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viernes, 1 de marzo de 2013

PRENSA. OBITUARIO. Sobre Stéphane Hessel, autor de "¡Indignaos!"

Stéphane Hessel. / SANTOS CIRILO ("El país")

   En "El País":

El joven nonagenario que gritó ‘¡Indignaos!’

Desaparece el referente moral del último gran movimiento de descontento social en Europa

 París 27 FEB 2013

Stéphane Hessel, autor del panfleto de 32 páginas ¡Indignaos!, que catalizó el movimiento ciudadano de resistencia pacífica en Grecia y España, falleció esta madrugada en París a los 95 años, anunció su esposa, Christiane Chabry. Antiguo diplomático, miembro destacado de la Resistencia contra los nazis, europeísta y humanista convencido e infatigable defensor de los Derechos Humanos, Hessel atravesó todo el siglo XX enfundado en la bandera de la libertad y se convirtió en una celebridad tardía al vender más de cuatro millones de ejemplares de¡Indignaos!, que se publicó en casi 100 países tras ser editada en Francia en octubre de 2010.
Nacido en Berlín en 1917, año de la revolución rusa, le gustaba decir, Hessel procedía de una familia alemana judía convertida al luteranismo que se instaló en París en 1925. Su padre, el escritor Franz Hessel, y su madre, la pintora sin vocación Helen Grund, vivieron un trío amoroso con el también escritor francés Henri-Pierre Roché, que acabaría dando origen a una de las películas más célebres del cine francés, Jules et Jim (1962), dirigida por François Truffaut e interpretada por Jeanne Moreau, Oskar Werner y Henri Serre.
Roché contó la historia real en una novela, y Truffaut le dio un giro al terminar la película con un suicidio-homicidio, aunque en la vida el trío acabó en una simple separación. Hessel contaba que su padre "se apartó voluntariamente" ante la pasión vivida por "los dos seres que más amaba en el mundo". Y cuando recordaba su propia actitud ante aquel trío tan alejado de la convención, solía decir que decidió que lo mejor que podía hacer era ser "el preferido de cada uno de los tres".
Su madre —una mujer libre y dominadora que intentó hacer de su vida una obra de arte—, su padre —que tradujo a Proust al alemán con el filósofo Walter Benjamin— y Roché trasmitieron al pequeño su amor por la cultura, la poesía y la literatura. En 2006, Hessel publicó O ma mémoire: la poésie, ma nécessité. Se dice que nada le gustaba más que recitar a Baudelaire y a Verlaine, a Goethe o a Melville, y que presumía de conocer de memoria más de cien poemas.

La historia de sus padres inspiró la novela y la película ‘Jules et Jim’
Hessel se hizo ciudadano francés en 1937, y se convertiría en un activista precoz siguiendo los cursos de Maurice Merleau-Ponty y leyendo a Sartre. En 1941 se enroló en la Resistencia como miembro de los servicios secretos de la Francia Libre (BCRA, por sus siglas en francés), que operaba desde Londres bajo el mando de Charles de Gaulle.
Según contó en Le Monde su amigo Jean-Louis Crémieux-Brilhac, de 96 años y desde ayer único superviviente del BCRA junto a Daniel Cordier, de 92, Hessel era entonces un "joven brillante, que hablaba con fluidez alemán, inglés y francés", y que formaba con su mujer, Vitia, "una pareja encantadora, muy integrada en la vida social de la Francia libre de Londres, llena de esperanza y de coraje".
En marzo de 1944, Hessel se apuntó como voluntario para una misión en Francia, pero fue arrestado y torturado por la Gestapo. Deportado en septiembre al campo de concentración de Buchenwald, fue condenado a muerte, pero tras trabajar descargando y desnudando cadáveres, logró cambiar su identidad con la de un preso francés recién fallecido de tifus y se libró de la horca. Luego se evadió, fue otra vez capturado, y finalmente saltó del tren que le llevaba a Bergen-Belsen y se sumó a las tropas estadounidenses que entraron en París en mayo de 1945.
Después de la guerra, Daniel Cordier y Stéphane Hessel escribieron elLibro Blanco de la BCRA, y Hessel inició su carrera diplomática. Se fue a Nueva York, donde coordinó la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada en 1948; medió en numerosos conflictos nacionales y extranjeros, y se convirtió en un referente moral del compromiso humanista y la justicia social.

Coordinó la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
Nombrado embajador de Francia por François Mitterrand en 1981 y galardonado con la Legión de Honor por Jacques Chirac en 2006, Hessel no se dejó atrapar por los honores, y mostró siempre una adolescente capacidad de indignación y denuncia. De una batalla pasaba a otra: los derechos de los inmigrantes sin papeles, el ecologismo, la pobreza, la causa palestina (que le valió la cólera de las asociaciones judías)... En 2008, indignado por la política de inmigración que impuso el ministro Brice Hortefeux, Hessel afirmó: "Desde hace dos años, asistimos a un espectáculo desolador y deshonroso, la caza de inmigrantes que viven en Francia desde hace años, y la de sus hijos que dan clase en nuestros colegios".
Hombre de izquierdas y europeísta de alma, en política se limitó a mirar desde fuera: fue seguidor del socialista Pierre Mendès-France, apoyó a Michel Rocard en 1985, se presentó como independiente no elegible en las listas de Europa Ecología en 2010 y sostuvo a François Hollande en la campaña electoral de 2012. Durante el último congreso socialista, Hessel presentó una moción, titulada Más lejos, más deprisa, que animaba a Hollande a acelerar y profundizar en el cambio político.

Más allá de los 90, siguió dando ejemplo y militando por la libertad
Pasada la frontera de los noventa, siguió dando ejemplo y militando por la libertad. El impresionante éxito de Indignez-vous! (¡Indignaos!) le llenó de alegría y le llevó a ser uno de los referentes de los movimientos de jóvenes airados en España o Grecia. En una entrevista publicada por EL PAÍS en mayo de 2011 contó que no esperaba que su librito tuviera tal repercusión en el extranjero. "Cuando empezamos con la idea teníamos a Francia en la cabeza. Ocurrió que en pocas semanas se produjeron varios acontecimientos. La popularidad de Sarkozy se fue hundiendo, lo mismo ocurrió en Italia con Berlusconi, e incluso en España con Zapatero, y en Portugal con Sócrates. Antes de que se produjeran las revueltas del norte de África, la idea de que los Gobiernos de varias partes del mundo rozaban comportamientos que provocaban la indignación de la gente era algo que raramente habíamos visto", aseguró.
Con su vitalidad intacta hasta casi el final de sus días, no dejó de viajar, de conceder entrevistas y de dar conferencias. Su espíritu incansable y aventurero, su apertura de mente, su seductora y apasionada inteligencia y su amor a la cultura dieron a Hessel un aura de sabio totémico, aunque él siempre dijo que su tardío éxito entre los jóvenes se explicaba por el momento histórico que vive Europa: "Las sociedades actuales están perdidas, se preguntan qué hacer para encontrarse y buscan un sentido a la aventura humana".

"Consagró su vida
a la defensa de la dignidad", afirmó el Elíseo en una nota
En la hora de su desaparición, que deja a Francia casi sin protagonistas directos de la Resistencia, el presidente de la República, el primer ministro, la oposición, los sindicatos y cientos de ciudadanos y lectores expresaron su admiración por el combatiente de la paz y la libertad, y el PS pidió a Hollande que se le dedique "un gran homenaje nacional".
El Elíseo emitió una nota que subraya que Hessel fue "una gran figura que consagró su vida excepcional a la defensa de la dignidad humana", y destacó que "su capacidad de indignación no tenía más límite que el de su propia vida".

PRENSA CULTURAL. Sobre Stéphane Hessel y sus libros

Stéphane Hessel, en París en 2011. / BORIS HORVAT (AFP) ("El país")

   En "El País":

Un filón editorial

En España ha vendido cerca de 500.000 ejemplares de sus obras

En marzo aparecerá '¡No os rindáis'', sobre sus reflexiones acerca de la crisis española

 Barcelona 27 FEB 2013

Un poco de la misma suerte eterna que le salvó la vida consecutivamente de los campos de exterminio de Buchenwald, Rottleberode y Dora, la tuvo también Stéphane Hessel con sus libros. La trayectoria editorial del hasta ahora único redactor vivo que quedaba de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se hizo, paradojas de la vida, verdaderamente global a sus 93 años, a partir de diciembre de 2010, cuando publicó en Francia apenas 34 cuartillas, de título tan breve como contundente: ¡Indignaos!, que alcanzará raudo en su país los tres millones de ejemplares vendidos y la traducción a más de 30 países.
En España, en apenas un año, el que va de febrero de 2011, con la versión de ese manifiesto, a mediados del año pasado, se concentra una eclosión que ha dado cinco títulos directos suyos y otros dos vinculados a sus progenitores: siete Hessel, a uno cada dos meses de media. Sólo de su libro insignia se llevan vendidos entre castellano y catalán más de 400.000 ejemplares, a los que hay que sumar unos 100.000 más de ¡Comprometeos! (sus conversaciones con Gilles Vanderpooten), Mi baile con el siglo (sus memorias) y El camino de la esperanza (de nuevo conversaciones, ahora con el filósofo Edgar Morin).
Todos esos títulos están en Destino, la editorial que le contrató el libro en diciembre de 2010, un poco, de nuevo, gracias al azar. “Vi un reportaje sobre él y el éxito de ¡Indignaos! en Le Figaro, leí el libro y me decidí a llamar a la pequeña editorial de Montpellier Indigène Editions que lo había publicado; pero no había manera que respondieran y al final encontré el teléfono fijo de Hessel, porque él no tenía móvil, sólo ese número y un fax. Y llamé, por probar, un sábado por la mañana tras el premio Nadal y dio la casualidad de que me respondió él mismo”, recuerda Ramon Perelló. Hessel se sorprendió del interés de un editor español que, por cierto, no lo tenía muy claro cuando contactó (“era un veterano de la Resistencia francesa, con fama de muy honesto, pero que aquí no lo conocía nadie”); sin embargo, conectaron bien, “hablamos de España, de política, hizo un especie de volcado de su vida y al final decidimos tirar adelante”.
Así, menos de dos meses después de la conversación, el 22 de febrero de 2011, aparecían los primeros 45.000 ejemplares de ¡Indignaos! “Me parecieron demasiados”, sonríe ahora recordando que sólo dos días después se tenía que hacer ya una reimpresión de 100.000 ejemplares más. “Ni la eclosión Punset”, equipara el también editor del científico. Empezaba así un fenómeno que ha hecho que España sea el segundo país del mundo donde más ejemplares se venden de Hessel.
La confianza y la recepción en España (“cuando estuvo en Madrid y Barcelona la gente le reconocía por la calle y le paraba; él no daba crédito”) hizo que estas pasadas Navidades Perelló se atreviera a proponerle hacer un libro nuevo. “Recuerdo que me dijo: ‘Estoy un poco cansado: es que ya soy muy viejo’, y me emplazó a su vuelta de unos días de descanso en las afueras de París”. De nuevo, la suerte: tardó en responder y no había manera de contactar con él porque en las afueras no tenía ni teléfono; Perelló ya temía lo peor, “pero al final respondió y aceptó que enviáramos a un periodista, Lluis Uría, a hablar con él. El resultado será No os rindáis. Con España, en la frontera por la libertad y el progreso, de estructura y tamaño muy parecidos a¡Indignaos! y donde se muestra muy duro contra cómo se están haciendo las cosas; pero, como siempre, llamando a implicarse, a no desertar de la política”, resume Perelló, que lamenta que Hessel no pudiera verlo acabado (“le enviamos la portada hace unos días y no sé si tuvo tiempo de mirarla”) pero que espera que el libro esté en librerías antes de Semana Santa. Mientras ya han entablado negociaciones para la venta de la obra a Francia y a otros países europeos. “Acabará siendo su testamento político”, sentencia su editor español.
El fenómeno Hessel, que también ha dado para una autobiografía intelectual En resumen… O casi (Aguilar, 2012), permitió que se añadiera a la eclosión libresca un par de títulos que quizá no hubieran visto la luz de no haber ido arropados por las ventas de su obra. Los dos hacen referencia a sus padres. El primero en aparecer, en ese annus mirabilis hesseliano que fue 2011, Romance en París (Errata Naturae),escrito por su padre Franz Hessel, donde cuenta cómo conoció a la que sería su esposa Helen, romance que conoció y del que fue parcialmente protagonista también su colega escritor Henri-Pierre Roché, que acabaría evocándolo en su famosa novela Jules et Jim. Con el título explícito de Helen Hessel, la mujer que amó a Jules y a Jim, Aguilar publicó el año pasado la biografía de ella. François Truffaut llevó en 1962 la historia al cine en una de sus películas más míticas, un proyecto lejano después de encontrar a mediados de los años 50 en una librería de viejo la novela pseudoautobiográfica de Roché. De nuevo el azar en la vida de Hessel.

PRENSA CULTURAL. Sobre Stéphane Hessel. Vicente Verdú


   En "El País":

La potencia del átomo

Le bastó a Stéphane Hessel un puñado de folios para activar a los rebeldes y para sumar a su descontento a millones de personas. Ni el 'Manifiesto Comunista' de 1848 aspiraba a tal impacto

 27 FEB 2013 

Stéphane Hessel ha muerto apenas cinco años después de que, a sus 90 años, se hiciera famoso en el mundo entero. Su proeza fue un libro de 32 páginas que llama a la rebelión contra los poderes políticos y económicos establecidos. Impulsa a resistirse contra la injusticia, la superexplotación, el neoliberalismo salvaje, la falsa democracia y la corrupción rampante. Clama en fin contra todo el mundo institucional que odiamos los ciudadanos comunes de Oriente u Occidente, donde se revela la gran estafa de un sistema que aún aspira a "refundarse".
El éxito de este panfleto hesseliano del que se han vendido casi 5 millones de ejemplares en unos 100 países del mundo expresa la cristalización de un malestar de prácticamente toda la Humanidad de clases medias y obreros frente a unas estructuras cada vez más crueles y expoliadoras.
Le bastó a Stéphane Hessel un puñado de folios para aumentar la intensidad emocional de los potenciales rebeldes y para sumar a su descontento la conciencia de otros millones de personas que no había escuchado todavía el fuerte grito de un ¡basta ya!, procedente de un viejo sabio cuya autoridad se había forjado no sólo bajo las torturas de la Gestapo y la reclusión en dos campos de concentración nazi sino en su participación en la elaboración de la Declaración de los Derechos Humanos en 1948, poco después de la Segunda Guerra Mundial.
Ni El Manifiesto Comunista de 1848 podía aspirar por las circunstancias históricas y el incipiente desarrollo de los medios de comunicación a un impacto tan grande, a pesar de su majestuosa importancia. El Manifiesto se parece al panfleto de Hessel, ¡Indignaos!, en su potencia y en su breve extensión, un texto o átomo, un tomito de 23 páginas que explota como una bomba. La gran diferencia es, sin duda, que tanto Marx como Engels, sus autores, no habían cumplido aún 30 años, 60 menos que Hessel y que, no por casualidad, mientras las palabras de este se proponen la destrucción de lo existente sin una clara alternativa futura, El Manifiesto, más romántico, expone un programa para el porvenir tras haber aniquilado la maldición capitalista.

domingo, 29 de mayo de 2011

PRENSA (2). 29 mayo 2011

   En "El País Semanal":

1. Cómo hacer frente a la hipocondría. Reportaje de psicología. Por Xavier Guix. Muchas personas sufren la sensación de padecer enfermedades graves al mínimo síntoma real o imaginario. La solución pasa por atajar los temores y aprender a pensar diferente.

2. "La indignación debe ir seguida de compromiso". Entrevista a Stéphane Hessel. Por Jesús Ruiz Mantilla. Con 93 años, este diplomático francés, escritor y activista del progreso, ha inspirado a los jóvenes europeos, y con mucha fuerza a los españoles, bajo el lema de su libro: '¡Indignaos!'.

3. Vivir con miedo. Reportaje de Luis Miguel Ariza. Se siente o intuye el peligro y se reacciona sin poderlo controlar. El desastre nuclear de Japón o el reciente terremoto de Lorca han puesto caras al miedo en los últimos tiempos. Los investigadores centran sus estudios en una amígdala cerebral, pero la pregunta es: ¿sería bueno poder alterarlo? Tener miedo es uno de nuestros sistemas de protección. No sentirlo es tan peligroso como vivir dominado por él.

4. Lo visible y lo invisible. Reportaje: "Entre dos mares: del Atlántico... al Mediterráneo". Por Manuel Rivas. Los crepúsculos. La tempestad cuando la espuma abraza los faros. Las mareas y el abandono que deja sobre la tierra húmeda. Retratos mágicos y personales del océano y los mares que bañan España, en los últimos días de la primavera. El alma serena. Por Manuel Vicent. En el océano Atlántico, en el mar Cantábrico o en el Mediterráneo se repite la función: espectadores ávidos de atardeceres, unos sosos, otros sangrantes de belleza. Un trago a sorbos en la terraza favorita. Y de fondo, el poderoso y vibrante pulso de la naturaleza.

5. Bulla, bulla. Por Javier Marías.