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domingo, 5 de junio de 2016

POESÍA. MÚSICA. "La leyenda del tiempo": García Lorca, Camarón

  


 Hoy, 5 de junio, se cumplen 118 años del nacimiento de Federico García Lorca.

ARLEQUÍN.

El Sueño va sobre el Tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del Sueño.

(Se pone una careta de alegrísima expresión.)

¡Ay, cómo canta el alba! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

(Se quita la careta.)

El Tiempo va sobre el Sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.

(Se pone una careta de expresión dormida.)

¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!

(Se la quita.)

Sobre la misma columna,
abrazados Sueño y Tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo.

(Con una careta.)

¡Ay cómo canta el alba! ¡Cómo canta!

(Con la otra careta.)

¡Qué espesura de anémonas levanta!

Y si el Sueño finge muros
en la llanura del Tiempo,
el Tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.

¡Ay, cómo canta la noche! ¡Cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!


   La leyenda del tiempo, de la obra teatral Así que pasen cinco años (de F. G. L.), por Camarón.

sábado, 5 de junio de 2010

POESÍA. MÚSICA. "Nana del caballo grande", de García Lorca (5 junio 1898-1936). CAMARÓN


Esta Nana pertenece a la obra Bodas de sangre (acto I, cuadro II):
Habitación pintada de rosa con cobres y ramos de flores populares. En el centro, una mesa con mantel. Es la mañana. Suegra de Leonardo con un niño en brazos. Lo mece. La mujer, en la otra esquina, hace punto de media.

Suegra:
Nana, niño, nana
del caballo grande
que no quiso el agua.
El agua era negra
dentro de las ramas.
Cuando llega el puente
se detiene y canta.
¿Quién dirá, mi niño,
lo que tiene el agua
con su larga cola
por su verde sala?

Mujer: (Bajo)
Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.

Suegra:
Duérmete, rosal,
que el caballo se pone a llorar.
Las patas heridas,
las crines heladas,
dentro de los ojos
un puñal de plata.
Bajaban al río.
¡Ay, cómo bajaban!
La sangre corría
más fuerte que el agua.

Mujer:
Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.

Suegra:
Duérmete, rosal,
que el caballo se pone a llorar.

Mujer:
No quiso tocar
la orilla mojada,
su belfo caliente
con moscas de plata.
A los montes duros
solo relinchaba
con el río muerto
sobre la garganta.
¡Ay, caballo grande
que no quiso el agua!
¡Ay, dolor de nieve,
caballo del alba!

Suegra:
¡No vengas! Detente,
cierra la ventana
con rama de sueños
y sueño de ramas.

Mujer:
Mi niño se duerme.

Suegra:
Mi niño se calla.

Mujer:
Caballo, mi niño
tiene una almohada.

Suegra:
Su cuna de acero.

Mujer:
Su colcha de holanda.

Suegra:
Nana, niño, nana.

Mujer:
¡Ay caballo grande
que no quiso el agua!

Suegra:
¡No vengas, no entres!
Vete a la montaña.
Por los valles grises
donde está la jaca.

Mujer: (Mirando)
Mi niño se duerme.

Suegra:
Mi niño descansa.

Mujer: (Bajito)
Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.

Mujer: (Levantándose, y muy bajito)
Duérmete, rosal.
que el caballo se pone a llorar.