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viernes, 5 de abril de 2013

POESÍA. "En el cuarto amarillo...", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo

en el cuarto amarillo
los amantes encienden las palabras.
Qué importa lo que duren, si prenden rápido,
si se tiñe la cama de reflejos de plata, azul, rojo,
naranja, si no suena otra cosa, si los miedos 
se escapan y florecen 
las quemaduras de la sábana.
Las palabras se afilan
con fuego de palabras.
Los amantes ensayan.

jueves, 4 de abril de 2013

POESÍA. "Say it isn't so", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo

Say it isn’t so
tiembla la red
pero no por los peces
que la habitan,
ni por el agua
que sosegada pasa
a través de sus cuerdas.
Soy yo que quiero entrar
a picotazos
dejando en el camino
las escamas.
Dime que no es cierto
que saliste al mar
por otra.

miércoles, 3 de abril de 2013

POESÍA. "La adolescencia en Farmington...", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo


La adolescencia en Farmington
es algo que sucede para siempre.
Tiene larga mirada de reptil.
Se sobrevive al sexo
y a las heridas roncas de la noche.
El abismo no tiene las palabras contadas.
La sed no acaba donde comienza el grito.
Brota y pasa continua la belleza
de lo que no podemos ni observar.
Que la vida proteja a las criaturas
enredadas en Farmington a un sueño.

martes, 2 de abril de 2013

POESÍA. "Los ambulantes...", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo

Los ambulantes han sido expulsados.
Los que ven en la niebla de las uvas
los caminos secretos de la luz.
Los que encienden las cabezas de paja
y enredan las aldeas
donde la muerte se pasea y susurra.
Los que viven de lo que no se toca
y tocan todo aquello que dice
“no tocar”.
Los que adornan con lazos
los carromatos de miseria.
Los que plantan espirales de humo
por los nidos vacíos de los bosques.
Los ambulantes.
Viven en el anillo
que solo las urracas ambicionan.
Cantan la madrugada de madera.
Lloran por las plantas que mueren,
lloran por las plantas que nacen,
todo lo que está vivo
que duele y vive cerca o lejos
de ellos.
Ellos, los ambulantes,
los mismos, los diferentes
han sido expulsados.

lunes, 1 de abril de 2013

POESÍA. Saluda al golpe...", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo


Yo llenaba esas manos de cerezas
Jorge Teillier
saluda al golpe que fue tu compañero.
Saluda al corazón de esa manzana
que te hicieron apurar hasta el cansancio.
Salúdalos. Se van.
Todo se ha trastocado.
Cuerpo de hacer coronas, vuelve a ti
siempre sueño, ave sin bautizar.
Tu amo también se marcha.
Rapta el vuelo a los ojos,
recoge con tus manos
las cerezas,
que nadie te las llene, que nadie nunca llene
tus manos de cerezas, cuerpo de hacer coronas,
saluda, vuelve, rapta, recoge,
que hasta el gesto
te ha robado ese amor que te prefiere inmóvil,
que te prefiere amada, ausente, silenciosa,
como si hubieras muerto –y aquí es cuando me río–,
como si ya no hubiera una voz que matar
para que todo siga

perfecto, como siempre.

viernes, 22 de marzo de 2013

POESÍA. "No te apagues...", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo


No te apagues en esta noche coja.
No. No te me apagues.
Que sé que el viento afuera
va crepitando ramas.
Que sé que ya mi nombre
no asoma a las palabras
en esta calma fría
en que el humo,
hasta el humo,
tiene prisa.
Hasta que el corazón me deje sola,
no te apagues, amor,
de entre mis dedos.
Espera a que me duerma.

jueves, 21 de marzo de 2013

POESÍA. "Cuida de ella", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo

“cuida de ella”,
le dijo a una copa
tocando su cristal vacío
con las dos manos grandes.
Y cuando regresó
la copa estaba llena 
de cuidados
y ella, transparente 
y bebida, dormía
la curva frágil 
de su noche.

miércoles, 20 de marzo de 2013

POESÍA. "Esta mañana supe...", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo


Esta mañana supe
mi extraña rendición a tus palabras,
mi irrevocable voluntad de náufrago
de sílabas,
de filóloga ahorcada en complementos
directos o indirectos
pero tuyos.
Esta mañana supe
que me visto en tus verbos,
desayuno tu nombre
y me quedo perdida, como tonta,
si me encuentro algún “no”
camino de la tarde,
camino de la noche.
Esta mañana supe
que muy frecuentemente
me vuelvo monosílabo
de sombra
agarrado al tobillo de tus frases,
que muy frecuentemente
quisiera ser prendida en tu nevera
como “nota importante”.
Esta mañana comprendí, aturdida.
Esta mañana supe, por fin vi
que me confundo en viento
cuando gritas mi nombre
y que basta un susurro,
un susurro de nada,
para dormirme en ti.

martes, 19 de marzo de 2013

POESÍA. "Climax Road...", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo


Climax Road, callejón sin salida.
El cartel más robado del lugar.
Kurt es el príncipe de los claroscuros.
“Llévame a Climax Road”, le piden todas.
“Llévame a Climax Road”, le exige Jane.
Kurt conduce.
Kurt se cree que conduce su lujuria
a un cartel que se oculta tras las ramas.
Un cartel que se limpia con la lengua.
Difícil de entender.
Quizá muchos, demasiados carteles,
o es la velocidad.
Pero es el príncipe de los claroscuros
y aun a ciegas,
con los ojos en blanco
esperma derramado,
no reconocerá que Climax Road
es un cartel de todos y de nadie
y por mucho que busque o lo disfrace,
por mucho que se pare en el camino,
él no sabe llevar a Climax Road.

lunes, 18 de marzo de 2013

POESÍA. "Epílogo", de Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978)

Vanesa Pérez-Sauquillo
EPÍLOGO
desde entonces, el día en que descubrí
el secreto de los vasos canopes
y fui vaso canope para ti,
y carne de gata disparada contra mujeres
con las que tú duermes y yo sueño
(amor, me confieso una rabia
de XIX dinastía. He masticado pelos
yo que fui flor de loto), dirás,
mucho ha llovido desde entonces,
pájaro de tormenta.
Y sin embargo no hay cobijo interior,
estoy mojada todavía
de aquel tiempo de furia extraordinaria,
de amor imperdonable,
bajo la lluvia equivocada.