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lunes, 18 de noviembre de 2013

PRENSA. "Mucho Facebook, ¿poca concentración?"

El 84% de los menores leen en su tiempo libre. Es el sector más lector. / GETTY IMAGES ("el país")

   En "El País":

Mucho Facebook, ¿poca concentración?

La obsesión por consultar las redes sociales y WhatsApp hace aflorar un nuevo fenómeno: la atención parcial continua. Los jóvenes siguen leyendo, en pantalla y papel, pero les cuesta más ver cine

 10 NOV 2013

En un anuncio televisivo actualmente en emisión, dos niños dibujan a sus familias. Uno de ellos dibuja a papá, mamá y a sus hermanos, todos con un móvil pegado a la oreja. Lo que el spot quiere transmitir es una oferta con acceso ilimitado al móvil. ¡Usad el móvil todo lo que queráis! ¡Correo electrónico, vídeos, Facebook, Instagram, WhatsApp!
Pasamos muchas horas pegados a una pantalla. Por trabajo, pero cada vez más por placer, porque es útil para comunicarnos, nuestra prioridad. Comprobar si hemos recibido un nuevo mensaje electrónico (cosa que solemos hacer varias veces al día, obsesión recientemente bautizada como infobesidad), mantener varias conversaciones en grupo por WhatsApp, consultar confesiones y noticias a través de Facebook, Twitter y otras redes sociales… Y lo hacemos en todo momento: mientras vemos la televisión, comemos o incluso en plena obra de teatro (algunos teatros optan, en ocasiones, por permitir el uso del móvil durante la función para que compartan lo que ven en redes sociales).
Todos (o la mayoría) hemos caído víctimas del influjo digital. Los menores también. En Estados Unidos y Alemania, los adolescentes pasan siete horas y media diarias usando medios digitales.

Los menores leen mucho, pero han cambiado el soporte y lo hacen de manera diferente
Algunos autores han alertado sobre los efectos que estos procesos tienen en la mente. Lo hizo Nicholas Carr, quien decidió abandonar la vida ultrainformada y se mudó a las montañas de Colorado, donde no había telefonía móvil e Internet llegaba mal, con su obra Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? (Taurus, 2011). Y también Manfred Spitzer, director de la Clínica Psiquiátrica Universitaria de Ulm y del Centro de Transferencia de Conocimientos para las Neuronas y el Aprendizaje, con Demencia Digit@l. El primero resumía así los efectos de Internet en sí mismo: “Pierdo el sosiego y el hilo, empiezo a pensar qué otra cosa hacer. Me siento como si estuviese siempre arrastrando mi cerebro descentrado de vuelta al texto. La lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en un esfuerzo”. ¿Le está pasando eso a más gente? ¿Le cuesta zambullirse en un libro o ha dejado de hacerlo por comprobar sus mensajes en Facebook?
Spitzer, por su parte, escribe lo siguiente en su libro (editado en español por Ediciones B): “La afirmación de que la competencia en las nuevas tecnologías tenga una correspondiente repercusión positiva no ha sido demostrada en absoluto por el momento. Es estúpido también que justamente la neurociencia sospeche antes bien lo contrario. Y es que algunos estudios demuestran que el cerebro crece justo allí donde se utiliza. Y el enunciado al revés es también válido. Si no se utiliza el cerebro, entonces se atrofia”. A Spitzer le preocupa cómo afecta el aumento de la tecnología en el cerebro de los niños. Su opinión es que tener más acceso a estas pantallas no les viene bien: “La utilización de ordenadores en edades muy tempranas en la guardería puede motivar trastornos de la atención, y a una edad posterior, todavía en edad preescolar, puede conducir a trastornos de la lectura”.


Fuente: Federación de gremios de editores de España / EL PAÍS
Desde la Federación de Editores de España, sin embargo, no creen que los menores lean menos. “Frente al tópico generalizado, es el sector más lector”, dice Antonio María Ávila, secretario de la federación, cuyo Anuario 2012 concluye que el 84,6% de los menores lee en su tiempo libre. “Y es lógico, están escolarizados al 100%. Pero hay dos tipos de lectura, una práctica y otra más reposada. Lo que sucede al leer digitalmente, a través de una tableta o del ordenador, es que uno siente más la necesidad de comentar lo que lee con todo el que pueda”.

Un experto: “La lectura profunda se ha convertido en un esfuerzo”
Eva Martín, madrileña de 13 años, está de acuerdo con Ávila. Ella juega a Minecraft en el ordenador, usa “mucho” Facebook y Twitter, pero también lee casi todas las noches un libro en la cama. “Tengo tiempo para leer y para comunicarme por WhatsApp. Son cosas distintas. Me gusta hundirme en la lectura. Ahora estoy leyendo Las lágrimas de Shiva, que es misteriosa e interesante. Me lo han pedido en el colegio. Y he escrito un cuento de 28 páginas de un niño que encuentra un anillo mágico, que es la puerta a una casa muy extraña”.
¿Se nota el cambio en los institutos? Según Amparo Torralbo, profesora de Lengua y Literatura en el IES Joaquín Araujo, de Fuenlabrada, se nota el cambio en su manera de escribir. “Me acuerdo de la primera vez que vi ‘catalán’ escrito con k. ¡Hay que ser burro!, pensé. Vemos errores gordísimos que pueden deberse a las nuevas tecnologías y veo que afecta a los chicos, a su expresión, porque te plantan una abreviatura enseguida”. En cambio, mantienen el nivel de lectura, afirma esta profesora. “Leen lo mismo que antes, pero de otra manera, se lo descargan en vez de comprar el libro físicamente. Cambian el soporte. Pero que lean o no depende más de sus gustos e intereses. Aunque muchos tienen una dependencia total del móvil”. Torralbo tiene un hijo adolescente al que le encanta jugar con la videoconsola y, como muchos padres, le ha puesto límites: solo puede usarla el fin de semana.
Adriana Díaz, cacereña de 24 años, lee directamente desde su móvil. “Se ve peor que en papel, pero… Es una novela ligera tipo Cincuenta sombras de Grey que me recomendaron”. Díaz aporta otra pista: confiesa que le cuesta ver una película entera. “Es que son dos horas, se me hace difícil mantener la atención… Una serie se me pasa más rápido. Creo que hemos perdido la capacidad de concentrarnos. Todo se ha vuelto más rápido, más en pequeñas píldoras”.

“Estamos pendientes de muchas cosas, pero sin llegar a solidificar nada”, dice un profesor
José Antonio Luengo, psicólogo educativo, imparte clases de Técnicas de Comunicación en Educación en la Camilo José Cela y dice que, aunque la creencia generalizada es que vamos a peor, él no lo cree. “Es cierto que nuestros chicos pasan mucho tiempo enganchados a las pantallas y a las tabletas. Básicamente están desarrollando procedimientos de comunicación diferentes a los ordinarios, pero que también son importantes. Lo importante, lo que debemos estudiar, es si en la escuela se introduce y se trabaja de forma eficaz la interpretación de textos y la escritura en formato digital. Es importante que sigan manejando el libro en papel y de esto depende que en educación primaria lean textos y hagan resúmenes. Eso se hace y se va a seguir haciendo en la escuela”.
No hay que mirar hacia otro lado porque los adolescentes viven en la era digital y se comunican con todo el mundo, opina Luengo. El experto cree que las escuelas tienen un reto, que es enseñarles habilidades para la lectura digital. “El profesor tiene que saber que hay una serie de habilidades que él puede aprender. Esa es una asignatura que tiene el docente también para la que no estamos suficientemente formados”. A pesar de todo, Luengo cree que el cambio no está afectando a la capacidad de lectura de los más jóvenes. “Sí están leyendo, aunque sea en el Facebook, están adquiriendo las claves de la lectura. Yo creo que nuestros chicos cuando elaboran un texto o hacen un comentario están poniendo negro sobre blanco sus ideas. Lo que sucede es que en la lectura en pantalla, la lectura profunda es incompleta. El problema es que pasamos demasiado tiempo en ese tipo de lectura y dedicamos menos a la más sosegada. La captura no es la misma cuando lees una página en papel sin interrupciones. En la lectura digital hay una cierta dispersión. Vas de una pantalla a otra, el texto te lleva a un vídeo y luego a un mapa, y la concentración es menor, aunque la cantidad de lectura es mayor”.

Cómo 

Según los expertos, hay un nuevo fenómeno que afecta cada vez a más personas: la atención parcial continua. Es lo que sucede cuando pasamos mucho tiempo ante una pantalla, “que estamos pendientes de muchas cosas, pero sin llegar a solidificar nada”, describe Luengo. “Algo así como ‘el que mucho abarca poco aprieta”. Para luchar contra el fenómeno, cree que debemos buscar un equilibrio. “El libro en papel nos permite una vida interior que es indispensable vivir y que no es tan fácil de experimentar cuando se está ante una pantalla que permite ir de un sitio a otro. Hay que equilibrar el abordaje de los textos. Porque la incapacidad que estamos observando en los alumnos les impide tener ese mundo interior. Es importante que interpreten bien lo que leen. Les digo, pinchad y leed, pero volved a la página original y haced anotaciones de lo que habéis leído”.
Isidro Moreno, profesor de Tecnologías de la Información y la Comunicación en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, incluye una nueva referencia: el conocimiento puzle. “Internet y todos los dispositivos móviles hacen que los jóvenes interpreten el mundo mediados por las tecnologías, se crea un conocimiento puzle o una sociedad mosaico. Mis alumnos manejan los medios con bastante soltura, pero se quedan solo en la parte externa de los medios, no profundizan. No les da tiempo, nadie les ha preparado y los profesores no estamos preparados en ver qué hay detrás”. “Todo esto va en detrimento de la lectura clásica, tradicional”, continúa Moreno. “Pero nos falta tiempo y sosiego para sentarnos y leer. Y cuando a los más jóvenes se lo facilitas, lo hacen, pero hay que facilitar que se dé esa situación y crearles la necesidad. Por suerte la gente joven es muy lista”.

La gente que maneja libros electrónicos dedica más tiempo a leer que antes
En la Fundación Sánchez Ruipérez han hecho varios estudios (en los que han participado 300 personas) sobre el impacto de la lectura digital en menores y adultos. “Desde 2008 defiendo que lo digital va a cambiar la forma de leer”, dice Luis González, director de la fundación, que explica sus conclusiones: “Esta fundación cree que lo importante no es obsesionarse con cuánto leen las personas. Todos los estudios que manejamos nos dicen que los niños leen más ahora que los de hace 10, 20 y 30 años, tanto en número de libros como en frecuencia. La gente que maneja libros electrónicos dedica más tiempo a leer que antes. Luego, en el caso de las tabletas hay otro componente positivo y es que conecta unos con otros, al contrario de los libros confinados. La desventaja es que, al tener Internet en la tableta, me salen comunicaciones continuamente y me despisto. A partir de ahora vamos a tener varios tipos de lecturas: una lectura de navegación muy superficial y esa forma de ojear se va a trasladar a la lectura de libros digitales. Y luego va a haber una lectura más pausada”.
González recuerda la primera vez que leyó en un Kindle: “Subrayé una frase y el aparato me informó de que 17 personas en el mundo habían subrayado la misma frase. Me pareció muy potente e inquietante”. Él también alude a la necesidad de buscar un equilibrio. “La lectura profunda es fundamental porque te genera una capacidad de abstracción mucho mayor, te obliga a mantener un concepto a lo largo de muchas páginas. Si nos dedicamos solo al pimpam pimpam, nos devaluamos como lectores. Yo ahora me defino como un lector posdigital. Personas que hemos asumido esto y nos reencontramos con la lectura en verano y nos entregamos a una lectura más lujosa y placentera que cuando solo teníamos el papel”.

Cómo mejorar la lectura digital

Consejos elaborados por el psicólogo educativo José Antonio Luengo para mejorar la lectura digital de los jóvenes:
- Cuando entre a través de la pantalla en un texto del que tenga que sacar conclusiones, no dude en seguir determinadas orientaciones del propio texto que te lleven a otras referencias, no dude en moverse siguiendo sus consejos. Pero hágalo con un cuaderno y un lápiz a mano para ir registrando ideas y observaciones.
- Al terminar la lectura del texto, elabore un resumen de lo que ha leído en seis o siete líneas. No se vaya a la cama o a jugar con la videoconsola sin haberlo hecho antes. Si no ordena las ideas, las perderá y olvidará.
- Después de haber sacado una idea, de haberte ido a otra página, de haber hecho un esquema, procura volver a leer el texto original en una situación en la que no interrumpa nada, sin pinchar los hipervínculos, como si estuviera leyendo en un libro.

lunes, 3 de junio de 2013

PRENSA. "Fuera matones de nuestro Twitter". Roberto Saviano

Roberto Saviano

   En "El País":

Fuera matones de nuestro Twitter

Insultar en las redes sociales no es libertad de expresión, sino una manera de difamar de gente que se nutre, como parásitos, de la fama de los demás y no construye una sociedad más sincera, sino peor

 25 MAY 2013

Ha nacido un nuevo derecho. El derecho a las redes sociales. El derecho de poder tener una cuenta, de poder publicar, de leer y de comentar. En países como China, Cuba, Corea del Norte e Irán, el acceso a las redes sociales está restringido o es incluso negado. A menudo puede tener lugar solo de forma clandestina. Los regímenes represores de las primaveras árabes prohibían las redes sociales, las cuales se convirtieron en vectores de las informaciones que sustentaban las protestas y en símbolos de un renacer democrático.
Pero todo derecho tiene sus reglas. Y nadie debiera sentirse fuera de lugar al ejercerlo, nadie debiera verse obligado a hacer un slalom entre insultos y difamaciones. Y, sin embargo, eso es lo que sucede cada vez con mayor frecuencia. El periodista y presentador italiano Enrico Mentana anuncia que se quiere ir de Twitter por los muchos insultos recibidos. Utiliza la metáfora del bar. Si el bar que sueles frecuentar empieza a ser un lugar de encuentro de personas que no te gustan ¿qué haces, te quedas o cambias de bar? Davide Valentini, un joven documentalista, hace una reflexión interesante. En su opinión, Twitter provoca el efecto Gialappa’s Band (trío de comentaristas radiofónicos italianos). Muchos comentarios pretenden llamar la atención de sus propios seguidores sobre lo que se considera estúpido más que interesante, lo cual se hace con palabras cargadas de sarcasmo. El efecto deseado, y obtenido, es el de hacer que esos seguidores se sientan inteligentes mientras disfrutan de un contenido considerado de bajo nivel. ¿Cuántos hay que no han visto nunca Gran Hermano pero que adoraban Nunca digas ‘Gran Hermano’, el programa en el que Gialappa’s Band lo satirizaba?
En Twitter hay un esfuerzo por dar con la ocurrencia brillante, que a menudo es feroz. O el tuit es cínico o se da por descartado. Lo que no es cruel, desencantado, se convierte en blanco del desprecio colectivo. Lo políticamente incorrecto dicta su ley, la aberración se considera de culto, cada provocación es cool porque rompe los esquemas. Una lógica neocínica parece llevar las de ganar.

El tuit que no es cruel, desencantado, se convierte en blanco del desprecio colectivo
Pero se trata de una degeneración del medio, ya que Twitter nace para comunicar: es una plataforma que pone en conexión a cualquiera con cualquiera. Todo está abierto. Puedes seguir a quien quieras, puedes leer lo que escribe Obama, Lady Gaga o tu colega, el de la mesa de al lado en la oficina. Es la capacidad de poder asistir en tiempo real a lo que sucede diariamente y de comprender los puntos de vista de los otros, de compartir sus conocimientos. Retuiteas si encuentras interesante una noticia y crees que vale la pena proporcionársela a tu comunidad. Creas tus topics, y puedes hacerlo quienquiera que seas. Luego puede pasarte que te retuitee alguien que tiene centenares de miles de seguidores y tu pensamiento comienza a viajar.
Pero también puede suceder que en una plaza atestada, si estás falto de contenidos o se carece de capacidad de síntesis, se grite para hacerse oír. Cuando el pensamiento se simplifica, a veces solo hay lugar para la expresión radical o la ocurrencia extrema. La seriedad es banal, razonar está descartado. Por tanto, a insultar. El que te insulta en Facebook no es capaz de hacer lo mismo, sin embargo, cuando te tiene delante en persona, porque no tiene el valor de ponerle cara a un desahogo personal que se alimenta de lugares comunes y de leyendas urbanas. He leído que si un post presenta cierto número de comentarios negativos, el que lo lea se verá influenciado por esos comentarios. Las críticas son siempre bienvenidas, los insultos no.
Depende de nosotros darles o no derecho de ciudadanía. Facebook y Twitter permiten poder eliminar el insulto baneándolo, es decir, dejándolo fuera. Ello forma parte de las reglas del juego. No creo que sea correcto excluir al que hace un razonamiento diverso del propuesto; el que critica con lenguaje respetuoso siempre supone un recurso. Pero es justo banear a quien utiliza sus comentarios para hacer propaganda, a quien repite siempre el mismo concepto hasta el punto del acoso, a quien —por ejemplo— dice guardar una botella de champán que abrirá el día de mi muerte, a quien dice haberme visto a bordo de un Twingo rojo o de un Panda verde en Caivano o en Maddaloni, sobreentendiendo con ello que no vivo bajo protección. A los extremistas de la red que objetan —“pero eso es censura”—, respondo que quien quiera puede abrirse una página en la que insultarme. Y es que en realidad el insultador quiere vivir de la luz reflejada por el insultado. Sin embargo, es sencillo comprender cómo no hay nada más dañino que el insulto: nada garantiza más seguridad al poder si todo el lenguaje de la crítica se reduce al habla soez, a la tempestad de mierda de los mensajes sin contenido relevante.

Eliminar lo soez es decidir dar una impronta al espacio propio: es ejercer un derecho
Esa es la razón de que la necesidad de reglas no puede tomarse por censura. Comprendo que la libertad de las redes no puede quedar estrangulada por restricciones, comprendo que las restricciones pueden resultar peligrosas puesto que peligrosa es su valoración: ¿Qué es crítica legítima y qué es difamación? Pero la gestión de las reglas no es una restricción, es funcional para el medio, para su supervivencia, para los intereses que los usuarios continuarán o no nutriendo. Por eso creo que Enrico Mentana se equivoca cuando dice que o estás dentro o fuera y que no hay que banear. Pero banear es decidir dar una impronta al espacio propio: es ejercer un derecho propio.
La educación en la web, mejor dicho, la educación para la web, todavía está naciendo. La elección de utilizar un lenguaje en vez de otro es fundamental. Cada contexto tiene su lenguaje y el de las redes sociales, por directo que sea no es en absoluto coloquial. Se nutre de la ficción de hablar confidencialmente a cuatro amigos, pero en realidad todo lo que se dice se multiplica inmediatamente hasta el infinito, y resulta ser por tanto el más público de los discursos. No se trata de ser hipócritas o políticamente correctos, sino de comprender que utilizar un lenguaje disciplinado, no agresivo, es construir un modo de estar en el mundo. Los lingüistas Edward Sapir y Benjamin Whorf han teorizado la relatividad lingüística según la cual las formas del lenguaje modifican, permean, plasman las formas del pensamiento. El modo en que hablo, las cosas que digo, y sobre todo cómo las digo, las palabras que utilizo, harán del mundo en el que vivo uno idéntico al que está conectado a mis palabras. Si utilizo (no si conozco, sino simplemente si utilizo) 100 palabras, mi mundo se reducirá a esas 100 palabras. Nosotros somos lo que decimos. Por tanto el lenguaje soez, el insulto o la agresividad no construyen una sociedad más sincera sino una sociedad peor. Seguramente, más violenta. Los comentarios biliosos de los usuarios de Facebook y Twitter solo aportan bilis y veneno a las vidas de quien los escribe y de quien los lee. Por desgracia, esta entropía del lenguaje está contagiando a la comunicación política, siempre en busca de la gran simplificación, de la cháchara divertida y ligera, de la ocurrencia resolutoria. Con frecuencia palabras liberadas sin mediar reflexión, continuas meteduras de pata a las que es preciso poner remedio. La verdad es que si repites en público las sandeces dichas en privado no es que seas sincero y los demás hipócritas, eres sencillamente maleducado y, en muchos casos, irresponsable.
No es libertad —ni mucho menos libertad de expresión— insultar. Es difamación. Algunos intérpretes talmúdicos parangonan la calumnia con el homicidio. Y si pienso en Enzo Tortora (periodista y presentador víctima de graves calumnias) no creo que se equivocaran mucho. La democracia es responsabilidad y estoy convencido de que las reglas y la marginalización —no la represión— de la violencia y de la trivialidad salvarán la comunicación en las redes sociales. El que quiera usar la red social solo para hacer matonismo mediático podrá abrir su fight club personal, sin nutrirse —como un parásito— de la fama de los demás.
Roberto Saviano es periodista y escritor italiano.
© 2013, Roberto Saviano.
Traducción de Juan Ramón Azaola.

miércoles, 25 de mayo de 2011

PRENSA. "Empobrecimiento", por Enrique Vila-Matas. (Sobre el lenguaje en internet)

Enrique Vila-Matas

   En "El País":
Empobrecimiento

   Se ha visto que los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer.

ENRIQUE VILA-MATAS 24/05/2011

   Pocos dudan que Internet sea una revolución tan importante como la que produjo Gutenberg con la imprenta. Sobre el futuro del lenguaje, en cambio, hay más dudas, porque todo indica que este ha empezado a perder parte de su energía y en consecuencia el género humano está volviéndose menos humano. Ese es el peligro real que, entre otros, ya advirtió George Steiner en 1971, cuando habló, largo y tendido, del periodo de cambios profundos que comenzábamos a atravesar y citó unos versos maravillosos de Wallace Stevens sobre el mundo de las hojas. Aquellas páginas de Steiner parecen escritas hoy mismo. Pero lo que sí fue escrito hace unas horas, en plena Spanishrevolution, es este tuit: "No había caído hasta hoy en que estamos en mayo. ¿Es el Mayo del 11 que contaremos a nuestros nietos?".
   Supongamos que perdura en la memoria el Mayo español y un día hay que contarlo a los nietos. ¿Cómo se contará? Esa es la cuestión, que diría Hamlet. ¿Se narrará utilizando todos los resortes literarios de la complejidad que tanto pueden ayudar a profundizar en el laberinto de la realidad, o bien con el lenguaje surgido de la taquigrafía del tuit? En la Spanishrevolution se ha visto cómo los tuits son un atentado contra la complejidad del mundo que pretenden leer. Tal vez tanta simpleza esté relacionada con el hecho de que la biblia de los rebeldes hispanos sea ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, un librito de menos de 30 páginas (desde luego un tomito óptimo para un país de lectores perezosos), cuyo propio autor, hombre honesto, viene rogando a sus gandules seguidores que acudan a libros mucho más consistentes y elaborados que el suyo, libros como La voie (La vía), de Edgar Morin, o el ensayo de Susan George, Sus crisis, nuestras soluciones.
   El problema de fondo ya estaba hace 40 años cuando Steiner advirtió de que se iban a modificar las formas de comunicación y que era preciso tener bien claro lo que estaba en juego, pues lo mejor del hombre se había relacionado con el milagro del lenguaje, y hasta entonces la humanidad y ese milagro habían sido indivisibles. Antes del hombre, venía a decir Steiner, solo existía un caótico mundo orgánico y animal, poblado de mensajes no humanos. Todo esto lo decía en 1971, poco después del famoso Mayo francés y en pleno ascenso de la generación de los baby-boomers, la generación de Tony Judt, nacido en 1948, muy crítico con ese Mayo francés que jugó tan infantilmente a hacer la revolución. En El refugio de la memoria -libro verdaderamente memorable- nos advierte Judt de que cuando las palabras pierden su integridad, también lo hacen las ideas que expresan. Muy duro con Facebook y Twitter -mundos en los que cree registrar que la concisa alusión sustituye siempre a la exposición-, cree Judt que Internet fue una oportunidad para la comunicación sin límites, pero el sesgo cada vez más comercial del medio ha traído consigo su empobrecimiento: "En la generación de mis hijos, la taquigrafía comunicativa propiciada por su hardware ha comenzado a calar en la comunicación misma: la gente habla como en los mensajes".
   El empobrecimiento ya está aquí. Lo registramos en la economía, por supuesto, pero también en el lenguaje raquítico de los políticos y también en el habla tuitera, incapaz en muchos casos de pasar de la lectura de 30 páginas al año. Se está demoliendo el antaño asombroso poder de las palabras para analizar el mundo. Y, como dice Judt, más que padecer la aparición de la "neolengua", nos amenaza el auge de la "no-lengua".
   Imposible no recordar a Wallace Stevens cuando escucha, un día invernal, las señales premonitorias de la catástrofe. Capta que ha desaparecido el hálito de héroes sin aliento, e incluso todo murmullo humano, y oye solo un susurro de hojas que no se trascienden a sí mismas, hojas carentes de imaginación, sin significar más de lo que son al encontrarse con el aire, en la cosa misma. "Hasta que finalmente el susurro no le interesa a nadie", concluye.
   http://www.enriquevilamatas.com/

domingo, 15 de mayo de 2011

PRENSA (1). 15 mayo 2011

   En "El País":

1. La selva. Columna de Manuel Vicent.

2. ¿Quién teme a la eutanasia? Reportaje de Juan G. Bedoya. El PSOE prometió en 2004 que legalizaría la 'muerte digna' cuando ganase las elecciones - La presión de la jerarquía católica consigue retrasar una legislación que avalan grandes teólogos. Un cinismo histórico. Análisis de Antonio Monclús Estella, catedrático de la Universidad Complutense y autor del libro La eutanasia, una opción cristiana.

3. Sabiduría y democracia en el Tíbet exiliado. Artículo de Ramin Jahanbegloo, filósofo iraní; catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto.

4. Una generación se despide. Artículo de Manuel Cruz, catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Barcelona y premio 'Espasa de Ensayo' 2010 por su libro Amo, luego existo. La socialdemocracia ha terminado por constituirse en gestora aplicada de los designios conservadores. Llamando "mercados" a lo que antes denominaba "capitalismo", hace lo mismo que criticaba a la derecha.

5. ¿Por qué Libia sí y Siria no? Por Moisés Naím.

   En el suplemento Domingo:

6. Cinco razones por las que Europa se resquebraja. Reportaje de José Ignacio Torreblanca. La crisis de los valores, la confianza, el euro, la política exterior y el liderazgo: pocas veces en su historia el proyecto europeo ha estado tan en entredicho. El momento más bajo. Análisis de Soledad Gallego-Díaz.

7. Verdades y mentiras de los 'Trending topics'. Reportaje de Delia Rodríguez. Son una especie de radiografía de lo que habla la gente en cada instante. Los 10 términos más repetidos en la red twitter.com generan eco. ¿Cómo funciona esta 'democracia' de lo más popular?

8. No te hagas vieja. Por Elvira Lindo.

9. ¿Por qué Obama nos ha decepcionado? Por LLuís Bassets.

domingo, 1 de mayo de 2011

PRENSA (2). 1 mayo 2011

   En suplementos de "El País":

1. En las tripas de Twitter. Reportaje de Cristina F. Pereda. El fenómeno 'tuitero' galopa. La red suma ya 200 millones de usuarios. Se envían unos 155 millones de mensajes cada día. EL PAÍS entra en su búnker y habla con su fundador Biz Stone.

2. La plaza de la Liberación. Artículo de Juan Goytisolo. Todo parecía atado y bien atado hasta que llegaron las revoluciones árabes. El ciberespacio fue un instrumento decisivo, pero ¿cómo pasar del mundo virtual al real?

3. Israel y la primavera árabe. Por Bernard-Henri Lévy. El Estado judío, la única democracia de Oriente Próximo, no puede dudar a la hora de dar la bienvenida a los países vecinos que intentan abrazar los valores que él mismo ha ejemplificado.

4. Juntos. Por Maruja Torres.

5. El chaleco de Cioran. Por Javier Cercas.

6. La puerta abierta al Amor. Reportaje de psicología. Por Miriam Subirana. Confundir amor con apego egoísta es la causa de mucho sufrimiento en las relaciones. Estas son duraderas y ricas cuando uno tiene seguridad en sí e independencia del otro.

7. Los abusos del ladrillo. Por Rosa Montero.

8. Trabajadores en vilo. Reportaje de Luz Sánchez-Mellado. Dieciocho millones y medio de personas trabajan legalmente en España. Muchas se debaten entre la tranquilidad de tener empleo y el miedo a perderlo. Hoy es Primero de Mayo, la Fiesta del Trabajo. Con un 20% de paro, la previsión de años de contención salarial y un futuro incierto, ¿hay algo que celebrar? Se lo preguntamos a 30 empleados -14 hombres y 16 mujeres- de oficios y generaciones distintas.

martes, 5 de abril de 2011

PRENSA. "La filosofía del 'pienso luego 'tuiteo'"

Dibujo de Eulogia Merlé ("El País")

   En "El País":
La filosofía del "pienso, luego 'tuiteo"

   Twitter y otras herramientas de Internet insuflan nuevos aires al aforismo - Las editoriales llevan títulos de pensamiento breve a la mesa de novedades.

ANTONIO FRAGUAS - Madrid - 03/04/2011

   "He construido castillos en el aire tan hermosos que me conformo con sus ruinas", escribió Jules Renard en 1890. Una frase de apenas 80 caracteres que cabría de maravilla en un mensaje de la red social Twitter. El límite de 140 matrices que fija este popular servicio de mensajería pública e instantánea en Internet, en el que cada día se vuelcan 65 millones de textos (tuits, en la jerga), ha insuflado nueva vida a un género filosófico y literario de larga tradición, el aforismo, y también a otras formas de pensamiento breve.
   Si, como sostiene Nicholas Carr en su obra Superficiales (Taurus), Internet causa que la "lectura profunda" se convierta en un esfuerzo, los aforismos parecen la vía ideal para alcanzar honduras filosóficas sin quemarse las pestañas.
   Un síntoma de este renacer: Samuel Johnson murió en 1784 pero tiene más de 30.000 seguidores en esa red social (twitter.com/drsamueljohnson). El interés que suscitan sus tuits ha llevado a que se reedite en Reino Unido un libro con sus máximas.
   "Este fenómeno contribuye a despejar el malentendido de que hay que elegir entre las tradiciones del pasado o los formatos del presente. Es una señal más de que las nuevas tecnologías no solo son un instrumento de amnesia. Es dignísimo que aforismos clásicos se cuelguen en Twitter", afirma Andrés Neuman, novelista, autor del volumen de aforismos El equilibrista (Acantilado) y dueño del blog 'Microrréplicas' (http://andresneuman.blogspot.com), donde publica razonamientos breves.
   Anthony Gottlieb, historiador de las ideas, escribía hace poco en The New York Times sobre la figura del filósofo Michel de Montaigne como precursor de los blogueros que exhiben sus ejercicios de introspección en forma de ciberdiarios. También Twitter y Facebook funcionan como una plaza donde los usuarios trabajan su identidad escribiendo en primera persona, como el pensador bordelés del siglo XVII.
   Otro síntoma: las Novelas de tres líneas del anarquista francés Félix Fénéon (Ed. Impedimenta). Sus microrrelatos verídicos, subidos a Twitter por la New York Review Books, llevan ya más de 1.400 seguidores (twitter.com/novelsin3lines). "Fénéon es un visionario de la velocidad de difusión de la noticia y el carácter sintético de Twitter", apunta Antonio Jiménez Morato, usuario de esta red social, introductor de la edición española de esta obra, y autor de cuentos. Jiménez Morato es escéptico sobre el papel de Twitter: "El aforismo requiere reflexión y síntesis. La razón fundamental del triunfo de los tuits es la rapidez y la inmediatez, tanto de redacción como de contenido, y no sé yo si eso coincide con un buen aforismo".
   Musicólogo, poeta y filósofo, Ramón Andrés acaba de publicar el florilegio Los extremos (Lumen) y, pese a que no frecuenta las redes sociales -"he optado por un mundo más lento"-, las ve como una oportunidad: "El pensamiento breve (en el espacio) no tiene por qué ser limitado. Cuántos aforismos buenísimos tienen menos de 140 caracteres... que se lo digan a los maestros orientales".
   El escritor mexicano Juan Villoro, traductor de Georg Lichtenberg -uno de los mayores aforistas de la historia- lleva menos de 15 días utilizando Twitter (twitter.com/juanvilloro56), donde por vez primera ofrece sus propios aforismos. En ese corto período ha logrado más de 11.000 seguidores. Otro síntoma del interés del público por lo breve pero intenso. "Tradicionalmente ha sido un género que se presenta con cierta soberbia: el autor de aforismos quiere ofrecer una verdad cerrada en forma de apotegma. Twitter nos permite evitar esa solemnidad y ensayar o ensayarnos", afirma.
   Atalanta, editorial de Jacobo Siruela, explora el género estos últimos años. En 2007 lanzó El arte de conversar, de Oscar Wilde y, en 2009, Escolios para un texto implícito, del colombiano Nicolás Gómez Dávila, comparado por los expertos con monstruos del aforismo como Emil Cioran y Elias Canetti. "Para Gómez Dávila el aforismo es el único medio de no falsificar el pensamiento, pues cualquier desarrollo implica la falsa presunción de que el discurso contiene la totalidad de lo que se quiere o se puede decir. El aforismo representa la expresión del pensamiento honrado. Consciente de que vivimos en lo fragmentario, nuestro tiempo coloca al pensamiento de lo breve en el lugar de honor que le corresponde", afirma Siruela.
   El editor José Luis Gallero lleva dos décadas construyendo una historia del pensamiento fragmentario. Gallero constata desde hace 10 años (justo cuando eclosionó Internet) un interés creciente por parte del público y apunta las causas: "Hay un renacimiento, porque el aforismo es un hibrido de filosofía, poesía y pensamiento moral. Eso permite al lector acceder por diferentes ángulos: algo valioso para orientarse en estos tiempos oscuros y acelerados". Ramón Andrés coincide con Gallero: "En este mundo de velocidad, en que pocas personas se detienen a leer una obra extensa, es donde un aforismo sirve como destilación de muchas cosas". El matiz a estas razones lo sugiere Andrés Neuman: "Las microformas obligan a detenerse al lector que va con prisa. Un texto breve ha de leerse lentamente. Los microrrelatos y los aforismos son géneros lentos".
   A Neuman le fascina el hecho de que, al eliminar los intermediarios, las redes sociales permitan que autores nuevos se abran paso y se afirmen sin padrinos. Es el caso, entre otros, de Korochi (twitter.com/korochi), tras cuyo mote se esconde el argentino Lucas Worcel. Ronda los 7.000 seguidores gracias a sus retruécanos y sus juegos de palabras: "Al principio me decían que escribía cosas parecidas a las greguerías de Ramón Gómez de la Serna". Está por ver cuántos seguidores lograría De la Serna si alguien creara su perfil en Twitter...

   'Microflorilegio' de pensamientos

-Ramón Andrés: "Hay personas que ocupan, y otras que abarcan". / "El mundo no es un lugar, es una elección".

-Samuel Johnson: "Es mejor vivir rico que morir siéndolo". / "Aquel que alaba a todo el mundo no alaba a nadie".

-Félix Fénéon: "Gégot apuñaló a Quérénec. Estos dos marineros del torpedero 250 amaban a la misma mujer de Brest".

-Andrés Neuman: "Permanecer indiferente es comprometedor". / "Cada vez que nace un héroe, muere un ciudadano".

-Gómez Dávila: "La serenidad es el fruto de la incertidumbre aceptada". / "Para que la idea más sutil se vuelva tonta, no es necesario que un tonto la exponga, basta que la escuche".

-Korochi: "Pasan más calor los que instalan aires acondicionados que los que instalan estufas". / "El vaso siempre es el mismo, pero cuando tiene agua está medio lleno y cuando tiene whisky está medio vacío".

domingo, 13 de marzo de 2011

PRENSA (2). 13 marzo 2011

   En "El País Semanal":

1. Indignémonos. Por Maruja Torres.

2. Rusia en París. Traiciones y Revolución. Por Jesús Ruiz Mantilla. La diáspora rusa en el París de la 'belle époque' sirvió a Chaves Nogales para escribir un gran relato con bailarinas vengativas, el asesinato de Rasputín, la reaparición de Anastasia... Amor, misterio y revolución en una crónica fascinante ahora recuperada.

3. Ejercicio sin excusas. Reportaje de psicología. Por Jenny Moix. Hacer deporte asegura una mejor vejez. El reto es encontrar actividades placenteras que no se aparquen a la primera.

4. Rosa Montero: "Creo en la reinvención, yo lo estoy intentando". Entrevista, por Luz Sánchez-Mellado. Estrena los 60 años, casa nueva y nueva novela. Tras la pérdida de su pareja, la escritora y periodista se ha creado un mundo propio en su libro más personal. Una celebración de la vida a pesar del acecho de la muerte.

5. Twitterrevolución. Reportaje de Delia Rodríguez. Se ha convertido en una poderosísima red social, protagonista tanto en las revueltas árabes como en el ascenso y caída de personajes famosos. España, con dos millones de usuarios directos, es el país europeo donde más crece Twitter.

6. Maltratadores. ¿Pueden cambiar? Reportaje de Rafael Ruiz. Condenados a seguir una rehabilitación por haber agredido a su pareja. Cada mes hay miles de sentencias así, pero quedan ocultas por los casos más graves de asesinatos. ¿Cómo son estos hombres? Les acompañamos en la terapia y abordamos a través de ellos el problema de la violencia de género, que en 2010 causó 73 víctimas en España.

7. Una policía sin vocación. Artículo-relato de Almudena Grandes.