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viernes, 14 de marzo de 2014

PRENSA. "Tantas razones como mujeres"

   En "El País":

Tantas razones como mujeres

Los expertos coinciden en que hay infinidad de motivos para la interrupción de un embarazo. Un 62% abortará aunque su caso no esté amparado por la nueva ley


Simulación de interrupción del embarazo en un quirófano de la Clínica Mediterráneo de Valencia. / MÓNICA TORRES
Las trabajadoras sociales y las profesionales que trabajan en las clínicas que realizan abortos suelen remarcar que hay tantas razones para interrumpir un embarazo como mujeres. También que quienes se encuentran frente a un embarazo no deseado buscarán los medios para abortar. Los datos apuntalan esta teoría, surgida de la experiencia de escuchar cientos de miles de testimonios durante años. Ningún cambio en su situación social, económica o laboral hubiera hecho cambiar de idea al 41% de las mujeres que interrumpieron su embarazo. Y más del 62% afirma que si su caso no estuviera amparado por la nueva ley —que permitirá el aborto solo en casos de violación o riesgo para su salud—, abortaría de todas formas: el 31,94% viajaría al extranjero y el 30,37% trataría de hacerlo en España, de manera clandestina.
Las cifras, que se desprenden del estudio Condiciones que motivan el aborto provocado, realizado por la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo a través de entrevistas personales a más de 6.000 mujeres, muestran también que son una minoría, el 30%, quienes optarían por continuar el embarazo debido a las restricciones de la ley. “La gran mayoría de las mujeres que aborta lo hacen porque no desean ser madres”, apunta la presidenta de Acai, Francisca García, directora también de una clínica sevillana. “Es más, la mayoría de quienes decidirían seguir adelante con la gestación si la ley no les permitiera abortar asegura que esto le supondría una angustia grave”, incide García.

Solo un 30% optaría por continuar el embarazo por los límites de la norma
Las vivencias y los testimonios de las mujeres que acuden a las clínicas para interrumpir su embarazo desmienten en parte las teorías de quienes aseguran que si la mujer tuviera más apoyos cambiaría de idea. “Esto puede ser así en algunos casos, pero no en la amplísima mayoría. La parte económica y laboral influye, pero las razones son muy personales. Se tratan de embarazos no planificados, no deseados”, comenta tajante Victoria Virtudes, de la Clínica El Bosque.


Fuente: ACAI. / EL PAÍS
La trabajadora social Luisa Torres, que ha escuchado miles de casos durante años, es de las que piensan que las razones son demasiado diversas para clasificarlas. Recuerda, por ejemplo, el caso de una mujer de 33 años y madre ya de un hijo, sin problemas económicos, pero sin deseos de ser madre de nuevo. También el de aquella otra de 25, que acababa de comenzar en su primer trabajo y que explicaba que si se hubieran dado otras circunstancias… Dos caras de un prisma complejo. Tampoco hay que olvidar los casos de las mujeres que abortan por razones sanitarias (un 5,7% de las más de 112.000 que interrumpieron su embarazo en 2012, según los datos del Ministerio de Sanidad) o por malformaciones fetales graves o extremadamente graves (un 3%).

La situación laboral influye en la decisión, pero es solo un factor más
Son razones personales. Y la ley ampara que puedan tener esa libertad de decidir hasta la semana 14 de gestación —tras eso se puede abortar por riesgos para la salud o malformación—, sin tener que especificar detalles. Una opción que la reforma de la ley del aborto, impulsada por el Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón y aprobada por el Gobierno de Rajoy, eliminará. La nueva ley solo permitirá el aborto en casos de violación o riesgo para la salud física o psicológica de la mujer; algo que tendrá que demostrar con el dictamen de dos médicos. La futura ley, que traslada a España a una de las posiciones más restrictivas de Europa, dejaría fuera de los supuestos legales a muchas mujeres. O las obligaría, matizan los expertos, a alegar riesgo psicológico para interrumpir su embarazo. Como se hacía desde 1985 hasta 2010.
“Quienes están seguras de que no quieren ser madres abortarán igual. Cuando en España el aborto estaba prohibido se seguía haciendo, el problema son las condiciones”, apunta Virtudes. Un argumento similar al de la presidenta de Acai, que alerta de que el número de abortos realizados en España disminuirá, pero engañosamente porque no se tendrá en cuenta los que se hacen en el extranjero o los irregulares. “Cuando las mujeres hablan de sus opciones, si en España no pudieran acceder a esta prestación, hablan de viajar a países cercanos, como Francia o Portugal, donde tienen leyes como la que hay ahora en España. Pero no todas se lo pueden permitir”, añade Virtudes.

Antes de 1985, las clínicas británicas atendían a unas 20.000 españolas
Antes de que el aborto se despenalizara en España (1985), las mujeres viajaban a Londres. Las clínicas británicas llegaron a contratar personal hispanohablante para atender a las alrededor de 20.000 españolas que, ayudadas muchas veces por organizaciones de mujeres, acudían a interrumpir su embarazo a ese país. En 1974, cuando los anticonceptivos estaban prohibidos en España, la Fiscalía del Tribunal Supremo estimó que pese a que se consideraba un delito en cualquier circunstancia, en España se realizaban unos 300.000 abortos al año —cifra que los más conservadores consideraron disparatada—. Todos clandestinos, por supuesto.
La historia y los datos refuerzan las teorías de los expertos en salud reproductiva que, como Bela Ganatra, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alertan desde hace años de que las leyes restrictivas no frenan las interrupciones del embarazo. De hecho, Ganatra estima que cada año se realizan unos 20 millones de abortos por personal no cualificado y en circuitos irregulares. El 97%, como muestra un estudio con cifras de esta organización publicado en la prestigiosa revista The Lancet, en países en desarrollo, donde las leyes o los sistemas sanitarios frenan el acceso a esta prestación. Abortos inseguros y peligrosos, que pueden suponer un problema sanitario importante para las mujeres. En Sudáfrica, por ejemplo, tras liberalizar la prestación las muertes relacionadas con la interrupción voluntaria del embarazo bajaron un 91%.

Victoria Virtudes: “Hablan de viajar a Francia o Portugal si aquí se limita”
En los países desarrollados que tienen leyes restrictivas, la regulación tampoco actúa como un elemento disuasorio. En Polonia o Irlanda existe aborto clandestino. También, concreta el ginecólogo austriaco Christian Fiala, experto y promotor de un museo en Viena sobre la interrupción voluntaria del embarazo en la historia, hay un gran desarrollo del turismo para abortar. Por no hablar, apunta, del aborto farmacológico. Una fórmula utilizada, por ejemplo, en muchos países de Latinoamérica donde las leyes impiden el aborto, lo dificultan o es demasiado costoso. “Si una mujer desea abortar lo hará igual. Antes se hacía con hierbas como ruda, o con útiles domésticos si no había dinero para pagar el billete a Londres, ahora los métodos o los conocimientos son más modernos; pero la esencia es la misma”, dice Virtudes.

La nueva ley

La Ley Orgánica de Protección de los Derechos del Concebido y de la Mujer Embarazada, aprobada en diciembre por el Gobierno y que ahora debe pasar por los trámites parlamentarios, permite el aborto solo en dos supuestos: violación (hasta la semana 12 de gestación) o problemas de salud (hasta la semana 22).
* Para alegar riesgo para la salud física o psicológica de la mujer, esta deberá contar con el dictamen firmado por dos médicos. Estos tendrán que constatar que existe “menoscabo importante y duradero” para la salud física y psíquica o un peligro importante para su vida.
* La norma da la opción de interrumpir el embarazo sin plazo si se detecta una malformación incompatible con la vida y esta causa un daño psicológico para la mujer. Algo que deberá constatar con dos informes médicos, uno suyo y otro del diagnóstico prenatal.
* La ley, que vuelve a un sistema de supuestos,ha recibido la oposición de numerosas sociedades médicas y científicas.

lunes, 19 de noviembre de 2012

PRENSA. "Malala y Savita". Moisés Naím

Moisés Naím

   En "El País":

Malala y Savita

Sus historias han recordado al mundo que el oscurantismo no es un fenómeno del Medievo

 17 NOV 2012

Malala Yousafzai y Savita Halappanavar.
Este no es un trabalenguas. Son los nombres de dos personas que no podrían ser más diferentes ni tener menos en común. Pero a las dos les han sucedido cosas que iluminan aspectos tanto trágicos como esperanzadores del mundo en el que vivimos a comienzos del Siglo XXI.
Malala Yousafzai, pakistaní, tiene 14 años. Hace un mes, cuando volvía a casa en el autobús escolar, recibió un disparo que le atravesó la cabeza, el cuello y se le alojó en el hombro.Sobrevivió milagrosamente y ahora se recupera en un hospital en el Reino Unido. ¿Su pecado? El activismo en favor de la educación de las niñas.
Ehsanullah Ehsan, portavoz de los talibanes paquistaníes, al atribuir a su grupo la responsabilidad del ataque explicó que Malala “es el símbolo de los infieles y la obscenidad”, y aclaró que, en caso de sobrevivir, volverían a tratar de matarla. Y también a su padre, Ziaudinn, a quien responsabilizan por haberle lavado el cerebro. La primera evidencia de tal lavado de cerebro ocurrió cuando, teniendo tan solo 12 años, Malala, a instancias de un periodista de la BBC, comenzó a escribir un blog donde relataba aspectos de su vida bajo el régimen de los talibanes, quienes para entonces (2009) controlaban el valle de Swat, donde queda Mingora, su ciudad. Este control implicaba la prohibición de que las niñas fuesen a la escuela y el cierre de muchas de ellas. Algunos centros simplemente los incendiaban. Una vez que el ejercito pakistaní retomó el control de Swat, Malala se convirtió en una lucida y muy articulada voz de denuncia contra los talibanes y de la urgente necesidad de que la sociedad y el Estado pakistaní hagan más por educar a las niñas. Para los talibanes la promoción de estas ideas merece la muerte.


Manifestación a favor de Malala Yousafzai, en Islamabad (Pakistán). / T. MUGHAL (EFE)
El atentado contra Malala produjo una repulsa internacional y, lo que es más importante aún, generó un indispensable debate dentro de Pakistán.
Savita Halappanavar, una bella dentista de 31 años de origen hindú, vivía en Dublín. En principio, Irlanda debería ser menos peligroso para las mujeres que el valle de Swat. Sin embargo un oscurantismo parecido al que motivó el intento de asesinato de Malala, produjo la muerte de Savita. Embarazada de 17 semanas, comenzó a sentirse mal y con su marido fue al hospital Universitario de Galway. El diagnóstico fue evidente, y desde el punto de vista médico, el tratamiento indicado también lo era. Pero la lógica médica chocó contra impedimentos legales, que acabaron por matar a Savita. Los médicos concluyeron que el feto era inviable y no podría nacer vivo. Savita, descorazonada por la pérdida, finalmente se resignó y, con su marido, pidió que le practicaran un aborto. No podemos, explicaron los médicos. La ley solo nos lo permite cuando el corazón del feto deja de latir. Debemos esperar. Y a pesar de la protesta y la desesperación de la pareja, así fue. Fueron forzados a esperar. El corazón del feto se detuvo un miércoles. Y el de Savita el sábado siguiente.
La autopsia reveló que la causa de su muerte fue septicemia, una infección generalizada que termina por afectar todo el cuerpo. Praveen Halappanavar, el marido, dijo a la BBC: “Era nuestro primer bebé, y ella se sentía en la cima del mundo... estaba tan feliz y todo iba bien, estaba muy emocionada. No hay duda que Savita hoy estaría viva si se le hubiese podido terminar el embarazo que acabó matándola”.
¿Por qué proteger a un feto que a todas luces es inviable y no tiene esperanza de vida es más importante que la protección de una joven madre de 31 años en perfecta salud? Usted sabe la respuesta.
Tanto el fallido intento de asesinato contra Malala como la muerte “por razones legales” de Savita produjeron indignación mundial. Si bien esto aún no es suficiente para cambiar radicalmente las cosas en Pakistán o en Irlanda, las dos tragedias han tenido efectos esperanzadores. Los políticos irlandeses se han visto forzados a prometer la reforma de las leyes que impidieron salvarle la vida a Savita y en Pakistán se ha hecho más difícil defender la idea de que es mejor no mandar las niñas a la escuela. Estos cambios no son suficientes y es mucho lo que falta. Pero al menos las historias de Malala y Savita le han recordado al mundo que el oscurantismo no es un fenómeno del Medievo. Está muy presente y todavía se cobra vidas en el siglo XXI.
Estoy en Twitter: @moisesnaim

viernes, 8 de octubre de 2010

PRENSA. 8 octubre 2010

En "El País":

1. Zavalita conquista el Nobel. Por Juan Cruz. Mario Vargas Llosa obtiene la máxima recompensa literaria del mundo - La Academia sueca destaca su retrato del poder y de la resistencia individual. DESDE ESTE ARTÍCULO, ENLACES A TEXTOS SOBRE EL NARRADOR PERUANO.

2. La objeción como boicot. Reportaje de María R. Sahuquillo.La falta de regulación sobre supuestos de conciencia obstruye el acceso de la mujer al aborto - ¿Prima el derecho del médico sobre el de la paciente? - El Gobierno ha renunciado a aclararlo. Urge priorizar valores. Análisis de Pablo Simón Lorda, profesor del Área de Ciudadanía y Ética en la Escuela Andaluza de Salud Pública.

3. La creciente crisis moral de Estados Unidos. Artículo de Jeffrey D. Sachs, profesor de Economía y director del 'Instituto de la Tierra' de la Universidad de Columbia. Es también asesor especial del secretario general de las Naciones Unidas sobre los 'Objetivos de Desarrollo del Milenio'. Copyright: Project Syndicate, 2010. www.project-syndicate.org Traducción de Carlos Manzano.

4. (PRE)PARADOS. "Quiero un título para aspirar a más". Entrevista. Por Victoria Torres Benayas. Cuatro jóvenes explican por qué han vuelto a las aulas tras años sin pisarlas.

domingo, 29 de noviembre de 2009

PRENSA. 29 noviembre 2009


En "El País".

1. El crimen. Columna de Manuel Vicent.

2. México enciende su pasión por los libros. Por Pablo Ordaz. La Feria del Libro de Guadalajara abre sus puertas a la mejor literatura. La ciudad de Los Ángeles es la invitada de este año al certamen. Juan Cruz escribe sobre La felicidad de Pamuk.

3. ¿Solución? Curas mujeres o casados. Reportaje de Juan G. Bedoya. La jerarquía católica, abocada a revisar su rechazo a los curas casados y al sacerdocio femenino. Antes era pecado no ir a misa los domingos; ahora son los obispos los que no la ofrecen.

4. El aborto y los mínimos éticos. Artículo de Adela Cortina, catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

5. La expulsión de los moriscos. Artículo de Mario Vargas Llosa. La revisión crítica del pasado no es cometido del poder político sino de los historiadores y estudiosos. Ese lastre no se borra con un decreto ley ni una moción parlamentaria.

6. Cine. Artículo del escritor Luis Manuel Ruiz.

domingo, 8 de noviembre de 2009

PRENSA. 8 noviembre 2009


En "El País":

1. Máscaras. Columna de Manuel Vicent.

2. La 'cantante 'calva' llora a papá. Reportaje de Borja Hermoso. Francia celebra el centenario de Ionesco, creador del 'teatro del absurdo'. Una exposición recoge el legado de uno de los grandes dramaturgos del siglo XX.  

3. "Los chulos aún amenazan a mi familia". Reportaje de Mónica Ceberio Belaza. Una víctima de trata de mujeres relata el acoso de los traficantes a su entorno.

4. Aborto y paternidad irresponsable. Artículo de la periodista y escritora Margarita Rivière.

5. Miedo y piedad. Artículo del escritor Rafael Argullol. El hombre contemporáneo necesita estar anclado en un temor: guerras, catástrofes y pandemias hacen palidecer a los monstruos medievales. Este afán repercute negativamente en nuestra capacidad de compasión.

6. Sorpresas tras la caída del Muro. Artículo de Moisés Naím.

7. Ser francés es... Reportaje de Antonio Jiménez Barca. La cuestión de la identidad nacional sacude a toda Francia. El Gobierno de Sarkozy ha alentado un debate en la Red con miles de testimonios de ciudadanos.

8. Placebo. Artículo de Justo Navarro sobre el profesorado.

martes, 30 de junio de 2009

PRENSA. 30 junio 2009

En "El País":

1. Dieciséis. Columna de Rosa Montero sobre el aborto.

2. "Escribir que las cosas deben cambiar te hace ser un apestado". Entrevista a Roberto Saviano, por la aparición en Italia de su nuevo libro, La belleza y el infierno.

3. Conversación en Roma. El escritor Jorge Edwards nos cuenta cómo una conversación de hace más de 30 años, entre García Márquez y Enrique Berlinguer, puede tener una relación curiosa con los sucesos del Chile de estos días.

4. La cárcel andante no es un derecho. Reportaje. Francia debate prohibir el 'burka' como instrumento de sumisión de la mujer. El Estado no pretende regular la vestimenta, sino garantizar el laicismo. Suecia, Italia y Holanda ya lo han hecho.

miércoles, 10 de junio de 2009

PRENSA. 10 junio 2009

En "El País":

1. El año cero. Manuel Rodríguez Rivero escribe sobre algunos libros que nos informan de los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial en Alemania.

2. ¿Debemos fiarnos de la Wikipedia? Reportaje. Domina Internet y ha sumido a las enciclopedias tradicionales en una profunda crisis. La 'Británica' y Larousse se abren a la interacción en la Red para intentar adaptarse.

3. Influencia y autoridad. Rafael Sánchez Ferlosio opina sobre la relación entre padres e hijos y el tema del aborto.


En "El Día de Córdoba":

4. Falcones convierte a Córdoba en el centro de un 'best seller' sin "lirismos". El escritor presenta en la ciudad su segunda novela, 'La mano de Fátima', en la que narra la historia de un morisco que lucha por la libertad a finales del siglo XVI. La primera edición consta de 500.000 ejemplares.