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domingo, 18 de septiembre de 2011

PRENSA. "Internet cambia la forma de leer... ¿y de pensar?", reportaje

Internet ha revolucionado la manera en que el cerebro procesa la información- CONSUELO BAUTISTA. ("El País")

 
   En "El País":
Internet cambia la forma de leer... ¿y de pensar?

   La lectura en horizontal, a saltos rápidos y muy variados se ha extendido - ¿Puede la Red estar reeducando nuestro cerebro?
ABEL GRAU 10/10/2008

   Internet ya es para muchos el mayor canal de información. Cada vez es superior el tiempo empleado en navegar, ya sea para leer las noticias, revisar el correo, ver vídeos y escuchar música, consultar enciclopedias, mapas, conversar por teléfono y escribir blogs. En definitiva, la Red filtra gran parte de nuestro acceso a la realidad. El cerebro humano se adapta a cada nuevo cambio e Internet supone uno sin precedentes. ¿Cuál va a ser su influencia? Los expertos están divididos. Para unos, podría disminuir la capacidad de leer y pensar en profundidad. Para otros, la tecnología se combinará en un futuro próximo con el cerebro para aumentar exponencialmente la capacidad intelectual.
   Uno de los más recientes en plantear el debate ha sido el ensayista estadounidense Nicholas G. Carr, experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y asesor de la Enciclopedia británica. Asegura que ya no piensa como antes. Le sucede sobre todo cuando lee. Antes se sumergía en un libro y era capaz de zamparse páginas y páginas hora tras hora. Pero ahora sólo aguanta unos párrafos. Se desconcentra, se inquieta y busca otra cosa que hacer. "La lectura profunda que solía suceder de forma natural se ha convertido en un esfuerzo", señala Carr en el provocador artículo Is Google making us stupid? (¿Está Google volviéndonos tontos?), publicado en la revista The Atlantic. Carr achaca su desorientación a una razón principal: el uso prolongado de Internet. Está convencido de que la Red, como el resto de medios de comunicación, no es inocua. "[Los medios] Suministran el material del pensamiento, pero también modelan el proceso de pensar", insiste.
   "Creo que la mayor amenaza es su potencial para disminuir nuestra capacidad de concentración, reflexión y contemplación", advierte Carr, a través del correo electrónico. "Mientras Internet se convierte en nuestro medio universal, podría estar readiestrando nuestros cerebros para recibir información de manera muy rápida y en pequeñas porciones", añade. "Lo que perdemos es nuestra capacidad para mantener una línea de pensamiento sostenida durante un periodo largo".
   El planteamiento de Carr ha suscitado cierto debate en foros especializados, como en la revista científica online Edge.org, y de hecho no es descabellado. Los neurólogos sostienen que todas las actividades mentales influyen a un nivel biológico en el cerebro; es decir, en el establecimiento de las conexiones neuronales, la compleja red eléctrica en la que se forman los pensamientos. "El cerebro evolucionó para encontrar pautas. Si la información se presenta en una forma determinada, el cerebro aprenderá esa estructura", detalla desde Londres Beau Lotto, profesor de neurociencia en el 'University College' de Londres. Y añade una precisión: "Luego habría que ver si el cerebro aplica esa estructura en el modo de comportarse frente a otras circunstancias; no tiene por qué ser así necesariamente, pero es perfectamente posible".
   Lo que queda por ver es si esta influencia va a ser negativa, como vaticina Carr, o si va a ser el primer paso para integrar la tecnología en el cuerpo humano y ampliar las capacidades del cerebro, como predice el inventor y experto en inteligencia artificial Raymond Kurzweil. "Nuestras primeras herramientas ampliaron nuestro alcance físico, y ahora extienden nuestro alcance mental. Nuestros cerebros advierten de que no necesitan dedicar un esfuerzo mental (y neuronal) a aquellas tareas que podemos dejar a las máquinas", razona Kurzweil desde Nueva Jersey. Y cita un ejemplo: "Nos hemos vuelto menos capaces de realizar operaciones aritméticas desde que las calculadoras lo hacen por nosotros hace ya muchas décadas. Ahora confiamos en Google como un amplificador de nuestra memoria, así que de hecho recordamos peor las cosas que sin él. Pero eso no es un problema porque no tenemos por qué prescindir de Google. De hecho, estas herramientas se están volviendo más ubicuas, y están disponibles todo el tiempo".
   Oponer cerebro y tecnología es un enfoque erróneo, según coincide con Kurzweil el profesor JohnMcEneaney, del Departamento de Lectura y Artes lingüísticas de la Universidad de Oakland (EE UU). "Creo que la tecnología es una expresión directa de nuestra cognición", discurre McEneaney. "Las herramientas que empleamos son tan importantes como las neuronas de nuestros cráneos. Las herramientas definen la naturaleza de la tarea para que las neuronas puedan hacer el trabajo".
   Carr insiste en que esta influencia será mucho mayor a medida que aumente el uso de Internet. Se trata de un fenómeno incipiente que la neurología y la psicología tendrán que abordar a fondo, pero de momento un informe pionero sobre hábitos de búsqueda de información en Internet, dirigido por expertos del 'University College' de Londres (UCL), indica que podríamos hallarnos en medio de un gran cambio de la capacidad humana para leer y pensar.
   El estudio observó el comportamiento de los usuarios de dos páginas web de investigación, uno de la British Library y otro del Joint Information Systems Comittee (JISC), un consorcio educativo estatal que proporciona acceso a periódicos y libros electrónicos, entre otros recursos. Al recopilar los registros, los investigadores advirtieron que los usuarios "echaban vistazos" a la información, en vez de detenerse en ella. Saltaban de un artículo a otro, y no solían volver atrás. Leían una o dos páginas en cada fuente y clicaban a otra. Solían dedicar una media de cuatro minutos por libro electrónico y ocho minutos por periódico electrónico. "Está claro que los usuarios no leen online en el sentido tradicional; de hecho, hay indicios de que surgen nuevas formas de lectura a medida que los usuarios echan vistazos horizontalmente a través de títulos, páginas y resúmenes en busca de satisfacciones inmediatas", constata el documento. "Casi parece que se conectan a la Red para evitar leer al modo tradicional".
   Los expertos inciden en que se trata de un cambio vertiginoso. "La Red ha provocado que la gente se comporte de una manera bastante diferente con respecto a la información. Esto podría parecer contradictorio con las ideas aceptadas de la biología y la psicología evolutivas de que el comportamiento humano básico no cambia de manera súbita", señala desde Londres el profesor David Nicholas, de la Facultad de Información, Archivos y Bibliotecas del UCL. "Hay un consenso general en que nunca habíamos visto un cambio a esta escala y rapidez, así que éste podría muy bien ser el caso [de un cambio repentino]", añade, citando su ensayo Digital consumers.
   Se trata de una transformación sin precedentes porque es un nuevo medio con el potencial de incluir a todos los demás. "Nunca un sistema de comunicaciones ha jugado tantos papeles en nuestras vidas, o ejercido semejante influencia sobre nuestros pensamientos, como Internet hace hoy", incide Carr. "Aun así, a pesar de todo lo que se ha escrito sobre la Red, se ha prestado poca atención a cómo nos está reprogramando exactamente".
   Esta alteración de las maneras de buscar información y de leer no sólo afectaría a los más jóvenes, a los que se les supone mayor número de horas conectado, sino a individuos de todas las edades. "Lo mismo les ha sucedido a maestros, profesores y médicos de cabecera. Todo el mundo muestra un comportamiento de saltos y lecturas por encima", precisa el informe.
   Carr insiste en que una de las cuestiones clave es el modo de lectura "superficial" que va ganando terreno. "En los tranquilos espacios abiertos por la lectura de un libro, sostenida y sin distracciones, o por cualquier otro acto de contemplación, establecemos nuestras propias asociaciones, extraemos nuestras propias inferencias y analogías, y damos luz a nuestras propias ideas". El problema es que al impedir la lectura profunda se impide el pensamiento profundo, ya que uno es indistinguible del otro, según escribe Maryanne Wolf, investigadora de la lectura y el lenguaje de la Tufts University (EE UU) y autora de Cómo aprendemos a leer (Ediciones B). Su preocupación es que "la información sin guía pueda crear un espejismo de conocimiento y, por ello, restrinja los largos, difíciles y cruciales procesos de pensamiento que llevan al conocimiento auténtico", señala Wolf desde Boston.
   Más allá de las advertencias sobre los hipotéticos efectos de Internet sobre la cognición, científicos como Kurzweil dan la bienvenida a esta influencia: "Cuanto más confiamos en la parte no biológica (es decir, las máquinas) de nuestra inteligencia, la parte biológica trabaja menos, pero la combinación total aumenta su inteligencia". Otros discrepan de esta predicción. La mayor dependencia de la Red conllevaría que el usuario se vuelva vago y, entre otras costumbres adquiridas, confíe completamente en los motores de búsqueda como si fueran el grial. "Lo utilizan como una muleta", señala el profesor Nicholas, que recela de que esa herramienta sirva para liberar al cerebro de las tareas de búsqueda para poder emplearse en otras.
   Carr va más allá y asegura que el tipo de lectura "vistazo" beneficia a las empresas. "Sus ingresos aumentan a medida que pasamos más tiempo conectados y que aumentamos el número de páginas y de los elementos de información que vemos", razona. "Las empresas tienen un gran interés económico en que aumentemos la velocidad de nuestra ingesta de información", añade. "Eso no significa que deliberadamente quieran que perdamos la capacidad de concentración y contemplación: es sólo un efecto colateral de su modelo de negocio".
   Otros expertos matizan bastante el pronóstico de Carr. El experto en tecnología Edward Tenner, autor de Our own devices: how technology remake humanity (Nuestros propios dispositivos: cómo la tecnología rehace a la humanidad), se suma a la crítica de Carr pero añade que no tiene por qué ser irreversible. "Coincido con la preocupación por el uso superficial de Internet, pero lo considero como un problema cultural reversible a través de una mejor enseñanza y un mejor software de búsqueda, y no como una deformación neurológica", explica desde Nueva Jersey (EE UU). "Sucede como con la gente que está acostumbrada a los coches y a las tumbonas pero entiende la importancia de hacer ejercicio".
   En definitiva, científicos como Kurzweil destacan el potencial de Internet como herramienta de conocimiento. "La Red ofrece la oportunidad de albergar toda la computación, el conocimiento y la comunicación que hay. Al final, excederá ampliamente la capacidad de la inteligencia humana biológica. Y concluye: "Una vez que las máquinas puedan hacer todo lo que hacen los humanos, será una conjunción poderosa porque se combinará con los modos en los que las máquinas ya son superiores. Pero nos mezclaremos con esta tecnología para hacernos más inteligentes".

   Usuario de 'corta y pega'
   Un informe pionero del 'University College' de Londres sobre hábitos de búsqueda de información en Internet distingue mitos y realidades sobre el uso que hacen los jóvenes. Una de las ideas que subyace en todas las conclusiones es que la destreza digital no equivale a destreza informativa, es decir, a saber cómo buscar información y transformarla en conocimiento.

   1. Los usuarios jóvenes no suelen comprender bien sus necesidades informativas y por tanto les resulta difícil desarrollar estrategias de búsqueda efectivas.

   2. Tienen un mapa mental poco sofisticado de lo que es Internet. No logran entender que se trata de una colección de recursos en red procedentes de diferentes fuentes. Así, los motores de búsqueda, ya sean Yahoo! o Google, se convierten en la primera marca que asocian con Internet.

   3. Son en general más competentes con la tecnología que la generación anterior, aunque los adultos se ponen rápidamente al día. Emplean, sin embargo, menos aplicaciones digitales de lo que se cree.

   4. Prefieren sistemas interactivos y le dan la espalda al consumo pasivo de información. Prefieren la visual sobre la textual.

   5. Son la generación del corta y pega. Abundan los casos de plagios de diversas fuentes en los trabajos encargados.

   6. Prefieren, como los adultos, la información despiezada, en vez de textos completos.

    7. No son expertos buscadores.

viernes, 26 de agosto de 2011

PRENSA. "Amistad y violencia en Facebook", por Rosario Ortega


   En "El País":
Amistad y violencia en Facebook

ROSARIO ORTEGA 14/07/2011

   En el sistema educativo español se considera la convivencia como la base de relaciones democráticas sobre la cual se produce el aprendizaje. Pero, ¿qué significa convivencia en un mundo en el que la comunicación, el diálogo y en gran parte la actividad está mediada por el uso de dispositivos digitales? Los adolescentes, como bien se refleja el informe EUKid-online, son la población que más eficaz y rápidamente se ha alfabetizado, los más activos usuarios de internet. Las llamadas redes de trabajo se han convertido, en realidad, en redes de amistades en las que el tránsito de comunicación y de imágenes compone un mundo de afectividad compartida, de ciberconvivencia. Las redes sociales, como bien supuso Mark Zuckerberg cuando inventó Facebook, son escenarios con un componente emocional que estimula la comunicación y el diálogo, tan importante en estas edades adolescentes.
   En las redes sociales los jóvenes encuentran los amigos que creen necesitar, pero desgraciadamente también encuentran enemigos. Cuando una joven ve la fotografía que colocó en Tuenti manipulada con un mensaje equívoco o directamente insultante, destinado a injuriarla o desprestigiarla, el daño causado puede ser vivido por la víctima como un mazazo a su autoestima, ya que el agresor sabe que la víctima se sentirá impotente ante una audiencia de amigos o conocidos que se relacionan en el escenario de la red. Cuando creíamos que el acoso entre iguales se comenzaba a reducir, llega el ciberacoso. El ciberacoso está particularmente presente en las redes sociales virtuales, adquiriendo la forma de intimidación o agresión verbal o mediante la combinación de imágenes y palabras, que pervierte lo que los adolescentes y jóvenes buscan en la red social: amistad, compañía, comunicación. No podemos decir que este tipo de acoso sea más grave que el acoso directo, pero sí que puede tener efectos psicológicos devastadores. Las redes sociales populares -Tuenti en España, Facebook a nivel internacional- son escenarios donde encontrar amigos y apoyo social, lo que en gran parte justifica su éxito, pero donde también se puede encontrar desafecto, agresión e intimidación. Esto, al parecer, ya los sabía Mark Zuckerberg cuando creó Facebook. Hoy esa red es un emporio económico, sin dejar de ser un escenario en el que algunos encuentran el afecto y apoyo y otros desamor y violencia.

   Rosario Ortega Ruiz es jefa del Departamento de Psicología de la Universidad de Córdoba, directora del doctorado en Aplicar la Psicología y Máster en Intervención Psicológica e Investigación sobre la Justicia, Salud y Bienestar Social.
Rosario Ortega Ruiz

miércoles, 25 de mayo de 2011

PRENSA. "Empobrecimiento", por Enrique Vila-Matas. (Sobre el lenguaje en internet)

Enrique Vila-Matas

   En "El País":
Empobrecimiento

   Se ha visto que los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer.

ENRIQUE VILA-MATAS 24/05/2011

   Pocos dudan que Internet sea una revolución tan importante como la que produjo Gutenberg con la imprenta. Sobre el futuro del lenguaje, en cambio, hay más dudas, porque todo indica que este ha empezado a perder parte de su energía y en consecuencia el género humano está volviéndose menos humano. Ese es el peligro real que, entre otros, ya advirtió George Steiner en 1971, cuando habló, largo y tendido, del periodo de cambios profundos que comenzábamos a atravesar y citó unos versos maravillosos de Wallace Stevens sobre el mundo de las hojas. Aquellas páginas de Steiner parecen escritas hoy mismo. Pero lo que sí fue escrito hace unas horas, en plena Spanishrevolution, es este tuit: "No había caído hasta hoy en que estamos en mayo. ¿Es el Mayo del 11 que contaremos a nuestros nietos?".
   Supongamos que perdura en la memoria el Mayo español y un día hay que contarlo a los nietos. ¿Cómo se contará? Esa es la cuestión, que diría Hamlet. ¿Se narrará utilizando todos los resortes literarios de la complejidad que tanto pueden ayudar a profundizar en el laberinto de la realidad, o bien con el lenguaje surgido de la taquigrafía del tuit? En la Spanishrevolution se ha visto cómo los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer. Tal vez tanta simpleza esté relacionada con el hecho de que la biblia de los rebeldes hispanos sea ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, un librito de menos de 30 páginas (desde luego un tomito óptimo para un país de lectores perezosos), cuyo propio autor, hombre honesto, viene rogando a sus gandules seguidores que acudan a libros mucho más consistentes y elaborados que el suyo, libros como La voie (La vía), de Edgar Morin, o el ensayo de Susan George, Sus crisis, nuestras soluciones.
   El problema de fondo ya estaba hace 40 años cuando Steiner advirtió de que se iban a modificar las formas de comunicación y que era preciso tener bien claro lo que estaba en juego, pues lo mejor del hombre se había relacionado con el milagro del lenguaje, y hasta entonces la humanidad y ese milagro habían sido indivisibles. Antes del hombre, venía a decir Steiner, solo existía un caótico mundo orgánico y animal, poblado de mensajes no humanos. Todo esto lo decía en 1971, poco después del famoso Mayo francés y en pleno ascenso de la generación de los baby-boomers, la generación de Tony Judt, nacido en 1948, muy crítico con ese Mayo francés que jugó tan infantilmente a hacer la revolución. En El refugio de la memoria -libro verdaderamente memorable- nos advierte Judt de que cuando las palabras pierden su integridad, también lo hacen las ideas que expresan. Muy duro con Facebook y Twitter -mundos en los que cree registrar que la concisa alusión sustituye siempre a la exposición-, cree Judt que Internet fue una oportunidad para la comunicación sin límites, pero el sesgo cada vez más comercial del medio ha traído consigo su empobrecimiento: "En la generación de mis hijos, la taquigrafía comunicativa propiciada por su hardware ha comenzado a calar en la comunicación misma: la gente habla como en los mensajes".
   El empobrecimiento ya está aquí. Lo registramos en la economía, por supuesto, pero también en el lenguaje raquítico de los políticos y también en el habla tuitera, incapaz en muchos casos de pasar de la lectura de 30 páginas al año. Se está demoliendo el antaño asombroso poder de las palabras para analizar el mundo. Y, como dice Judt, más que padecer la aparición de la "neolengua", nos amenaza el auge de la "no-lengua".
   Imposible no recordar a Wallace Stevens cuando escucha, un día invernal, las señales premonitorias de la catástrofe. Capta que ha desaparecido el hálito de héroes sin aliento, e incluso todo murmullo humano, y oye solo un susurro de hojas que no se trascienden a sí mismas, hojas carentes de imaginación, sin significar más de lo que son al encontrarse con el aire, en la cosa misma. "Hasta que finalmente el susurro no le interesa a nadie", concluye.
   http://www.enriquevilamatas.com/

lunes, 21 de febrero de 2011

PRENSA. 21 febrero 2011

   En "El País":

1. Tradición. Columna de Almudena Grandes.

2. 'Documenta', un programa para crear multimedia. Reportaje de R. Bosco y S. Caldana. Una de sus creadoras llevó a Internet los trabajos de 'La Fura dels Baus'.

3. "Me maravilla haber vivido para ver a un negro en la Casa Blanca". Entrevista a Jean Daniel, escritor y periodista. Por José María Ridao.

4. Corto Maltés abre casa en Venecia. Reportaje de Milena Fernández. Ayer se inauguró el museo dedicado al personaje creado por Hugo Pratt - El espacio pretende ser un centro experimental para los amantes del cómic.

5. El miedo. Artículo de Antonio Elorza, catedrático de Ciencia Política.

6. In memóriam. Artículo de Andreu Jaume, editor de Lumen. Internet se está convirtiendo en la celebración en la pantalla de un continuo presente. Incluso le delegamos nuestra capacidad memorística, la herramienta -y la defensa- más preciosa que tenemos como individuos.

7. Mohamed VI en la hora del cambio. Por Javier Valenzuela.

8. La 'real politik' ya no vale. Por Jean-Marie Colombani. Traducción de José Luis Sánchez-Silva. Sobre los cambios en el mundo árabe.

En "El Día de Córdoba":

9. Cine de ley: la obra maestra de los Coen. Por Carlos Colón.

10.  Rodari por un mundo mejor. Por Francisco Camero. La editorial 'Blackie Books' reúne en un volumen de casi 800 páginas cinco obras maestras de este gran defensor del humor y la imaginación, fallecido hace 30 años.

lunes, 1 de noviembre de 2010

PRENSA. 1 noviembre 2010

En "El País":

1. Promesas. Columna de Almudena Grandes.

2."Mi fetua resultó premonitoria". Salman Rushdie trabaja en las memorias de los años en que vivió bajo la amenaza de muerte de los ayatolás - El autor publica su segundo libro infantil"Me casé con una modelo, pero no nací para ser carne de tabloide". Por Íker Seisdedos.

3. "Feminismo e islam pueden ser una buena pareja". Entrevista a Ziba Mir Hosseini, antropóloga angloiraní. Por Naiara Galarraga.

4. Lo que está pasando con la población. Artículo de Julio Pérez Díaz, demógrafo del CSIC. Edita el blog apuntesdedemografía.wordpress.com. Es una falacia que la demografía haga peligrar las pensiones. La amenaza viene de los problemas financieros y económicos, sobre los que podemos actuar. El alarmismo en materia demográfica es de lo más antiguo.

5. Mandar los deberes al correo. Por Carlos Carabaña. La imparable llegada de las tecnologías cambia la relación de docente y alumno - El proyecto Escuela 2.0 requiere formación y la implicación de los profesores.

6. Una vida plena y sin odio. Reportaje de Santiago Belausteguigoitia. Un documental muestra la lucha antifranquista de Nieves Arrazola.

miércoles, 29 de abril de 2009

PRENSA. 29 abril 2009

En "El País":

1. "'La casa de Bernarda Alba' es como una fosa o un archivo". Entrevista a Lluís Pasqual, que pone en escena la obra de García Lorca.

2. Google, ¿me haces los deberes? Reportaje. Internet es ya el paraíso del 'cortapega' para estudiantes. Bien dirigido es una gran herramienta. Mal usado, se vuelve en contra.

3. El caso del matrimonio forzoso. Marc Carrillo, catedrático de Derecho Constitucional, escribe sobre el caso de la niña mauritana de 14 años obligada por sus padres a casarse con un hombre de 40.