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lunes, 8 de junio de 2015

PRENSA CULTURAL. "Ferlosio". Julio Llamazares

Rafael Sánchez Ferlosio

   En "El País":

Ferlosio

Todo el mundo debería leer los pecios reunidos en ‘Campo de retamas’


El para mí mayor escritor español del último medio siglo, ese que algunos creen un vagabundo cuando se cruzan con él por la calle o en el café, el que parece en las fotografías de prensa un samurái perplejo, al estilo de los personajes de su Testimonio de Yarfoz, acaba de publicar un libro que es una verdadera joya no solamente literaria sino también filosófica y hasta política. Se titula Campo de retamas y todo el mundo debería leerlo, aunque sé que pocos lo harán.
Rafael Sánchez Ferlosio, el escritor maldito de verdad, el narrador sin condescendencia consigo mismo ni con su obra, el autor de algunas narraciones que son ya historia de la literatura, pero de las que reniega en público sin ninguna impostación ni intención de epatar a sus lectores, el articulista de prensa siempre original, ha reunido en su última obra (recopilación de aforismos, ensayo, filosofía en pequeñas perlas, cada uno que piense lo que quiera de él) cuya digestión requiere un tiempo diferente a la de la mayor parte de los libros. Si la verdadera literatura es esa que te obliga a detenerte cada poco y a pensar, a regresar sobre lo ya leído, a buscar concomitancias con otros textos del mismo autor o de otros diferentes, a demorarte, en fin, en su comprensión, las retamas de Ferlosio, o —como él se refiere a ellas salvo en el título de la obra— pecios, tejen unas con otras un bosque de matorral que se enreda en las piernas del lector y al mismo tiempo en su pensamiento y le hacen cada vez más difícil su andadura, pero más apasionante precisamente por ello.
Frases como la que inaugura el libro: “Ojo conmigo”, o afirmaciones como la de que “la simpatía es un arcaísmo de quienes creen, quieren creer o necesitan fingir que hay todavía un medio, un ámbito de vida pública en el que los hombres pueden allegarse en algún grado, de manera directa y espontánea, los unos a los otros” sitúan al lector ante una escritura en la que nada fácil se le ofrecerá. Habituados a las lecturas condescendientes y compasivas del actual canon literario, a la sucesión de libros de entretenimiento que gozan del favor del público generalista contemporáneo, las retamas o pecios de Ferlosio obligan a un esfuerzo intelectual a sus lectores (como antes a su autor), lo que no significa que su lectura no sea placentera. Al revés: el placer surge de su dificultad, de la capacidad del autor para convertir las palabras en piedras preciosas y la sintaxis en pensamiento, del propósito irrenunciable de Ferlosio de no bajar la guardia en ningún momento para no decir un solo lugar común, algo que se le agradece en un tiempo como éste en el que la facilidad y lo divertido están tan valorados comúnmente.

domingo, 19 de abril de 2015

PRENSA CULTURAL. "La mediocridad en aforismos". Jorge Wagensberg

   En "Babelia":

La mediocridad en aforismos

Todo mediocre cree haber descubierto lo que es poder: poder es poder hacer sufrir

Hay grupos humanos que funcionan y otros que no funcionan. Y tal cosa ocurre con países, ciudades, barrios, empresas, partidos políticos, universidades, escuelas, clubes, familias, escaleras de vecinos… ¿Dónde están las claves individuales que hacen que un colectivo funcione? ¿Están en el conocimiento adquirido o quizá en la tradición acumulada? ¿Están en los valores morales o quizá en el espíritu de los tiempos? Todo ello está en la receta, no hay duda, pero ¿cómo es posible que la misma cultura en la que florecen creadores como Bach, Beethoven, Brahms, Kant, Hegel, Leibniz, Goethe, Heine, Durero, Cantor, Hilbert, Noether, Einstein o Planck se precipite colectivamente al infierno en un instante del siglo XX? Para comprender, quizá baste con un par de conceptos antagónicos e inseparables: la creatividad y la mediocridad. Probemos a ver.
1. El mediocre sabe que lo es porque ser mediocre es una decisión personal.
2. El mediocre no está interesado por descubrir ese talento que todos llevamos dentro.
3. La humanidad se divide en dos clases de personas, la de las que van más bien a favor de los proyectos y la de las que van más bien a favor de sí mismas.
4. Los proyectos suelen empezar bien empujados por personas que van más bien a favor de los proyectos y se van arruinando a medida que son reemplazadas por personas que van más bien a favor de sí mismas.
5. Casi todo el mundo tiene la tendencia natural de ir a favor de sí mismo, pero en el caso del mediocre hay un plan, un plan estratégico innegociable.
6. Lo mediocre es peor que lo bueno, pero también es peor que lo malo, porque la mediocridad no es un grado que pueda mejorar o empeorar, es una actitud.
7. El mediocre solo entiende la lealtad en la dirección vertical y en el sentido ascendente.
8. La suma de la mediocridad y de la creatividad es constante: a más de la una menos de la otra.(Versión universal de la Primera Ley de la Termodinámica).
9. Construir es ir de cualquier parte a una parte muy especial, y para ello hay que invertir tiempo, talento y esfuerzo; destruir es ir de una parte muy especial a cualquier otra parte, y para ello no se requiere absolutamente nada.(Versión universal de la Segunda Ley de la Termodinámica).
10. En una empresa aislada la mediocridad aumenta espontáneamente hasta un valor máximo que corresponde a un estado de no retorno desde donde ni siquiera se puede ya empeorar.(Versión social de la Segunda Ley de la Termodinámica).
11. El mediocre está convencido de que no hay función que no se pueda delegar.
12. El mediocre se considera particularmente bien dotado para la función de delegar funciones.
13. El comentario más socorrido del mediocre es ¡no lo veo claro!, y se basa en una esperanza doble: que todo el mundo lo olvide si el proyecto llega a buen puerto y que todo el mundo lo recuerde si el proyecto naufraga.
14. La mediocridad no consiste en pensar que nadie es imprescindible (se puede prescindir de Mozart, claro) sino en pensar que todo el mundo es reemplazable (que me busquen otro Mozart).
15. Cualquier empresa humana tiene un cupo máximo de mediocres que puede soportar antes de entrar en colapso irreversible.
16. El mediocre no reconoce la crítica para corregir, sino que encarga la corrección de la crítica a expertos de reconocido prestigio.
17. Todo mediocre cree haber descubierto lo que es poder: poder es poder hacer sufrir.
18. La mediocridad puede hacer que, durante un instante, se tambalee una cultura de siglos: ciencia, filosofía, poesía, arte, matemática y música.
19. La mediocridad, que nunca duerme, puede sorprender a la creatividad que sestea.
20. Acabar con la élite se puede hacer de dos maneras: matando a todos los que están dentro (opción mediocre) o invitando a entrar a todos los que están fuera (opción creativa).

miércoles, 1 de abril de 2015

PRENSA CULTURAL. "Un libro de compañía". Fernando Savater

Fernando Savater

   En "El País":
Hay dos géneros literarios géneros que me encandilan como lector pero que soy incapaz de practicar con mediana pulcritud: el aforismo (a pesar de que Andrés Neuman —él sí buen escritor de aforismos— haya intentado convencerme de que soy autor involuntario de algunos) y el dietario. Para éste último me falta paciencia cotidiana y sobre todo ese sublime desinterés de escribir por puro gusto, sin que nada ni nadie nos lo exija. Reconozco que leo casi de todo y siempre que puedo con el mayor placer, pero sólo escribo cuando no tengo más remedio. Me pasa como a Isaiah Berlin, quien supo expresarlo con eficaz sencillez: “Soy como los taxis, sólo acudo cuando me llaman”.
Últimamente se han publicado en nuestro país excelentes dietarios: además de las regulares entregas del ya muy extenso y adictivo de Andrés Trapiello, he disfrutado con Al vuelo de la página (Fórcola) de Juan Malpartida y Lo que cuenta es la ilusión (Destino) de Ignacio Vidal-Folch, emocionante de penetración e irónico a mansalva. Ahora estoy aliviando el otoño de mi amargura con los rayos del sol pálido pero reconfortante que aparecen entre Nubarrones (Comba) de Enrique Lynch, uno de los ensayistas de quien nunca he dimitido. A Lynch no le gustan los aforismos ni otras adicciones literarias o vitales que a mí me encantan y las deplora con elocuencia en sus Nubarrones. Pero lo bueno que tiene este género es que no exige ninguna adhesión inquebrantable a ciertas ideas o preferencias, sino sólo aceptar el trato sin compromiso con una mente sagaz e ilustrada. Este “breviario intermitente” de Enrique Lynch, selección alfabetizada por temas (aunque, como ocurre en los ensayos de Montaigne, muchas veces el contenido se aparta sustancialmente de la voz titular) y acompañada de imágenes deliciosas, es finalmente un libro de compañía, para llevar con nosotros al aula, al burdel o a la enfermería y evadirnos por un momento, a tragos cortos, de las obligaciones formularias de tan severos lugares.

Leo casi de todo y siempre que puedo con el mayor placer, pero sólo escribo si no tengo más remedio
Sus temas provienen de lecturas, desde luego, pero también de experiencias, de la memoria que reflexiona sobre la caricia, el desengaño o la perplejidad sonriente, de cuanto se convierte en vida real sólo al revivirlo en la escritura. A veces nos proporciona motivadamente fogonazos insoslayables: “No saber distinguir entre lo que uno necesita y lo que no es la enfermedad mortal del deseo”. Y tiene una consideración del estilo que a un hípico como yo le resulta irresistible: “Escribir es como montar a caballo, porque el lenguaje es un corcel brioso y arisco… Dos seres inteligentes entre los que se plantea una lucha cuerpo a cuerpo… El jinete cree que es él quien lleva las riendas pero es el caballo el que reconoce al buen jinete y, finalmente, decide complacerlo”. Pues sí, exactamente así.
Hace décadas Enrique Lynch leyó que Elías Canetti aconsejaba a los escritores noveles llevar un dietario y desde entonces ha seguido esta recomendación con la misma asiduidad con que uno se lava los dientes cada mañana. El resultado en ambos casos es obtener un aliento fresco, una voz cuya cercanía no molesta sino que estimula y aviva. Y yo, incapaz de emularle, le envidio de la manera más sana: leyéndole.

sábado, 14 de febrero de 2015

PRENSA CULTURAL. "La creatividad en los aforismos". Jorge Wagensberg

   En "Babelia":

La creatividad en aforismos

Para crear agítese antes de usar: agítense las ideas, los métodos y los lenguajes




Stradivarius de la colección del Palacio Real de Madrid. / GORKA LEJARCEGI
Cremona (Italia), 1717: Stradivarius da los últimos toques a un instrumento prodigioso apodado Goldman (los lutieres actuales no logran un sonido como aquel); Köthen (Alemania), 1720: Bach compone la obra cumbre para violín solo (casi nadie se ha atrevido después a componer para violín solo), es la Chacona de la Partita número 2; San Petersburgo (Rusia), 1868: Leopoldo Auer abre la escuela de violín de donde salen los grandes virtuosos del siglo XX (Heifetz, Milstein, Elman, Zimbalist, Seidel… comienza una nueva era para la interpretación de este instrumento); Estocolmo, 1986, Auditorio Berwaldhallen, el 17 de julio, Nathan Milstein interpreta la Chacona de Bach con su strad y la audiencia levita. En síntesis: Stradivarius inspira a Bach que inspira a Auer que inspira a Milstein que inspira a los melómanos presentes en el auditorio. El milagro de Estocolmo se produce por la convergencia de tres prodigios: uno católico-italiano (el instrumento), otro luterano-alemán (la partitura) y un tercero judeo-ruso (la interpretación). El lutier, el compositor y el virtuoso aportan su talento a la identidad humana. Hablemos de creatividad:
1. El revoltillo lo inventó un genio aturdido por el fracaso de una tortilla.
2. Solo se puede crear cuando no todo es ley ni todo es azar.
3. La creatividad cultural es un logro de la creatividad natural.
4. Crear es crear conocimiento, ¿qué si no?
5. La frase "nunca hay nada nuevo bajo el sol" nunca debió fugarse del Eclesiastés porque, hoy lo sabemos, el sol ya no es lo que fue ni es aún lo que llegará a ser.
6. Lo improbable asombra a todo el mundo, lo cotidiano solo al genio.
7. Tener un plan es necesario aunque solo sea para apartase de él.
8. El estado de equilibrio es aquel en el que ha ocurrido todo lo que podía ocurrir, es decir, un paisaje creativamente estéril.
9. El humano es un animal creador: su mente se desequilibra positivamente para crear y, si no lo consigue, se desequilibra negativamente para vivir.
10. Crear es buscar, comparar, seleccionar, combinar y reordenar…, por lo que coleccionar es crear o, al menos, una buena terapia para tratar los males de una creatividad frustrada.
11. Para crear agítese antes de usar: agítense las ideas, agítense los métodos, agítense los lenguajes.
12. Fecundar es acercar dos ideas hasta que se inflaman.
13. Para innovar siempre se puede probar con la mera fecundación.
14. El creador necesita una dosis mínima de cambio para vivir, lo cual se consigue entre dos límites extremos: quieto en un entorno móvil (por ejemplo sentado en un cine) o móvil en un entorno quieto (viajando).
15. Crear es la mejor estrategia para sobrevivir en un mundo cambiante.
16. Hay dos clases de innovación: una horizontal que consiste en cambiar de respuesta (evolución) y otra vertical que consiste en cambiar de pregunta (revolución).
17. Una idea inspirando a otras ideas se llama intuición, una idea bloqueando otras ideas se llama folclore.
18. Autoestima versus creatividad: el acierto halaga, pero adormece; el error hiere, pero despierta.
19. Las disciplinas del conocimiento crecen por sus costuras, es decir, por interdisciplinariedad.
20. En la frontera se cree peor y se crea mejor.
21. Solo las ideas tienen licencia para cruzar una frontera sin licencia, que no los métodos ni los lenguajes.
22. La innovación requiere tres cosas: tener una idea buena (uno), darse cuenta de que lo es (dos) y convencer de ello a los demás (y tres)… y casi nunca es una misma persona la que logra las tres.
23. La creatividad requiere barra libre con las ideas.
24. A menos confianza más burocracia, a más burocracia más mediocridad, a más mediocridad menos creatividad y a menos creatividad menos confianza…
25. He asistido a un espectáculo sublime de la creatividad humana: un herrero calzaba una herradura a una mula, primorosamente, amorosamente.

lunes, 5 de enero de 2015

PRENSA CULTURAL. "La educación en aforismos". Jorge Wagensberg

   En "El País":

La educación en aforismos

¿Qué es preferible: conocimiento sin crítica o crítica sin conocimiento?

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Alumnos de la UNED durante un examen. / BERNARDO PÉREZ
El ser humano conserva algunos de sus rasgos juveniles más allá de su madurez sexual. Técnicamente el fenómeno se llama neotenia y, en general, está asociado a saltos significativos de la evolución. Nuestros primos primates son naturalmente proclives a jugar y a aprender durante su fase juvenil, pero pronto pierden el interés por ello. Nosotros en cambio jugamos hasta el último minuto de nuestra vida, por lo que un humano bien podría nombrarse como un mono inmaduro, un curioso individuo cuya educación en las aulas puede superar un cuarto del tiempo total que le toca vivir. Siguen unos aforismos en su honor…
1. Educar no es llenar, sino encender.
2. Educar es favorecer la adicción al gozo intelectual.
3. Aprender tiene tres fases: el estímulo, la conversación y la comprensión, y con cada una de ellas existe la oportunidad para un gozo intelectual.
4. El buen estímulo a favor del conocimiento está en las paradojas que surgen entre lo que vemos y lo que creemos, por tal cosa la realidad no se puede reemplazar por nada mejor a la hora de buscar estímulos. (¿Por qué no dedicar un día de la semana a salir del aula para visitar la realidad que es, por cierto, lo que tenemos más a mano?).
5. Conversar es escuchar antes de hablar: qué fácil, qué difícil.
6. Conversar no es esperar turno para continuar con lo que se estaba diciendo.
7. El gozo intelectual por conversación se produce cuando un punto de llegada no coincide del todo con el anterior punto de salida.(¿Qué tal una asignatura de conversación?).
8. Comprender es caer en la mínima expresión de lo máximo compartido.
9. El gozo intelectual por comprensión ocurre en el momento exacto en el que uno descubre que dos cosas diferentes tienen algo en común.
10. Enseñar a alguien es llevarlo, de la mano de la conversación, hasta el borde mismo de la comprensión.
11. Enseñar no consiste en inyectar comprensiones, sino en señalar caminos para tropezarse con ellas.
12. Los estímulos que se revuelcan en sí mismos y que no conducen a una conversación o a una comprensión no son el principio de educación alguna, sino el fin último de alguna clase de pornografía (el best seller de diseño, la llamada autoayuda…).
13. La clase magistral en la que más de cien alumnos asisten a una exposición —que siempre pueden leer antes o después— es un timo educativo.
14. Se puede estimular y conversar, pero comprender, lo que se dice comprender, se comprende siempre en la más estricta soledad.
15. Diez personas pasean y conversan (método peripatético); 40 escuchan y quizá pregunten, pero ya no conversan; 100 son espectáculo, y 500, ceremonia.
16. Conocimiento sin crítica es más preocupante que crítica sin conocimiento.
17. El examen tradicional se parece a una confesión forzada en la que el alumno accede a simular que ha comprendido.
18. En los primeros 10 años de escuela quizá solo merezcan la pena dos cosas: ejercitar el lenguaje (leer y escribir en varios idiomas, matemática, música, dibujo…) y entrenar el hábito de la conversación y la crítica.
19. En la escuela, ni una sola idea blindada contra la duda, ni una sola.
20. Las creencias no se enseñan, se trasfunden.
21. Combinando solo cuatro conceptos (lo propio y lo ajeno, la alegría y la tristeza) se obtienen las pasiones humanas elementales:compasión: tristeza propia por la tristeza ajena; morbo: alegría propia por la tristeza ajena; alegría empática: alegría propia por la alegría ajena; autoestima: alegría propia por la alegría propia; autocompasión: tristeza propia por la tristeza propia…
22. La educación es un recurso cultural para matizar una pasión natural (prestigiar la compasión, desprestigiar la envidia…
23. Ni siquiera comer es una excusa para aplazar el conocer, por lo menos mientras la hipoglucemia no nos nuble la vista.
24. Existe una inversión en la que siempre se gana y cuyo beneficio siempre cabe en el equipaje de mano, no se puede perder, ni nadie puede robar: la educación.

domingo, 4 de mayo de 2014

PRENSA CULTURAL. "El arte en aforismos". Jorge Wagensberg

    En "blogs.elpais":

El arte en aforismos

Por:  22 de marzo de 2014
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por JORGE WAGENSBERG
EL ARTE, COMO LA CIENCIA, es una forma de conocer la realidad. ¿Cómo aborda el arte la realidad? Para Platón el arte imita la realidad. Aristóteles abre tres opciones según sea la intención del artista: ocuparse de lo que la realidad es (uno), de lo que la realidad parece (dos) o de lo que la realidad debe ser (y tres). Sin embargo, ambos se pierden casi toda la historia del arte por nacer demasiado pronto. A partir del siglo XIX se disfruta de una panorámica mejor. Pensadores como Hegel, Nietzsche, Adorno, Heidegger, Gadamer y Benjamin dan pistas sobre la esencia del arte que no siempre convergen. Abrimos fuego con una definición seguida de algunos aforismos.

1. Una obra de arte es un pedazo finito de realidad que distorsiona una experiencia del mundo para encender, en la propia mente o en la ajena, una ampliación de tal experiencia.
2. Una obra de arte es una compresión en pos de una expansión.
3. La ciencia converge con una manera de concebir el arte: evocar lo máximo con lo mínimo.
4. La esencia de la ciencia está en lo que la mente creadora descubre como compartido por varias experiencias de la realidad, la esencia del arte está en la experiencia de la realidad que una mente creadora logra compartir con otras mentes.
5. La grandeza de la ciencia está en que es capaz de comprender sin necesidad de intuir, la grandeza del arte en que es capaz de intuir sin necesidad de comprender.
6. El método del arte se basa en la comunicabilidad de complejidades (incluidas las ininteligibles) entre dos mentes: el acto artístico es posible.
7. Cuando el acto artístico ocurre entre una mente y ella misma, entonces el artista tiene la experiencia (intransferible) de su propia sinceridad.
8. Desde el genio de Altamira hasta el genio de Brunelleschi pasaron quince milenios (!) sin que nadie resolviera, de una vez por todas, la proyección de un volumen de tres dimensiones sobre una superficie de dos.
9. El cubismo, curiosamente, es plano.
10. El ombligo de Adán y Eva plantea un trilema en la historia de la pintura: cuando se pinta se contradice el conocimiento revelado, cuando no se pinta se contradice el conocimiento científico y cuando se oculta se contradice el conocimiento artístico.
11. Se puede escribir ciencia nueva con un lenguaje que no lo es, perfectamente.
12. En ciencia los contenidos tiran del lenguaje, en arte es el lenguaje el que tira de los contenidos.
13. Las edades de la cultura humana son siete: a) la utilidad (la industria lítica del Homo habilis), b) la estética (el hacha simétrica del Homo erectus), c) la espiritualidad (el arte rupestre), d) la abstracción (Mesopotamia, Egipto, Grecia...), e) la revelación por escrito(Torá, Biblia, Corán...), f) la ciencia tal como hoy la entendemos (Renacimiento) y, finalmente, desprovisto ya de cualquier función social o religiosa: g) el arte por el arte (siglo XIX).
14. Cualquier reproducción de la ecuación de una ley fundamental de la ciencia es igualmente auténtica, pero una obra de arte no se puede reemplazar por ninguna de sus representaciones.
15. La ciencia es teoría para la experiencia, el arte es experiencia para la teoría.
16. Arte rupestre: la realidad es lo que deseo.
17. Arte egipcio antiguo: grafismo para la realidad del más allá.
18. Grecia clásica: la realidad es francamente mejorable.
19. Bizancio: oro para la gloria de Dios.
20. Románico: pedagogía severa de la fe.
21. Renacimiento: la realidad no tiene la culpa de las disciplinas estancas.
22. Prerrafaelita: luz para una realidad marchita.
23. Romanticismo: la realidad es lo que siento.
24. Impresionismo: realidad efímera pixelada justo a tiempo.
25. Expresionismo: la realidad es tan angustiosa como parece.
26. Cubismo: agítese la realidad antes de usarla.
27. Dadaísmo: dimisión irrevocable ante la realidad obsoleta.
28. Surrealismo: la realidad es lo que sueño.
29. Expresionismo abstracto: la realidad produce monstruos.
30. Pop Art: la realidad es lo que consumo.
31. Op Art: la realidad es una ilusión.
32. Hiperrealismo: la realidad no es bastante real.
.........................
JORGE WAGENSBERG es físico y profesor de Teoría de los Procesos Irreversibles en laUniversidad de Barcelona y autor de libros como Si la naturaleza es la respuesta, ¿cuál es la pregunta? y A más cómo, menos por qué (ambos en Tusquets).
Aforismos publicados en Babelia, suplemento cultural de EL PAÍS, el 8/3/2014. En la imagen, Adán y Eva de Alberto Durero. Foto: Agencia EFE:

martes, 5 de abril de 2011

PRENSA. "La filosofía del 'pienso luego 'tuiteo'"

Dibujo de Eulogia Merlé ("El País")

   En "El País":
La filosofía del "pienso, luego 'tuiteo"

   Twitter y otras herramientas de Internet insuflan nuevos aires al aforismo - Las editoriales llevan títulos de pensamiento breve a la mesa de novedades.

ANTONIO FRAGUAS - Madrid - 03/04/2011

   "He construido castillos en el aire tan hermosos que me conformo con sus ruinas", escribió Jules Renard en 1890. Una frase de apenas 80 caracteres que cabría de maravilla en un mensaje de la red social Twitter. El límite de 140 matrices que fija este popular servicio de mensajería pública e instantánea en Internet, en el que cada día se vuelcan 65 millones de textos (tuits, en la jerga), ha insuflado nueva vida a un género filosófico y literario de larga tradición, el aforismo, y también a otras formas de pensamiento breve.
   Si, como sostiene Nicholas Carr en su obra Superficiales (Taurus), Internet causa que la "lectura profunda" se convierta en un esfuerzo, los aforismos parecen la vía ideal para alcanzar honduras filosóficas sin quemarse las pestañas.
   Un síntoma de este renacer: Samuel Johnson murió en 1784 pero tiene más de 30.000 seguidores en esa red social (twitter.com/drsamueljohnson). El interés que suscitan sus tuits ha llevado a que se reedite en Reino Unido un libro con sus máximas.
   "Este fenómeno contribuye a despejar el malentendido de que hay que elegir entre las tradiciones del pasado o los formatos del presente. Es una señal más de que las nuevas tecnologías no solo son un instrumento de amnesia. Es dignísimo que aforismos clásicos se cuelguen en Twitter", afirma Andrés Neuman, novelista, autor del volumen de aforismos El equilibrista (Acantilado) y dueño del blog 'Microrréplicas' (http://andresneuman.blogspot.com), donde publica razonamientos breves.
   Anthony Gottlieb, historiador de las ideas, escribía hace poco en The New York Times sobre la figura del filósofo Michel de Montaigne como precursor de los blogueros que exhiben sus ejercicios de introspección en forma de ciberdiarios. También Twitter y Facebook funcionan como una plaza donde los usuarios trabajan su identidad escribiendo en primera persona, como el pensador bordelés del siglo XVII.
   Otro síntoma: las Novelas de tres líneas del anarquista francés Félix Fénéon (Ed. Impedimenta). Sus microrrelatos verídicos, subidos a Twitter por la New York Review Books, llevan ya más de 1.400 seguidores (twitter.com/novelsin3lines). "Fénéon es un visionario de la velocidad de difusión de la noticia y el carácter sintético de Twitter", apunta Antonio Jiménez Morato, usuario de esta red social, introductor de la edición española de esta obra, y autor de cuentos. Jiménez Morato es escéptico sobre el papel de Twitter: "El aforismo requiere reflexión y síntesis. La razón fundamental del triunfo de los tuits es la rapidez y la inmediatez, tanto de redacción como de contenido, y no sé yo si eso coincide con un buen aforismo".
   Musicólogo, poeta y filósofo, Ramón Andrés acaba de publicar el florilegio Los extremos (Lumen) y, pese a que no frecuenta las redes sociales -"he optado por un mundo más lento"-, las ve como una oportunidad: "El pensamiento breve (en el espacio) no tiene por qué ser limitado. Cuántos aforismos buenísimos tienen menos de 140 caracteres... que se lo digan a los maestros orientales".
   El escritor mexicano Juan Villoro, traductor de Georg Lichtenberg -uno de los mayores aforistas de la historia- lleva menos de 15 días utilizando Twitter (twitter.com/juanvilloro56), donde por vez primera ofrece sus propios aforismos. En ese corto período ha logrado más de 11.000 seguidores. Otro síntoma del interés del público por lo breve pero intenso. "Tradicionalmente ha sido un género que se presenta con cierta soberbia: el autor de aforismos quiere ofrecer una verdad cerrada en forma de apotegma. Twitter nos permite evitar esa solemnidad y ensayar o ensayarnos", afirma.
   Atalanta, editorial de Jacobo Siruela, explora el género estos últimos años. En 2007 lanzó El arte de conversar, de Oscar Wilde y, en 2009, Escolios para un texto implícito, del colombiano Nicolás Gómez Dávila, comparado por los expertos con monstruos del aforismo como Emil Cioran y Elias Canetti. "Para Gómez Dávila el aforismo es el único medio de no falsificar el pensamiento, pues cualquier desarrollo implica la falsa presunción de que el discurso contiene la totalidad de lo que se quiere o se puede decir. El aforismo representa la expresión del pensamiento honrado. Consciente de que vivimos en lo fragmentario, nuestro tiempo coloca al pensamiento de lo breve en el lugar de honor que le corresponde", afirma Siruela.
   El editor José Luis Gallero lleva dos décadas construyendo una historia del pensamiento fragmentario. Gallero constata desde hace 10 años (justo cuando eclosionó Internet) un interés creciente por parte del público y apunta las causas: "Hay un renacimiento, porque el aforismo es un hibrido de filosofía, poesía y pensamiento moral. Eso permite al lector acceder por diferentes ángulos: algo valioso para orientarse en estos tiempos oscuros y acelerados". Ramón Andrés coincide con Gallero: "En este mundo de velocidad, en que pocas personas se detienen a leer una obra extensa, es donde un aforismo sirve como destilación de muchas cosas". El matiz a estas razones lo sugiere Andrés Neuman: "Las microformas obligan a detenerse al lector que va con prisa. Un texto breve ha de leerse lentamente. Los microrrelatos y los aforismos son géneros lentos".
   A Neuman le fascina el hecho de que, al eliminar los intermediarios, las redes sociales permitan que autores nuevos se abran paso y se afirmen sin padrinos. Es el caso, entre otros, de Korochi (twitter.com/korochi), tras cuyo mote se esconde el argentino Lucas Worcel. Ronda los 7.000 seguidores gracias a sus retruécanos y sus juegos de palabras: "Al principio me decían que escribía cosas parecidas a las greguerías de Ramón Gómez de la Serna". Está por ver cuántos seguidores lograría De la Serna si alguien creara su perfil en Twitter...

   'Microflorilegio' de pensamientos

-Ramón Andrés: "Hay personas que ocupan, y otras que abarcan". / "El mundo no es un lugar, es una elección".

-Samuel Johnson: "Es mejor vivir rico que morir siéndolo". / "Aquel que alaba a todo el mundo no alaba a nadie".

-Félix Fénéon: "Gégot apuñaló a Quérénec. Estos dos marineros del torpedero 250 amaban a la misma mujer de Brest".

-Andrés Neuman: "Permanecer indiferente es comprometedor". / "Cada vez que nace un héroe, muere un ciudadano".

-Gómez Dávila: "La serenidad es el fruto de la incertidumbre aceptada". / "Para que la idea más sutil se vuelva tonta, no es necesario que un tonto la exponga, basta que la escuche".

-Korochi: "Pasan más calor los que instalan aires acondicionados que los que instalan estufas". / "El vaso siempre es el mismo, pero cuando tiene agua está medio lleno y cuando tiene whisky está medio vacío".

lunes, 12 de abril de 2010

LITERATURA. Elias Canetti (2)

Elias Canetti

Algunos aforismos de Elias Canetti, de su libro El suplicio de las moscas, traducido del alemán por Cristina García Ohlrich, para ANAYA & Mario Muchnik:

1. El latido de Dios en nosotros: el miedo.

2. Algunas palabras tienen tantos sentidos que vale la pena haber vivido sólo para conocerlas.

3. Leer mientras se oye el tictac del reloj, lectura responsable. Leer con todos los relojes parados, lectura feliz.

sábado, 11 de abril de 2009

PRENSA CULTURAL. "BABELIA". 11 abril 2009

1. Pequeña magnitud. Para leer: aforismos del escritor Fernando Aramburu.

2. El juego de Miranda July. Artista plástica, cineasta y ahora una de las escritoras más prometedoras de Estados Unidos, Miranda July acaba de publicar un extraño y provocador libro de relatos, Nadie es más de aquí que tú. Su arte y su literatura son un constante juego con el lector.

3. Gato por Gato. Gonzalo Suárez nos habla sobre cine y literatura.

4. Tres héroes de un instante. Con la solvencia del historiador y la inteligencia del escritor, Javier Cercas escarba en el 23-F para tratar de hacer racional, moral y políticamente explicable la sucesión de avatares biográficos y circunstancias históricas que alimentaron la placenta del golpe de Estado. Reseña de Anatomía de un instante. Además, las primeras páginas de la novela.

5. "La minificción tiene posibilidades infinitas". Los microrrelatos requieren toda la atención del lector, afirma Ana María Shua, la autora de Cazadores de letras. "Son como una caja de bombones, si uno los come todos seguidos se empalaga". Entrevista.

6. Vivir antes de morir. Las preguntas de los niños sobre la muerte deslumbran como dardos en el centro de la diana. Varios libros tratan el tema con una agudeza ausente, a menudo, en la literatura para adultos. Reportaje.