Mostrando entradas con la etiqueta Saviano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saviano. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de junio de 2013

PRENSA. "Fuera matones de nuestro Twitter". Roberto Saviano

Roberto Saviano

   En "El País":

Fuera matones de nuestro Twitter

Insultar en las redes sociales no es libertad de expresión, sino una manera de difamar de gente que se nutre, como parásitos, de la fama de los demás y no construye una sociedad más sincera, sino peor

 25 MAY 2013

Ha nacido un nuevo derecho. El derecho a las redes sociales. El derecho de poder tener una cuenta, de poder publicar, de leer y de comentar. En países como China, Cuba, Corea del Norte e Irán, el acceso a las redes sociales está restringido o es incluso negado. A menudo puede tener lugar solo de forma clandestina. Los regímenes represores de las primaveras árabes prohibían las redes sociales, las cuales se convirtieron en vectores de las informaciones que sustentaban las protestas y en símbolos de un renacer democrático.
Pero todo derecho tiene sus reglas. Y nadie debiera sentirse fuera de lugar al ejercerlo, nadie debiera verse obligado a hacer un slalom entre insultos y difamaciones. Y, sin embargo, eso es lo que sucede cada vez con mayor frecuencia. El periodista y presentador italiano Enrico Mentana anuncia que se quiere ir de Twitter por los muchos insultos recibidos. Utiliza la metáfora del bar. Si el bar que sueles frecuentar empieza a ser un lugar de encuentro de personas que no te gustan ¿qué haces, te quedas o cambias de bar? Davide Valentini, un joven documentalista, hace una reflexión interesante. En su opinión, Twitter provoca el efecto Gialappa’s Band (trío de comentaristas radiofónicos italianos). Muchos comentarios pretenden llamar la atención de sus propios seguidores sobre lo que se considera estúpido más que interesante, lo cual se hace con palabras cargadas de sarcasmo. El efecto deseado, y obtenido, es el de hacer que esos seguidores se sientan inteligentes mientras disfrutan de un contenido considerado de bajo nivel. ¿Cuántos hay que no han visto nunca Gran Hermano pero que adoraban Nunca digas ‘Gran Hermano’, el programa en el que Gialappa’s Band lo satirizaba?
En Twitter hay un esfuerzo por dar con la ocurrencia brillante, que a menudo es feroz. O el tuit es cínico o se da por descartado. Lo que no es cruel, desencantado, se convierte en blanco del desprecio colectivo. Lo políticamente incorrecto dicta su ley, la aberración se considera de culto, cada provocación es cool porque rompe los esquemas. Una lógica neocínica parece llevar las de ganar.

El tuit que no es cruel, desencantado, se convierte en blanco del desprecio colectivo
Pero se trata de una degeneración del medio, ya que Twitter nace para comunicar: es una plataforma que pone en conexión a cualquiera con cualquiera. Todo está abierto. Puedes seguir a quien quieras, puedes leer lo que escribe Obama, Lady Gaga o tu colega, el de la mesa de al lado en la oficina. Es la capacidad de poder asistir en tiempo real a lo que sucede diariamente y de comprender los puntos de vista de los otros, de compartir sus conocimientos. Retuiteas si encuentras interesante una noticia y crees que vale la pena proporcionársela a tu comunidad. Creas tus topics, y puedes hacerlo quienquiera que seas. Luego puede pasarte que te retuitee alguien que tiene centenares de miles de seguidores y tu pensamiento comienza a viajar.
Pero también puede suceder que en una plaza atestada, si estás falto de contenidos o se carece de capacidad de síntesis, se grite para hacerse oír. Cuando el pensamiento se simplifica, a veces solo hay lugar para la expresión radical o la ocurrencia extrema. La seriedad es banal, razonar está descartado. Por tanto, a insultar. El que te insulta en Facebook no es capaz de hacer lo mismo, sin embargo, cuando te tiene delante en persona, porque no tiene el valor de ponerle cara a un desahogo personal que se alimenta de lugares comunes y de leyendas urbanas. He leído que si un post presenta cierto número de comentarios negativos, el que lo lea se verá influenciado por esos comentarios. Las críticas son siempre bienvenidas, los insultos no.
Depende de nosotros darles o no derecho de ciudadanía. Facebook y Twitter permiten poder eliminar el insulto baneándolo, es decir, dejándolo fuera. Ello forma parte de las reglas del juego. No creo que sea correcto excluir al que hace un razonamiento diverso del propuesto; el que critica con lenguaje respetuoso siempre supone un recurso. Pero es justo banear a quien utiliza sus comentarios para hacer propaganda, a quien repite siempre el mismo concepto hasta el punto del acoso, a quien —por ejemplo— dice guardar una botella de champán que abrirá el día de mi muerte, a quien dice haberme visto a bordo de un Twingo rojo o de un Panda verde en Caivano o en Maddaloni, sobreentendiendo con ello que no vivo bajo protección. A los extremistas de la red que objetan —“pero eso es censura”—, respondo que quien quiera puede abrirse una página en la que insultarme. Y es que en realidad el insultador quiere vivir de la luz reflejada por el insultado. Sin embargo, es sencillo comprender cómo no hay nada más dañino que el insulto: nada garantiza más seguridad al poder si todo el lenguaje de la crítica se reduce al habla soez, a la tempestad de mierda de los mensajes sin contenido relevante.

Eliminar lo soez es decidir dar una impronta al espacio propio: es ejercer un derecho
Esa es la razón de que la necesidad de reglas no puede tomarse por censura. Comprendo que la libertad de las redes no puede quedar estrangulada por restricciones, comprendo que las restricciones pueden resultar peligrosas puesto que peligrosa es su valoración: ¿Qué es crítica legítima y qué es difamación? Pero la gestión de las reglas no es una restricción, es funcional para el medio, para su supervivencia, para los intereses que los usuarios continuarán o no nutriendo. Por eso creo que Enrico Mentana se equivoca cuando dice que o estás dentro o fuera y que no hay que banear. Pero banear es decidir dar una impronta al espacio propio: es ejercer un derecho propio.
La educación en la web, mejor dicho, la educación para la web, todavía está naciendo. La elección de utilizar un lenguaje en vez de otro es fundamental. Cada contexto tiene su lenguaje y el de las redes sociales, por directo que sea no es en absoluto coloquial. Se nutre de la ficción de hablar confidencialmente a cuatro amigos, pero en realidad todo lo que se dice se multiplica inmediatamente hasta el infinito, y resulta ser por tanto el más público de los discursos. No se trata de ser hipócritas o políticamente correctos, sino de comprender que utilizar un lenguaje disciplinado, no agresivo, es construir un modo de estar en el mundo. Los lingüistas Edward Sapir y Benjamin Whorf han teorizado la relatividad lingüística según la cual las formas del lenguaje modifican, permean, plasman las formas del pensamiento. El modo en que hablo, las cosas que digo, y sobre todo cómo las digo, las palabras que utilizo, harán del mundo en el que vivo uno idéntico al que está conectado a mis palabras. Si utilizo (no si conozco, sino simplemente si utilizo) 100 palabras, mi mundo se reducirá a esas 100 palabras. Nosotros somos lo que decimos. Por tanto el lenguaje soez, el insulto o la agresividad no construyen una sociedad más sincera sino una sociedad peor. Seguramente, más violenta. Los comentarios biliosos de los usuarios de Facebook y Twitter solo aportan bilis y veneno a las vidas de quien los escribe y de quien los lee. Por desgracia, esta entropía del lenguaje está contagiando a la comunicación política, siempre en busca de la gran simplificación, de la cháchara divertida y ligera, de la ocurrencia resolutoria. Con frecuencia palabras liberadas sin mediar reflexión, continuas meteduras de pata a las que es preciso poner remedio. La verdad es que si repites en público las sandeces dichas en privado no es que seas sincero y los demás hipócritas, eres sencillamente maleducado y, en muchos casos, irresponsable.
No es libertad —ni mucho menos libertad de expresión— insultar. Es difamación. Algunos intérpretes talmúdicos parangonan la calumnia con el homicidio. Y si pienso en Enzo Tortora (periodista y presentador víctima de graves calumnias) no creo que se equivocaran mucho. La democracia es responsabilidad y estoy convencido de que las reglas y la marginalización —no la represión— de la violencia y de la trivialidad salvarán la comunicación en las redes sociales. El que quiera usar la red social solo para hacer matonismo mediático podrá abrir su fight club personal, sin nutrirse —como un parásito— de la fama de los demás.
Roberto Saviano es periodista y escritor italiano.
© 2013, Roberto Saviano.
Traducción de Juan Ramón Azaola.

sábado, 19 de noviembre de 2011

PRENSA. "Los últimos días de Berlusconi", por Roberto Saviano

Roberto Saviano

   En "El País":
Los últimos días de Berlusconi

   Mario Monti tiene el crédito de Europa y eso dará oxígeno a la economía. Pero al berlusconismo aún no hay que darlo por muerto. Sigue allí, con paciencia, confiando en resurgir, dispuesto a decir "sin mí ha sido peor".

ROBERTO SAVIANO 14/11/2011

   Existe una palabra que describe mejor que ninguna otra lo que el Gobierno de Berlusconi ha sido para Italia, lo que realmente lo ha caracterizado en el sentido político y en el económico, y esa palabra es inmovilismo. En los últimos 20 años no ha sucedido nada en favor del país. No se ha hecho ni una sola de las reformas prometidas en 1994 que hubieran contribuido a conjurar la crisis que ahora está viviendo Italia. Y es evidente que lo que no lograron los electores, ni los grupos de la oposición, ni la prensa, ni los intelectuales, lo ha conseguido el mercado. Ironías del destino, precisamente Silvio Berlusconi, que siempre se ha jactado de haber creado un imperio de la nada, de haber encarnado el sueño americano del self-made man, que siempre se ha considerado campeón en materia de números y dinero, se ha visto desbordado en lo que se sentía omnipotente y por aquello que siempre dijo que era su propio elemento: por el mercado. Ha sido el comisario de una economía que ya no podía fiarse de su gestión.
   Ennio Flaiano, genial escritor italiano, decía que en Italia la línea más corta entre dos puntos es el arabesco. Los casi 20 años del Gobierno de Berlusconi han sido un arabesco: la línea más larga posible entre lo viejo y lo viejo que se hacía pasar por nuevo. Entre Democracia Cristiana y democracia cristiana. Cuántas mentiras en estos 20 años, cuántas mistificaciones. Desde los falsos orígenes humildes, para que el italiano medio pudiese identificarse con él, a la mentira mayor de todas, pasada de boca en boca y progresivamente vacía de todo significado. La mentira según la cual un hombre que ha creado un imperio, que es rico y que está al frente de empresas prósperas -o que parecían serlo- no tiene necesidad de robar, de sustraer dinero público al país, como lo habían hecho los partidos en la Primera República. Un sueño que se basó en embustes y equívocos porque, una vez eliminados los padrinos políticos, fue preciso que Berlusconi controlara la situación. Y que en poco tiempo transformara la política en un campo de fútbol, en el que los ciudadanos son hinchas que vitorean a sus colores independientemente de cómo lo esté haciendo el equipo, todo lo más le silban un ratito, pero que siempre y solamente quieren ver la victoria. Berlusconi ha introducido un nuevo modo de hablar, de manera que decidir comprometerse en política se convierte en "saltar al campo".
   Por otra parte, él mismo repetía que su entrada en la política se había producido para tutelar sus propios intereses. Los suyos personales y los de sus empresas. Y es exactamente eso a lo que hemos asistido durante los 20 años en los que ha sido protagonista indiscutido de la escena política italiana. Sus cargos institucionales han coincidido con sus negocios privados. Los mismos jefes de Estado extranjeros que en los pasados años se han mostrado más cercanos a él, no han sido sino sus socios. Del gas de Putin -los negocios energéticos rusos representan el 70% de las exportaciones a Italia, y la misma Hillary Clinton ha dejado caer sus dudas acerca del carácter especulativo de las convergencias políticas ente Berlusconi y Putin- a la embarazosa amistad con Gadafi -desde junio de 2009, Lafitrade, de la familia Gadafi, y Fininvest, de Berlusconi, a través de la luxemburguesa 'Trefinance', son los verdaderos propietarios de 'Quinta Communications', de Tarak Ben Ammar-. El negocio con la empresa tunecina, en la que Lafitrade tiene el 10% y Fininvest el 22%, ha abierto el negocio al reciclado occidental, a partir de Italia, de una voluminosísima masa de petrodólares de Gadafi, valorada en 65.000 millones de euros.
   Ni una sola ley de su Gobierno para el Estado, ni una sola ley que, en todos estos años, haya proporcionado a la economía los instrumentos necesarios para enfrentar la crisis que asomaba por el horizonte. Ninguna ley para Italia, solo leyes para él. Y no porque le faltasen los números en el Parlamento. Ha gozado, y durante mucho tiempo, de una mayoría increíblemente fuerte que le habría permitido realizar las reformas que habían hecho de él -al día siguiente del terremoto judicial que había destruido a los viejos partidos italianos en los años noventa- el hombre nuevo, el viento nuevo, el campeón del reformismo liberal que él contraponía al estancamiento de las izquierdas incapaces de transformarse. No a la reforma de la justicia, no a la de las pensiones, nulas perspectivas para las nuevas generaciones víctimas de una nefasta desregulación del mercado de trabajo que ha traído consigo una precarización encaminada únicamente a favorecer a las empresas que explotan a los trabajadores.
   En Italia, el sector público está en la ruina, la sanidad no tiene unos estándares dignos de Europa, la escuela, la Universidad y la investigación renquean. Durante años el Parlamento se ha dedicado a discutir, enmendar y votar leyes ad personam y leyes que hemos denominado ad aziendam. De algunas se interpreta el sentido con su simple nombre. Otras llevan el nombre de los fidelísimos a Berlusconi. Otras incluso le favorecen a él y a sus empresas indirectamente; otras han servido de manera demasiado evidente para legitimar, salvar, proteger del colapso a las empresas del primer ministro; las ha habido para listas electorales presentadas fuera de plazo o, todavía más a menudo, para obstaculizar los procesos en los que el primer ministro estaba y está imputado. En 2001, el Gobierno italiano fue el único en Europa que no firmó para combatir los delitos financieros.
   Y el mundo nuevo que Berlusconi había prometido se ha convertido en un mundo viejo, más viejo que el que le había precedido. Y la política que nos espera conlleva el riesgo de ser ni más ni menos que la continuación de los juegos de poder interrumpidos por Il Cavaliere. Será lo viejo vestido de nuevo. El Gobierno que venga, no se sabe todavía si fruto de elecciones anticipadas o de un amplio entendimiento (el debate ha comenzado y las decisiones se están tomando en este momento mientras yo escribo), tendrá la ardua tarea de acometer las reformas económicas que podían haberse organizado durante los pasados 20 años y que en cambio asfixiarán a Italia en los próximos meses. Mario Monti, al que Europa ha tenido ocasión de conocer y apreciar durante los 10 años que fue comisario europeo (de 1994 a 2004), es desde hace unos días senador vitalicio y es el más acreditado para este Gobierno de transición. Europa se fía de él y eso podrá dar oxígeno a la economía italiana. Pero tendrá que tomar decisiones difíciles que, la historia italiana lo demuestra, no tendrán recompensa.
   Por otra parte, aunque el hombre Berlusconi parezca acabado, el berlusconismo aún no ha muerto. Sigue allí, con paciencia, confiando resurgir, dispuesto a decir "sin mí ha sido peor". Sus protagonistas esperan a especular sobre los momentos difíciles que vivirá Italia, fingiendo ser ajenos al proceso. Estemos atentos, por tanto, a quién se desmarca ahora, estemos atentos a quién dice, desplegando altruismo, que el Gobierno de amplia coalición debe incluir a todos, también a esta o aquella parte política. En esta fase, altruismo significa descargar las responsabilidades sobre el adversario político. Y cuidado también con los que gritan, con los que invocan elecciones inmediatas: es todo menos una auténtica batalla por los derechos, en realidad son ganas de cosechar los votos que la crisis y la rabia social les aportarán.
   La impresión es que, una vez más, hay espacio para todo menos para el talento y para la voluntad de reconstruir de verdad un país que, más que económicamente, está humillado en su moral, en su confianza y en su esperanza de que sus habitantes puedan volver a ser felices, a realizarse sin tener que irse. En Italia, una vez más, el riesgo está en que se haga tabla rasa para que se pueda volver atrás más fácilmente.

   Traducción de Juan Ramón Azaola.
   Roberto Saviano es periodista y escritor italiano.

domingo, 30 de enero de 2011

PRENSA (1). 30 enero 2011

   En "El País":

1. La oca. Columna de Manuel Vicent.

2. La Liga Norte esconde los libros que no le gustan. Por Lucía Magi. Una biblioteca pública del Véneto retira 'Gomorra', de Saviano.

3. La batalla de Himera emerge de las fosas de sus guerreros. Reportaje de Jacinto Antón. El hallazgo de los restos ilumina el decisivo combate que ganaron los griegos a los cartagineses hace 2.500 años.

4. Para estudiar es mejor hacer tests que repasar. Por Malen R. de Elvira. Practicar lo aprendido con pruebas cortas refuerza la memoria, según los expertos.

5. No creas en lo que ven tus ojos... Artículo de Juan Goytisolo sobre los sucesos del Magreb y otros países árabes.

6. La batalla de Egipto continúa. Artículo de Alaa Al Aswany, escritor egipcio, autor de El edificio Yacobian. © 2011 Alaa Al Aswany. Traducción de Mª Luisa Rguez. Tapia.

7. Los réprobos. Artículo de Vargas Llosa. La genialidad artística no es un atenuante del racismo, pero la decisión del Gobierno francés de suspender los actos del cincuentenario de Céline envía un mensaje peligrosamente equivocado.

8. ¿Quiénes hacen la revolución? Por Nuria Tesón. Yehi, Ramy, Moussa... los egipcios cuentan por qué han tomado las calles. ¿Efecto dominó? Sí, pero a su ritmo. Por Ignacio Cembrero. Intelectuales y académicos magrebíes y del sur de Europa reflexionan sobre la propagación por el norte de África de las revoluciones tunecina y egipcia.

domingo, 27 de junio de 2010

PRENSA. 27 junio 2010

En "El País":

1. Bailar. Columna de Manuel Vicent.

2. En busca del Santo Grial de la música. Por Quino Petit. La catedral de León alberga un valioso códice medieval que los musicólogos intentan descifrar - Un congreso de expertos estudiará el alcance del manuscrito.

3. Retrato del éxito y el fracaso. Reportaje de J. A. Aunión. EL PAÍS visita y busca las razones de los resultados opuestos de Castilla y León y Valencia en Primaria - El factor socioeconómico y la gestión son determinantes. 

4. En tiempos de crisis sálvese quien pueda. Artículo de Loretta Napoleoni, economista italiana. Traducción de Juan Ramón Azaola.

5. La casa de Dostoievski. Artículo de Mario Vargas Llosa. Aunque nació en Moscú, San Petersburgo es la ciudad que más le marcó como escritor. Y aún hoy, los barrios y casas están impregnados de sus historias y personajes, mezcla de drama y espiritualidad.

6. "Italia es un país malvado para vivir". Entrevista al escritor Roberto Saviano. Por Lola Galán.

7. Los dioses. Columna del escritor Luis Manuel Ruiz.

domingo, 20 de junio de 2010

PRENSA (2). 20 junio 2010

En suplementos de "El País".

1. La lista de Franco para el Holocausto. Reportaje de Jorge M. Reverte. El régimen franquista ordenó en 1941 a los gobernadores civiles elaborar una lista de los judíos que vivían en España. El censo, que incluía los nombres, datos laborales, ideológicos y personales de 6.000 judíos, fue, presumiblemente, entregado a Himmler. Los nazis lo manejaron en sus planes para la solución final. Cuando la caída de Hitler era ya un hecho, las autoridades franquistas intentaron borrar todos los indicios de su colaboración en el Holocausto. EL PAÍS ha reconstruido esta historia y muestra el documento que prueba la orden antisemita de Franco.

2. Sandokán, arrepiéntete. Roberto Saviano, amenazado de muerte por la Camorra napolitana por haber escrito la novela 'Gomorra', pide en esta carta dirigida a Francesco Schiavone, capo del clan que dictó la sentencia contra él, que colabore con la justicia tras el arresto de su hijo en Nápoles. © 2010 Roberto Saviano / Agenzia Santachiara. Traducción de Francesco Manetto y Andrea Rizzi.

3. El problema no es el 'burka'. Reportaje de Ferrán Balsells. El salafismo ha arraigado en Tarragona. Las presiones de los extremistas por el liderazgo de la comunidad musulmana y el aislamiento de algunos colectivos perpetúan la exclusión, sobre todo de las mujeres inmigrantes.

4. La ley del espectáculo. Artículo de Bernard-Henri Lévy. Mientras que las manifestaciones de Teherán apenas llaman la atención de la prensa occidental, en Francia, como estela de la "flotilla" de Gaza, se boicotea una película del israelí Léon Prudovsky. Traducción: José Luis Sánchez-Silva.

5. La buena estrella de Turner. Reportaje de Julia Luzán. El maestro del color y la luz, JMW Turner, uno de los grandes paisajistas británicos, desembarca con sus mejores obras en el Museo del Prado. Una exposición irrepetible del pintor que avanzó el impresionismo y la abstracción.

6. "El velo es una prenda de mujer, no de niña". Entrevista a Nyamko Sabuni. Por Lola Huete Machado. Llegó a Suecia como hija de refugiado congoleño y hoy es ministra de Igualdad. Su historia refleja el éxito de una política de integración que ella se afana en consolidar.

7. Buscadoras del peligro. Reportaje de Pablo Ordaz. Viajamos a Juchitán, México, con las 'Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro'. Su ciudad se ha convertido en símbolo de tolerancia frente al machismo y la homofobia, gracias a los ‘muxes’, hombres homosexuales que exhiben sin complejos su diferencia y a menudo se travisten.

8. Residencia de talento. Reportaje de Javier Rodríguez Marcos. Hace cien años abría sus puertas en Madrid una institución única. ‘Laboratorio’ de un país laico y tolerante, que ha sido testigo de un siglo convulso y hogar del mejor talento. Y que mira al futuro con el “espíritu de la casa” intacto. Un espíritu que se resume en dos palabras: libertad y razón.

viernes, 26 de marzo de 2010

PRENSA. 26 marzo 2010

En "El País":

1. Un arma de construcción masiva. Reportaje de Jesús Ruiz Mantilla. Daniel Barenboim quiere dirigir en Gaza un concierto por la paz con músicos europeos - El Gobierno español apoya la idea y el israelí se opone frontalmente.

2. El Prado da luz a la Edad Media. Reportaje de F. Calvo Serraller. La pinacoteca remata su remodelación con una nueva mirada sobre el románico - 120 obras del siglo XIII al XVI se reparten en siete salas.

3. El mejor español, el del bilingüe. Reportaje de Elena Hidalgo. Los alumnos que estudian en castellano e inglés logran mejores resultados en la primera lengua - A más idiomas, más capacidad para aprender.

4. Galaxias deformadas para ver la aceleración cósmica. Por Alicia Rivera. El telescopio 'Hubble' evalúa la materia del universo.

5. "Si el creacionismo fuera verdad, Dios sería un abortista". Entrevista al biólogo Francisco Ayala, premio Templeton, que premia a las personas que construyen puentes entre ciencia y religión. Por David Alandete.

6. El arte, las corridas y mi acordeón. Artículo de Nicole Muchnik, periodista y pintora. Traducción de Juan Ramón Azaola.

7. Italia tiene que pedir ayuda. Artículo de Roberto Saviano, escritor italiano, autor de Gomorra. © 2010 Roberto Saviano/Agenzia Santachiara. Traducción de Carlos Gumpert. El escritor pide a la OSCE, la ONU y la UE que envíen observadores internacionales a las próximas elecciones locales de su país. La política italiana se asemeja cada vez más en objetivos y métodos al poder mafioso.

8. CINE. Críticas: El escritor, de Roman Polanski (por Carlos Boyero); además, Pierce Brosnan, con Polanski: el actor, protagonista de 'El escritor', el último filme del realizador francopolaco, aprovecha las entrevistas para mostrar su admiración por el controvertido autor. Por Laura Lucchini. Ajami, de Scandar Copti y Yaron Shani (por Jordi Costa). Querido John, de Lasse Hallström (por Javier Ocaña). Cómo entrenar a tu dragón, de D. DeBlois, y C. Sanders (por Javier Ocaña). Las viudas de los jueves, de Marcelo Piñeyro (por Jordi Costa).

miércoles, 15 de julio de 2009

PRENSA. 15 julio 2009

En "El País".

1. Así en la Tierra como en la tele. Agustín Fernández Mallo, autor de Nocilla Experience, escribe este relato.

2. Nunca debajo de una mujer. En los clanes mafiosos rige un código sexual compuesto por una serie de reglas tan inquebrantables como complejas. Roberto Saviano, el autor de 'Gomorra' narra en estas líneas los imperativos con los que se educa desde la adolescencia a los adeptos.

3. Buscando la isla. Manuel Rodríguez Rivero intenta desentrañar el significado de la "isla".

4. Un montón de huesos. El escritor Félix de Azúa nos recomienda el libro Los huesos de Descartes.

martes, 30 de junio de 2009

PRENSA. 30 junio 2009

En "El País":

1. Dieciséis. Columna de Rosa Montero sobre el aborto.

2. "Escribir que las cosas deben cambiar te hace ser un apestado". Entrevista a Roberto Saviano, por la aparición en Italia de su nuevo libro, La belleza y el infierno.

3. Conversación en Roma. El escritor Jorge Edwards nos cuenta cómo una conversación de hace más de 30 años, entre García Márquez y Enrique Berlinguer, puede tener una relación curiosa con los sucesos del Chile de estos días.

4. La cárcel andante no es un derecho. Reportaje. Francia debate prohibir el 'burka' como instrumento de sumisión de la mujer. El Estado no pretende regular la vestimenta, sino garantizar el laicismo. Suecia, Italia y Holanda ya lo han hecho.

domingo, 17 de mayo de 2009

PRENSA (1). 17 mayo 2009

En "El País":

1. Sáhara. Columna de Manuel Vicent.

2. El libro no sabe, no contesta. Reportaje. La literatura en español actúa con indolencia ante los retos del gran proyecto de Google Books. El buscador ha digitalizado ya siete millones de títulos.

3. Una bomba de relojería en potencia. Reportaje. Los inmigrantes sufren como nadie la crisis económica. Hace falta un gran debate para impulsar su integración y reformar las leyes.


5. Recuperar el porvenir. Artículo de Daniel Innerarity, profesor de Filosofía en la Universidad de Zaragoza, sobre el papel que las democracias deben jugar en recuperar la conciencia del futuro.

6. La partida de la escribidora. Vargas LLosa escribe sobre Corín Tellado.

7. El valor olvidado. El escritor Roberto Saviano escribe sobre la mafia y los inmigrantes africanos.

viernes, 6 de marzo de 2009

BIBLIOTECA. "Gomorra", de Roberto Saviano


La Camorra napolitana, el Sistema, es una organización empresarial con ramificaciones por todo el planeta, incluyendo muchas ciudades españolas. Se ocupa de negocios muy diversos: desde la industria textil hasta el reciclaje de residuos, pasando por la droga o la especulación urbanística.

En este relato trepidante y revelador, que es literatura de la buena con una sólida base documental, Roberto Saviano reconstruye la lógica del poder y la expansión de los clanes originarios de Nápoles. El autor ha recibido amenazas de muerte y vive escondido, bajo protección policial.
(Texto de la contracubierta).

Editado por DEBOLSILLO, en la colección "Best Seller". Traducción de Teresa Clavel y Francisco J. Ramos Mena.

LA PELÍCULA DE MATTEO GARRONE, GANADORA DEL "GRAND PRIX" DE CANNES 2008, SE BASA EN ESTE LIBRO.

LO PUEDES ENCONTRAR EN LA BIBLIOTECA.