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miércoles, 30 de septiembre de 2009

POESÍA. José Antonio Muñoz Rojas, en el recuerdo.


En "El País", Andrés Trapiello traza el perfil del poeta José Antonio Muñoz Rojas:

HOMBRE DE CAMPO

Había logrado ser el hombre menos afectado de España. Sobre todo cuando hablaba de sus propios libros, estorbando de paso que otros lo hicieran, si era para elogiarlos. Era ponderado y longánimo al mismo tiempo, sin mentir ni mentirse. Fue siempre así con todos, amigos y enemigos. Sólo le oyó uno hablar mal, eso tan frecuente en nuestro estrecho mundo literario, frecuente e inocuo por lo general, en una sola ocasión, de una persona. Pero lo hizo de tal modo, con tan cervantina suavidad, que hasta yo mismo no logro recordar ahora su nombre. Ni siquiera lo hizo de los que mataron a su hermano, que se llevó por delante la Revolución en la Málaga del 36, sedienta de sangre.
Era uno de esos españoles que trabajaron por una tercera España, la improbable. Sabiendo la devoción que uno sentía por Juan Ramón Jiménez, solía recordarme: "Yo soy machadiano", como quien siendo seguidor de un torero lamentara no poder serlo al mismo tiempo de otro, al que admira por igual. Entregó su ilusión por entero y desde muy joven a la poesía, una llama que a veces amenazaba apagársele entre el hueco de sus manos. La primera vez que nos vimos, hace exactamente treinta años, le hizo a aquel muchacho deslumbrado por la pureza de esa llama y de su vida, de su gusto, de la nobleza de su porte, de su historia, de la panorámica sobre el Botánico que se admiraba desde el salón de su casa madrileña o de su legendaria y romana heredad antequerana, una confesión imponente, categórica: "No se puede ser rico y escritor al mismo tiempo". Y en sus ojos pequeños, de lebrato, brilló un sobrentendido. Había en aquellas palabras, a las que se refirió otras veces, un fondo jansenista, que le dejaba su poso melancólico, porque lo cierto es que su vocación de poeta y escritor fue, como mínimo, simultánea a la fatalidad de haber nacido en el seno de una familia patricia. Se ve que, como todos los seres humanos, pobres o ricos, viejos o jóvenes, sanos o enfermos, tenía la fantasía de ser otro, pero tuvo la suerte de tener el sentido común de no querer ser más que él mismo.
Lo consiguió con creces en la generosidad. La suya no conoció límites. Se pasó la vida, su centenaria vida, favoreciendo a aquellos escritores y poetas a los que admiró, y que habían de serlo a pesar de ser pobres. Y lo hizo, claro, sin que su mano izquierda llegara a saber lo que hacía la derecha. Su amigo íntimo y editor Manuel Borrás, depositario de tantas confidencias suyas, así podría confirmarlo.
Como Machado, pasó mucho tiempo solo paseando por el campo, y como él hubiera podido decir que quien habla solo espera hablar a Dios un día. No es fácil saber lo que esta palabra, Dios, encierra, ni su alcance. Para nosotros hoy no es más que la sombra de un vacío, el que nos ha dejado.




Y podemos leer ahora uno de sus poemas:



Tu oficio, poeta...


Para que algo quede de este latir,
para que, si alguien quiere mirarse, pueda;
para calmar quizá alguna sed, y que alguien diga
«a mí me pasó algo semejante».
Los poetas estamos para eso:
para ofrecerles tránsito a los demás,
para que se encaramen sobre nuestros latidos, y que divisen
un poco más allá, en medio
de tanta oscuridad como nos circunda.
A veces nada tiene sentido, ni siquiera
que me des la mano o ese
limón redondo tan bello en la vereda.
A veces lo que tiene sentido no tiene sangre,
ese poco de sangre por la cual se muere.
Todo es ganas de morir de otra manera,
ganas de imitar a los ríos y que la tierra vea
que hay otras aguas y otras penas, y los cielos
contemplen misericordiosamente
nuestras peregrinaciones.
Tu oficio, poeta, es contemplar,
que todo se te escriba dentro; luego,
quizá leer allí mismo, quizá decir a los otros
lo que allí mismo, escrito, tú lees.

martes, 15 de septiembre de 2009

PRENSA. POESÍA. LECTURA. Diego Jesús Jiménez, en el recuerdo


El escritor Manuel Rico traza, en "El País", la semblanza de Diego Jesús Jiménez, poeta fallecido el pasado domingo.

Aquí podemos leer una antología de sus poemas.

Y un poema:


La música serena

La música serena,
más callada, se enciende con la tarde;
sobre la verde vena
del agua, brilla y arde
junto al silencio de armonía plena.

Con ritmo lento huye
por transparentes luces alumbrada.
Oh, claridad que fluye
y en sombras agostada
contempla su pureza y se destruye.

miércoles, 8 de julio de 2009

POESÍA. Jorge Enrique Adoum, en el recuerdo

El 3 de julio murió el poeta ecuatoriano Jorge Enrique Adoum. Aquí, su semblanza, en "El País".


Y aquí, un poema:


RESUMEN DE LA INFANCIA


Ante todo, es preciso ordenar la infancia
como un país disperso, hallar las fechas
de su límite: la dulce iniciación
en la desobediencia, la cerradura
que por necesidad puse a mi alcoba
o la primera mujer que se guardó la noche
entre sus telas estériles, sus párpados.

Y descubrí de pronto que nadie compartía
mis costumbres: la muerte había entrado
antiguamente al patio, a la bodega,
y yo crecía sobre un osario familiar.
No sé por qué, porque sí, por pura
gana, cambié las órdenes para la cena,
el sitio de los adornos, el precio
de las plumas; odié el muro
que cercaba la viña y el camino de orina
a los establos. Y ya no pude vivir más,
no podía establecer mi edad, mi oficio,
destruir la seguridad de cada día
o levantar los párpados hacia la luz
de afuera: un hombre pasaba sin llorar
bajo la lluvia, las aldeanas
completaban su cuerpo entre la hierba,
pero debía conservar la herencia intacta,
conocer los secretos del ganado,
calcular la distancia entre mi seca
seguridad y la aventura.
Así empecé
a soñar solamente con la llave,
con la bahía donde nadie hubiera
a despedirme, con migraciones de pájaros
azules. No era la pegajosa soledad
lo que buscaba sino una familia
diseminada en la distancia, una
hora de paz bajo los árboles, una hoja
sin odio entre mis manos.

domingo, 28 de junio de 2009

VICTORIANO CRÉMER, en el recuerdo.

(Fotografía del poeta. Agencia EFE)

Ayer falleció Victoriano Crémer, uno de los fundadores de la revista Espadaña. De él y su poesía desarraigada nos habla Luis García Montero, en "El País".

Podemos leer ahora dos poemas:


SUEÑO, PORQUE VIVO EN MÍ...

Sueño, luego existo.
Pienso
que sueño tan hondo y cierto
que el sueño me despierta
en mitad del pensamiento.

Y me duele este soñar,
pensando que es tan sin sueño,
que los sueños se me rompen
—espumas del pensamiento—
en las arenas del mar
en que soñando, navego.

¿Pero existo? ¿Dónde y cómo?
Aquí, encerrado, me encuentro
en el sueño sin salida
que teje mi pensamiento,
preguntándome, doliéndome,
de ser, soñándome, cierto.

Soledad de soledades:
ya ni yo mismo me sueño,
pensando que existo y soy
sueño de mi pensamiento.


CANTO TOTAL A ESPAÑA
II
Más que verte, sentirte en las entrañas
y asistir al galope de tu voz en mis venas,
y rehogar el alma en tu aceite y tu lumbre
mientras los dientes mascan tu resollar de tierra.

Pero no basta tu nombre, aunque me azote
como un bosque de espadas violentas;
ni tu aliento abrasado, aunque derrumbe
mis tristes huesos de arena.

Que tu nombre, o tu aliento, o tu mirada
caminos son que al corazón te llegan;
partes crujientes de tu ser más hondo,
sosegados perfiles que te muestran.

(Así el redondo son, lejano y tímido,
no es la campana misma, ni la fiesta;
sino tu voz tan sólo,
su musical presencia).

Te necesito a ti España, toda;
cuarzo gigante, macizo bosque o piedra;
cielo total de corazones
en pena.

Te necesito España
unánime y entera
como el clamor del viento
sobre la mar inmensa.

No España tuya o mía.
¡España nuestra!
Geografía íntegra, trasvasada en halago
de materna entereza.

Porque todos son hijos de tu carne y tu sangre,
sueños de tu vigilia, cuchillos de tu vela...

Y seguimos leyendo: ANTOLOGÍA 1, Antología 2.

miércoles, 10 de junio de 2009

LECTURA. PRENSA. Entrevista digital a William Ospina, autor de la novela "El país de la canela"

William Ospina es autor de las novelas Ursúa y El país de la canela, con la cual acaba de obtener el Premio Rómulo Gallegos de novela. Además de una abundante obra ensayística sobre literatura, es ganador del Premio Nacional de Poesía otorgado por el Instituto Colombiano de Cultura. Ospina ha charlado con los internautas de "elpais.com" sobre narrativa latinoamericana y otros asuntos.



William Ospina también es poeta. A continuación, uno de sus poemas:

EL AMOR DE LOS HIJOS DEL ÁGUILA

En la punta de la flecha ya está, invisible, el corazón del pájaro.
En la hoja del remo ya está, invisible, el agua.
En torno del hocico del venado ya tiemblan, invisibles, las ondas del estanque.
En mis labios ya están, invisibles, tus labios.

martes, 9 de junio de 2009

POESÍA. Pere Gimferrer

(Fotografía de Pere Gimferrer)

Pere Gimferrer clausura hoy el ciclo Viana, patios de poesía.

Aquí podemos leer un artículo de Joaquín Pérez Azaústre, aparecido hoy en "El Día de Córdoba": Gimferrer en Córdoba.


Y unos poemas:


ELEGÍA


Morir serenamente como nunca he vivido
y ver pasar los coches como en una pantalla
y las canciones lentas de Nat King Cole
un saxofón un piano los atardeceres en las terrazas bajo los parasoles
esta vida que nunca llegué a interpretar
el viento en los pasillos las ventanas abiertas todo es blanco como en una clínica
todo disuelto como una cápsula de cianuro en la oscuridad
Se proyectan diapositivas con mi historia
entre el pesado olor del cloroformo
Bajo la niebla del quirófano extrañas aves de colores anidan


MADRIGAL

Amor, con el poder terrible de una rosa
tu piel tensa me ha saqueado los ojos, y es demasiado claro
este color de velas en un mar liso. ¡Dulzura,
la tan cruel dulzura violeta
que las nalgas defienden, como el nido de la luz!
Porque una rosa
tiene el poder de la seda: tacto mortal, estíos
agotadores, con el grueso de un tejido rasgándose,
la claridad estrellada en las cornisas
y el cielo, ventana allá, con negrura de desagüe.
Por la noche, el hombre
de anteojos ahumados, en la cocina de gas,
acaricia los enseres de Auschwitz, las tenazas alquímicas,
las ampollas de cal. Amor, el hombre de guantes oscuros
no arrasará el color de valva de un vientre,
el regusto de ginebra y aceitunas de la piel;
no arrasará la luz de una rosa inmortal
que la simiente deshoja con pico tierno.
Y ahora veo a la garza
real, cruzándose de alas en la habitación,
la garza que, con la luz que capitula,
es plumaje y calor, y es como el cielo:
sólo claridad marina
y después un recuerdo de haber vivido contigo.

lunes, 1 de junio de 2009

POESÍA. Xavier Villaurrutia

Para una breve biografía del poeta.

Ahora, unos poemas:

(Una) DÉCIMA DE NUESTRO AMOR

Ayer te soñé. Temblando
los dos en el goce impuro
y estéril de un sueño oscuro.
Y sobre tu cuerpo blando
mis labios iban dejando
huellas, señales, heridas...
Y tus palabras transidas
y las mías delirantes
de aquellos breves instantes
prolongaban nuestras vidas.
NOCTURNO EN QUE NADA SE OYE

En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte
en esta soledad sin paredes
al tiempo que huyeron los ángulos
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento
en un interminable descenso
sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una mirada y una voz
que no recuerdan haber salido de ojos y labios
¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios?
Y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito
Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo
aquí en el caracol de la oreja
el latido de un mar en el que no sé nada
en el que no se nada
porque he dejado pies y brazos en la orilla
siento caer fuera de mí la red de mis nervios
mas huye todo como el pez que se da cuenta
hasta ciento en el pulso de mis sienes
muda telegrafía a la que nadie responde
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse.
Aquí, una antología.

lunes, 25 de mayo de 2009

POESÍA. José-Miguel Ullán, en el recuerdo

(José-Miguel Ullán, en 2008, en su estudio de Madrid. Fotografía de Álvaro García, en "El País").

Un poema:

ARDICIA (IV)

El sordo dios: la carcajada inmóvil.
Murmullo de otra luz será tu fe. Aléjate de la expresión forzada o del silencio amilanado. Oye tan sólo la armonía neutra de lo indeciso
e indomable. Deja abierta la puerta más sumisa.
Esa ignorancia zumbará en tu oreja. Fraternalmente.

lunes, 18 de mayo de 2009

MARIO BENEDETTI, en el recuerdo (3)

Merece la pena seguir leyendo a Benedetti. Algunos poemas:

PASATIEMPO

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.


CÁLCULO DE PROBABILIDADES

Cada vez que un dueño de la tierra
proclama
para quitarme este patrimonio
tendrán que pasar
sobre mi cadáver
debería tener en cuenta
que a veces
pasan.


VAMOS JUNTOS

Con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

compañero te desvela
la misma suerte que a mí
prometiste y prometí
encender esta candela

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

la muerte mata y escucha
la vida viene después
la unidad que sirve es
la que nos une en la lucha

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

la historia tañe sonora
su lección como campana
para gozar el mañana
hay que pelear el ahora

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

ya no somos inocentes
ni en la mala ni en la buena
cada cual en su faena
porque en esto no hay suplentes

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero

algunos cantan victoria
porque el pueblo paga vidas
pero esas muertes queridas
van escribiendo la historia

con tu puedo y con mi quiero
vamos juntos compañero.


DEFENSA DE LA ALEGRÍA

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría



TÁCTICA Y ESTRATEGIA

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

Y un breve relato "lingüístico":

TODO LO CONTRARIO

—Veamos —dijo el profesor—. ¿Alguno de ustedes sabe qué es lo contrario de IN?

—OUT — respondió prestamente un alumno.

—No es obligatorio pensar en inglés. En español, lo contrario de IN (como prefijo privativo, claro) suele ser la misma palabra, pero sin esa sílaba.

—Sí, ya sé: insensato y sensato, indócil y dócil, ¿no?

—Parcialmente correcto. No olvide, muchacho, que lo contrario del invierno no es el vierno sino el verano.

—No se burle, profesor.

—Vamos a ver. ¿Sería capaz de formar una frase, más o menos coherente, con palabras que, si son despojadas del prefijo IN, no confirman la ortodoxia gramatical?

—Probaré, profesor: “Aquel dividuo memorizó sus cógnitas, se sintió dulgente pero dómito, hizo ventario de las famias con que tanto lo habían cordiado, y aunque se resignó a mantenerse cólume, así y todo en las noches padecía de somnio, ya que le preocupaban la flación y su cremento”.

—Sulso pero pecable —admitió sin euforia el profesor.

sábado, 16 de mayo de 2009

POESÍA. Tomás Segovia (Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca)

1. El poeta hispano mexicano Tomás Segovia recibió ayer el 5º Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca Ciudad de Granada en el Carmen de los Mártires. El galardón, dotado con 50.000 euros, reconoce a Segovia como "un poeta de las dos orillas que ha devuelto a España lo que aprendió fuera", tal y como valoró en su día el jurado. Así comienza la información.




5. Y unos poemas:


MIENTRAS

Mientras no quiera el tiempo
dejarme de su mano,
saldré cada mañana
a buscar con la misma reverencia
mi diaria salvación por la palabra.



SOUVENIR

A solas en mi cuarto
busco en la oscuridad
un eco de tu nombre.
Estoy de pie desnudo
camino y siento esto
adentrarme desnudo en una sombra
acogedora y ávida y a eso
yo lo he llamado siempre con tu nombre.

martes, 12 de mayo de 2009

POESÍA. HEBERTO PADILLA

Hoy, en "El País", Fernando Savater, en su artículo titulado El peso de la verdad (para leerlo, ir a entrada más abajo), nos aporta el siguiente poema de Heberto Padilla:

Poética

Di la verdad.
Di, al menos, tu verdad.
Y después
deja que cualquier cosa ocurra:
que te rompan la página querida,
que te tumben a pedradas la puerta,
que la gente
se amontone delante de tu cuerpo
como si fueras
un prodigio o un muerto.


Añadimos otro poema:

Madrigal

El sol ha cedido en la sombra
el mar encrespa de repente sus olas
Menea los manglares
donde flotan cientos de garzas
largas como preocupaciones
Y tú sales del mar
llenas
todo el centro del mundo
igual que el mediodía
Centelleas
contra el toldo del bar
donde leo el periódico
intranquilo
donde bebo
donde busco la orilla
de este siglo
de estos tiempos de lucha
de hermosura
y de escarnio


Y una antología.

Y un artículo sobre el poeta, de la revista Letras Libres.

domingo, 10 de mayo de 2009

POESÍA. Wislawa Zsymborska

Esta poeta polaca, premio Nobel de Literatura en 1996, está de actualidad en nuestro país, porque Patxi López, en su toma de posesión como lehendakari del País Vasco, recitó uno de sus poemas, el titulado Nada sucede dos veces.

Reproducimos lo leído por el político vasco:

Nada sucede dos veces,
y es lo que determina
que nazcamos sin destreza
y muramos sin rutina.
Ningún día se repite,
ni dos noches son iguales,
ni dos besos parecidos,
ni dos citas similares.
Entre sonrisas y abrazos,
verás que la paz se fragua,
aunque seamos distintos,
cual dos gotas de agua.


A continuación, vemos el poema, en versión de Gerardo Beltrán:


Nada sucede dos veces
ni va a suceder; por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?

Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.

Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.


Leemos otro poema, también en versión de Gerardo Beltrán:

Una del montón
Soy la que soy.
Casualidad inconcebible
como todas las casualidades.

Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.

En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a la medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.

Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos individuo.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudida por el viento.

Alguien mucho menos feliz,
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo un cristal de microscopio.

Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.

Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.

Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.

¿Y si despertara miedo en la gente,
o sólo asco,
o sólo compasión?

¿Y si hubiera nacido
no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?

El destino, hasta ahora,
ha sido benévolo conmigo.

Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.

Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien completamente diferente.

Y un enlace, para leer una antología de sus poemas.

martes, 28 de abril de 2009

POESÍA. IDEA VILARIÑO. En el recuerdo

Ha fallecido la poeta uruguaya Idea Vilariño.

Aquí, la noticia.

Aquí, una antología poética.

Y uno de sus poemas:

DESPUÉS

Es otra
acaso es otra
la que va recobrando
su pelo su vestido su manera
la que ahora retoma su vertical
su peso
y después de sesiones lujuriosas y tiernas
se sale por la puerta entera y pura
y no busca saber
no necesita
y no quiere saber
nada de nadie.