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lunes, 25 de abril de 2016

POESÍA. "Times New Woman", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)




TIMES NEW WOMAN

Puede ser,

que esta prisa la haya contraído yo en tu presencia, que toda tú me descalces el ánimo, que me prometas que vas a cambiar y mañana nada, y mañana otra vez, este truco atroz de quedar por siempre atrapada en ti. Por lo menos nosotras nos lo planteamos, me dices, como si esa frase tuviera algún significado descifrable, y no. No sé por qué nos hemos permitido el lujo de perder la vida, de caminar cada día sobre los desechos de nuestros pasos de ayer, de astillarnos la memoria con saxos en emepetrés. No sé.

Pero este pálpito hace lo propio,
nos
c
h
o
r
r
e
a
,

salgo de la oficina con las pulsaciones
aquí así
es
el pulso
en la boca
del estómago,
la carne olvidada,
la prisa a cuestas,
sangre en las corvas,
los ojos
incapaces
de
posarse
en
algo
que tenga

s o s i e g o.

No queda en mis actos ya nada de mí, me salpico sin calma en cada cosa, me impaciento ante al agua a punto de hervir, tras del autobús que no llega, junto al móvil que no cesa, contra el tiempo en armas,

y ya en la cama

toda esta caja de madera mala me revienta de pensares. De pesares. Dicen que esta ciudad se repite dentro de cada uno de nosotros, como si fuéramos un souvenir de esos de urbes dentro de una esfera. Y no, nosotros somos… joder, iba a decir que ciudadanos, ciudadanos americanos. Tú y yo qué, qué vamos a ser ciudadanas. Nosotras no habitamos las calles, paso por ellas sin rozarlas ni mojarme. Sé que los muchachos que se bañan con las bocas de agua reventadas serán en la canícula de la noche más ciudadanos que tú y que yo; sé que los dos hombres afilados que se besan con sus bocas reventadas de agua serán más esta noche ciudadanos que tú y que yo. Y qué. Estas pastillas de horas muertas ya no me aplacan.

Y soñarás conmigo, mujer que te echas en los quicios, náyade que va al cine este sábado, tipa del flequillo que algo esperas. Llegaré a ti sin querer desde el escaparate con fotocopias de ofertas de vuelo para dos personas, seis noches, cuatrostrellas; subiré a tus sueños desde el cartel del autobús, por la revista arriba y desde los anuncios de tus medias, por los codos de todos los clarinetes, en la serie de más éxito de tu canal satélite, entre todas las estampas rotas de Manhattan. Llegaré a ti, qué remedio, atravesada por Lorca poco a poco hasta hacerme la puñeta. Insensata que imaginas que en mi casa tengo indolencia y contestador, entradita recoleta, ganas de algo, una copa de vino junto al libro, sábanas chulas, lamparitas de lectura, perfumadores eléctricos:

A mí tú ni me pienses.

Date a otra. Date a otra que al menos viva, que tenga ganas, que ande entera, que no sea un túnel, que pueble, que se deje habitar las caderas, que le sobren horas, que nazca a veces, que se rasque y ya no quiera entender más, que te folle con algo más que con la mirada, que saque aquí a su cristo en procesión, que esté harta de guisar, que sepa odiar. Que su primer pensamiento no fuera, aquella mañana, para los documentos desordenados al estrellarse el avión contra la segunda torre. Muda tu anhelo a otra, con otra gracia, de otro barrio, cruza el puente, colecciona fronteras, actualiza tus mentiras, entra donde la carne te apriete, encuentra tu casa, busca la ventana del tendedero, abre este abanico, date al azar. Pero no a mí, pero no a esta prisa.

Encomiéndate a ella. Ancha es.

Oh, Nueva York, orbe de urbe, ciudad sin disculpa, tú, que todo lo representas.

viernes, 22 de abril de 2016

POESÍA. "Nalu hecha un lío", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)




NALU HECHA UN LÍO

Todo empezó hace cinco años, cuando Nalu comenzó a desvivir. Eran los besos de las 11 de la noche. Entre sus trenzas, por supuesto, había una boca besada. Son esos besos en los que la lengua de otra persona se hace tuya. Hay que ver, cinco años ya. Pero ese no es el cuento, porque va más allá. Era la hora de ser, de ir y de venir, de crecer. Así que pasaron cinco años, al fin fue. Es. Es Nalu, hecha un lío. No puede ser de otro modo.

Llevaba 17 años en el planeta y paseaba a lo Machado con Guiomar entre los eucaliptos que margenaban el río. Noviembre le gustaba, porque se pueden robar membrillos, porque da frío cuando uno tropieza y cae en la tierra húmeda, porque ya de noche, y sucia, Nalu montaba en el coche que la llevaba al pueblo. Ese era siempre el mejor momento de su vida. La carretera pedregosa que acercaba el pueblo solo. Iban churretosos, con la mano dada, en la parte de atrás del coche. Todo era, al fin el sarpullido glorioso, orgásmico pero muy muy tranquilo, de sus insultantes 17 tacos. Tranquilo, tranquilo...Domingo tranquilo, tras un viernes amoroso, sentada bajo el póster de Lorca. Se había comprado una maceta. Ubi sunt?

Nalu vuela. Llega a Madrid, cateta. Revienta, llora. Se trajo a Lorca de Granada para imaginarse Malasaña. Era ingenua, tanto... que necesitó que la violara el tiempo. Paco era asqueroso, tenía la lengua negriza del gato, y las piernas enfundadas de cuero como esperando un caballo. La apretó contra el asiento del coche y de un frenazo, tiró todas las cintas de Camarón de la guantera. Cuando llegó a Diego de León, deshizo su vida y se mudó a Colmenarejo. Pero de eso hace ya al menos tres años. Colmenarejo tiene un autobús que te enseña la sierra, y mucha gente que te mira los pantalones rajados. A Nalu le va la Luna. Pero ese año no pudo mirarla. La miopía y los ojos bobos empañados de no llorar le metieron una viga en la pupila. Entonces Juanma le dijo que Nietzsche sabía que el Superhombre se tenía que sentir solo. Ya, pero aquello era demasiao. Nalu no podía sentarse más en el colchón pelado, con los pies cruzados a lo indio, sin tocar el suelo: No existía para ella un lugar en el mundo. Bueno sí, sólo uno: un banco de piedra en el único arriate donde es pensable arañar con un solo dedo la belleza de un libro de Kandinsky.
Nalu es toda pena. Y tonta tantas veces.
Nalu vuelve hoy a despertarse en una cama con la colcha roja. Vive al fin, a gusto con su pena. Sigue añorando que el hombre que al fin la comprenda le respire por las noches en la espalda, y la bese, - pero poco, que luego le pican las pecas -, en los labios mínimos que le quedan entre las trenzas rojas. Pero está convencida de que, en esa matemática, siempre encuentra conjunto vacío. Y mientras sueña con volver a robar membrillos, prefiere agobiarse en mil cursos a distancia, sentir cierta atracción por tener sus cosas ordenadas en la más pura entropía, por buscar talismanes que alimenten la superstición, por que los domingos, como método, le duela la cabeza. En la pared de enfrente de su ventana, hay una enana con la falda de cuadros escupiéndose en el dedo y pintando con el salivajo un letrero en la pared. Bajo la mirada atenta de Lorca en el póster, Nalu anota palabras que en Madrid la gente no sabe: soseído, atear, trapajoso, avío, apañar, escuchimizao, eclipsaico, almorzá... Ama estar sola, mierda para el Nietszche, que se equivocó con lo del Superhombre, mientras contempla a gusto a Camarón que le dice que el sueño va por el tiempo, flotando como un velero...

jueves, 21 de abril de 2016

POESÍA. "Eclipse", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)




ECLIPSE

Antes de que se inventaran
las noches
las buenas noches
sus vasos de leche
virgen
extra

cinco soles
de plata planetaria
ya giraban ya chocaban
cósmicos comiquísimos
sobre mi colcha celeste

Nada como dormirse
con el rumor de fondo
de los meteoritos
al caer

ni que decir
del exquisito soniquete
de los satélites en órbita
por mi cuarto
menguante

Nada no obstante nada
como el big bang del otro sábado
las colisiones bárbaras
¡hostia! ¡la lámpara!
del cometa rojo contra tu planeta
tu inmersión en la sábana
a balcón abierto

los asteroides derramados
por los mundos de los muslos
amén

Un génesis con todos sus avíos/
sus constelaciones arrebatos
agujeros negros andamios notocordas
cornetas neguentropías…

y una espectacular sorpresa:

tu belleza
a través de mí
en eclipse
ocultando
[por fases]
la bolita de feng shui.

martes, 19 de abril de 2016

POESÍA. "Remedio natural", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)




REMEDIO NATURAL

Arrambla con la sombra de algún tilo
que aún guarde –entre el óxido, las latas,
la mierda– yerbamarga, jaramagos,
cenizas de la infancia, si es posible,
trazas del vaivén de tu columpio.
Haz con ello un hatillo, préndetelo
al moño y sal de marcha.
Atrévete
a probar este producto en nuestras
cómodas monodosis de biznaga.

Arranca el monte alto, el de Bulnes,
que en la pared colgado decolora
la flama. Dale puerta al póster, pronto.
Que la piel de tu estancia
respire, blanca, y no mienta: en veinte
metros cuadrados no queda sitio para
tanta tonta esperanza.

Injerta un cable, yodo
y un mechón de tu cabello
en el árbol que fue este poste
que está a la puerta de la urbanización
que antes fuera la casa de tu abuela.

Aventa, en luna nueva,
versos que robes de algún huerto.
Sirven
dale al monte, lucero,
yo me aromo de romero,
daré tu corazón por alimento.
Saca los pies del texto,
mójalos en la tinta amniótica
que menea el renglón y, sobre todo,
aunque esta tarde sea de las de antes,
nunca llames alcoba al dormitorio
que compraste en Ikea. Ni amante a ése.

Administra esta savia,
sacrifica a una barbie virgen extra
ofrece su sangre plástica en holocausto.
Alza en las ruinas un templo a tu tiempo
dedicado. Vuelve después a la casa
de tu hermano. O al mar.
.
.
.
Sanarás.

lunes, 18 de abril de 2016

POESÍA. "Ejercicio de estilo / II"", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)




EJERCICIO DE ESTILO / II

Procuraré no emplear palabras redondas
verbigracia belleza libertad tu luz
Demasiado grandes / que esperen//
Más urgente se me hace decir
anoche conté con el cuerpo
los trescientos dedos
de tu mano.

viernes, 15 de abril de 2016

POESÍA. "Hoy no es hoy"", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)



HOY NO ES HOY

Par délicatesse / J'ai perdu ma vie
Arthur Rimbaud

Ya he salido
con todos los hombres de mediana edad
he gastado el mal tiempo que moja los semáforos
planeando escapar
cerca
muy cerca de esta ciudad
más acá de las rotondas/ de los trayectos
para que nadie nos vea llorar
ni conmigo

Debajo
contra el frío
me has pedido incuba mis culpas
y que cuando rompan vuele
que no sepan que soy yo
la que te da cuerda por la noche
y unta tus dedos que mañana fallan
a las siete con la gillette

¿la estampa rota trae mala suerte
y alas de clínex?

Luego el buffet
tan libre tus ojos tristes
tus zapatos de difunto
sonríes me sonríes bueno
y qué tal té y más té El País
estoy rota qué bien hueles
sin el rímel no soy nadie

No es pose
ODIO LOS TACONES

Los tacones
y doblar el abrigo del revés en general
todo lo que me aparta de la naturaleza
el olor interno de los bolsos la laca
la ceremonia de las medias cosas de esas para
acompañarte
siempre acompañarte
implica ser sublime elocuente interesante
a esas horas en las que si no
sueño despierta
me duermo de pie

¿a menudo mando reponer las certezas
y otras bebidas espiritosas
del minibar?

Me parece fatal
que me digas guapa
hola guapa
o Margarita está linda la mar
Me agota
bordear con el dedo
la húmeda boca
del botellín ver contigo
agazaparse el puente que me cuentes
tu vida que me metas bocadillos
en el escote.

Este aire acondionado soplándonos en el cuello
derrite el centro del mundo
enfría la gracia del laberinto
reseca nuestras miradas
y tus lentillas

Deja que te mire fija bocabajo

Hoy
Hoy que me dices que voy a lo mío
lo sé que ya no soy una delicia
Pero la falsa modestia
es peor que la arrogancia auténtica
Deja que te diga

Esta mañana Dorian Gray
se ensaña a bastonazos con tu espejo
hoy el lobo es un hombre para el lobo
Maifer leidi alza las manos da alaridos
la Pigmaliona aprende a eructar
porque no tiene no se le caen los anillos
de fina no se troncha
sonríe de brevas a ya veremos
desoye
descree
ya te olvida se aleja
se oliva

La fierecilla indómita el bicho malo
la nenaca la perra sinvergüenza
¡la abominable mujer de la campiña!
la sorda de varas
la experta en hormigas

No me busques

No me busques hoy porque estoy
No vengas a ensuciar ni una sola palabra
que le tengo tolerancia cero a la nenuco
Hombre no me traigas ya más flores
no me entres en el templo con los burros
malum folium farfollas
¿no ves que
hoy no es hoy?

Y si llama él
di que Alfonsina está
Porque esta noche
recuento y sé
cuánto y cuántos
me susurraron güisqui al aliento
tumbándome en un cásate conmigo
o amor mío o piensa en tu futuro
Que no Que hoy no es hoy

Que hoy es mañana Y mañana es esto.

jueves, 14 de abril de 2016

POESÍA. "Citroën Méhari"", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)



CITROËN MÉHARI

                    Llévame oh llévame a la perdición
                    en mobilette mi amor.

                                                         Aníbal Núñez

Haberme dicho, amor, en tus cartas
cibernéticas, que el descapotable
ese del que me hablabas
y me jurabas —qué cara tienes—
aparcar en mi puerta, las vecinas
pendientes, yo arreglada,
haberme dicho, leche, que ese coche
era como eres tú, un amasijo
de risas/ una cosa por revisar
sin puertas, sin cadenas, sin ventanas,
sin luces, ¿y el techo?
—contigo siempre llego a la Encomienda
con la atmósfera por montera—.

Si yo hubiera sabido antes esto,
(quién iba a imaginar)
que una tartana, tú la llamas Mehari,
sin tilde, así: «Mehari»,
era tu descapotable tan famoso,
y que ahora me sonríes, las manos
al volante, las chanclas sobre el freno,

que me maten si no salgo corriendo
a buscarte y a darnos a la vida
al vuelo, a ras, al Duero.

Tocata y fuga a dos caballos. Esta
es la hora de darnos jaque, pronto.
Haberme dicho, amor, que tú eras esto.
Hubiéramos cabalgado antes.

miércoles, 13 de abril de 2016

POESÍA. "Conmigo no puedo", de Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976)



CONMIGO NO PUEDO

Que nunca estés. Mejor así.
No verte, no recordarte, no saber.
Allá estás bien.
Lo contrario es incómodo:
aprenderte, descuartizar eufemismos,
ceder a la luz de los focos que
al paso por la carretera te delatan.
Sí. Hay cosas que es mejor
cubrir de tierra
y a ti,
/// asesino / fuego / enferma / pordiosero/
hermana loca / aquel de aquella noche/
tu hedor sobre ese banco,
abuelo que chocheas ///

te pongo lejos. Yo te arranco la presencia.

Conmigo lo intento, conmigo no puedo.
Reclusa de mí misma
que aquí dentro cumples pena
y en el oscuro en punto de esta noche
asomas
por mis barrotes costillas:
cierra los ojos, que así no te veré
y déjame libre: escapa de mí.
Ya casi amanece, ¡date prisa!
Que Mañana
puede que yo sea tú
/// asesino / fuego / enferma / pordiosero/
hermana loca / aquel de aquella noche/
tu hedor sobre ese banco,
abuelo que chocheas ///

y de mí
tengo miedo.