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lunes, 24 de octubre de 2011

POESÍA. "Solo de trompeta", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932)

Francisco Brines

Solo de trompeta

Cuando ya las miradas de todos se conocían vagamente,
a través de las pupilas nubladas por el alcohol,
de aquella música confusa, de la penumbra de aquel humo,
                                                                                   del caos
vino un silencio imperceptible,
y una trompeta sola, de fuego, nos quemaba la vida.

O acaso era de hielo aquella música:
inertes los sonidos, para que cada uno de nosotros
los hiciese movibles, los llenase de espíritu.
Por cada uno de los hombres
la música cantaba diferente: con alegría estéril
en la mujer que me miraba, con cansada tristeza
en unos yertos labios, y en el muchacho solitario
con profunda nostalgia de vejez;
la música cantaba diferente, sin que nadie supiera
cómo sonaba junta, con qué intenso dolor.

En aquel cuarto oscuro
nada correspondía a la verdad del hombre:
la emoción estridente del músico era falsa,
torpe el engaño de los otros.
La verdad es humilde y es sencilla.
La soledad, al compartirla con otras soledades,
hace más viva la impotencia.
y empuja al hombre entonces a regiones heroicas
con sólo el sentimiento.
Después cae un cansancio sobre el alma
por esta lucha inútil, se resiente
tanta falsa virtud, la mentida pureza;
y cuando la trompeta, desmayada, se extingue en el silencio,
sólo quedan visibles, descubiertos al fin, los más ocultos,
los más tenaces vicios:
se reconocen las miradas, y puede haber piedad,
y hasta sentir alguno un tibio amor.

La trompeta de fuego,
muda sobre una mesa, la vemos amarilla,
y está vieja y rayada.

sábado, 22 de octubre de 2011

POESÍA. "Palabras para una mirada", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932)

Francisco Brines

Palabras para una mirada

Miras, con ojos luminosos,
mientras hablo, mis ojos. Los cabellos
son fuego y seda,
y el rosa laberinto del oído
desvaría en la noche,
acepta las razones que doy sobre una vida
que ha perdido la dicha y su mejor edad.
¿Cómo me ven tus ojos? Yo sé, porque estás cerca,
que mis labios sonríen,
y hay en mí delirante juventud.
Inocente me miras, y no quiero saber
si soy el más dichoso hipócrita.
Sería pervertirte decir
que quien ha envejecido es traidor,
pues ha dado la vida
o dado el alma,
no sólo por placer, también por tedio,
o por tranquilidad;
muy pocas veces por amor.

He acercado mis labios a los tuyos,
en su fuego he dejado mi calor,
y emboscado en la noche
iba espiando en ti vejez y desengaño.

viernes, 21 de octubre de 2011

POESÍA. "Los actos", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932)

Francisco Brines

Los actos

Rubores, rostros, movimientos, cuerpos,
la línea transparente que desune
la piel y el aire; los sedientos humos
que aniquilan los labios, las mejillas,
y en donde el uso se consume en fuegos:
los negros resplandores, la mirada;
el tacto abrasador, de tan voraz
helado; la tramoya deshonesta,
feliz; y el bienestar de la ceniza.

Cuantas veces el acto se ha cumplido
hizo bello el vivir, y emocionante
saberlo en el olvido; porque es niebla
siempre lo que perdemos, sucesión
de fantasmas los seres y los días.
Mas sin carne, la luz no hubiera sido;
sin deseo, la vida fría noche.

jueves, 20 de octubre de 2011

POESÍA. "Las últimas preguntas", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932)

Francisco Brines

Las últimas preguntas

En el acabamiento de la tarde,
cuando hacía el camino,
he llegado de pronto ¿a dónde?

La noche que ha caído,
tan repentina y negra, me impide ver,
y sólo sé que nadie me acompaña.
¿Qué ha sido este viaje?

Muy largo debió ser, por la fatiga,
o acaso fue muy breve, si existió:
De entre mis posesiones
sólo guardo un pañuelo que oscurece en mis manos:
¿para secar las lagrimas que no puedo verter?
¿O para despedirme, desde la prescripción,
de las sombras que dejo?

Sin tiempo, me pregunto: ¿qué soy? ¿quién soy?
¿Y para qué partí?
¿Y qué sentido tiene haber llegado?
Y qué poco me importa lo que,
del lado del desuso, pueda pasar ahora,
si nada entiendo.
Dejo de ser mortal. Mas no soy inmortal.
Como si nada hubiera sido.

miércoles, 19 de octubre de 2011

POESÍA. "La piedad del tiempo", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932)

Francisco Brines

La piedad del tiempo

¿En qué oscuro rincón del tiempo que ya ha muerto
viven aún,
ardiendo, aquellos muslos?

Le dan luz todavía
a estos ojos tan viejos y engañados,
que ahora vuelven a ser el milagro que fueron:
deseo de una carne, y la alegría
de lo que no se niega.

La vida es el naufragio de una obstinada imagen
que ya nunca sabremos si existió,
pues sólo pertenece a un lugar extinguido.

martes, 18 de octubre de 2011

POESÍA. "En el cansancio de la noche", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932)

Francisco Brines

En el cansancio de la noche...

En el cansancio de la noche,
penetrando la más oscura música,
he recobrado tras mis ojos ciegos
el frágil testimonio de una escena remota.

Olía el mar, y el alba era ladrona
de los cielos; tornaba fantasmales
las luces de la casa.
Los comensales eran jóvenes, y ahítos
y sin sed, en el naufragio del banquete,
buscaban la ebriedad
y el pintado cortejo de alegría. El vino
desbordaba las copas, sonrosaba
la acalorada piel, enrojecía el suelo.
En generoso amor sus pechos desataron
a la furiosa luz, la carne, la palabra,
y no les importaba después no recordar.
Algún puñal fallido buscaba un corazón.

Yo alcé también mi copa, la más leve,
hasta los bordes llena de cenizas:
huesos conjuntos de halcón y ballestero,
y allí bebí, sin sed, dos experiencias muertas.
Mi corazón se serenó, y un inocente niño
me cubrió la cabeza con gorro de demente.

Fijé mis ojos lúcidos
en quien supo escoger con tino más certero:
aquel que en un rincón, dando a todo la espalda,
llevó a sus frescos labios
una taza de barro con veneno.
                      Y brindando a la nada
se apresuró en las sombras.

lunes, 17 de octubre de 2011

POESÍA. "A punto de un viaje en coche", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932)

Francisco Brines

A punto de un viaje en coche

Las ventanas reflejan
el fuego de poniente
y flota una luz gris
que ha venido del mar.
En mí quiere quedarse
el día, que se muere,
como si yo, al mirarle,
lo pudiera salvar.
Y quién hay que me mire
y que pueda salvarme.
La luz se ha vuelto negra
y se ha borrado el mar.

jueves, 29 de abril de 2010

POESÍA. "Alocución pagana", de Francisco Brines (Oliva, Valencia, 1932). "XIX Premio Reina Sofía de Poesía"

Francisco Brines, ayer en Segovia.- AURELIO MARTÍN ("El País")


Alocución pagana
¿Es que, acaso, estimáis que por creer
en la inmortalidad,
os tendrá que ser dada?
Es obra de la fe, del egoísmo
o la desolación.
Y si existe, no importa no haber creído en ella:
respuestas ignorantes son todas las humanas
si a la muerte interroga.

Seguid con vuestros ritos fastuosos, ofrendas a los dioses,
o grandes monumentos funerarios,
las cálidas plegarias, vuestra esperanza ciega.
O aceptad el vacío que vendrá,
en donde ni siquiera soplará un viento estéril.
Lo que habrá de venir será de todos,
pues no hay merecimiento en el nacer
y nada justifica nuestra muerte.

De Aún no. 1971

PRENSA. 29 abril 2010

En "El País":

1. Sin vergüenza. Columna de Maruja Torres.

2. El relato corto se hace grande. Reportaje de Javier Rodríguez Marcos. Recopilaciones, nuevos galardones y la consagración de editoriales especializadas certifican la buena salud del cuento - El género halla su público también en la Red.

3. "Los que leen poesía la necesitan como drogadictos". Entrevista a Francisco Brines, Premio Reina Sofía de Poesía. Por Elsa Fernández-Santos.

4. Crisis y 'art déco'. Columna de Vicente Verdú.

5. ¿De verdad hace falta regular el velo en clase? Reportaje de Pilar Álvarez. Voces del mundo educativo reclaman una norma común, pero podría causar conflicto donde no lo hay - Dejar la decisión a cada escuela da flexibilidad pero amenaza con acabar creando guetos.

sábado, 21 de febrero de 2009

PRENSA CULTURAL. 21 febrero 2009

En "El País" (edición de Andalucía):
1. Machado en la frontera. Artículo de Luis García Montero.

En "Babelia":

2. ESPECIAL LIBRO DE BOLSILLO.

-Valor seguro. Reportaje. En tiempos de crisis triunfa el libro de bolsillo. Ése es el mensaje que transmiten las editoriales que mejoran la oferta, las ediciones y las estrategias de venta. Por ello, Babelia dedica un especial a un formato surgido en España hace 71 años.

-Mundos en el bolsillo. Artículo de Antonio Muñoz Molina.

-Lecturas liliputienses. Alberto Manguel.

-A trallazos. Reportaje. El formato pequeño es gran cómplice de la novela negra. El "persistente sueño americano", un crimen dormido, una ciudad corrompida donde todos están pringados y oscuras tramas políticas, contado por Sallis, Indridason, James M. Cain, Sjöwall y Wahlöö y Manchette.

-Novelas negras, novelas rojas. Ediciones B y la reedición de títulos clásicos de novela negra.

-Volver a Jesús Fernández Santos. "El autor ha querido hacerse mudo, frente al sagrado mutismo del pueblo que nos revela; se ha colocado detrás de él y lo ha dejado expresarse", escribió Ferlosio sobre Los bravos, la novela que ahora se reedita en edición crítica.

---CRÍTICA:

-Elegía cosaca. Justo Navarro, sobre El Don apacible, de Mijaíl Sholójov.

-Escalofríos. Fernando Savater, sobre Visita de tinieblas, de José María Latorre. (PARA LEER LAS PRIMERAS PÁGINAS, en lecturayactividades)

-La inquebrantable autoridad de los mitos griegos. Carlos García Gual, sobre Antígonas. La travesía de un mito universal por la historia de Occidente, de George Steiner.

---ENTREVISTA:

-"Nunca he escrito un poema sabiendo de antemano lo que quería decir". Una edición crítica de Las brasas, su primer libro, con el que ganó el Adonais, subraya la coherencia de la obra del poeta, un clásico vivo de la generación de los cincuenta.


3. Maestro blasfemo. Ian McEwan escribe sobre el recientemente fallecido John Updike.

SI QUIERES LEER EL "BABELIA" COMPLETO, EN lecturayactividades.