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martes, 10 de junio de 2014

PRENSA CULTURAL. "Guatemala 'olvida' a Miguel Ángel Asturias"

   En "El País":

Guatemala ‘olvida’ a Miguel Ángel Asturias

El país centroamericano ignora a su Nobel y no prevé actos en el 40º aniversario de su muerte

 Ciudad de Guatemala 8 JUN 2014 - 00:22 CET8

El escritor Miguel Ángel Asturias, retratado por Henri Cartier-Bresson.
El exilio y la marginación que sufrió muchos años en vida persiguen a Miguel Ángel Asturias (1899-1974) incluso en la eternidad, ganada por libros clásicos latinoamericanos y la concesión del premio Nobel en 1967. Guatemala, su país, por el que tanto hizo desde la literatura, casi lo ha olvidado y solo tiene silencio para él en el 40º aniversario de su muerte, sucedida en Madrid hace hoy cuatro décadas.
Una fecha inadvertida en su país y un despropósito si se considera que Ciudad de Guatemala ha sido nombrada Capital Iberoamericana de la Cultura 2015.
“Ni siquiera estábamos advertidos”, reconoce la jefa de información del Ministerio de Cultura, Claudia Velásquez. “Te agradecemos que nos alertaras. Vamos a emitir un boletín al respecto y lo distribuiremos a la prensa”. Es el tiempo que corroe la memoria de uno de los precursores del boom latinoamericano por obras como El señor presidente y Hombres de maíz.
“Ignorar a Asturias”, comenta el escritor guatemalteco Gerardo Guinea, premio Nacional de Literatura 2009, “es una muestra de la ignorancia supina del Estado de Guatemala —que no de algún Gobierno en particular— con respecto a la importancia que Miguel Ángel Asturias tiene en la literatura en español. Algo que da pena y vergüenza ajena”.
Añade Guinea que obras como Hombres de maíz, publicada en 1949, o El alhajadito (1961), colocan a Asturias como el padre del realismo mágico, un género que inmortalizara otro gigante, Gabriel García Márquez, merced a la utilización de un lenguaje magistral, a la vez que más accesible al lector. “El problema con Asturias es que fue excesivamente barroco para describir sus realidades. Pero el realismo mágico está en cada una de sus páginas, como sigue estando en cualquier barrio popular de toda ciudad latinoamericana”.

Vida y obras

Antes de dedicarse a la Literatura, Miguel Ángel Asturiasestudió Antropología en París en los años veinte.
En su estancia juvenil en Francia contactó con el surrealismo, que influyó en sus primeras obras. Ese interés por las vanguardias lo compaginó con la gran atracción por el mundo mágico de las leyendas precolombinas guatemaltecas.
Su obra más conocida, El señor presidente, publicada en México en 1946, relata la cruenta dictadura que sufrió su país a manos de Manuel Estrada Cabrera en las dos primeras décadas del siglo XX. El nombre de Estrada no aparece en el texto pero hay muchos guiños que remiten a él.
Del resto de su producción destaca el libro de relatos Hombre de maíz.
En 1967 es galardonado con el Premio Nobel de Literatura.
Fallece en Madrid el 9 de junio de 1974 a los 74 años.
El nieto del Nobel, Sandino Asturias, hijo de Rodrigo Asturias Amado, el comandante Gaspar Ilom —dirigente histórico de la guerrilla—, ve un trasfondo político en el vacío hacia el Nobel. “Miguel Ángel Asturias tiene dos facetas excepcionales y universales. Encabezó un movimiento de intelectuales que luchaban contra las dictaduras de su época y puso ante los ojos del mundo la realidad sangrante que se vivía, y se vive, en este país”, dos pecados capitales para la ultraconservadora sociedad guatemalteca, que no se lo perdona.
Todo ello, cuenta Sandino, se tradujo en un vacío absoluto para Asturias y su obra, al grado que en los periódicos de la época “estaba prohibido nombrar a Miguel Ángel”, algo que sólo se rompió parcialmente con el otorgamiento del Nobel, “aunque se silenció el premio Lenin de Literatura, que se le concedió en 1965”.
Lo anterior explica el actual silencio tanto del Estado como de la sociedad guatemalteca. “Mi abuelo”, añade, “fue un hombre perseguido y denostado por el poder y por el statu quo porque cuestionaba, precisamente, ese estado de cosas, a la vez que denunció todo el dramatismo de la intervención estadounidense en Centroamérica”.
Así las cosas, el cuadragésimo aniversario de la muerte de Miguel Ángel Asturias se conmemorará en Guatemala sólo en círculos intelectuales con un propósito que puede ser el mejor homenaje para el Nobel: una edición primorosamente cuidada de sus obras más emblemáticas y a precios que estén al alcance de todos: unos seis euros en un país donde una cajetilla de tabaco ronda los dos euros.

Su nieto Sandino aprecia un claro trasfondo político en este vacío
La militancia política de Asturias y su compromiso con los grandes sectores de la población sojuzgados por el régimen obligaron al escritor a vivir muchos años en el exilio. París, donde residía, y Madrid, donde murió, fueron sus últimos destinos.
Según cuenta Miguel Ángel Asturias Amado, en declaraciones vía Internet —desde Buenos Aires, donde reside—, fue él quien decidió que a su muerte su padre fuera enterrado en el cementerio parisiense de Père-Lachaise, a pesar de tener los ofrecimientos de España y Guatemala. Recuerda que el Gobierno de México puso a disposición de la familia Asturias un avión para trasladar los restos mortales desde Madrid hasta la capital de Francia.
Al respecto, Sandino Asturias añade que fue la decisión más acertada y sabia. “Era totalmente incongruente que los regímenes militares tuvieran en Guatemala a Miguel Ángel Asturias, cuando uno de sus dos hijos, mi padre, estaba en las montañas de Guatemala con una ametralladora en la mano intentando derrocarlos”.
La familia Asturias no descarta que, en el futuro, las cenizas del Nobel puedan llevarse por fin a Guatemala, pero subrayan que, por el momento esas condiciones todavía no están dadas.

lunes, 17 de octubre de 2011

PRENSA. "Feminicidio silenciado", reportaje

Víctimas, testigos y supervivientes del feminicidio que el Ejército guatemalteco cometió durante la dictadura de Ríos Montt. Jacinta.- OFELIA DE PABLO Y JAVIER ZURITA. ("El País")


   En Domingo, suplemento de "El País":
Feminicidio silenciado

   Más de 100.000 mujeres fueron violadas durante 36 años de conflicto en Guatemala. Aquellas agresiones han marcado un presente en el que la violencia de género se ha hecho habitual.

OFELIA DE PABLO / JAVIER ZURITA 16/10/2011

   Guatemala sigue siendo territorio hostil para una mujer: 685 asesinadas en 2010, 120 en lo que va de año. Las cifras de violaciones y torturas superan la de cualquier otro rincón de Sudamérica. Incluso a Ciudad Juárez. Esta estadística es una secuela del periodo más negro del conflicto vivido en este país durante 36 años (1960-1996) cuando más de 100.000 mujeres fueron violadas y torturadas siguiendo un programa de exterminio de la etnia maya. Todo ello ha configurado una cultura de violencia sin castigo contra la mujer, para quien solo existe un 1% de posibilidades de que su caso llegue a la justicia. En ese contexto, una causa instruida por la Audiencia Nacional española se ha convertido en la única posibilidad de cambiar el destino de las mujeres guatemaltecas.
   La guerra interna entre el Gobierno y la guerrilla se saldó con más de 200.000 muertos en su mayoría indígenas de origen maya. La violación, la mutilación, la esclavitud sexual y el feticidio (asesinato de fetos) fueron utilizados como medio para exterminar a los mayas: destrozar a la mujer era la herramienta para destruir al pueblo. Un perfecto plan organizado para el cual el ejército fue cuidadosamente entrenado, según detallan los informes de la Comisión del Esclarecimiento Histórico de Guatemala.
   Una de esas víctimas fue Teresa Sic: "Al encontrarme, los soldados me agarraron a la fuerza, me llevaron cerca del río y me violaron. Eran más de ciento cincuenta. Ese día estaban también violando a más mujeres de la aldea. Quemaron todo. Me amarraron y me logré soltar con la ayuda de mi hija de cinco años. Busqué ayuda. Tenía hambre y miedo, pero nadie nos alojaba".
   Es en 1999 cuando la Audiencia Nacional española admite a trámite la querella presentada por la Fundación 'Rigoberta Menchú Tum', en la que se acusa por primera vez al antiguo jefe de Estado, Ríos Montt, y a otros siete oficiales, de terrorismo, genocidio y tortura sistemática. Cinco años después, la Audiencia dicta un auto de procesamiento contra los ocho generales, pero las autoridades guatemaltecas se niegan a extraditarlos. Para ellas, las violaciones en masa ocurridas durante el conflicto fueron consideradas "simples daños colaterales".
   "Días después me llevaron forzosamente al destacamento militar de El Chol", continúa la narración de Teresa Sic, "donde fui violada por muchos soldados durante 15 días seguidos, donde solo me dejaban descansar brevemente para dormir. (...) Nos dieron sangre de toro, para que la bebiéramos, y carne cruda para comer".
   En el departamento del Quiché, al norte de la capital de Guatemala, los verdes campos de siembra y sus coloridos mercados esconden uno de los macabros secretos de la historia del país. Esta es la zona donde la violencia durante el conflicto fue extrema sobre todo en los años ochenta. Las mujeres sobrevivientes del genocidio han decidido romper su silencio y plantar cara al Gobierno acusando a los culpables. "Tenemos que esclarecer los hechos y que el Estado reconozca de verdad, ese es mi mayor deseo", dice Feliciana, "estamos sin voz, la violación durante el conflicto armado parece que no existió".
   Las mujeres hablan del rechazo que sufren en sus comunidades por decir la verdad. "Nos señalan, nos insultan, hasta se ríen de nosotras aquellos que nos violaron", afirma María Castro, que no puede evitar desmoronarse al contar cómo, después de declarar como testigo en la Audiencia Nacional, en 2008, su hijo fue asesinado.
   Patricia Yoj, abogada de etnia maya que colabora con las denuncias, afirma que "incluso el representante del 'Programa Nacional de Resarcimiento' (plan estatal que se ocupa de la reparación de las víctimas del conflicto) dijo que no creía en las violaciones y esto salió publicado en los medios de comunicación. Es denigrante".
   El rechazo por parte de sus maridos es lo más duro para estas mujeres que han sufrido las peores torturas. María Castro no quiere recordar, pero sabe que hacerlo puede salvar muchas vidas: "Los soldados me emboscaron, llevaba mi niña conmigo, la niña se asustó mucho, lloraba, gritaba, pero los soldados tiraron mi carga, me tiraron al suelo. Me acuerdo que eran tres los que me violaron, pero no sé cuántos más lo hicieron porque hubo un momento en el que perdí el conocimiento. Cuando desperté les vi recoger sus armas apresuradamente y marcharse hacia otro lugar. Mi hija me ayudó cargando a su hermanito, pero lloraba mucho, lo había visto todo". Su relato se detiene, sus ojos se llenan de lágrimas cuando cuenta que, de regreso a casa y al contar lo ocurrido, su marido la rechazó diciendo que si había vuelto viva era porque dejó que los soldados abusaran de ella.
   María Toj no se separa de su nieta, es su más preciado tesoro, es la única que la mantiene con vida. Su nieta y también su lucha para que se reconozca lo ocurrido: "Me torturaron tanto a mí como a mi hijo. Me lo quemaron todo, me dejaron sin nada, solo con mi marido muerto y mi dolor". Los criminales campan a sus anchas por las calles, incluso conviven en la misma aldea, y lo peor es que las situaciones de violencia se siguen produciendo cada día. María Toj afirma cómo, hace una semana, "a una mujer la cortaron los pechos, la torturaron, la violaron y luego la quemaron viva justo aquí al lado".
   España dará voz a estas mujeres. El juez Pedraz acaba de admitir a trámite una ampliación de la querella de 1999 en la que se contempla como un crimen internacional la violencia de género en Guatemala durante el conflicto. La ampliación, presentada por la ONG 'Women's Link' de la mano de la abogada Almudena Bernabeu, la única mujer española que trabaja casos de Justicia Universal en la Audiencia Nacional y en Estados Unidos (en el Center of Justice and Accountability), incluye por primera vez el horror al que fueron sometidas estas mujeres.
   Como perito para la causa estará Patricia Sellers, la primera mujer que consiguió que declararan la violación como arma de guerra en los tribunales internacionales especiales de la ex-Yugoslavia y Ruanda. "Cuando violas a un ser humano lo conviertes en un muerto viviente, le robas su más preciada intimidad y matas su futuro. Si quieres aniquilar a un pueblo esta es la mejor manera de hacerlo. La tortura sexual es la más destructiva de las armas", señala Sellers. Y añade que "es la primera vez que la violación como genocidio se juzga en un tribunal nacional y esto crea un precedente histórico. Les envía un claro mensaje a los culpables: no hay lugar para esconderse, los Estados no necesitan tribunales especiales".
   "Este juicio abrirá un debate porque la falta de justicia es la que hace que la violencia de género aumente", dice Almudena Bernabeu. Paloma Soria, la abogada de 'Women's Link', afirma que "la sociedad guatemalteca equipara las violaciones y la tortura a las mujeres con el robo del ganado, con la quema de la milpa. Es necesario cambiar esto y que estas mujeres dejen de ser invisibles ante la sociedad".

domingo, 24 de enero de 2010

PRENSA (3). 24 enero 2010



En "El País Semanal":

1. La odisea del doctor Balmis. Reportaje de Luis Miguel Ariza. Una aventura de altísimo riesgo. En 1803 partió de Galicia la expedición del doctor Xavier Balmis, con niños huérfanos a bordo, para llevar a América y Asia la vacuna de la viruela. Rescatamos a tan fascinante y desconocido personaje.

2. Quiero mi sexo. Reportaje de Luz Sánchez-Mellado. Una chica de 16 años de Barcelona nacida varón ha sido la primera menor en someterse a una operación de cambio de sexo en España. Pidió autorización judicial y la obtuvo. La noticia saltó la semana pasada. Mientras los médicos debaten, la nueva generación de transexuales tiene más información. También más prisa. Piden ayuda, cada vez más, cada vez antes, para empezar a vivir como sienten. Cinco de ellos nos cuentan su historia.

3. Sesión de películas monstruosas. Reportaje de José Luis Sanz. Cuando Spielberg despertó, los monstruos prehistóricos ya habían protagonizado cientos de películas… no siempre fieles a la ciencia. Del cartón piedra de Griffith a Parque Jurásico, repasamos la relación entre el séptimo arte y la paleontología.

4. Trucos para cuidar la mente. Reportaje de psicología, por Francesc Miralles. Mantener activo el cerebro con desafíos intelectuales y unos buenos hábitos nos permite pensar como jóvenes con el valor añadido de la experiencia.

5. El paraíso de los canallas. Reportaje de Laura Esquivel. Guatemala significa ‘lugar de muchos árboles’, pero entre el follaje se esconden asesinos, violadores y delincuentes. Este país, conocido por la dulzura de sus habitantes, es refugio de hienas. Contabiliza 15 asesinatos al día y las violaciones se multiplican. Sexta entrega de esta serie de reportajes de autor sobre los conflictos olvidados.

6. La ciudad soñada. Reportaje de Anatxu Zubalbeascoa. Brasilia se ideó como una utopía de igualdad y modernidad. cuando se cumplen 50 años de su inauguración y Brasil alza su propia voz en el mundo, se sigue viviendo como un milagro.

7. Amar a un animal. Artículo de Rosa Montero.

8. Los matones protegidos. Artículo de Javier Marías sobre comportamientos fascistas.