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viernes, 1 de mayo de 2015

PRENSA. Disgustos de la vida sana

   En "El País":

El irritante sillín de la bici (y otros disgustos de la vida sana)

Correr puede dañar los pies y ponerse a dieta deprime. Estos son los efectos adversos de nueve hábitos saludables

 

    Cuidarse está de moda: prueba de ello es lo rápido que términos como running, lactosa y omega 3 se han implantado en nuestro vocabulario. Pero llevar una vida sana puede ocasionarnos algún que otro disgusto. En general, los hábitos saludables son fuente de alegría y vitalidad; los problemas empiezan cuando los llevamos más allá de los límites recomendados. Sus efectos secundarios van de las simples molestias y secuelas estéticas a otras amenazas para nuestro organismo. Enumeramos solo nueve. Y, pese a todo, un mensaje: la vida sana es una excelente decisión.

    1. El ciclismo y las hemorroides no se llevan bien

    Cada día con mayor presencia en nuestras calles, las dos ruedas son sinónimo de salud y compromiso con el medioambiente. Es un medio de transporte barato, con un punto cool… , pero tiene un problema: el sillín, cuyo diminutivo no hace justicia al daño que es capaz de infringir a nuestras partes más íntimas. Entre sus efectos más habituales entre varones están las “alteraciones prostáticas, precisamente por la presión que sufre la próstata entre el sillín y el propio peso del ciclista”, informa el doctor Pedro Manonelles Marqueta, presidente de la Federación Española de Medicina del Deporte y director de la Cátedra Internacional de Medicina del Deporte de la UCAM (Murcia). La bici tampoco le hace un favor a las hemorroides, y si bien no las provoca, sí intensifica el característico sufrimiento silencioso de quien las padece. El doctor nos lo explica con elegantes palabras científicas: “El apoyo del periné y de la zona anal sobre el sillín puede producir un roce que empeore las hemorroides”. Para prevenirlo, aconseja: “Situar adecuadamente el cuerpo en el sillín, que debe ser de buena calidad, y contar con un acolchado en la zona del culote. Y no montar en bici con hemorroides clínicamente manifiestas”, añade.

    El apoyo del periné y de la zona anal sobre el sillín puede producir un roce que empeore las hemorroides” (Pedro Manonelles, médico)

    2. El running puede destrozar los pies

    Iniciarse en la práctica del running implica elegir entre una buena salud cardiovascular y unos pies bonitos. “Las principales lesiones en el pie van desde las más banales y simples como son las ampollas y las hemorragias ungueales [de la uña] hasta las fracturas por estrés, pasando por tendinitis como la temida fascitis plantar [inflamación de los tendones de la planta del pie]”, advierte Ángel González de la Rubia, presidente de la Asociación Española de Podología Deportiva (AEPODE). Las causas del destrozo son una técnica de carrera inadecuada, la mala elección de las zapatillas o alguna deficiencia anatómica del pie. Los expertos aconsejan someterse un estudio para analizar la pisada o huella plantar y detectar posibles problemas antes de lanzarnos a correr. En caso de anomalía, “la solución”, apunta De la Rubia, “pasará por la recomendación de la zapatilla más acorde con el tipo de pie y pisada y, en su caso, por la adaptación de una plantillas personalizadas y específicas para la carrera”.

    3. Lavarse las manos con geles antibacteriales puede afectar al sistema inmunológico


    Los geles antibacteriales pueden usarse en hospitales, pero en el día a día no hacen falta productos tan potentes. A veces nos complicamos la vida”, añade el especialista, que recomienda lavarse las manos con agua y jabón
    ¿Es usted Don Limpio? Enhorabuena. Mantener una higiene personal estricta es digno de elogio, pero no es necesario que someta sus manos a los geles antibacteriales disponibles en todos los supermercados. El problema es que cumplen lo que prometen: se cargan las bacterias; incluso las buenas. “Estos productos eliminan la capa protectora de nuestra piel en el más amplio sentido de la palabra, tanto lo bueno como lo malo, y eso hace que tengamos una dermis más seca, con mayor riesgo de dermatitis atópica, y que nuestro sistema inmune se tenga que preparar ante productos que no teníamos por qué estar empleando”, alerta el doctor Ángel Gil de Miguel, catedrático de Medicina Preventiva en la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid). “Estos jabones pueden usarse en hospitales o en situaciones de riesgo reales, pero en el día a día no hacen falta productos tan potentes. A veces nos complicamos la vida”, añade el especialista, que recomienda para lavarse las manos “agua y jabón natural”. Cuidado con aplicarlos a los infantes: podemos exponerlos a alergias, como destacó un estudio de la Universidad de Michigan (EE. UU.). “A veces nos encontramos con niños que son alérgicos al látex, a la naranja, a la mandarina… Y muchas veces tiene que ver con esa piel que hemos desprotegido y hemos hecho extremadamente sensible”, concluye el doctor Gil.

    4. Una dieta hiperproteica eleva el riesgo de aparición de piedras en el riñón

    Las dietas altas en proteínas y bajas en carbohidratos son un método común entre quienes desean perder peso. Sin embargo, científicos del departamento de Fisiología de la Universidad de Granada llegaron a la conclusión de que incrementan las probabilidades de padecer piedras en el riñón y otras enfermedades. “Los riñones deben excretar el exceso de urea que se deriva de la alta dosis de proteína de la dieta y esto hace trabajar más al riñón”, dice la doctora Virginia Aparicio, investigadora del equipo. “Hemos observado un incremento del peso del mismo y el análisis morfológico ha mostrado una mayor área glomerular y mesangial (zonas de filtrado), lo que podría derivar en un perfil de riesgo de patología renal a largo plazo”. La necesidad de mantener este tipo de dietas en el tiempo para evitar el “efecto rebote” conlleva una sobrecarga en los riñones que “puede derivar en un riesgo renal”, según afirma. La proteína, por otra parte, promueve la liberación de calcio (base que compensa el pH) en orina, lo que aumenta el riesgo de cálculos o piedras en el riñón. Se puede equilibrar con un consumo elevado de frutas y verduras.

    5. El ejercicio intenso y su relación con la orina

    Si después de entrenar en el gimnasio su orina es más oscura, es que se está machacando en exceso. “La práctica de actividad deportiva de larga duración puede modificar el color de la orina”, afirma el doctor Pedro Manonelles. “El color más oscuro, en primer lugar, se debe a una concentración de la orina porque la persona, al sudar, se deshidrata, la orina se concentra y adquiere una tonalidad más oscura”. También puede deberse a que contenga sangre, lo que en términos médicos se conoce como hematuria. “A veces, se produce por microhemorragia en la vejiga, cuando las asas intestinales que apoyan en el techo del órgano y provocan un pequeño sangrado que se puede observar en orina. Otra causa de hematuria es que el músculo sufra una rabdomiolisis por el esfuerzo y esto, entre otras manifestaciones, produce un filtrado de sangre en la micción”, señala. Ante estas evidencias, baje el ritmo: podría terminar dañando el riñón. El doctor recomienda: “Un entrenamiento adecuado, una buena hidratación y controlar las distancias que se recorren evitando realizar carreras de muy larga duración de forma muy repetida y sin la recuperación suficiente”.

    6. Hincharse a beber agua depara náuseas y calambres


    La ingesta recomendada de agua depende mucho de la intensidad del ejercicio, de la temperatura, de la sudoración y del contenido de minerales que lleve la propia bebida”, precisa la doctora Diana Ansorena
    Los médicos no paran de animarnos a que bebamos mucha agua: que si dos litros al día, que si tres… El agua limpia, nos hidrata, es sensacional para la piel, pero en cantidades enormes puede disolver el sodio de la sangre (hiponatremia) y provocar náuseas y calambres musculares, si no cosas peores. Puede ocurrir entre deportistas, ávidos por evitar la deshidratación. ¿Cuál sería la ingesta media recomendada? “Depende mucho de la intensidad del ejercicio, de la temperatura, de la sudoración y del contenido de minerales que lleve la propia bebida”, precisa la doctora Diana Ansorena Artieda, profesora de Nutrición y Bromatología de la facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra. El IOM (Instituto de Medicina de EE. UU.) establece como cantidad media para hombres adultos 3,7 litros al día, 2,7 litros para las mujeres (esto incluye el agua de los alimentos). El riesgo de hiponatremia puede reducirse asegurándonos de que la cantidad de agua ingerida no supera la que hemos perdido por sudoración, y tomando bebidas o alimentos altos en sodio.

    7. Ponerse a dieta deprime

    En 1979, un seguimiento realizado a personas con sobrepeso en Reino Unido arrojó que aquellas que lograron perder el 5% de su peso en cuatro años se encontraban mejor físicamente, pero más deprimidas que aquellas que no habían perdido un solo gramo. Un nuevo estudio, del año pasado, a cargo de la University College de Londres (Reino Unido), lo ratificó, postulando que las dietas “no aportan ningún beneficio psicológico inmediato y pueden incrementar el riesgo de depresión”. Esto, al parecer, abarca solo el proceso: cuando llegamos al objetivo de peso marcado y conseguimos mantenerlo, nuestro estado de ánimo mejora bastante.

    8. El vino, excelente antioxidante, mancha los dientes

    El vino contiene polifenoles, poderosos antioxidantes, como avalan expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale (New Haven, EE. UU.), y bebido con mesura —dos o tres copas al día— es bueno para el corazón. Pero al color de nuestros dientes no le sienta tan bien. “Puede oscurecerlos por los taninos (derivados de las uvas, las pepitas de las uvas e incluso de las barricas de madera) que contiene. Los taninos son sustancias cromógenas que se depositan en los dientes y cuyo consumo continuado aumenta el color oscuro de los dientes”, explica la doctora Pepa Calvo, Vocal de Odontología Estética del COEM (Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la 1ª Región). La Escuela de Odontología de la Universidad de Nueva York (EE. UU.) probó que esto no solo ocurría con el vino tinto sino también con el blanco. ¿Solución? “Un cepillado de dientes inmediato al consumo de vino disminuiría el depósito de dichos taninos sobre la superficie dentaria y, por tanto, evitaría en buena medida que los dientes se oscurecieran por este motivo”, aconseja Pepa Calvo.

    9. Las manos se entumecen al montar en bicicleta

    “La posición forzada y sostenida durante mucho tiempo de las manos al agarrar el manillar, provoca una compresión nerviosa del nervio cubital, a su paso por el carpo, que genera hormigueo o dolor”, apunta el doctor Manonelles: “Para evitar este problema hay que adoptar una postura corporal correcta en la bicicleta y una agarre adecuado del manillar. Aquí es muy útil el asesoramiento de un entrenador de ciclismo”. Si el hormigueo persiste, o pierde toda sensación, acuda a un especialista.

    martes, 21 de abril de 2015

    PRENSA. EDUARDO GALEANO. "Los más bellos goles en verso"

       En "El País":

    Los más bellos goles en verso

    El fútbol fue para Eduardo Galeano “la única religión que no tiene ateos”


    Eduardo Galeano, en un acto en Sevilla en 2010 /ALEJANDRO RUESGA

    Nada puede despertar más pudor que poner letras minúsculas a quien las embelleció con mayúsculas. La temeridad se acepta porque frente al inevitable sonrojo pesa más disfrutar por enésima vez del mejor poeta futbolístico. Entre otras muchas cosas, eso era Eduardo Galeano (Montevideo, 1940-13 de abril de 2015), autor de los goles orgásmicos más líricos, rapsoda de “esos carasucias que cometen el disparate de gambetear (…) por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”. También fue exégeta del dios redondo, el fútbol, “la única religión que no tiene ateos”. Sus feligreses son “hinchas en el manicomio” cuya camiseta es “la segunda piel” y la única unanimidad es el árbitro, “al que todos odian”.
    Como los pies de palo no le obedecían salvo en sueños, jugó al fútbol con la palabra. Con ella, como mendigo del buen fútbol, suplicaba “por una linda jugadita, por amor de Dios”, lo que podía llegar a neutralizar su pasión por Nacional y la Celeste. Incluso dejaron de importarle los colores de aquellos jugadores que le brindaban la alegría “del juego bien jugado” y cada vez que comenzaba un Mundial, él y su compañera Helena colgaban en la puerta de casa el siguiente cartel: “Cerrado por fútbol”. Era su estadio, “porque no hay nada menos vacío que un estadio vacío”, y él se sometía a la dictadura de la “telecracia”. Allí, como en las canchas en directo, disfrutaba del ídolo, fácil de identificar porque “la pelota lo busca, lo reconoce y lo necesita”. También se compadecía del jugador en el ocaso, “al que la fama, señora fugaz, no le dejaba ni una carita de consuelo” en su retiro.
    No solo padecía por el jugador, el divo caído. Tenía sentimientos encontrados con la “orgullosa y vanidosa pelota”. La menina, caricia verbal de los brasileños, tenía motivos para la petulancia: “Bien sabe ella que a muchas almas da alegría cuando se eleva con gracia, y que son muchas las almas que se estrujan cuando ella cae de mala manera”.

    Maradona llevaba la pelota atada al pie, Messi lleva la pelota dentro del pie”
    En ese “triste viaje del placer al deber” por el que ha transitado el fútbol, el gol era una pesadumbre, signo de los tiempos modernos. “El gol es el orgasmo del fútbol y como el orgasmo es cada vez menos frecuente en la vida moderna”. Gran culpa tenían los arqueros, “aguafiestas del gol que bien podrían ser llamados mártires, paganinis, penitentes o payasos de las bofetadas”. Como Zamora, “pánico de los delanteros”, porque si le miraban “el arco se encogía y los postes se alejaban hasta perderse de vista”. Y Yashin, “brazos de araña y manos de tenaza”.
    Para alivio orgásmico ahí estaban los grandes delanteros, los que hacían del gol un do de pecho. El brasileño Friedenreich, hijo de alemán y una lavandera negra, genio del Sudamericano de 1919 “que hizo más goles que Pelé” y cambió la geometría de todo un país: “Desde Friedenreich, el fútbol brasileño que es de veras brasileño no tiene ángulos rectos, como tampoco los tienen las montañas de Río ni los edificios de Niemeyer”. Sin olvidar a su compatriota Leónidas, “al que en el Mundial del 34 le contaron seis piernas y opinaron que era cosa de magia negra”.

    A los primeros tótems brasileños les sucedió un rey, Pelé: “Cuando iba a la carrera pasaba a través de los rivales, como un cuchillo. Cuando se detenía, los rivales se perdían en los laberintos que sus piernas dibujaban. Cuando saltaba, subía en el aire como si el aire fuera una escalera. Cuando ejecutaba un tiro libre, los rivales que formaban la barrera querían ponerse al revés, de cara a la meta, para no perderse el golazo”. Con Pelé se alistaba en la selección alguien que regateaba como “un Chaplin a cámara lenta que murió de su muerte: pobre, borracho y solo”. Tenía el apodo de un feúcho e inútil pajarillo: Garrincha.
    Al entronizado Pelé solo le discutía el trono Di Stéfano, al que “todo el campo de juego cabía en sus zapatos”. La Saeta jugó en el Madrid con Kopa, “un francés al que llamaban el Napoleón del fútbol porque era bajito y conquistador de territorios”. Y por la orilla izquierda del histórico Madrid volaba Gento, “un forajido que tenía la captura recomendada por todos los equipos rivales, al que a veces conseguían encerrarlo en cárceles de alta seguridad, pero él se zafaba siempre”. Al Madrid, primer colonizador de la Copa de Europa, le exigía, y mucho, el poderoso Benfica, que por esas paradojas del fútbol lideraba Ninguém (nadie, ninguno). Había nacido “destinado a lustrar zapatos, vender maníes o robar a los distraídos”. Fue Eusebio, “un africano de Mozambique el mejor jugador de la historia de Portugal”.
    Tampoco hay duda de quién fue el mejor jugador en Holanda. Cruyff fue “un director de orquesta y músico de fila, calentón, trabajador y talentoso”. Al genio naranja se le cruzó en el camino el Torpedo Müller, un depredador “disfrazado de abuelita” para el que “la red era el encaje de novia de una niña irresistible”. En los ochenta apareció Platini, que hacía “goles de ilusionista de esos que no pueden ser verdad”. Lo mismo sucedía con el brasileño, Zico, “que metía goles que los ciegos querían que les contaran”.

    El fútbol fue para el escritor uruguayo, “la única religión que no tiene ateos”
    De dibujos animados era Romario, “que ensayaba en su favela infantil los muchos autógrafos que iba a firmar en el futuro”. Un futbolista “que trepó a la fama sin pagar los impuestos de la mentira obligatoria: se dio el lujo de hacer siempre lo que quería”. Un enigma este Romario, de piernas con arco y culo bajo. A este juego nunca le faltaron arcanos. Como el de Baggio. “Su fútbol tiene misterio: las piernas piensan por su cuenta, el pie dispara solo, los ojos ven los goles antes de que ocurran”.
    Y para gigantes futbolísticos de cuerpos recortados, Maradona y Messi. El Pelusa, “en el frígido fútbol de fin de siglo XX, que exige ganar y prohíbe gozar, es de los pocos que demuestra que la fantasía puede ser eficaz”. Ocurre que el Diego “jugó, venció, meó y perdió”. Lo de Messi en los dedos de Galeano tuvo que esperar. Hubiera merecido una edición única de Su Majestad el Fútbol (1968), pero el escritor uruguayo cerró su segundo gran partido literario en 1995. Y lo hizo así: “Escribiendo iba a hacer con las manos lo que nunca iba a ser capaz de hacer con los pies, yo no tenía más remedio que pedir a las palabras lo que la pelota, tan deseada, me había negado. De ese desafío, y de esa necesidad de expiación, ha nacido este libro (…) No sé si es lo que ha querido ser, pero ha llegado a su última página. Y yo me quedo con esa melancolía irremediable que todos sentimos después del amor y al fin del partido”. Se llamó El Fútbol a Sol y Sombra. Un incunable, goles en verso.
    Quedaba uno suelto. El de Messi, el último gran asombro para el mayor trovador del fútbol. Galeano, en una entrevista con el diario La Nación, defendió su tesis de la messiología: “Inventé una teoría, que se la hice llegar a él a través del director técnico de la selección: así como Maradona llevaba la pelota atada al pie, Messi lleva la pelota dentro del pie. Lo cual es un fenómeno físico. Inverosímil. La frase le llegó. Y se ve que le gustó, porque me mandó una camiseta de regalo. Científicamente es imposible, ¡pero es verdad!”.
    Palabra de quien aprendió de Juan Carlos Onetti que las “únicas palabras que merecen existir son las que mejoran el silencio”. Lástima que el fútbol no haya guardado el suyo, un minuto silencioso por su mejor juglar, un coplista único del balón impreso.
    Y perdone, maestro, que le haya tomado las palabras.

    viernes, 13 de febrero de 2015

    PRENSA. "Ajedrez en las aulas: argumentos irrefutables". Leontxo García

       En "El País":

    Ajedrez en las aulas: argumentos irrefutables

    El ajedrez ha conseguido poner de acuerdo a todos los partidos políticos



    Alumnos de primaria juegan partidas de ajedrez en clase de matemáticas. / LUIS SEVILLANO

    En un país donde es rarísimo que los partidos políticos coincidan en algo, cabe preguntarse qué tiene el ajedrez para lograrlo, y además en periodo de precampaña electoral. Hay muchas razones de peso, y con sólida base científica para explicar ese consenso. Y se pueden resumir en diez:

    1. Desarrolla la inteligencia

    No sólo la cognitiva, también la emocional, como indica un estudio de la Universidad de La Laguna (Tenerife) de 2012, publicado en español e inglés. Además desarrolla al menos cinco de las ocho inteligencias de Gardner: matemática, lingüística, espacial, intrapersonal e interpersonal (las otras tres son musical, corporal y naturalista).

    2. Gimnasio de la mente

    Hay suficientes indicios sólidos y estudios científicos para afirmar que la práctica frecuente del ajedrez retrasa el envejecimiento cerebral, y por tanto podría retrasar durante años el mal de Alzheimer. Es un excelente gimnasio mental.

    3. Otras aplicaciones sociales

    La lista de experiencias con éxito en diversos países (muchas de ellas en España) es larga: niños hiperactivos (TDAH), con autismo, síndrome de Ásperger, superdotados, síndrome de Down, cáncer infantil, talleres de desempleados, cárceles, reformatorios, rehabilitación de drogadictos….

    4. Adaptado al siglo XXI

    Es el único deporte que se puede practicar y enseñar por Internet.

    5. Universal

    La Federación Internacional (FIDE) cuenta con 182 países afiliados; sólo el fútbol y el atletismo tienen más.

    6. Infraestructura de muy bajo coste

    Basta con un tablero y unas piezas, o ni eso si se practica con una aplicación para ordenador o teléfono.

    7. Buena imagen

    Está ligado a la inteligencia.

    8. Más de 15 siglos de historia

    Su invención se remonta, como mínimo, al siglo V. El ajedrez moderno, con las reglas actuales, se inventó en España –muy probablemente en Valencia- a finales del siglo XV.

    9. Personajes fascinantes

    Esta cualidad y la anterior son recursos muy útiles para hacer más ameno y eficaz el trabajo de pedagogía y difusión de profesores y periodistas.

    10. Conexiones fascinantes con la ciencia y el arte

    Por ejemplo, el ajedrez, la música y las matemáticas son las actividades que producen más niños prodigio. Ninguna computadora puede jugar aún perfectamente al ajedrez –no lo harán hasta que existan las cuánticas- porque el número de partidas posibles (un uno seguido de 123 ceros) es superior al de átomos en el universo conocido (un uno seguido de 80 ceros).

    jueves, 27 de marzo de 2014

    PRENSA. "El norte hace deporte; el sur lo ve por la tele"

       En "El País":

    El norte hace deporte; el sur lo ve por la tele

    El Eurobarómetro sitúa a los escandinavos los más activos y a los españoles entre los menos

    Unas infraestructuras más favorables y la tradición atlética explican las diferencias


    El sedentarismo es el cuarto factor de riesgo de la mortalidad mundial. / HERIK SORENSEN  (GETTY IMAGES)
    Hay muchas facetas que distinguen a suecos, finlandeses o daneses de los españoles. Por ejemplo, el ejercicio que practican. O, mejor, el que no practican. En Suecia, la tasa de personas que no hace nunca deporte es minoritaria: solo alcanza el 9%. En Finlandia, es del 15%, y en Dinamarca, del 14%. En España la cifra es de 44%: casi uno de cada dos ciudadanos no hace ningún tipo de deporte. Los últimos datos del Eurobarómetro sobre actividad física elaborado por la Comisión Europea dibujan un continente dividido: mientras los países del norte son físicamente más activos, a los del sur y el este les cuesta más estirar los músculos.
    Los datos de España no son buenos, pero tampoco son los peores. El 60% de los rumanos o de los italianos nunca hace ejercicio. Tampoco el 64% de polacos, el 75% de los malteses o el 78% de los búlgaros. La media europea muestra que el 42% no se calza nunca las zapatillas de deporte (37% de hombres, 47% de mujeres).


    Fuente: Eurobarómetro / EL PAÍS
    Pero el que España no esté al final de la cola no quiere decir que no haya motivos para preocuparse por la falta de hábitos deportivos. Lo alertó ayer la comisaria de Deportes de la Unión, Androulla Vassilou, quien señaló que, en términos generales, los resultados del estudio —una encuesta a 28.000 ciudadanos— “confirman la necesidad de tomar medidas para animar a más personas a integrar la actividad física como parte de su vida. Esto es crucial, no solo en términos de salud individual, bienestar e integración, sino por los costes económicos resultantes de la falta de actividad”.
    La inquietud por los efectos del sedentarismo está muy extendida entre la comunidad médica. La inactividad física es el cuarto factor de riesgo de la mortalidad mundial (se atribuyen a esta causa el 6% de las muertes registradas en el mundo), según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es responsable de entre un 21% y 25% de los cánceres de mama y colon, el 27% de casos de diabetes y se vincula al 30% de la cardiopatía isquémica.

    El 44% de los españoles no hace nunca ejercicio físico
    “Es algo que nos preocupa mucho”, reconoce Leandro Plaza, presidente de la Fundación Española del Corazón, una entidad vinculada a la Sociedad Española de Cardiología. Frente a los peligros de la inactividad física, los cardiólogos consideran el ejercicio como un aliado clave para combatir algunos de los principales factores de riesgo de las patologías coronarias y vasculares. Plaza alude a distintos trabajos que han demostrado cómo el deporte aumenta los niveles del colesterol HDL (el bueno) y es un aliado contra la hipertensión. Remite a un trabajo del American Journal of Public Health en el que, tras analizar la actividad física de 4.000 adultos de entre 18 y 30 años, se observó que practicar ejercicio cinco veces a la semana (con un consumo de 300 calorías por sesión) disminuía en un 17% el riesgo de padecer hipertensión arterial. Estos dos factores (reducción de riesgo de colesterol e hipertensión) serían aquellos que responderían de forma más clara a la actividad física. Pero el deporte también incide en otros como la diabetes: al potenciar el consumo de glucosa del músculo, se reducen los niveles de azúcar en sangre.
    La preocupación entre los cardiólogos es compartida por los endocrinos, como admite Javier Salvador, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. “El sedentarismo es un factor clave en la explicación el aumento de la obesidad en el mundo occidental, que ha experimentado un incremento considerable y alcanza ya al 23% de la sociedad española”. Salvador también alude a un artículo, en esta caso de la revista The Lancet del año pasado, que describía la obesidad como causante del 6% del problema de la diabetes tipo 2 en el mundo y hasta el 10,8% en España.

    Europa alerta del impacto económico de la falta de actividad
    “En nuestras manos como médicos están los recursos farmacológicos como las estatinas (medicación para controlar el colesterol) o las pastillas para la hipertensión; pero el paciente tiene su parte de responsabilidad en el control de la enfermedad. En su mano está realizar ejercicio físico además de una alimentación saludable”, comenta Plaza.
    No sirve cualquier tipo de actividad, pero tampoco hace falta correr maratones. Basta con caminar un día a la semana durante una hora, “que es algo que puede hacer todo el mundo”. “Estamos hablando de un gasto de unas 300 calorías por paseo”, añade Plaza, que destaca que debe ser un ejercicio continuado. “Lo que no es beneficioso es no hacer nada durante la semana y darse una paliza de tres horas el domingo; si se buscan beneficios para la salud, el ejercicio intensivo puntual no tiene sentido”.
    “Se puede comenzar a un ritmo de cuatro o cinco kilómetros por hora, y a medida que se va cogiendo un mejor tono físico ir aumentando el tiempo o la intensidad”, añade Miguel Tobal, director de la Escuela de Educación Física y el Deporte de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Si se opta por la carrera continua, bastaría con 30 o 35 minutos tres o cuatro días a la semana en un terreno llano y preferiblemente “sobre una superficie blanda para amortiguar el impacto en las articulaciones”. Lo ideal sería subir hasta los 50 o 60 minutos y alternar esta actividad con pesas “con cargas pequeñas y muchas repeticiones una media hora dos veces a la semana”.

    En España la práctica deportiva se ha entendido como competición
    La encuesta europea plantea una paradoja. ¿Cómo se explica que los países donde la climatología es más suave y permite practicar ejercicio al aire libre durante todo el año arrojen los peores resultados en cuanto a actividad física de sus ciudadanos?
    Miguel Tobal da una pista: “En España no hay tradición en cuanto a hábitos deportivos”. “La práctica deportiva se ha entendido siempre como deporte de competición, pero como ejercicio saludable es algo relativamente novedoso”, añade.
    Ildefonso Hernández, presidente de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), apunta a la responsabilidad de los poderes públicos. “La clave está no solo en decirle a la gente que haga ejercicio físico, sino también en que las Administraciones hagan un entorno que no sea antipático, que consiga mejorar la capacidad de salud y también que fomente la práctica de actividades deportivas”, indica.

    “El ejercicio intensivo puntual no tiene sentido”, dice un experto
    Aceras amplias para caminar, carril bici, infraestructuras adecuadas… Porque importa no solo que se practique deporte, también cualquier actividad física que contribuya a paliar el sedentarismo que tantos problemas provoca. Actividad que puede ser ir en bicicleta o caminando al trabajo, y que no siempre es sencillo en ciudades muy pobladas con pocos lugares para el paseo.
    Hernández, que fue director general de Salud Pública con el Gobierno socialista, comenta que se tiende a considerar el problema del sedentarismo como única responsabilidad del individuo, pero que el entorno tiene mucho que ver. “En salud pública sabemos que iniciar políticas facilitadoras es clave. Se necesitan programas de estímulo comunitario. Debe ser una prioridad de Gobierno, porque para conseguir un sistema sanitario saludable tenemos que conseguir gente saludable que no vaya. Y la actividad física es una de las claves, es uno de los factores que mejor predicen la mortalidad”, dice.
    Hernández también alude a un estudio —elaborado por él junto a otros investigadores— en el que se muestran los beneficios de la actividad física. Aumentando una hora semanal el ejercicio en personas mayores de 65 años se logra evitar seis muertes por cada mil. Y con dos horas a la semana de ejercicios para mantener el equilibrio durante seis meses se disminuye hasta la mitad el número de caídas en ancianos. Una cifra que no es en absoluto baladí: uno de cada tres ancianos se cae al menos una vez al año, según datos epidemiológicos publicados por el Ministerio de Sanidad. Y esas caídas pueden tener consecuencias muy graves o incluso, teniendo en cuenta las patologías añadidas, mortales: un informe de la Sociedad Española de Gerontología apunta que unas 1.400 personas mayores mueren anualmente por problemas derivados de esas caídas.

    Los especialistas en salud pública piden ciudades más limpias y amables
    Cuando el entorno no acompaña, mayores y no tan mayores no lo tienen fácil para salir a la calle a caminar, correr o andar en bicicleta. Y eso también deriva, apunta Hernández, en inequidades. “Las personas con una mejor vivienda, en un barrio más amable, con mejor entorno, también suelen tener mejor salud”, dice. “En España tenemos ciudades muy hostiles y contaminadas. Hay que hacer políticas sinérgicas: políticas que disminuyan tráfico y la actividad de los vehículos. Así, además, si aumentamos aunque sea unas horas por semana la actividad física, las ganancias en salud son espectaculares”.
    La actividad física y el hábito de practicar algún deporte se cultiva y se fomenta. De ahí la importancia de alentar estas conductas en la infancia. Tal y como recoge el trabajo Análisis de la actividad física en escolares de medio urbano, publicado por el Consejo Superior de Deportes, “la falta de actividad física extiende sus raíces desde la infancia y se consolida durante los años de la adolescencia. Por ello es muy difícil luchar contra esa lacra al llegar a la edad adulta”.
    Sin embargo, en España, la educación física sigue siendo una asignatura secundaria en las escuelas e institutos. Y, mientras tanto, en la mayoría de los centros no se practican más de dos horas semanales de gimnasia, cuando la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud recomiendan una hora diaria. Este sistema, unido a los hábitos generalizados de los niños y adolescentes, han construido una sociedad muy sedentaria con problemas de salud muy elevados derivados de ello. Los niños españoles (entre 4 y 12 años) dedican dos horas y media al día a ver la televisión, más que los ingleses, franceses y alemanes. En un estudio elaborado por la consultora Eurodata TV Worldwide, de estos cuatro países junto con Italia, solo los niños italianos permanecían más tiempo frente al televisor que los españoles.

    La educación física sigue siendo una materia secundaria en la escuela
    Élida Alfaro, profesora de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid, resalta que en que en España, tanto las familias como la escuela suelen primar la adquisición de conocimientos teóricos (matemáticas, lengua) muy por encima de la formación en actividades físicas y deportivas del alumnado. “Eso se traduce en pocas horas de Educación Física. Así no se adquieren hábitos deportivos ni capital motor suficiente para incorporar la actividad deportiva como forma de vida en la etapa adulta”, dice.
    Esta experta destaca la necesidad de que las autoridades educativas y sanitarias tomen conciencia de la importancia de la práctica deportiva en las escuelas, y que inicien programas para concienciar a las familias sobre la importancia del ejercicio físico en las etapas tempranas. “Es muy importante adquirir conocimientos técnico-profesionales, pero si nuestro cuerpo carece de recursos para mantener la salud y prevenir la enfermedad de poco nos van a valer”, resume.
    El deporte no solo es importante para paliar o evitar patologías. Existe una relación positiva significativa entre la actividad física y el funcionamiento cognitivo en la infancia e incluso sobre su rendimiento académico, según un metaanálisis realizado sobre 44 estudios y que recoge el informe La actividad física en el entorno escolar y en la comunidad, publicado por el Ministerio de Sanidad.
    En los dos últimos años, sin embargo, ha habido algunos avances. Sanidad ha impulsado algunos programas especializados para menores. Además, la ministra Ana Mato anunció hace algún tiempo que se ampliaría el tiempo que se dedica en las escuelas a la actividad física. Algo que se ha traducido en una referencia expresa en la nueva Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que indica que las Administraciones “promoverán” esa práctica diaria durante la jornada escolar. El diseño de cómo y cuántas horas se dedicará, sin embargo, corresponde a las comunidades autónomas, aunque desde Sanidad se asegura que estarán vigilantes de que se cumpla.
    También ha habido algunos avances en relación a las estadísticas españolas reflejadas por el Eurobarómetro. El porcentaje de quienes se ejercitan de forma regular (cinco días a la semana) ha aumentado en tres puntos hasta el 15% respecto a los datos de 2009. Y quienes hacen actividad física de forma regular (entre una y cuatro veces a la semana) ya son un 31%, lo que supone un 4% más.
    De hecho, la tasa del 15% de personas que se ejercitan de forma continuada en España es uno de los mejores valores reflejados en la encuesta, a la altura de Suecia y por encima de Finlandia (13%). El problema está cuando se comparan las cifras de personas que se ejercitan al menos una vez a la semana. Y el 31% de españoles contrasta con el 55% de suecos o 53% de finlandeses.

    lunes, 28 de febrero de 2011

    PRENSA. 28 febrero 2011

       En "El País":

    1. La pobreza. Columna de Almudena Grandes.

    2. El espejo atormentado de Schiele. Reportaje de Borja Hermoso, enviado especial. Viena acoge la primera exposición dedicada íntegramente a los retratos y autorretratos de uno de los grandes pintores del expresionismo.

    3. El deporte (aunque sea extremo) es salud. Reportaje de Carlos Arriba. Distintos estudios médicos contradicen la idea de que la alta competición acorta la esperanza de vida - El hombre de hoy tiene los mismos genes que el del paleolítico: cuanto más ejercicio, mejor. Obesidad y cáncer. Análisis de Cristóbal Belda, que pertenece al Grupo de 'Biomarcadores y Terapias Experimentales del Cáncer' del Hospital Universitario La Paz. Madrid.

    4. Sarkozy: 'Liberté, égalité, frivolité'. Artículo de Víctor Beltri, politólogo y columnista del diario mexicano 'Excelsior'.

    sábado, 5 de febrero de 2011

    PRENSA. 5 febrero 2011


       En "El País":

    1. Un prematuro libro póstumo. Reportaje de Juan Cruz. Manuel de Lope publica 'Azul sobre azul', sus inesperadas memorias íntimas.

    2. El silencio: otra cárcel del maltrato. Reportaje de María R. Sahuquillo. Un 12% de los procesos judiciales por violencia machista no sigue adelante porque la mujer decide no declarar - El Poder Judicial propone cambiar la ley que permite esa posibilidad - ¿Hay que obligar a la víctima o usar otros mecanismos?

    3. Muere azotada en Bangladesh una niña por presunta "relación ilícita".  Por Ana Gabriela Rojas. La menor, de 14 años, fue condenada por un tribunal local - Las cortes islámicas están prohibidas por el Gobierno, pero siguen promulgando fetuas.

    4. Tan lejos de El Cairo. Artículo de Yoani Sánchez, periodista cubana y autora del blog 'Generación Y'. En 2008 fue galardonada con el 'Premio Ortega y Gasset' de periodismo. © Yoani Sánchez / bgagency-Milán. Analogías entre la situación egipcia y la cubana.

    5. Extirpemos el pericardio a los atletas. Artículo de José Antonio López Calbet; médico y fisiólogo, es catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias. La lucha contra el dopaje es tan compleja como imprescindible para preservar el juego limpio, la igualdad de oportunidades y la salud de los deportistas. Las prácticas que modifiquen estructuras anatómicas deben prohibirse.

    6. Pánico estratégico. Francisco G. Basterra sobre Egipto.  

    7. ¿Dónde han ido a parar los islamistas? Por Olivier Roy, profesor en el Instituto Universitario Europeo de Florencia, y autor de Holy Ignorance y The Failure of Political Islam. Traducción de Juan Ramón Azaola.

    viernes, 12 de noviembre de 2010

    IES "MAIMÓNIDES". EDUCACIÓN FÍSICA. Concienciación con la minusvalía

       Alumnos y alumnas de 4º de ESO, y 1º y 2º de bachillerato (dentro de la programación del departamento de Educación Física), han participado en una actividad que sirvió para concienciar de las dificultades que los discapacitados tienen para practicar deporte.
    Vemos el vídeo:

    martes, 14 de septiembre de 2010

    PRENSA. 14 septiembre 2010

    En "El País":

    1. Aterrizaje forzoso en el gulag. Reportaje de Tereixa Constenla. Stalin confinó en campos de trabajo a los pilotos republicanos que se instruían en la URSS y que reclamaron su repatriación al final de la Guerra Civil.

    2. Pensar de otro modo. Columna del escritor Enrique Vila-Matas.

    3. Por qué al deporte le exigimos mucho más. Reportaje de Nadia Tronchoni. La superación, la excelencia y la forma física brillan en competición como antítesis de la muerte - Por ello, la continuación de una carrera o partido tras un accidente mortal siempre es polémica.

    4. Empanada boloñesa. Artículo de Joan B. Culla i Clarà, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Autónoma de Barcelona. La hoy denostada 'clase magistral' permite al profesor explicar, aclarar, ilustrar, actualizar sus argumentos y debatirlos con los alumnos. Eso no puede sustituirse por la lectura. Otra cosa es el nivel del profesorado.

    5. Mladic traza la ruta hacia el genocidio. Por Isabel Ferrer. La fiscalía de La Haya analiza los diarios del general serbobosnio prófugo tras la matanza de Srebrenica para probar su plan de limpieza étnica en los Balcanes.

    6. Ahora, trasplante de bacterias. Por Mónica L. Ferrado. El traspaso de flora intestinal en ratas abre la puerta a tratar enfermedades como la de Crohn o la colitis ulcerosa.