viernes, 13 de enero de 2012

PRENSA. "La ortografía puntúa en Internet", reportaje

La ortografía puntúa en Internet- LUIS F. SANZ. ("El País")

   En "El País":
La ortografía puntúa en Internet

   Los malos textos se ven más al aflorar escritura que antes permanecía en privado - El correcto uso del idioma es una carta de presentación.

PABLO LINDE 02/01/2012

   En los foros de discusión de Internet hay un dicho: "Si te quedas sin argumentos, métete con su ortografía". Aunque es en realidad una burla hacia quienes no son capaces de razonar contra el fondo de una polémica y solo pueden arremeter contra la forma, en esta frase también subyace otra realidad: las redes sociales han convertido la expresión escrita en la primera carta de presentación de una persona; la buena ortografía, al pasar del ámbito privado al público, es un rasgo de prestigio social y de credibilidad.
   El empresario de Internet Charles Ducombe hizo un análisis de una web en el que descubrió que con una mala ortografía las ventas podían caer hasta un 50%. "Es porque, cuando se vende o se comunica en Internet, el 99% del tiempo se usa la palabra escrita", según declaró a la BBC. Uno de los factores que evalúa a la hora de contratar personal para sus páginas web es la buena ortografía, que redundará en la credibilidad del sitio.
   Y como las empresas, las personas a través de Facebook, Twitter o los foros, también tienen en la escritura a una importante y cada vez más potente fuente de comunicación que hace que la buena ortografía sea crucial para ganar respeto en una comunidad virtual.
   "En este proceso en el que la escritura se convierte en pública, adquiere un valor diferenciador. Si leemos una opinión bien escrita, otra mal escrita y en ningún caso conocemos al autor, lo normal es hacerle más caso a la primera. Mucha gente es consciente de esto y hace el esfuerzo en mejorar", explica Álvaro Peláez, de la Fundación del Español Urgente (Fundéu).
   Entre otras labores en esta institución, se encarga de llevar la cuenta de Twitter, que puso en marcha hace poco más de un año. Hoy tiene más de 75.000 seguidores y una frenética actividad en la que contesta hasta medio centenar de dudas diarias sobre el lenguaje.
   Muchos de los que se acercan a ellos son profesionales que usan el castellano en su trabajo, como periodistas, editores o traductores. Pero otros son personas que simplemente quieren resolver sus inquietudes y escribir mejor. "Es frecuente, cuando le resolvemos la duda a algún usuario, que nos cuenten que han perdido una cena por una apuesta que tenían con un amigo, o que la han ganado", cuenta Álvaro Peláez.
   Sería ingenuo pensar que Internet es una isla de buena escritura. No hace falta más que navegar durante unos minutos para encontrar verdaderas agresiones al idioma. En la Red se acuñó hace años el apelativo hoygan para denominar a aquellos que irrumpían en foros con una ortografía lamentable al tiempo que una considerable escasez de modales. El palabro viene de la frecuencia en la que se leían frases como: "Hoygan [en lugar de oigan], necesito alluda urjente con un problema en mi ordenador".
   Los hoygan no son más que personas que no escribían bien fuera de Internet y tampoco lo van a hacer dentro. Igual que la falta de respeto que muestran en la Red suele ser el reflejo del que tienen fuera de ella.
   "Hay quien piensa que Internet acaba con la buena ortografía. No es cierto, es que a los que antes escribían mal, ahora se les ve más. Tú no hablas de la misma forma en una cena con amigos, con tu pareja en un ambiente más informal o en un artículo para un periódico. Hay contextos. En la Red sucede igual. No es lo mismo escribir en Facebook para los amigos, que en un correo electrónico que va dirigido a una persona en concreto, que en Twitter, que está a la luz de todo el que lo quiera leer. La gente suele adaptarse a estos contextos", asegura Peláez.
   Pone un ejemplo Ricardo Galli, cofundador de Menéame, un agregador de noticias donde se generan numerosos debates de actualidad en el que las incorrecciones están muy mal vistas: "Mi hija de 14 años escribe mal en foros y con nosotros escribe bien. O sea, que las reglas las sabe. Sin embargo, en determinados entornos, si lo hace correctamente se siente excluida".
   Escribir mal entre los chavales es parte del juego de inclusión, es cosa de adolescentes que están por Tuenti y Facebook". Esa misma capacidad de adaptación la ve en Menéame, cuyos usuarios son exigentes con la ortografía: "Hay algunos que me han confesado que han tenido que empezar a escribir mejor para ganarse el respeto de la comunidad, que es severa a ese respecto desde que nació en un grupo de correos de gente universitaria que le daba bastante importancia. Pero Internet es neutral, cada uno se expresa bien o mal en función de cómo sepa hacerlo y de los modelos que siga. Si estás en un grupo abierto en el que prima la corrección, tenderás a imitarlo; si es cerrado y la costumbre es escribir mal, lo normal es hacer lo mismo", explica Galli, quien cree que, pese a todo, en la Red ha aflorado una realidad: "Hay mucha gente que escribe mal".
   Galli pone un ejemplo que le sorprendió: la periodista Ana Pastor, directora de 'Los desayunos de TVE'. "Se enmendó, pero cuando empezó en Twitter escribía fatal y yo me preguntaba cómo una comunicadora con miles de seguidores hacía eso".
   El caso de Pastor fue el de adaptación al medio. Ella misma cuenta que cuando llegó a la red social de los mensajes breves escribía igual que en los mensajes SMS.
   "Tenía la manía de acortar con la letra ka, y en Internet hacía lo mismo. Unos cuantos me dieron caña, pero lo que realmente me hizo cambiar fue que unos usuarios ciegos me dijeron que en sus lectores no se entendían bien las palabras escritas con las kas. Desde entonces decidí cambiar, aunque alguna vez se me escape alguna. Me parece bien que la gente sea exigente con los periodistas. Cuando escribo mis cosas lo hago como me parece, pero en una red social entiendo que hay que esforzarse", cuenta.
   Estos procesos y la adaptación al propio medio son naturales, según Darío Villanueva, secretario de la Real Academia Española (RAE): "No creo que las nuevas tecnologías vayan a producir una hecatombe. El uso de la lengua va ligado al intelecto de los seres humanos, y porque haya nuevas prácticas no va a acabar. En estos nuevos medios, el que escribe generalmente lo hace para alguien; no solo puedes escribir más ágilmente sino que puedes hacerlo llegar más rápido a mucha más gente. Antes mandabas una carta a Buenos Aires y tardaba un mes en llegar. Hoy haces tuit y miles de personas pueden leerlo en el mundo entero. En la escritura electrónica hay también posturas de distinción, quien entiende que tiene que cuidar mucho cómo dice las cosas para que sean más eficaces porque enseguida va a leerlo mucha gente. Si hay un problema no es de la Red, sino de la educación. Quien tiene que enseñar ortografía no es Google, es la enseñanza".
   Esta misma idea la desarrolla el periodista Ariel Torres, editor del diario 'La Nación', en un artículo recogido en la web manualdeestilo.com: "Si un chico comete faltas de ortografía atroces es porque no aprendió las reglas cuando debía aprenderlas, sea por negligencia o por una educación rudimentaria. Al acusar a las nuevas tecnologías de las faltas de ortografía no hacemos sino deshacernos de una responsabilidad que nos concierne como adultos. Somos nosotros los que creamos las condiciones para que los chicos no aprendan ortografía. Podemos echarle la culpa hasta mañana a Internet y los SMS. Es lo mismo. La responsabilidad es formar a los chicos, no de los chips".
   Su conclusión es que la escritura en Internet goza de muy buena salud y hace una distinción entre las faltas de ortografía y "las exóticas abreviaturas del chat, los SMS y Twitter". "La falta de ortografía es ignorancia. En cambio, el texto expeditivo, abreviado y condensado del chat, los SMS y Twitter es la escritura aplicada exactamente como se debe", añade.
   Twitter, con su inmediatez y sus características peculiares, es uno de los fenómenos que está condicionando el lenguaje en la Red. La longitud de los mensajes que se pueden enviar, de 140 caracteres, está dando pie a acortar palabras, pero también a buscar las precisas, a ser ingenioso y evitar la verbosidad excesiva.
   Villanueva explica que los manuscritos medievales estaban llenos de abreviaturas porque el papiro era muy caro y hacer un libro llevaba mucho tiempo y el idioma evolucionó con ellas sin destruirse. Además, ve en Twitter ventajas: "Hay una búsqueda del ingenio. Se dice con pocas palabras algo que ilumina una realidad y no necesariamente cargándose la ortografía. El uso del lenguaje competente es más eficaz que el incompetente. Si usas frases hechas o con muletillas, no aportas nada. Sucede como con la poesía, que dice lo que sabemos con combinaciones nuevas".
   Esta misma línea mantiene Mario Tascón, autor del libro Twittergrafía. Abunda en la idea de que las abreviaturas siempre han formado parte de las distintas tecnologías que han acompañado al idioma.
   "Estaba la taquigrafía, antes la imprenta. La letra eñe procede de una abreviatura que servía para comprimir los renglones de los materiales impresos. Además, encuentras otras que están directamente relacionadas con el funcionamiento de la aplicación: si quieres que la gente entienda que haces un retuit, pones RT, el agolpamiento de palabras es necesario para que funcione un hashtag [una etiqueta]". Además, en su Twittergrafía cuenta cómo nuevos métodos que cualquier usuario tiene al alcance de su teclado pueden añadir expresividad. Va desde los emoticonos que ya son universales, como la sonrisa expresada con dos puntos y el cierre del paréntesis, :), a un corazón, "que todo el mundo entiende", o a otros más barrocos. Se pueden hacer verdaderas virguerías usando distintas combinaciones.
   Algunos de estos símbolos han llegado al papel impreso. Cada vez es más frecuente encontrar la almohadilla (#) en un periódico. El símbolo también ha llegado a la literatura. El escritor Agustín Fernández Mallo usa algunos símbolos en su libro Nocilla Dream, lo que puede hacer pensar que más que acabar con los buenos usos de la lengua escrita la Red puede llegar a enriquecerla. Al fin y al cabo, Internet no es más que una nueva tecnología en la que la escritura cambia como lo ha hecho a lo largo de la historia: piedra, papiro, imprenta y, ahora, bits. Los apocalípticos siempre han fallado hasta el momento.
   Darío Villanueva recuerda que uno de los primeros agoreros fue Sócrates, que en un texto recordado por Platón aseguraba que la escritura alfabética era "un mal absoluto".
   "También McLuhan cuando publica Galaxia Gutenberg vaticinaba el fin del libro", añade. Ni la escritura trajo males ni, de momento, ha llegado el fin del libro ni Internet se está cargando la escritura pese a las barbaridades que se ven en ocasiones en la pantalla del ordenador. Todo es más simple que eso. O más difícil: como dijo en una entrevista García Márquez, "lo primero para escribir bien en Internet es escribir bien".

   Consejos para escribir en la Red
   - El manual de estilo para nuevos medios, en fase de preparación, pretende mejorar el lenguaje en la red. Hoy se puede consultar algo así como un borrador gigante en la web www.manualdeestilo.com. Mario Tascón, director del proyecto, da algunos consejos para escribir en Internet.

   - Hay que tener en cuenta que la escritura es pública.

   - Internet se ha convertido en un diálogo, es recomendable ser cortés.

   - En la medida de lo posible, los textos han de ser breves, el tiempo de los demás es sagrado.

   - El idioma es muy rico. Hay muchísimas palabras, hay que buscar las mejores, las que tienen más precisión, lo que, además, ayuda a la brevedad.

   - La escritura es global. No todos los hispanohablantes escribimos de la misma manera. Hay que ser respetuoso con palabras que se usan en otros lugares de habla hispana. Nuestros interlocutores no siempre son de nuestro país y puede haber equívocos.

   - Hay que saber cambiar de canal. No es lo mismo un correo electrónico, que Twitter que un Wiki, donde escribe mucha gente.

   - Las mayúsculas son como un grito.

   - Se recomienda evitar en lo posible escritos consonánticos, es decir, quitar las vocales de una palabra para abreviar. Si el acrónimo o la abreviatura pueden tener problemas, los consonánticos más. Suelen llevar a confusión.

   - Hay que usar el diccionario y las abreviaturas normalizadas. El castellano es rico en ellas.

   - En los hiperenlaces hay que ser preciso para ayudar a la gente a saber dónde se dirigen, que no van al vacío del ciberespacio.

   - Los enlaces tienen que estar diferenciados tipográficamente para que el lector los advierta. De lo contrario, pasan desapercibidos.

   - Hay que ser consciente de que lo que se escribe lo tienen que leer las máquinas. No es que la gente deba escribir para Google, pero hay que tenerlo en cuenta.

   - Hay que tener mucho cuidado con la escritura de direcciones web o correos porque un fallo las inutiliza. Hay que tener en cuenta que aquí no se siguen las normas ortográficas o de mayúsculas y minúsculas.

PRENSA CULTURAL. "Una casa de palabras", por Gustavo Martín Garzo

Gustavo Martín Garzo

   En "El País":
Una casa de palabras

   Los cuentos de hadas nos permiten asomarnos al corazón de los niños y descubrir sus deseos, esperanzas y temores. Para ellos son la prueba de que siempre estaremos ahí, de que nunca les abandonaremos.

GUSTAVO MARTÍN GARZO 08/01/2012

   La noche es la oscuridad, la amenaza, un mundo no controlado por la razón, y todos los niños la temen. Llega la hora de acostarse y, a causa de ese temor, no quieren quedarse solos en sus camas. Es el momento de los cuentos, que son un procedimiento retardatorio. Quédate un poco más, es lo que dicen los niños a los adultos cuando les piden un cuento. Y el adulto, que comprende sus temores, empieza a contárselo para tranquilizarles. Muchas veces improvisa ese cuento sobre la marcha, pero otras recurre a historias que ha escuchado o leído hace tiempo, tal vez las mismas que le contaron de niño los adultos que se ocupaban de él. En esas historias todo es posible, que los objetos vivan, que hablen los animales, que los niños tengan poderes que desafían la razón: el poder de volar o de volverse invisibles, el poder de conocer palabras que abren las montañas, el poder de burlar a gigantes y brujas y de ver el oro que brilla en la oscuridad de la noche. Lo maravilloso hace del mundo una casa encantada, tiene que ver con el anhelo de felicidad. El adulto quiere que el niño que ama sea feliz y ese deseo le lleva a contarle historias que le dicen que es posible encontrar en el mundo un lugar sin miedo. Son historias que proceden de la noche de los tiempos. Han pasado de unas generaciones a otras, y se mantienen tan sugerentes y nuevas como el día en que fueron contadas por primera vez. El que narra, escribe Walter Benjamin, posee enseñanzas para el que escucha. La enseñanza de La Bella y la Bestia es que hay que amar las cosas para que se vuelvan amables; la de La Bella durmiente que en cada uno de nosotros hay una vida dormida que espera despertar alguna vez; la de La Cenicienta, que lo que amamos es tan frágil como un zapatito de cristal, y la de Hansel y Gretel que hay que tener cuidado con los que nos prometen el paraíso, con frecuencia esas promesas son una trampa donde se oculta la muerte. Peter Pan nos dice que la infancia es una isla a la que no cabe volver; Pinocho, que no es fácil ser un niño de verdad; La Sirenita que no siempre tenemos alma y que, cuando esto ocurre, se suele sufrir; y Alicia en el País de las Maravillas, que la vida está llena de repuestas a preguntas que todavía no nos hemos hecho.
    El niño necesita cuentos que le ayuden a entenderse a sí mismo y a los demás, a descubrir lo que se esconde en esa región misteriosa que es su propio corazón. Chesterton dice que los cuentos son la verdadera literatura realista, dando a entender que el que quiera saber lo que es un niño, antes de preguntar a psicólogos, pedagogos o alguno de esos numerosos expertos que tanto abundan, hará bien en regresar a los cuentos de hadas. Son ellos los que le permitirán asomarse al corazón de los niños y sorprender sus deseos, esperanzas y temores. Un cuento como La Cenicienta expresa esa búsqueda de la transfiguración que es la búsqueda más cierta de la vida, y uno como El patito feo, el temor a ser dejado de amar. Incluso los niños más queridos tienen el temor a que sus padres los rechacen porque tal vez no son como estos habían soñado. El patito que debe abandonar la granja en que vive, porque no hay nadie que lo quiera, expresa esos temores. El niño se identifica con él, porque ve en su abandono la imagen de su propia tristeza cuando se siente solo. Siempre pasa eso con los cuentos. Puede que no sean reales pero hablan de la verdad. Barba Azul lo hace del deseo de conocimiento; Juan sin Miedo, de la importancia de la compasión; Jack y las habichuelas mágicas, de que solo a través de la imaginación podemos abarcar la existencia en su totalidad. Estos tres cuentos resumen las cualidades de la palabra poética: el misterio (del cuarto cerrado), el temblor (del amor) y la capacidad de vincular (como las habichuelas mágicas) mundos que la razón separa: el mundo de los vivos y los muertos, el de los animales y los hombres, el de la realidad y el de la fantasía. Los cuentos le dicen al niño que debe enfrentarse a los misterios que le salen al paso, acudir a la llamada de los demás y salvar el abismo que separa su experiencia de las palabras. El guisante que, en el cuento de Andersen, no deja dormir a la princesa guarda el secreto de todo aquello que nos desvela y no hay forma de decir qué es. El secreto, en suma de la poesía.
   Pero los cuentos no solo son importantes por las enseñanzas que contienen, sino porque prolongan el mundo de las caricias y los besos de los primeros años de la vida y devuelven al niño al país indecible de la ternura. Paul Valéry dijo que la ternura era la memoria de haber sido tratados con atenciones extraordinarias a causa de nuestra debilidad. Ningún niño se olvida de esas atenciones. Ellos siempre buscan un lugar donde guarecerse, y el adulto levanta para ellos con cada cuento un lugar así. Da igual de qué traten, al sentarse a su lado en la cama lo que le dice al niño es que siempre estará allí para ayudarle. Tal es el mensaje de los cuentos: no te voy a abandonar. Un cuento es una casa de palabras, un refugio frente a las angustias que provocan las incertidumbres de la vida. Octavio Paz dijo que la misión de la poesía es volver habitable el mundo, y eso hacen los cuentos, crear un lugar donde vivir. De eso habla Los tres cerditos. Sus protagonistas deben levantar una casa en el bosque, para protegerse del lobo, y mientras uno, el más previsor, lo hace con ladrillos, los otros lo hacen con lo primero que encuentran. Es curioso que, aun siendo la moraleja del cuento que debemos ser previsores, el cerdito que prefieren los niños es el que levanta su casa con paja. No tarda mucho en terminar y enseguida se va de paseo por el bosque a descubrir sus maravillas. Bruno Bettelheim tiene un libro sobre el autismo infantil que se titula La fortaleza vacía. El niño autista percibe el mundo como hostil y, para defenderse, levanta una fortaleza de indiferencia y desapego a su alrededor. Y lo extraño es que cuanto más consistente y segura es esa fortaleza, más vacío está su interior. Es lo contrario a la casa de paja de nuestro cerdito. La suya es la casa de los cuentos: un lugar que nos protege lo justo para no separarnos del mundo. Una casa como la que Tarzán y Jane construyeron en la copa de un árbol, abierta a todas las llamadas de la vida.
   C. G. Jung ha dicho que uno de los dramas del mundo moderno procede de la creciente esterilización de la imaginación. Tener imaginación es ver el mundo en su totalidad. Los cuentos permiten al niño abrirse a ese flujo de imágenes que es su riqueza interior y aprender la realidad más honda de las cosas. Toda cultura es una caída en la historia, y en tal sentido es limitada. Los cuentos escapan a esa limitación, se abren a otros tiempos y otros lugares, su mundo es transhistórico. Por eso sus personajes son eternos peregrinos, como el alma de los niños. "Alma se tiene a veces. / Nadie la posee sin pausa / y para siempre", escribe Wislawa Szymborska. El poder de la poesía es dar cobijo a esa alma que busca un sitio donde pasar la noche antes de volverse a marchar. Y es en los cuentos de hadas donde se narran, de una forma más pura, esas andanzas del alma.

   Gustavo Martín Garzo es escritor.

PRENSA. Viñeta de Forges

   En "El País" (12 enero 2012):

jueves, 12 de enero de 2012

POESÍA. "He vivido en la superficie de las cosas", de Jorge Riechmann (Madrid, 1962)

Jorge Riechamann

He vivido en la superficie de las cosas.

Mas viví también por fortuna
en las palabras. Ellas iban
incorporándome a la lentitud
penetrando las estaciones de mi piel
dilatando la malla amarga de los días
rastreando el frío y el calor en los seres
zambulléndose en el amor hasta salir al tedio
en el tedio hasta dar en la esperanza
en la esperanza hasta emerger en el asombro
sin yo quererlo o porque lo quería.
Las palabras
maravillosamente
incapaces de compromiso.

No soy un juglar de la descomposición. Acaso
amo sobre todas las cosas
el lugar del canto del pinzón
la aérea ebriedad de las mimosas
y el minuto con memoria del beso de los amantes.
Pero hay que ir hasta el fondo
correr el riesgo
de abrasarse en la resistencia de las cosas
-para sacar acaso la cabeza
al otro lado del espejo
o en el frescor de un nuevo meridiano.

PRENSA. Viñeta de EL ROTO

   En "El País" (31 diciembre 2011):

PRENSA. "La calidad", por David Trueba

David Trueba

   En "El País":
La calidad

DAVID TRUEBA 09/01/2012

   Es fácil que el frío se apodere de nuestros análisis. Solo en la tragedia o en la intimidad, somos capaces de darle importancia a valores mucho más inapreciables que datos y cifras. Si nos pasa en la vida personal, cómo evitar que nos pase en la vida pública. Unos supuestos datos objetivos acaban por tronchar cualquier conexión con las esferas particulares del gusto, la decisión personal y el criterio propio. Si tuviéramos que guiarnos por la utilidad práctica seríamos incapaces de apreciar a los amigos, la gente cercana y hasta los momentos más valiosos de nuestra vida, siempre intransferibles y subjetivos.
   Cuando llega el análisis del gasto público, toca barrer indiscriminadamente, ya sea cooperación internacional o canales autonómicos. Si hay que tomar decisiones drásticas, que parece que sí, el error está en tomarlas por las razones equivocadas. Ningún análisis será riguroso si no contiene también una valoración de lo intangible. No es lo mismo cooperar con el desarrollo que malgastar. No es lo mismo un canal manipulado, vacío y sin rigor profesional, que los hay en varias comunidades, que otro que logra cubrir necesidades, estimular la creación y la pluralidad en su región. Puede que los datos de gasto sean similares, pero no el beneficio de la inversión.
   En la bonanza económica, pocos plantearon la calidad como el reto de los canales autonómicos. Solo contaba el uso interesado o el recurso para colocar a los amigotes de partido. Las cosas se han hecho tan mal que ahora parece fácil desplumarlas, pero que se traicionara su esencia no significa que esa esencia fuera despreciable. Lo vemos cada día. Es imposible liberarse de los contratos con la fórmula 1, los paquetes de películas de Hollywood o las infraestructuras inútiles y sobredimensionadas, porque alguien se ocupó de blindarlas, de cobrar comisiones por aceptar esas obligaciones contractuales y de ligar la iniciativa pública a grandes negocios privados. Nadie quiere mirar a los detalles. Para sanear la hipotecada economía familiar, algunos tirarían a la abuela a un pozo o colgarían de un árbol a su mascota. El criterio y el juicio sobre nuestras reformas no pueden basarse en un análisis sesgado con frialdad de forense. Aún vivos, habrá que sacar la cara por la calidad, por lo imprescindible.

PRENSA. "Fuimos testigos", por Elvira Lindo

Elvira Lindo

   En "El País":
Fuimos testigos

ELVIRA LINDO 11/01/2012

   Como la memoria es débil podemos caer en el error de que todo ocurrió a nuestras espaldas. El enriquecimiento de Matas, los trajes de Camps, Gürtel, el proyecto Palma-Arena, los negocietes gaseosos del yerno, los aeropuertos fantasma, las ciudades diseñadas por un mismo arquitecto, las televisiones autonómicas deficitarias e hinchadas de plantilla, los ERE falseados, los periodistas al dictado de las autoridades, los viajes de políticos autonómicos al extranjero con un séquito en el que iban incluidos periodistas destinados a hablar del impacto de la visita de su presidente, el alquiler de uno de los salones del Waldorf Astoria (por ejemplo) para presentar un premio de poesía granadino, el incomprensible cambio de los viejos adoquines de ciudades y pueblos por suelos hormigonescos, los sueños de El Pocero en Seseña, los museos que fueron construidos aunque no hubiera obra con los que llenarlos, las universidades que fueron construidas aunque no hubiera estudiantes con que llenarlas, el chollo en que se convirtió España para los arquitectos estrella, la insostenibilidad de muchas de esas construcciones mostrencas, la destrucción sistemática de las costas españolas, la manera en que se aceptó que la cultura tenía que cambiar de signo según quien gobernara, la resignación con que se aceptó que las televisiones autonómicas cambiaran de sesgo editorial según quien hubiera ganado las elecciones, la impotencia con que se asumió que cada partido podía cambiar todos los cargos culturales cuando llegara al poder, las urbanizaciones hoy convertidas en poblados fantasma que destrozaron parajes naturales...
   Abrimos hoy el periódico y viendo entrar en los juzgados a alguno de los personajes que protagonizaron tal desvarío nos echamos las manos a la cabeza. Pero ¿no ocurrió todo eso delante de nuestros ojos?

miércoles, 11 de enero de 2012

POESÍA. "He perdido la partida", de Jorge Riechmann (Madrid, 1962)

Jorge Riechmann

He perdido la partida.

Me confié, subestimé las fuerzas
de mi adversario. ¿Cómo no hacerlo?
Grande era cual fronda de destrucción, profundas
sus raíces invisibles; pero tamaño goce en la muerte
desafiaba la imaginación.

Los primeros intercambios de golpes
fueron casi un juego, un modo apenas hostil del conocimiento.
¿Queríamos estrangularnos o abrazarnos?
La situación parecía abierta y los momentos decisivos
aún por venir. No me daba cuenta
de que habían pasado ya y cada minuto perdido
redundaba en beneficio suyo
sumaba hierro y cieno a mi derrota.
Mi implacable adversario
economista del tiempo
feroz equilibrista de lo irreversible.

Estoy perdido.
La falta de imaginación me condenó.
Ya todo el tiempo restante se lo descuento a la muerte.

PRENSA. "El negro", de Rosa Montero

Rosa Montero

   Artículo de 2005 que las redes sociales han vuelto a poner de actualidad:
   en "El País":
El negro

ROSA MONTERO 17/05/2005

   Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.
   Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".

PRENSA. CIENCIA. "La sensibilidad es lo que más diferencia a mujeres y hombres", reportaje

Los hombres tienen más neuronas a su disposición, pero ellas las utilizan de forma más eficiente.- GETTY IMAGES. ("El País")


   En "El País":
La sensibilidad es lo que más diferencia a mujeres y hombres

   Los psicólogos refuerzan la teoría de las dos naturalezas humanas - Un estudio halla una distancia de personalidad entre los sexos mayor de la que se creía.

MALEN RUIZ DE ELVIRA - Madrid - 10/01/2012

   Hasta ahora se creía que las diferencias de personalidad entre hombres y mujeres son relativamente pequeñas, pero un nuevo estudio que pretende establecer un método más exacto para medir los rasgos de la personalidad afirma que la variedad encontrada es muy grande para los baremos psicológicos. La sensibilidad, mayor en las mujeres que en los hombres, es el rasgo más diferenciador, pero no el único. Además, psicólogos españoles han confirmado que el mayor tamaño del cerebro en el hombre no se refleja en un aumento de la inteligencia general aunque sí en una mejor capacidad específica, la del procesamiento espacial. Ninguno de los estudios es definitivo; los participantes coinciden en que falta mucho por hacer en este campo.
   En el primer caso, con el método que proponen, los psicólogos italianos y británicos autores del trabajo La distancia entre Marte y Venus, que publica Plos One, de la 'Public Library of Science', han aplicado una escala de 15 rasgos de personalidad a una encuesta mucho más general realizada a 10.200 estadounidenses, la mayoría de raza blanca y con un nivel de estudios superior a la media en su país. Los resultados indican que, de media, las mujeres son más sensibles que los hombres y también son más cordiales y más aprensivas o ansiosas. Por el contrario, los hombres puntúan más en rasgos como la estabilidad emocional, la dominancia, la atención a las normas y la vigilancia.
   Los investigadores explican que la sensibilidad diferencia a las personas que son sensibles, sentimentales, estéticas y tiernas de las que son utilitarias, objetivas, poco sentimentales y duras de carácter, lo que influye en el comportamiento general. Por eso seguramente, aun quitando del estudio la diferencia en sensibilidad, que es la más llamativa, se obtuvo una discrepancia significativa en otros rasgos de personalidad entre hombres y mujeres.
   Marco del Giudice y sus colegas recuerdan, además, que la mayoría de los rasgos de personalidad tienen efectos importantes en el comportamiento sexual y como padres de los individuos, a través de factores como la promiscuidad sexual, la estabilidad en las relaciones sentimentales y el divorcio. La promiscuidad se puede predecir por una puntuación alta en rasgos como la extraversión, la apertura a experiencias nuevas, el neuroticismo, y otros como el narcisismo y la psicopatía. Puntuaciones bajas en afabilidad y responsabilidad auguran, junto con una alta extraversión, una mayor inestabilidad emocional y una mayor probabilidad de divorcio. En cuanto a otros tipos de comportamiento, como la tendencia a conseguir un estatus y a correr más o menos riesgos, también resultan relacionados con el género "como si existieran dos naturalezas humanas, tal como lo enunciaron Davies y Shackelford", dicen los autores.
   La inteligencia acompaña a la personalidad como factor crucial en el comportamiento. El cerebro masculino es, de media, un 10% mayor en volumen que el femenino y tiene, por tanto, más neuronas. La mayoría de los estudios indican que esta diferencia no se refleja en la inteligencia general, pero ahora psicólogos españoles, coordinados por Roberto Colom y Richard Haier, han confirmado esta hipótesis con un nuevo estudio sobre 100 adultos jóvenes, publicado en Intelligence. Su conclusión es que las diferencias significativas en el volumen cerebral en los voluntarios estudiados, en cuyos cerebros han medido la materia gris y la materia blanca con resonancia magnética, no se relacionan con el factor general de inteligencia, llamado g. Así pues, la hipótesis de que el mayor volumen cerebral en los hombres es la causa de una ventaja cognitiva no se confirma.
   Sin embargo, este estudio sí ha confirmado diferencias significativas en habilidades espaciales, como la rotación mental de figuras en tres dimensiones (que los hombres hacen mejor), y que se supone exigen el uso de una gran capacidad cerebral. Y las mujeres han dado mejores resultados en las pruebas de fluidez verbal. Así que la conclusión final es que, dependiendo de cuál sea la tarea compleja a realizar, los hombres tienen más neuronas pero las mujeres las utilizan de forma más eficiente.

15 rasgos de la personalidad
   El estudio sobre diferencias entre sexos se fija en 15 rasgos de la personalidad. Los paréntesis indican los extremos de la escala en cada uno.

- Afabilidad (reservado-abierto).
- Estabilidad emocional (reactivo-estable).
- Dominancia (deferente- dominante).
- Animación (serio-vivaz).
- Atención a las normas (impulsivo-atento a las normas).
- Apertura al cambio (tradicional-abierto al cambio).
- Atrevimiento (tímido-atrevido).
- Sensibilidad (utilitario-sensible).
- Vigilancia (confiado- vigilante).
- Abstracción (con los pies en el suelo-abstraído).
- Privacidad (franco-celoso de su intimidad).
- Aprensión (seguro de sí mismo-aprensivo).
- Autosuficiencia (gregario- autosuficiente).
- Perfeccionismo (tolera el desorden-perfeccionista).
- Tensión (relajado-tenso).

PRENSA. Viñeta de Forges

   En "El País" (10 enero 2012):

martes, 10 de enero de 2012

POESÍA. "¿De qué estábamos hablando?", de Jorge Riechmann (Madrid, 1962)

Jorge Riechmann

 ¿De qué estábamos hablando?

(Pese a su título, estas páginas
nada tienen que ver con un curso de defensa personal:
son acaso una conversación
desgarrada entre los dientes y el tiempo
y vuelta a comenzar. Cosa que ya sabías.)

En realidad lo que quería decirte
lo tiene escrito ya Nicanor Parra:

"todo lo que se dice es poesía
todo lo que se escribe es prosa

todo lo que se mueve es poesía

lo que no cambia de lugar es prosa."

Lo más urgente, poesía con valor de uso.
Lo más nefasto, poesía sin valor para el cambio.

PRENSA. "Justos por...", por Elvira Lindo

Elvira Lindo

   En "El País":
Justos por...

ELVIRA LINDO 04/01/2012

   Unos días antes de que los directivos de las cajas torcieran el gesto ante la idea de que se publicaran sus sueldos, la Revista de Libros, financiada por la Fundación de Caja Madrid, anunciaba su cierre. La Revista de Libros era una publicación austera y prestigiosa: las firmas invitadas cobraban honorarios simbólicos. No sé de cuánto dinero deberían prescindir el presidente y el consejero delegado de Bankia para sostener de manera filantrópica dicha revista, pero, dadas las cantidades anuales que reciben, estoy convencida de que el aporte no les descabalgaría el presupuesto.
   Una pequeña revista no parece cosa importante ante la precaria situación que se está viviendo en muchos hogares, tampoco ante los recortes de los sueldos de los funcionarios, ni ante, por ejemplo, esa cruel medida del Gobierno de Aguirre de luchar contra el absentismo laboral penalizando a todos los trabajadores que precisen una baja por enfermedad. Una revista casi no es nada. Tampoco parece serlo una radiotelevisión pública a la que se pone contra las cuerdas y a la que se obliga, con un brutal recorte, a medio cerrar.
   La cultura, en casos de crisis extrema, parece no ser necesaria. Es en tiempos como este cuando de manera interesada se potencia el resentimiento social contra los que se supone que son unos privilegiados: los trabajadores de la cultura y de la información, que viene a ser lo mismo. Cierto es que en las décadas pasadas se cultivó una cultura de escaparate, basada en lo ostentoso e insostenible económicamente. Pero de la misma forma que es inaceptable que el pobre haya de pagar por el pecado de los financieros, también lo es que en la cultura paguen justos por pecadores. No olvidemos que los responsables de esa cultura del derroche eran políticos. En todas las ciudades dejaron pruebas de sus aires de grandeza.

PRENSA. Viñeta de Forges

   En "El País" (4 enero 2012):

PRENSA. "El otro oro", por Manuel Rivas

Manuel Rivas

   En "El País":
El otro oro

MANUEL RIVAS 07/01/2012

   Una nueva fiebre del oro recorre España. Algo llama la atención al viajero al atravesar urbes o pequeños pueblos. En todas partes, en los paisajes comerciales más o menos declinantes, donde ya abundan las persianas herrumbrosas enmarcando el arte pobre de los grafitis, asaltan de repente la vista los letreros de grandes caracteres refulgentes. Compro Oro, Se Compra Oro, Orocash. Nada de eufemismos: el oro canta sin titubeo su etimología de brillante amanecer. Por un momento, uno se imagina un gran escenario de far-West, donde multitud de negociantes esperan ávidos que los buscadores de fortuna remuevan montañas y criben los fondos de los ríos. O que vuelvan a excavar en los escombros de los lugares mágicos con la ayuda del Ciprianillo, el libro de los tesoros ocultos.
   Pero no hay nada de esto. Lo que llega a esas tiendas son los dientes de oro de la crisis. Las alhajas de los ajuares, los melancólicos sellos del tálamo. Cada una de estas joyas contiene una historia. Detrás de cada anillo de boda, hay al menos 20 toneladas de roca triturada, mucha dinamita y algo de ilusión. A veces, se ha injertado en el dedo. Es un oro que forma parte del cuerpo, como los huesos, el pelo y las uñas. Pero hay tenazas para amputar la resistencia. Este oro humano pronto será fundido, perderá su memoria, sin que ya nadie cite a Machado: "Solo el necio confunde el valor con el precio". En un año, la onza de oro ha subido en el mundo más de un 500%.
   El viajero termina su ruta en la universidad. Los jóvenes investigadores han sido despedidos y empaquetan otro oro, el de su trabajo durante años. Una de las primeras medidas de este Gobierno ha sido el más brutal recorte, un golpe de muerte a la investigación. Vuelve la fuga de cerebros, la emigración, el autoexilio. En términos científicos, la parada del burro.

lunes, 9 de enero de 2012

POESÍA. "Y te digo una cosa más...", de Jorge Riechmann (Madrid, 1962)

Jorge Riechmann

Y te digo una cosa más: donde encuentres la raíz de una verdad
aférrate a ella
porque se trata del más infrecuente y valioso
de todos los tesoros.

Y donde encuentres la raíz de una verdad
no temas soltarla
porque, como cualquier tesoro, la perderás
si te empecinas en aferrarte a ella.

PRENSA. "2011 y después", por Samí Naïr

Samí Naïr
   En "El País":
2011 y después

SAMI NAÏR 31/12/2011

   Es una perogrullada subrayar que este año 2011 será uno de los más importantes de esta primera mitad de siglo. Y ello tanto por la ruptura que introduce respecto al pasado cercano y más lejano como por las potencialidades que encierra para el futuro. Es, de entrada, el año del comienzo de una nueva época para el mundo árabe. Gracias a la revolución tunecina, este ha alcanzado el tiempo del mundo moderno al colocar la cuestión de la democracia en el centro de su historia. Aunque esta transformación implica regresiones religiosas allí donde se ha producido la revolución (Túnez, Libia, Egipto), estas no pueden disminuir el significado histórico de la revolución misma.
   En efecto, lo que en todas partes caracteriza a esta revolución es el desplazamiento radical de la soberanía: desde las independencias (en resumen, desde el final de la II Guerra Mundial), la soberanía había sido confiscada por Estados burocráticos y militar-policiales. Vuelve a la sociedad, a los pueblos. Este desplazamiento es de una importancia capital para el acceso a la modernidad. Se produce al hilo de una retórica contemporánea y moderna: la de los derechos de los pueblos a disponer de ellos mismos frente a sus propios poderes estatales. Es por ello que los derechos del hombre, la exigencia ardiente de ciudadanía y la libertad de conciencia han estado en el centro de esos levantamientos.
   Los movimientos islamistas, los únicos que estas últimas décadas han organizado la resistencia civil contra las dictaduras establecidas, se aprovechan hoy democráticamente de ese desplazamiento de soberanía cuando se organizan elecciones democráticas. Nada hay que objetar: la democracia no se reparte, salvo si los que se benefician de ella quieren utilizarla para instaurar un nuevo orden totalitario. Veremos muy rápidamente lo que ocurre. Porque lo seguro es que la revolución democrática árabe no se detendrá aquí. Los movimientos, tanto islamistas como militares (Egipto, Libia), que se han colocado a la cabeza de los levantamientos tendrán enormes dificultades en controlar lo que se ha desencadenado en profundidad en las sociedades.
   ¿Por qué? Simplemente porque se trata de la llegada de una revolución de los derechos del hombre y del ciudadano, directamente vinculada y determinada por la "globalidad" de los valores republicanos, que, independientemente de la naturaleza de los sistemas políticos, se imponen en todas partes del mundo. En definitiva, la batalla no ha hecho más que empezar en el mundo árabe. No más que los militares o la policía, los partidos religiosos no lograrán imponer su ley siniestra. La batalla que se anuncia será la de la sociedad contra las fuerzas de regresión que esta lleva también en su seno. Está claro que se ha abierto una época de gran inestabilidad.
   La segunda gran enseñanza de este año 2011 es el fin de un mito y de un sueño. El mito de la construcción federal de una gran Europa, que ha fracasado sobre las riberas devastadas de la crisis económica mundial. Era inevitable, y ello al menos por dos razones. La primera es el modelo institucional escogido, economicista e incoherente, que con el Tratado de Maastricht ha instaurado una moneda única para 17 países diferentes por sus desarrollos económicos y sus culturas políticas. El euro tenía que unir, fundar una zona de desarrollo óptima, pero divide y crea desigualdades insoportables entre las naciones. El sistema era malo. La moneda única fue mal concebida. Corre el peligro de morir pronto. Es una lástima, porque Europa merece existir para hacer frente a los desafíos de la globalización económica y financiera. Hay que orientarse lo más rápido posible hacia una alianza monetaria de sustitución, que será probablemente una moneda común en una Europa conscientemente confederal. Es el camino de la sensatez. ¡Aunque vaya golpe ha recibido el sueño europeo! Queríamos una Europa social dirigida por los pueblos. Hemos tenido una Europa antisocial bajo la tutela de las multinacionales. Resultado inevitable de la elección impuesta por los ambientes políticos y financieros europeos: hacer de Europa un espacio de desarrollo intensivo de la globalización liberal. Pero la Europa liberal se desmorona desde 2008 bajo las contradicciones del propio liberalismo globalizado.
   Estos dos grandes acontecimientos, revolución árabe y crisis de Europa, solo están separados aparentemente. Puesto que en ambos casos ha estallado el mismo grito: respeto al derecho a la dignidad en un mundo árabe sometido a la dictadura militar-policial, respeto a la dignidad social en una Europa sometida a la dictadura de los mercados financieros y a la irresponsabilidad de las élites políticas. Lo que venga después de 2011 se inscribirá inevitablemente en el eco de ese grito de esperanza.

   Traducción de M. Sampons.

PRENSA CULTURAL. "El año de Dickens", por Manuel Rodríguez Rivero

Manuel Rodríguez Rivero

   En "El País":
El año de Dickens

MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO 04/01/2012

   En el mensaje navideño a sus compatriotas, David Cameron, que preside uno de los Gobiernos europeos con más millonarios en nómina, intentó consolarles explicándoles que, después de todo, y a pesar de la profundidad de la crisis, de los brutales recortes (especialmente en sanidad y educación) y del aumento del desempleo, el año 2012 traería también cosas estupendas de las que todos deberían sentirse orgullosos, como los Juegos Olímpicos y el Jubileo de diamantes (60 años en el tajo de Buckingham) de la reina Isabel II.
    Mucho antes de que Juvenal acuñara la expresión en una de sus sátiras, la estrategia del panem et circenses ha venido siendo utilizada por los que mandan siempre que las cosas se les ponían feas, y Cameron no es una excepción. El orgullo de John Bull -esa encarnación del "espíritu británico" que Washington Irving describió como "un tipo sencillo, descarado, práctico, con mucha menos poesía que prosa"- debe quedar a salvo, como ya se consiguió por procedimientos más expeditivos con el hundimiento del Belgrano (1982) durante la estúpida guerra de las Malvinas. No importa que la antigua potencia imperial haya descendido varios escalones en el ranking de la influencia internacional, ni que, una vez más, sus seculares reticencias (no siempre injustificadas) acerca del "continente", la estén arrastrando a una nueva fase de "espléndido aislamiento". Ahora, los británicos vuelven a enfrentarse a tiempos duros (para unos bastante más que para otros), y es preciso galvanizarlos con acontecimientos que les levanten su decaído ánimo. Afortunadamente, la Reina y los Juegos Olímpicos acuden en su ayuda. La primera llegando viva (después de algunos anni horribiles) para celebrar con mediáticas pompa y circunstancia una proeza de antigüedad en el cargo que, hasta ahora, solo había logrado su tatarabuela Victoria. En cuanto a los Olympics, qué les voy a decir. Para empezar, las obras públicas realizadas a su cuenta han permitido que la tasa de desempleo en Londres no se dispare como en otras ciudades. Y, a partir de julio, avalancha turística (con dinero fresco) para asistir a los Juegos y presencia diaria del país anfitrión en los medios internacionales. Ya ven: no todo es tan negativo.
   Puestos a mencionar consuelos y orgullos, Cameron podría haber citado a Dickens, que continúa ocupando el segundo lugar en el panteón literario británico. Al fin y al cabo, este año se conmemora el bicentenario de su nacimiento (el 7 de febrero), y la buena marcha de las reediciones de sus obras, que son de derecho público (Amazon.uk ofrece las Collected Works en un e-book de algo más de 22 megas ¡por solo 0,99 peniques!), muestra que los lectores lo siguen adorando. Las nuevas biografías que le han consagrado Claire Tomalin o Michael Slater se están vendiendo bien, igual que lo hace la ya clásica (1990) de Peter Ackroyd, publicada aquí por Edhasa.
   Dickens no ha parado de leerse nunca, pero su compleja biografía y sus fascinantes novelas lo hacen particularmente apropiado para revisitarlo cuando el horizonte social se oscurece. Como Marx, su estricto contemporáneo y rendido admirador, Dickens era extremadamente crítico con muchos de los valores y las instituciones de su mundo. Ambos autores, tan diferentes por carácter y formación, se inspiraron en la misma sociedad y la misma estructura de clases. Uno intentó explicar su funcionamiento como base para elaborar una agenda revolucionaria que debía acabar para siempre con la desigualdad y la injusticia. El otro creó un fresco inmortal poblado por quienes las sufrían, las toleraban o se servían de ellas, como atestiguan los varios centenares de personajes que siguen vivos en sus libros. Mientras continúa el feroz ataque de los conservadores al Estado de bienestar a cuenta de la crisis, Dickens deleita y enseña de modo más profundo y duradero que el espectáculo apabullante de la pompa o que el orgullo del podio. Y, además, resulta mucho más barato.

PRENSA. Viñeta de Forges

   En "El País" (5 enero 2012):

PRENSA. Viñeta de EL ROTO

   En "El País" (5 enero 2012):

domingo, 8 de enero de 2012

POESÍA. "Oda al primer día del año", de Pablo Neruda

Pablo Neruda

Oda al primer día del año

Lo distinguimos
como
si fuera
un caballito
diferente de todos
los caballos.
Adornamos
su frente
con una cinta,
le ponemos
al cuello cascabeles colorados,
y a medianoche
vamos a recibirlo
como si fuera
explorador que baja de una estrella.

Como el pan se parece
al pan de ayer,
como un anillo a todos los anillos:
los días
parpadean
claros, tintineante, fugitivos,
y se recuestan en la noche oscura.

Veo el último
día
de este
año
en un ferrocarril, hacia las lluvias
del distante archipiélago morado,
y el hombre
de la máquina,
complicada como un reloj del cielo,
agachando los ojos
a la infinita
pauta de los rieles,
a las brillantes manivelas,
a los veloces vínculos del fuego.

Oh conductor de trenes
desbocados
hacia estaciones
negras de la noche.
Este final
del año
sin mujer y sin hijos,
no es igual al de ayer, al de mañana?
Desde las vías
y las maestranzas
el primer día, la primera aurora
de un año que comienza
tiene el mismo oxidado
color de tren de hierro:
y saludan
los seres del camino,
las vacas, las aldeas,
en el vapor del alba,
sin saber
que se trata
de la puerta del año,
de un día
sacudido
por campanas,
adornado con plumas y claveles,

La tierra
no lo
sabe:
recibirá
este día
dorado, gris, celeste,
lo extenderá en colinas,
lo mojará con
flechas
de
transparente
lluvia,
y luego
lo enrollará
en su tubo,
lo guardará en la sombra.

Así es, pero
pequeña
puerta de la esperanza,
nuevo día del año,
aunque seas igual
como los panes
a todo pan,
te vamos a vivir de otra manera,
te vamos a comer, a florecer,
a esperar.
Te pondremos
como una torta
en nuestra vida,
te encenderemos
como candelabro,
te beberemos
como
si fueras un topacio.

Día
del año
nuevo,
día eléctrico, fresco,
todas
las hojas salen verdes
del
tronco de tu tiempo.

Corónanos
con
agua,
con jazmines
abiertos,
con todos los aromas
desplegados,
sí,
aunque
sólo
seas
un día,
un pobre
día humano,
tu aureola
palpita
sobre tantos
cansados
corazones,
y eres,
oh día
nuevo,
oh nube venidera,
pan nunca visto,
torre
permanente!

PRENSA. "Locos bajitos", por Maruja Torres

Maruja Torres

   En "El País":
Locos bajitos

MARUJA TORRES 05/01/2012

   Queridos niños: En esta fiesta de Reyes, en que empezamos a enterarnos de adónde fue a parar el roscón, quiero dirigirme a vosotros para rogaros que, de mayores, no seáis como nosotros. Quiero pediros que no tengáis miedo. Cuando os den una dosis de reajustes llamada de caballo, no permitáis que os la vendan como si vosotros fuerais los únicos que tenéis que aceptar la inyección. No lo hagáis, porque, de inmediato, os harán lo que los hombres que se sientan encima han hecho siempre con los caballos: embridarlos, espolearlos, dirigirlos. Y colocarles -colocaros- un artilugio en la cabeza, para que vuestros ojos no puedan captar la visión completa del asunto.
   También quiero pediros, queridos amiguitos, que seáis buenos. Llegados a este punto necesito ejemplos, y como solo me salen negativos, os expondré algunas cosas que no debéis hacer, por mucho que insistan los compañeritos de clase tenidos por más espabilados y ocurrentes. No compréis más trajes de los que podéis pagar, no hagáis más aeropuertos de los que necesitáis -pues luego se los comen los conejos, y hay que gastarse una pasta pública contratando halcones para cazarlos-, no abráis bancos ni los cerréis -lo de atracarlos, ya es otro cantar-, no revendáis hipotecas, no inventéis acontecimientos que no sirvan para acabar con la miseria, y no cobréis comisiones.
   Los anteriores consejos sirven para todos los sexos en vigor, pero el siguiente va dirigido especialmente a las niñitas que salís partidarias de lo clásico. Por favor, cuando os caséis con un buen mozo, por deportivo o deportista que parezca, controlad de dónde saca los dineros con que os obsequia con mansiones y tiaras. Ni la gente más alta necesita inclinarse para distinguir las ventosidades del cónyuge. Y eso es todo, queridos amiguitos que aún creéis en los Reyes... ¿Cómo era? Ah, sí. Magos.

PRENSA. CIENCIA. "Monos con seis progenitores", reportaje

Los macacos rhesus Reku y Hex son los primeros primates quimera que han nacido sanos.- OHSU. ("El País)


   En "El País":
Monos con seis progenitores

Nacen dos macacos creados a partir de la fusión de tres embriones. 

EMILIO DE BENITO - Madrid - 06/01/2012

   Agitar y engendrar. Después de muchos intentos por conseguir monos viables (en concreto, macacos rhesus) con componentes genéticos de varios individuos, al final lo que ha funcionado -por lo menos hasta ahora- es el método más burdo: juntar los embriones y dejar que se mezclen. Es la primera vez que se crean quimeras de este tipo en primates. Y ya se sabe que cada avance con monos implica que se está más cerca de conseguirlo en humanos.
   La investigación, que publicó ayer Cell Press, es relativamente sencilla de contar. Lo que los investigadores de la Universidad de Ciencia y Salud de Oregón (OHSU por sus siglas en inglés) han hecho ha sido juntar embriones de tres parejas de macacos, y conseguir que nazcan dos gemelos, Roku y Hex, cada uno con material genético proveniente de las seis aportaciones: los tres padres y las tres madres. Eso sí, para que el experimento funcionara hubo que tomar los embriones en un estado muy inicial, cuando solo contaban con cuatro células.
   La fabricación de quimeras (nombre que viene del animal mitológico que tenía cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón) ya se había conseguido en roedores y otros mamíferos, pero nunca en primates. Aunque en este caso se trata de quimeras particulares, ya que no mezclan partes de distintas especies, sino de distintos animales; en cualquier caso, de muchos más que los dos de un proceso de reproducción normal, o los tres en el caso de que haya una transferencia nuclear, en cuyo caso el hijo tiene material genético del padre y de dos madres, la que aporta el ADN del núcleo del óvulo y la -minoritaria- que suministra el ADN mitocondrial.
   "Las células no se han fusionado, pero permanecieron juntas y trabajaron para crear órganos", describe el principal autor del trabajo, Shoukhrat Mitalipov. "Las posibilidades para la ciencia son enormes".
   Pero esas posibilidades no se esperan sino a muy largo plazo. De momento, lo que los investigadores han conseguido parece poco práctico. En los animales se han encontrado células derivadas de los tres embriones originarios en todos los órganos. Y esto tiene una utilidad relativa. Porque lo que sí que tendría sentido sería crear un ser con los genes para conseguir el mejor hígado, el corazón más resistente y el cerebro más desarrollado, pero no una mezcla descontrolada de todo ello. No solo por la mezcla, sino porque no ha habido ninguna posibilidad de dirigir el proceso: los investigadores, una vez se creó el embrión-fusión y este empezó a desarrollarse, no tuvieron ninguna posibilidad de decidir dónde iban los genes de cada uno de los progenitores, que es algo clave en las modernas terapias génicas.
   Por eso los investigadores, curiosamente, dedican la mayor parte del artículo a explicar qué es lo que no había funcionado sobre lo que sí dio resultado. Porque ellos intentaron primero un trabajo más fino. Por ejemplo, insertando células madre embrionarias obtenidas de unos cultivos en embriones de otras parejas, y el resultado fue que no se integraron. Por un motivo que no se conoce, el mono que nació era solo hijo de su padre y de su madre, pero no tenía aportaciones genéticas añadidas del cultivo. Tampoco funcionó la inyección en un blastocisto (una especie de pelota con un montoncito de células en un polo al que se llega a las dos semanas de desarrollo en humanos) de células de otro. Es lo que los científicos denominan inserción de masa celular interna. Ahí se consiguió que nacieran monos con el material genético de los progenitores originales o con los de la nueva aportación, pero tampoco hubo mezclas. Y no se sabe por qué.
   Por estos fracasos, Mitalipov cree que este trabajo tiene otra ventaja: permite saber más sobre la diferenciación celular en las primeras fases del desarrollo. La primera conclusión es que esta es tan específica de cada individuo que en cuanto pasan varios días de desarrollo del óvulo fecundado las barreras son, por el momento, invencibles. "Necesitamos replantearnos lo que sabemos", afirma el investigador. "Tenemos que estudiar no solo las células madre cultivadas [que pueden mantenerse durante años y que son las que se usan en los ensayos actuales que hay con este material biológico], sino también las células madre mientras están en los embriones. Es demasiado pronto para cerrar el capítulo de estas últimas".
   La diferencia tiene mucha importancia. Para tener células madre en un cultivo bastaría con usar las que ya existen. Es lo que se intentó en EE UU cuando el Ejecutivo de George W. Bush prohibió financiar la creación de nuevos cultivos de células madre embrionarias humanas con fondos federales. El argumento fue que con las líneas que ya había era suficiente, y de esta manera el Ejecutivo conservador pretendía acallar las críticas de quienes se oponían a la técnica por entender que para obtener las células había que destruir embriones, y que, aunque fuera en una etapa tan primaria como los primeros 14 días, cuando estos son unas pelotas huecas sin sistema nervioso diferenciado, eso era un aborto. La misma postura subyacía en la reforma de la ley de reproducción asistida que llevó a cabo el último Gobierno de Aznar, cuando se decidió que se podían dedicar a investigar los embriones sobrantes de los procesos de fecundación in vitro ya congelados, pero no los de nueva creación.
   Pero este experimento apunta a que no puede fiarse todo el trabajo en un campo tan prometedor a los cultivos ya obtenidos. Si hay una diferencia entre células madre embrionarias recién extraídas o las cultivadas, no podrá renunciarse a seguir trabajando con las primeras.

PRENSA. CIENCIA. "Una mente abierta", por Javier Sampedro


   En "El País":
Una mente abierta

JAVIER SAMPEDRO 06/01/2012

   El actual director del instituto de zoología de la Universidad de Varsovia, Andrzej Tarkowski, se ganó el puesto en 1961, cuando publicó en Nature la creación de la primera quimera de un mamífero. Agregó las células de dos embriones de distintos ratones y obtuvo un ratón quimérico, perfectamente normal en tamaño y en todo lo demás, pero construido con poblaciones celulares de diferentes individuos. No había medio ratón de un origen y otro medio del otro, sino que los dos tipos de células aparecían en amor y compañía en cualquier órgano, formando parte de un todo que nunca habían previsto. Lo mismo se ha demostrado en ratas, conejos, ovejas y vacas.
   El experimento pionero de Tarkowski se ha convertido hoy en la gran prueba de estrés para células madre. Solo se consideran pluripotentes (capaces de formar cualquier tejido del cuerpo) aquellos cultivos de células madre que, inyectados en un embrión, colaboren con él para formar cualquier tejido del cuerpo, como en las quimeras de Tarkowski. El problema es que ninguna línea humana de células madre ha superado ese test hasta ahora. Tampoco se ha logrado con otros primates. Este fracaso ha supuesto hasta ahora un grave escollo para la aplicación de las células madre a la medicina. El experimento de Oregón no despeja el obstáculo, pero sí revela cómo saltárselo. Y no es tan difícil, en realidad. La técnica moderna para hacer quimeras es inyectar las células madre de un cultivo en la zona apropiada de un embrión. Y a los investigadores de Oregón les ha bastado volver al método más arcaico de Tarkowski -mezclar células de varios embriones en masa, por así decir- para obtener quimeras de un primate. Hasta media docena de monos han llegado a contribuir al cuerpo de uno solo por este método.
   La buena noticia es que las células madre de los primates sí son pluripotentes, después de todo. La mala es que solo parecen serlo cuando se extraen directamente de los embriones, y no cuando ya están propagadas en cultivos de laboratorio. Esto reduciría la utilidad de los cientos de líneas de células madre humanas ya establecidos. Pero saber algo siempre es mejor que ignorarlo.
   Desde hace unos años, las estrellas de la investigación en medicina regenerativa no son las células madre embrionarias, sino las llamadas iPS (células madre de pluripotencia inducida), que se obtienen retrasando el reloj de simples células de la piel o el cabello para que recuperen su condición de células madre. Tienen la gran virtud de ser genéticamente idénticas a la persona que puso la piel. Pero ni las iPS existirían sin las células madre embrionarias, ni progresarán hacia la aplicación clínica mientras no lo hagan estas. La receta del éxito es mantener una mente abierta.

   Del blog Simetrías.