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viernes, 21 de diciembre de 2012

POESÍA. "Víspera de quedarse", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Víspera de quedarse
               
Todo está preparado: la maleta,
las camisas, los mapas, la fatua esperanza.

Me estoy quitando el polvo de los párpados.
Me he puesto en la solapa
la rosa de los vientos.

Todo está a punto: el mar, el aire, el atlas.

Sólo me falta el cuándo,
el adónde, un cuaderno de bitácora,
cartas de marear, vientos propicios,
valor y alguien que sepa
quererme como no me quiero yo.

El barco que no existe, la mirada,
los peligros, las manos del asombro,
el hilo umbilical del horizonte
que subraya estos versos suspensivos…

Todo está preparado: en serio, en vano.

jueves, 20 de diciembre de 2012

POESÍA. "Todo es edad", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Todo es edad
               
Has soñado con trenes incendiados
en una tierra triste y estás triste.

Ha llegado el momento de elegir
entre ser un canalla o aprender
a compartir sin paz y sin remedio
la maravilla con la humillación.

Todo es edad. Hay pájaros ahogados
en la saliva con la que no cantan,
voces sin almas, almas sin alpiste.

Paseas por cubierta y vas hablando
con pasajeros solos sólo en ti.

Todo es edad. Hay que vivir en vilo
y trabajar de sombra. Cada día
pagar el alquiler de estar viviendo.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

POESÍA. "Nunca más", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Nunca más
               
A la luz de los álamos
acude un cuervo y canta.

La vida es amarilla, ajena y arde.
Sus alas son de lluvia que no llega.

Yo sueño que mi voz es un pastor
que vio nacer a todas las ovejas,
conoce de memoria sus nombres y sus miedos,
el cielo y sus anuncios y amenazas.
Se sienta en una piedra
y es piedra y es persona y es paisaje.
Ve cómo vuelo, cómo se va el día.
Vuelve a pensar en los que son felices
sólo porque están lejos,
sencillamente porque no son él.
Y canta algo muy viejo en voz muy baja.
Entorna ojos y alma
para escuchar el ruido de las mieses,
su mar seco, el solano
silbando entre los hilos de la luz.

Da su voz a los álamos
para que acuda un cuervo o un poema
que diga nunca más.

Todo esto ya ha ocurrido. Nunca más.

martes, 18 de diciembre de 2012

POESÍA. "Lágrimas de resina", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)


Juan Vicente Piqueras

Lágrimas de resina
               
La copa bien colmada
de cielo, bien cegada
de luz, bien coronada.

Las raíces hundidas en la tierra
como manos pidiéndole humedades
a la lluvia de ayer.

Y alrededor el aire,
la vida entera, todo
lo que no se comprende.

Y entre la luz del cielo de la copa
y la noche sin luz de las raíces,
el tronco que se alza, solo, áspero.

Dentro, la edad en círculos, la savia.

Fuera, la tentación de los incendios,
corteza, cicatrices,
lágrimas de resina.

lunes, 17 de diciembre de 2012

POESÍA. "Lázaro se niega a resucitar", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Lázaro se niega a resucitar
               
Un día oí unas voces que venían de afuera.
Por fin voces de afuera, pensé, voces de otros
que llevan la luz dentro y que la dicen,
que me llegan del aire y no de mí.

Voces que al acercarse eran susurros.
Pasos que se pararon delante de mi puerta.
Alguien dijo: Aquí yace, como si lo leyese.
Callaron los demás.
Una voz me llamó: Lázaro, dijo,
levántate y anda.
Yo la reconocí pero fingí no oírla.
Me acordé de Jonás. Me quedé quieto.
Pensé: preferiría
no hacerlo,
 no salir nunca de aquí.

Conozco demasiado bien el mundo.
Allá afuera, lo sé, acecha el mal amor,
su amarga miel, su engaño, su amenaza.

Levántate de ti. Sal de tu tumba.
Pero yo detestaba los milagros.
Y además le tenía
demasiado cariño a mi vida de muerto.

Dejé pasar los años. Ahora espero
una voz que me llame, que me diga
lo que tengo que hacer, lo que deseo.

viernes, 14 de diciembre de 2012

POESÍA. "Sísifo", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Sísifo
               
Es triste que el destino de un hombre sea Sísifo,
que hayamos de llevar sobre los hombros
la misma piedra siempre, que parece
ya nuestro pensamiento, y tropecemos
en ella tantas veces como vidas
quisiéramos tener y sin embargo.

Es triste trepar riscos cargados de razón
y dejarla caer al alcanzar la cumbre
para después volver al mismo error
un día y otro, como el alma al vicio,
condenados a ser, sedientos, quienes somos:
quienes quisimos ser y sin embargo.

Es triste repetirse como la misma historia,
dar vueltas a la noria, día y noche,
moliendo una manera de ser y de mirar
que te lleva a sufrir y a hacer sufrir.
Llevo mi piedra en mí, mi pensamiento,
y dentro yo, esperando ser tallado,
esculpido, salvado y sin embargo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

POESÍA. "Edipo precavido", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras


Edipo precavido
               
Llevo siempre esta espada de juguete,
porque nunca se sabe,
y una pistola de agua por si acaso.

Voy siempre preparado
no vaya a ser que, así, en cualquier momento,
siempre el menos pensado,
me asalte la niñez y me desarme,
me pida explicaciones, me someta
a su feroz nostalgia, a sus caprichos,
que no sería la primera vez.

Llevo siempre esta espada y una pistola de agua
por si la sed de entonces arrecia de repente
y debo suicidarme de mentiras.

Voy siempre bien armado porque el coco
acecha en cada esquina a cada instante.

Con los tiempos que corren,
y corren bien a escape,
ya ni muerto puede uno estar tranquilo.

Por eso llevo siempre esta pistola,
esta espada, este miedo, esta nostalgia,
y un tarrito de miel por si las moscas.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

POESÍA. "Calor de mis cenizas", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Calor de mis cenizas
               

                           A un mal amigo            

¿Y te acercas a mí
sólo para decirme que me ves apagado?

Sí, si estar apagado significa estar solo
sin nadie que remueva mis cenizas
y encuentro bajo ellas las ascuas que me queman
pero ya no calientan ni consuelan
ni pueden apagarse.

¿Acaso tienes frío
y te acercas a mí para luego alejarte
abrigado por mi desolación?

martes, 11 de diciembre de 2012

POESÍA. "Safari mental", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras


SAFARI MENTAL


Armado de más miedo que valor
me fui, en un mes de agosto, de safari mental.
Cacé tigres que eran necesidades,
trepé jirafas, admiré gacelas,
avisté mi final, malherí un ñu,
les pregunté por ti a los elefantes.

Alguien me había dicho que la dicha
era feroz, felina. Fui a buscarla.
Quise cazarla y enjaularla en mí.
Nadie me había explicado que se trata
de una bestia que, presa, desfallece
y solamente sobrevive lejos.

Un día no sé dónde
leí que yo era África y ahora
vago en la selva de lo que no sé.

lunes, 10 de diciembre de 2012

POESÍA. "Un mal sueño", de Juan Vicente Piqueras (Los Duques de Requena, Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras


UN MAL SUEÑO


La casa estaba llena de animales muertos.

La casa vacía donde vivo ahora
estaba llena de animales muertos.
Apestaba.
Leones, tigres, águilas, camellos,
toros, caballos, perros...
yacían muertos en el comedor,
el pasillo, el aseo, la cocina,
mi propia habitación.
Y de repente sonaba el teléfono.
Yo no sabía dónde. Lo buscaba,
acudía a su timbre que me temblaba dentro,
más fuerte cada vez, más cerca, comprendí
que estaba sonando debajo del tigre,
del cadáver del tigre. Lo apartaba.
Mis dedos se hundían en su carne podrida y el hedor
era brutal. Allí estaba el teléfono,
resonando, cubierto de vísceras y sangre.
Me dio asco cogerlo y acercármelo
al oído. Una voz firme y grave me dijo:
"No queremos volver a verte nunca más"

Yo comprendía que esa voz me hablaba
en nombre de todos los que me conocen,
que habían decidido, por su bien y por fin,
alejarse de mí, dejarme solo
en mi casa vacía pero llena
de animales pudriéndose.

domingo, 29 de mayo de 2011

POESÍA. "Meciendo el mar", de Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Meciendo el mar

Aquí en mi mecedora
hablando en soledad con el que fui
escribo lentamente cualquier cosa,
escucho cualquier disco
y miro mis zapatos
rotos de caminar hacia ninguna parte.

Nadie llama a la puerta. Me levanto
y me lavo las manos otra vez,
síndrome de Pilatos, de qué crimen
estoy desentendiéndome. Me duele
la garganta. Será de hablar a solas.

El silencio del cuarto me lame con su sombra
y la casa se mece
como al niño que fui y que todavía.

Cuna, nave, cansancio,
palpo paredes, veo voces, miento,
escribo lentamente cualquier cosa.
Y se cansan las manos de no ayudar a nadie.

Hablar solo es mi oficio,
aquí en mi mecedora, con el mar
en los brazos, de culpas y de lástimas
y de ciertos desiertos.

sábado, 28 de mayo de 2011

POESÍA. "Calor de mis cenizas", de Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Calor de mis cenizas
                               A un mal amigo

¿Y te acercas a mí
sólo para decirme que me ves apagado?

Sí, si estar apagado significa estar solo
sin nadie que remueva mis cenizas
y encuentro bajo ellas las ascuas que me queman
pero ya no calientan ni consuelan
ni pueden apagarse.

¿Acaso tienes frío
y te acercas a mí para luego alejarte
abrigado por mi desolación?

viernes, 27 de mayo de 2011

POESÍA. "El olor de la lumbre", de Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

El olor de la lumbre

Esta tierra, esta aldea y esta casa
son más poesía que cualquier poema
que yo haya deseado concebir:
los olivos, la cabra, el tonel viejo,
las eras, los sarmientos, las garberas,
el gallo loco que sigue anunciando
el alba a mediodía, las almendras,
este olor como a humo de pobreza,
el sol de enero, los gatos que acuden
al maná de las manos de la madre,
la bicicleta envuelta entre la paja,
las nubes y las sábanas tendidas,
los membrillos colgados, el aljibe,
los cándalos, las uvas, el aceite en las orzas,
el albaricoquero, los melones,
la rosa congelada, las espuertas
del esparto, las esteras, el baleo,
las manos de mi padre haciendo pleita...

Aquí la muerte no sorprende a nadie.
Todos saben que un día volverán a la tierra
que son y que jamás, ni un solo día,
han dejado de ser, de ver y de sentir.
Todos han visto muertos desde niños.
Y saben que la vida no es distinta
del olor de la lumbre o de la lluvia.

jueves, 26 de mayo de 2011

POESÍA. "Víspera de quedarse", de Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Víspera de quedarse

Todo está preparado: la maleta,
las camisas, los mapas, la fatua esperanza.

Me estoy quitando el polvo de los párpados.
Me he puesto en la solapa
la rosa de los vientos.

Todo está a punto: el mar, el aire, el atlas.

Sólo me falta el cuándo,
el adónde, un cuaderno de bitácora,
cartas de marear, vientos propicios,
valor y alguien que sepa
quererme como no me quiero yo.

El barco que no existe, la mirada,
los peligros, las manos del asombro,
el hilo umbilical del horizonte
que subraya estos versos suspensivos…

Todo está preparado: en serio, en vano.

miércoles, 25 de mayo de 2011

POESÍA. "Confesión del fugitivo", de Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Confesión del fugitivo

Sólo soy feliz yéndome.

No entre cuatro paredes, con sus sendas espadas,
sino entre aquí y allí, una casa y otra,
ajenas ambas preferiblemente.

No puedo ya, ni quiero, estarme quieto.
Ni ahora ni después. Ni aquí ni allí.
En todo caso ahí, donde estás tú,
seas quién seas tú, ponme tu nombre
en los labios sedientos, insaciables.

Yo no soy yo ni puedo tener casa.
No digo ya porque nunca lo fui,
nunca la tuve, siempre fui extranjero
dentro y fuera de mí. Soy lo que no:
el mendigo que duerme bajo el puente
que une mis dos orillas y yo cruzo
sin poder, día y noche, detenerme.

Escribo porque busco, porque espero.
Pero ya no sé qué, se me ha olvidado.
Espero que escribiendo
llegue a acordarme. Insisto en la intemperie.

Sinvivo entre paréntesis
en el espacio vivo y tiempo muerto
de la espera de qué, entre dos aquíes.

Nunca en sino entre. Sal de mí,
seas quien seas tú, déjame en paz
o acaba ya conmigo y con la miel
amarga de estar solo hablando solo.

He decidido que mi patria sea
no decidir, no estar en ningún sitio
sino de paso, puentes, naves, trenes,
donde yo sea sólo el pasajero
que sé que soy, sintiendo
que me inquieta la paz,
que la quietud me asusta,
que la seguridad no me interesa,
y sólo soy feliz cuando me sé fugaz.

martes, 24 de mayo de 2011

POESÍA. "Tormentas", de Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Tormentas

Hijo de campesinos, fui educado
en el mito y terror de las tormentas.

Un rayo entró por una chimenea
e incineró a un anciano
que estaba haciendo pleita al amor de la lumbre.

Un pedrisco cayó sobre un muchacho
y le dejó abultada la cabeza, inservible.
A mí me ha granizado encima y me lo creo.

Nevascos hubo tales que el peso de la nieve
hundió tejados y acabó en estrago
lo que empezó milagro de pureza.

Y un diluvio que convirtió un majuelo
en barrizal de arenas movedizas
donde se hundió un pobre hombre
con su caballería.

Por eso cada vez que veo un relámpago
me estremezco con él, me asusto, espero
que suene el trueno, pienso
en el miedo heredado de mi madre,
la veo persignarse, y algo en mí
se persigna también ante el furor del cielo,
ruega que no se lleve la cosecha.

De qué cosecha hablo, por qué tiemblo.

lunes, 23 de mayo de 2011

POESÍA. "Todo es edad", de Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)

Juan Vicente Piqueras

Todo es edad

Has soñado con trenes incendiados
en una tierra triste y estás triste.

Ha llegado el momento de elegir
entre ser un canalla o aprender
a compartir sin paz y sin remedio
la maravilla con la humillación.

Todo es edad. Hay pájaros ahogados
en la saliva con la que no cantan,
voces sin almas, almas sin alpiste.

Paseas por cubierta y vas hablando
con pasajeros solos sólo en ti.

Todo es edad. Hay que vivir en vilo
y trabajar de sombra. Cada día
pagar el alquiler de estar viviendo.

lunes, 22 de marzo de 2010

POESÍA. Juan Vicente Piqueras (Valencia, 1960)


Juan Vicente Piqueras

ADVERBIOS DE LUGAR
aquí es donde estoy yo esté donde esté
yo siempre estoy aquí donde me ves.
esta casa, esta cara, estas cosas
cansan, porque aquí cansa
aquí hace sed de irse, sed de allí
pero allí es el lugar donde jamás podré estar,
donde yo soy imposible vaya adonde vaya,
allá donde yo llegue será aquí
y estaré ya esperándome a mí mismo
con un ramo de rosas iguales en la mano.
ahí es tu aquí
ahí parece un grito porque es donde te duele
yo quiero estar ahí, donde estás tú,
tú aquí o, mejor, los dos allí, remotos, juntos
porque lo vivo es lo junto
ahí hay el amor que no hay aquí
estas cosas tocadas por tus manos,
eso que piensas, dices, callas, sueñas,
esos lugares donde estás sin mí,
eso deseo, eso necesito
y ser tu ahí, tu aliento intercalado.

A continuación, una lectura del poeta en el Festival Internacional de Poesía de Medellín, en 2001-"Confesión del fugitivo"-:


Otro, de febrero del 2005 -"Víspera de quedarse"-:


Gracias a Virginia Molina por el envío.