Mostrando entradas con la etiqueta García Calvo Agustín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta García Calvo Agustín. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de julio de 2012

PRENSA. "Tampoco el bosón de Higgs era verdad", por Agustín García calvo

Agustín García Calvo

   En "El País":

Tampoco el bosón de Higgs era verdad

He ahí lo más sencillo que tendríamos que haber descubierto: que la realidad no es todo lo que hay

 14 JUL 2012

Y sin embargo las mayorías de los fieles se lo han creído, que la Ciencia venía por fin a darles la solución del problema del Universo que tanto los angustiaba, o por lo menos han estado a punto de creérselo.
No es nada del otro mundo: la necesidad de fe y de diversión es siempre mucha; pero es cada vez más notable que, después de tantos desengaños, algo tan simple y consabido como esta noticia pueda servir para el caso: porque ello es que el problema sigue tan vivo como nunca, y basta con que algunos ignorantes nos asomemos a la Red (mejor que a los libros y desde luego a las aulas) para darnos cuenta de lo vivas que siguen las discusiones entre físicos y matemáticos más o menos en ciernes o jubilados acerca de las cuestiones y los términos fundamentales de la teoría y cálculos físicos (esto es, lógicos acerca de universos o realidades), y sorprende así que tenga todavía ese relativo éxito la presentación de ideas como corpúsculo, masa y demás que llevan ya unos cuantos siglos de desmentimiento: es como si se contara cada vez más con una infantilidad en la gente que se ha sometido a la Enseñanza y los Medios del Progreso.
No han faltado tampoco a lo largo de estos siglos algunos sabios, y, lo que más importa, honrados, que, liberados ya de temores por su promoción, se han atrevido a declarar para la gente la verdad de las mentiras de la Ciencia; así habréis leído más de una vez cómo el propio Einstein declaraba una vez que las ideas o teorías que se refieren a la realidad no son ciertas (sicher), y, si son ciertas, no se refieren a la realidad. Claro que para decir cosas como ésas, si uno está todavía preparando su Tesis Doctoral o su subida a las Cátedras del mundo…
Pero era inevitable: hacía ya muchos años que se había montado el acelerador más largo y más caro del mundo para que, tras tantas incertidumbres y falta de noticias, no se nos ofreciera al fin una información de luz y de esperanza correspondiente a los enormes gastos y trabajos de miles de empleados del que había de ser acelerador, si no de partículas, de informaciones; y así se ha sacado de entre los restos de especulación física algo que pudiera servir para entretener un rato la espera del personal.
Pues bien, amables lectores, dejáos oír (no hace falta que creáis a cambio nada) lo que los restos de sentido común de los menos creyentes os dicen bien claro: no era tampoco verdad, no ha habido tal cosa como un acercamiento a la solución definitiva: el problema está tan vivo y floreciente como desde que se inventaron las teorías sobre el Mundo. No puede ser que se descubra una solución, teoría, filosofía o ciencia dentro de la realidad, que, valiéndose de términos del vocabulario real, trate de dar con la esplicación de todo; porque, entonces, la esplicación misma entraría a formar parte de la realidad y no podría decir nada nuevo y desmentidor acerca de ella.
He ahí lo más sencillo que tendríamos que haber descubierto: que la realidad no es todo lo que hay; que es una guerra o contradicción entre la pretensión de imposición de ideales o de un lenguaje matemático cerrado, y la resistencia siempre viva contra esa imposición; la de las cosas nunca del todo terminadas contra los números y el fin: por ejemplo masa, cuando más, sería esa resistencia, siempre espesa, que, no habiendo todo, no puede ser 4% de nada.
Pero eso al Poder no le importa: él tiene que ofrecer soluciones, es decir, evitar descubrimientos que puedan entorpecer la marcha del Capital, y así, entre otras mil historias, os ofrecen un bosón para calmar la impaciencia, matar el Tiempo.
Claro que no os dirán que ahí ha terminado todo, que eso es la solución definitiva: quedan siempre algunos pormenores que aclarar, algunos cálculos que mejorar; porque eso, si no, sería justamente libraros del Futuro, que es arma esencial del Poder, y que ya no tenéis nada que hacer, ni trabajar, ni buscaros un título en las universidades; y, sin Futuro, os encontraríais en un mundo vacío y muerto.
Sería como si a algún financiero malaconsejado se le ocurriera montar sus teorías proclamando que con ellas se va a terminar con la Crisis Económica de una vez y para siempre.
Agustín García Calvo es catedrático emérito de Filología Clásica de la Universidad Complutense de Madrid.

martes, 31 de enero de 2012

PRENSA. "A grandes males...", por Agustín García Calvo

Agustín García Calvo

   En "El País":
A grandes males...

AGUSTÍN GARCÍA CALVO 29/01/2011

   ¿Grandes remedios? ¡No, por Dios! Eso sería sumamente peligroso: podría llegar a atentar contra el propio mal, y entonces ¿qué iba a ser del régimen del bienestar?
   Estoy hablando de lo que todo el mundo habla: de la actualidad política, o séase económica, de nuestros Estados, inquietante ciertamente, por no decir que desastrosa: es la que durante largos años se ha venido llamando crisis, que últimamente toca entre nosotros a las exigencias de la unión económica europea para con los países menos educados o bien regidos, y que en todo caso afecta justamente a los Estados desarrollados, sean los europeos, los unidos de América o el Japón, de tal modo que se trata evidentemente de un mal inherente al régimen del bienestar en que ha venido a parar el desarrollo.
   Me paro aquí a hacer notar, por si hacía falta, la enorme desproporción (numérica, dineraria) de las medidas que políticos, financieros y economistas proponen, imponen a sus poblaciones y hasta ponen en práctica como buenamente pueden, frente a la magnitud de las faltas, necesidades, estropicios o agujeros que en la economía de los Estados se producen. Otros, más estudiosos que yo de las grandes cuentas y cifras, tienen que haberles hecho saber, aunque sea tímidamente, esa desproporción: que, sumados todos los importes de esos remedios que se han propuesto o aplicado, no podrían montar más que a una mísera fracción de los que las nuevas necesidades y desajustes de Estados, bancas o cualesquiera finanzas representan.
   Sin cifras, el mero sentido común descubre que estas medidas o remedios que les sacan hoy los dirigentes son los mismos que se recordaban como propios del antiguo régimen: restringir gastos, apretarse, como decían, el cinturón, y hasta ahorrar, remedios ridículamente impropios para el régimen actual, que se mueve por una circulación dineraria sumamente alejada de las cosas palpables y por el despilfarro y producción de objetos no pedidos ni dirigidos a más consumo que su compra. De manera que, si algo de humor le dejaran vivo a la gente, se reiría de esas medidas y remedios como de una cataplasma aplicada a un cáncer.
   Está claro, salvo para quien tenga interés en no verlo, que el mal pertenece al propio régimen actual del mundo desarrollado, el del poder entregado al movimiento del dinero.
   Sería una buena ocasión de reconocer que este régimen, con todo su enorme éxito y por la calidad de su éxito justamente, era en su estructura y programa mismo una insensatez, una de las grandes insensateces que jalonan la historia de los seres ilusos que somos: pretender que eso de la vida que podía vivirse se puede cambiar tranquilamente por una dedicación de las personas (y las cosas) a venderse y comprarse unas a otras, y pretender que lo que pasa, está pasando o pueda pasar, se reduzca todo a tiempo, a futuro (que es lo solo con que el dinero sabe trabajar), y que ese futuro contado se tome como un sustituto de la vida y las posibilidades. Esa insensatez, por cierto, no se puede atribuir a ningún economista o mentes preclaras que la hayan inventado y la manejen: así como hoy día no pueden los entendidos en economía y finanzas dar razón de lo que le pasa al dinero (no entienden lo que pasa porque se creen que sí), así tampoco podemos achacarles la fundación ni dirección del régimen del dinero: es más bien el dinero el que, con sus ideas y teorías, los toma a su servicio para hacer de las suyas, esto es, para realizar las funciones que a él solo le corresponden.
   Que los males que dan lugar a tantas quejas, arreglos y diatribas pertenecen al régimen mismo del dinero, el sentido común lo dice.
   Sería poco amable pensar de mí que con esto estoy proponiendo como sola cura un cambio radical de régimen, un abandono del dinero. No es así. Pero eso no quita para que tenga sentido intentar que mucha gente del común reconozca que los remedios del mal con que los agobian y aburren son una ilusión, engaño y triste divertimiento.
   Es cierto que este diario y los demás medios tienen que dedicar larga atención y espacio a esas medidas ilusorias y discusiones consiguientes: al fin y al cabo, la información es seguramente la industria más importante del régimen del bienestar, la que más capital mueve. Pero que ello no quite que, por algún resto vivo de imperfección y duda, se le pueda en este o los otros medios dedicar al sentido común un rinconcito.

   Agustín García Calvo es catedrático emérito de Filología Clásica de la Universidad Complutense de Madrid.

domingo, 5 de junio de 2011

PRENSA (1). 5 junio 2011

   En "El País":

1. "Llegué a temer por mi salud mental". Entrevista a Don DeLillo. Por Eduardo Lago. Coloso de las letras estadounidenses, es uno de los autores que mejor ha sabido reflejar nuestro tiempo. En esta, una de sus raras entrevistas, repasa su carrera, su visión literaria y su obra dramática, publicada ahora en España.

2. El VIH echa el cerrojo al armario. Reportaje de Emilio de Benito. A los 30 años del hallazgo del virus, el estigma subsiste - Trabajo, relaciones sociales e hipoteca peligran si se admite públicamente la enfermedad.

3. La deforestación avanza a un ritmo de 14.000 hectáreas al día. Por Javier Rico. La ONU alerta de la pérdida de árboles en la Amazonia y la cuenca del Congo.

4. La larga crisis. Artículo de Agustín García Calvo, catedrático emérito de Filología Clásica de la Universidad Complutense de Madrid.

5. Un gran día para la justicia internacional. Artículo de Timothy Garton Ash, catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford e investigador titular en la 'Hoover Institution' de la Universidad de Stanford. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia. Sobre la detención de Ratko Mladic.

6. Sol visto desde Mayo del 68. Reportaje de Eva Cavero. Mario Muchnik y Eduardo Arroyo, que participaron en las revueltas de la primavera francesa hace más de 40 años, reflexionan sobre el movimiento del 15-M y su símbolo principal: Sol.

7. Llega el verano árabe. Por Lluís Bassets.

sábado, 22 de enero de 2011

PRENSA. 22 enero 2011

   En "El País":

1. Mala Cara. Columna de Manuel Rivas.

2. Francia sigue sin perdonar a Céline. Reportaje de Ana Teruel. El "virulento antisemitismo" del autor de 'Viaje al fin de la noche' frena la celebración de los 50 años de su muerte.

3. El retorno de la gran teoría. Reportaje de Javier Rodríguez Marcos. Tomás Pollán, un mito del pensamiento español actual, imparte un seminario sobre el fin de la excepción humana.

4. Ortografía. Artículo de Agustín García-Calvo, catedrático emérito de Filología Clásica de la Universidad Complutense de Madrid.

5. La titánica coartada de Borís Pasternak. Artículo de José María Ridao. La versión cinematográfica de 'Doctor Zhivago' ha enterrado a la novela que le sirvió de inspiración. Es una obra maestra que no solo cuenta una historia de amor sino que denuncia la opresión en la Unión Soviética.

6. Brindis con fondo de jazz. Por Francisco G. Basterroa. Sobre China y EE.UU.

martes, 18 de mayo de 2010

POESÍA. "Libre te quiero", de Agustín García Calvo

Agustín García Calvo
Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Alta te quiero,
como chopo que al cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Pero no mía,
ni de Dios ni de nadie,
ni tuya siquiera.

domingo, 12 de julio de 2009

PRENSA. 12 julio 2009

En "El País" y suplementos:

1. Brindis. Columna de Manuel Vicent.

2. "¡Te has cargado a la francesa!". Reportaje. El hombre que mató a la célebre fotógrafa Gerda Taro durante la Guerra Civil se llamaba Aníbal González. No se dio cuenta de que la aplastaba con su tanque.

3. Los dioses pisan césped. Reportaje. Las ceremonias de masas confirman al fútbol como una nueva religión. El mesianismo afecta a las estrellas del deporte y el espectáculo.

4. Leyendo. Artículo de Agustín García Calvo sobre lengua y escritura.

5. Musulmanes mudos. Artículo de Moisés Naím sobre la revuelta étnica en China.

6. La guerra interminable. Reportaje sobre Afganistán. Todos los días mueren militares y civiles en esta contienda empantanada siete años después de la caída de los talibán. Dos periodistas de EL PAÍS han vivido 12 días ‘empotrados’ en las fuerzas de la OTAN. Ésta es su experiencia dentro del volcán.

7. Una mirada de culto. Reportaje. Tras cuarenta años retratando lo mundano y lo divino, la vida y la muerte, Cristina García Rodero ha entrado en la agencia Magnum, el Olimpo de la fotografía. La primera española en obtener tal privilegio cuenta cómo ha llegado hasta aquí y cómo lo ha vivido.

viernes, 17 de abril de 2009

COSMOPOÉTICA 2009. Agustín García Calvo e Isabel Escudero en el "Maimónides"




Dentro de la VI edición de Cosmopoética, hoy han estado en nuestro instituto Isabel Escudero y Agustín García Calvo. Además de recitar sus poemas al alumnado del centro, han sido grabados para el programa La estación azul, de Radio Nacional de España.



A continuación, podemos leer algunos de sus textos:


AGUSTÍN GARCÍA CALVO:


RABIA AJENA

Nada fuera de mí,
a excepción del enojo,
tiene un principio y un fin
determinado,
a excepción de la rabia,
que no es mía, ya lo digo, así desde el inicio,
como lo dicen en mi ciudad,
tan felices de la mañana
hasta la noche, mucho más felices, mucho más,
que no es mía, repito, porque aún más adentro
me nacen las ganas de morir,
y después de la rabia, mucho después, o no tan después,
sobresalta pensar que volverá de nuevo
la rabia o el enojo,
desde afuera, por supuesto,
fuera de mí, fuera de todos, vuelta a empezar,
vuelta y más vuelta, fuera, vuelta a empezar,
y así acaba todo.



Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Alta te quiero,
como chopo que al cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Pero no mía,
ni de Dios ni de nadie,
ni tuya siquiera.





ISABEL ESCUDERO


Es propio de la Realidad
ser poca y no ser verdad.

Es propio de las Santas
que les broten rosas
del tajo de la garganta.

Es propio de la libertad
ser dada y provisional.

Es propio de tú y yo
querernos sin con-pasión.

Es propio de las Culturas
firmar en las sepulturas.

Es propio de las ideologías
servirse de policías.

Es propio del esclavo
irse pareciendo al amo
(y al contrario).

Es propio del alma mía
ser Valor y mercancía.



LA CULPA DE QUE AÚN TE QUIERA
mitad es del relojito
y mitad de la cadena.


DESPACIO CRUZA EL TIEMPO
la tortuga dura, dura, dura...


CONDICIONES DE LUNA
tiene mi amante
tan pronto creciente
como menguante...
Y cuando es llena
no sé qué me pasa
que me da pena.


ÉL LA QUERÍA PALPAR,
pero ella era
Audiovisual.


PARA NADA,
para nada nadaba
el pez en el agua,
para nada
y nadaba y nadaba.


INTELIGENCIA, INTELIGENCIA,
es lo que tiene el nardo
para fabricar la esencia.


POR EL ANCHO CIELO,
veloces los pájaros
en triángulo quieto.


GUSTA EL NIÑO Y EL POETA
de la rana y la cigüeña:
Magma y esquema.