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martes, 23 de febrero de 2016

POESÍA. "El beso". Rafael Espejo (Palma del Río, Córdoba, 1975)


Rafael Espejo
El beso

Un dedo masculino y corazón
surca las languideces de esos labios
débilmente entreabiertos.

Se siente un leve soplo.

Tras los ojos cerrados
cada cual imagina el lento beso
que comienza a brotar.

Saborean. Demoran el deseo.

Los amantes quisieran comprobar la emoción
desde el cuerpo del otro,
fingen que fingen.

Quieren hacer un beso
que la lluvia del tiempo no erosione.
Que permanezca mínimo y total.

El beso que han soñado tantas veces.

Y cuando al fin comparten la saliva
les queda la impresión
de haber equivocado algún detalle.

martes, 16 de febrero de 2016

POESÍA. "De noche, los domingos". Rafael Espejo (Palma del Río, Córdoba, 1975)


Rafael Espejo

De noche, los domingos

De noche, los domingos son más tristes.
Ayuda la impresión bobalicona
de la distante luna, cuyo velo de flema
irreal se contagia:
las familias se arropan a la lumbre
eléctrica, o apuran
los restos de la cena quedamente,
pensando ya en la paz merecida del catre;
descienden el telón de las persianas
y se rinden al sueño de sí mismas.

"Que nadie nos moleste"
digo entonces,
"vámonos a un rincón".
Me aprietas silenciosa. Tú también tienes frío.
Pero los dos sabemos que quizás
sea mejor así,
caminar solitarios los recodos del pueblo
y a espaldas del convento
-piedras despellejadas con verdín-
nuevamente entregarnos en un culto
feliz porque salvaje:
                                         dos mamíferos
que luchan contra el medio por conservar no más
que su sangre caliente.

miércoles, 10 de febrero de 2016

POESÍA. "Yo". Rafael Espejo (Palma del Río, Córdoba, 1975)


Rafael Espejo

Yo
Porque asumo una voz que me envilece,
que convierte mi nombre en eco ajeno;
o intuye que el olvido nunca apaga
las colillas que arrojo
-huellas de humo que a nadie
orientan ni confunden-
por unas coordenadas reducidas
de un planeta que vaga
por yo no sé qué lapso de no sé qué universo;


porque me tiembla grávida la sangre
de lo que nunca fui,
o incluso -y qué miseria-
de aquello que ya he sido y que me temo
no sabré destilarme:
ciudades cuyas lenguas de alquitrán
se adhieren a mis botas,
los círculos de pez en la pecera,
la mística del gato,
aromas que después se desconocen,
los rumores que tensan, que destensan
los nervios del silencio:
unas flores cansadas,
la música y su sombra;
o una sonrisa triste
y ácidas reflexiones de diseño,
esa silla vacía que no veo
con los ojos, los charcos de la cama,
las úlceras del libro, aquel espejo
donde me descubrí;


porque la luna autista, porque el viento
que no sopla esta noche,
porque ni tan siquiera es el otoño
con su luz enfermiza en esta pausa
de mí, porque me extraño;


porque esta soledad en que se crece
la ilusión de los ritmos interiores
se perturba, acompleja,
se desvive
bajo la sombra impenetrable
que vacíe mis ojos para nunca
-como antes, cuando no...-
e ingenua me traicione mi propia compañía;


porque yo, en realidad, no tengo nada
que ver conmigo mismo.

martes, 2 de febrero de 2016

POESÍA. "No me lo expliques". Rafael Espejo (Palma del Río, Córdoba, 1975)


Rafael Espejo

No me lo expliques

Cuando unas aguas se diluyen
                                                             en más agua
crece el anonimato del mundo.

También a las hormigas,
mientras portan el grano y lo almacenan,
las atrae esa muda voluntad
integradora.

Si una presa es cazada
la vida toma impulso en el depredador.

Y el viento siempre vuelve,
y la luz nunca acaba,
y las nubes suceden a las nubes…

Algo con insistencia está pidiendo
que me salga de mí si yo contigo.