir nuevas posibilidades para este espacio.
El proyecto está inspirado en The Book Thing of Baltimore, una gran librería gratuita en esta ciudad estadounidense. “Un hombre empezó recogiendo libros, los que consideraba buenos, y los vendía a unos 50 céntimos. Los guardaba en su garaje, pero tenía tantos que empezó a repartirlos de manera gratuita. Tanta gente se interesó por el proyecto que el garaje se le quedó pequeño y tuvo que mudarse a otro almacén. Ahora entran y salen de ese local miles de libros semanalmente. Se ha hecho muy famoso en la región”, explica Ortega. 150.000 libros por persona y día es el límite que se han puesto, en clave de humor, en The Book Thing.
En el caso madrileño, Libros Libres nació de la ONG Grupo 2013, un grupo de más de 100 voluntarios que se dedica a dar clases a niños con dificultades académicas (y de otros tipos) que sufren riesgo de exclusión social. En el extranjero colaboran con diferentes centros educativos, envían libros (dentro del proyecto Algo para leer, del que surgió la librería) y tienen a 125 niños becados en países como Nepal, Nicaragua, Colombia, etc.
¿Y qué piensa de esto el atemorizado sector librero y editorial? “Nosotros no nos vemos como competencia sino como complemento. Al final, la cultura genera más cultura, se fomenta el hábito de lectura. Algunas editoriales nos han donado libros y no hemos tenido quejas”, explican los libreros. Curiosamente Libros Libres se inauguró por las mismas fechas que se inauguró, con gran algarabía, el nuevo coloso de las librerías madrileñas, La Central de Callao.
Con la que está cayendo faltan las excusas para no pasarse por Libros Libres a liberar tus libros o a coger otros libros ya liberados. Y luego, a refugiarse a leer en un buen sofá mientras fuera el mundo se derrumba.

jueves, 1 de marzo de 2012

PRENSA. FOTOGRAFÍAS. Las librerías más bonitas del mundo

   En "El País":

The Last Bookstore

El espacio 'The Last Bookstore', en Los Ángeles, un antiguo loft de techos altísimos convertido, desde 2009, en una gran librería de segunda mano.


Selexyz

La librería Selexyz, en Maastritch, es una iglesia dominica reconvertida en templo editorial por los arquitectos Merkk + Girod.


Shakespeare & Co
Para aquellos no tan entusiastas por la arquitectura sino más por la belleza de los libros en sí, apilados en pasillos estrechos, en París encontrarán un ricón perfecto en Shakespeare & Co.


Librería Lello

La librería neogótica Lello, en Oporto, lleva abierta desde 1906 y es la favorita de César Antonio Molina, escritor y director de la Casa del Lector.


Cook & Book

En Bruselas está la librería Cook & Book, un local de estética muy cuidada que además ofrece actuaciones musicales, exposiciones o lecturas, mientras se puede tomar un café.


Bart's Books

Bart's Books es la librería al aire libre más grande del mundo, y está en Ojai, California.


Bookworm

Bookworm es un espacio dedicado a los libros y las tertulias en en corazón de Pekín.


Librería El Ateneo Grand Splendid

Este majestuoso teatro de los años 20 reconvertido en librería utiliza los palcos como espacios para la lectura, y atrae a miles de turistas cada año. Librería El Ateneo Grand Splendid, Buenos Aires.

domingo, 27 de febrero de 2011

PRENSA. 27 febrero 2011

   En "El País":

1. Juego. Columna de Manuel Vicent.

2. ¿Por qué tiene tan mala suerte el documental? Reportaje de R. García y R. G. Gómez. La industria sigue mirando con recelo un género cada vez más sólido - Los creadores se quejan de la falta de ayudas oficiales.

3. Sobre la coexistencia de los medios. Por Carlos Fuentes, escritor. Este texto es un extracto de la conferencia que pronunció el pasado 11 de febrero en Bogotá, en la clausura del foro organizado por el diario colombiano 'El Tiempo' para celebrar su centenario.

4. Viaje a las fuentes. Artículo de Mario Vargas Llosa. La peruana Ruth Shady Solís ha protagonizado la más extraordinaria aventura que puede vivir un arqueólogo: haber sacado a la luz al norte de Lima toda una civilización, la más antigua de América.

5. Ni Facebook, ni Twitter: son los fusiles. Moisés Naím, sobre las revueltas en el mundo árabe.

6. De lance. El escritor Luis Manuel Ruiz, sobre las librerías de viejo.