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sábado, 13 de diciembre de 2014

viernes, 12 de diciembre de 2014

POESÍA. "Reconozco que quise...". Sofía Castañón (Gijón, 1983)


Reconozco que quise
caminar por todo el mundo
y por tu espalda,
que aún sueño
con la pampa chilena
-las montañas surgen como respiraciones-
que aún peco
con la incestuosa idea
de desear la tierra,
de romper con los dientes
la ropa de mis hermanos.

Reconozco que no entendí
más viaje que el balanceo
de tu bolsa y pendiente
-las niñas siempre miran las orejas-
como una órbita
o un cinturón poco seguro,
y admito que, como Bovary,
yo también dibujo
en los planos de París
recorridos que no haré
y como ella
yo también puedo sentir
el rumor de sus calles.

Reconozco que mis manos
y mis pies no están tan sucios
como me gustaría ni tienen
la orografía de otros montes
ni mi piel restos
de mapas en aguafuerte.
Es cierto que quise
compartir picaduras de mosquitos
en Iguazú o una noche de sol
en Laponia.

Reconozco, como quien ofrece
agua en el cuenco de sus manos,
que todos los caminos
acababan en tu espalda,
todas las marcas de tu cuerpo
eran geografía y río
porque aún soy ingenua:
guardo en el cajón
restos del último billete

que usamos para perdernos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

POESÍA. "Hasta que no estuvo ciego...". Sofía Castañón (Gijón, 1983)




Hasta que no estuvo ciego
Degas no esculpió
una mujer de verdad. Las caderas
eran pequeñas y entre el pelo
no crecían semillas
de árboles frutales. Fue
con el último rayo de luz
-los colores más ciertos-
cuando supo
los falsos que eran entonces
los nombres.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

martes, 9 de diciembre de 2014

POESÍA. "Natacha Merrit, vas por agua". Sofía Castañón (Gijón, 1983)


NATACHA MERRIT, VAS POR AGUA

Acudes al desfile, Natacha Merrit,

porque adoras todavía las miradas.
Es la pasarela lo que no te gusta,
esta calle plomiza y normal
que de día chilla que no soporta
que tú sigas siendo noche.
Natacha Merrit, la luz cenital
en camas que no se mencionan
después de las diez. El horario
de la gente buena no te concierne.
Danza y desánimo, apenas
una transición, un parpadeo.
Desfilas aún por estas calles
que odias. Olvidas el nombre
del último cuerpo. Borrosa,
como mal dibujada, pides
el periódico de mañana
aunque te dicen que ya es hoy.
Y tú también, como las mujeres
del suplemento a color
con jarras en la cabeza,
sales en busca de agua.
Por la mañana. Muy pronto.
Por el desierto.

viernes, 5 de diciembre de 2014

POESÍA. "Hay". Sofía Castañón (Gijón, 1983)


  Hay

Hay
palabras de plástico
sentimientos de plástico
y caras de plástico, te dije
el día que hablamos de Jude Law.
Y tú,
con las manos llenas de tierra,
me enseñaste que por dentro
somos sucios
y hermosos.

jueves, 4 de diciembre de 2014

POESÍA. "No duden...". Sofía Castañón (Gijón, 1983)


No duden,
señores, señoritas,
en asomar sus narices
por este humilde tendal.
En sus cuatro aristas,
en sus más de doscientas líneas
que no conducen a ninguna parte
que no sustentan más que trapos,
encontrarán
piezas de lencería rebajadas
-la última hora nunca es bonita en ningún bar-
restos de medias con agujeros
-y nadie sabe ya cómo arrancar nada sin morder demasiado-
una combinación estropeada por la lejía
- ya no sabemos borrar el recuerdo de algunas bacterias-
y ligueros estropajos corazones las tapas de un tacón.
Acérquense,
señores, señoritas,
seres esposados a sus buenas intenciones
y disfruten del paisaje
tendido
como la escenografía de un cuento de dickens
como un desguace sentimental, una penitencia
y arrojen
en cuanto lo vean preciso
todas las piedras que con cuidado
se han colocado en hilera

y a su total disposición.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

POESÍA. "Poética". Sofía Castañón (Gijón, 1983)


POÉTICA

Hay una máquina de CocaCola
en la antesala de la mina.
Mina
no es una metáfora.
Mina
es el carbón en la frente
y el sudor en las manos.
La mina de mi abuelo. Puede
que también de tu abuelo.
Mina negra. Mina grisú.
CocaCola
es lo que aparece en la caja
de luz donde los hombres se cambian
y cambian palabras -porque
así no piensan- y esperan
sin céntimos
para la máquina.
En la antesala de la mina
no hay ninguna metáfora.
Hay una máquina de CocaCola
muy luminosa y muy blanca.
Y nadie la toca.

martes, 2 de diciembre de 2014

POESÍA. "Me llamo Sofía...". Sofía Castañón (Gijón, 1983)


Me llamo Sofía
y desde niña
he oído que es nombre
de reina.
Me llamo Sofía
como los pasos oscuros de mi abuela
antes de que un tren me dejara sólo
un nombre
y un vacío
en la memoria.
Me llamo Sofía
igual que el conocimiento,
me recuerdan quienes saben tres
palabras en griego y tienen
muy poco que contar.
Me llamo Sofía
y nunca me dicen
como Coppola, como Marceu,
como esa de Kill Bill
a la que le cortaban los dos brazos.
Y me disculpo
por no tener a Jostein Gäarder
en mi mundo, por no
querer estar en el candelabro, por no
tener de Bulgaria más que una postal
que no era para mí.
Me llamo Sofía
y desde niña he oído
que es nombre
de reina y también
que por aquí llueve mucho
y que antes se leía más
y que los niños ya no saben jugar
y tantas otras
conversaciones de ascensor. Por eso
para evitarnos
tanto tópico
y tanto rollo monárquico
quisiera llamarme
de vez en cuando
Dolores, Virginia, Margarite
y hablar también
de revolución.

lunes, 1 de diciembre de 2014

POESÍA. "Las cañas pretenciosas". Sofía Castañón (Gijón, 1983)

Sofía Castañón


LAS CAÑAS PRETENCIOSAS
Es tu terreno, conoces
la técnica:
hablar con la intensidad misma
de rosas abriéndose muy rápido.

La dificultad llega
cuando se aplica la perspectiva,
cuando después de cada metáfora
sólo hay un capullo.

martes, 20 de julio de 2010

POESÍA. Un poema de Sofía Castañón (Gijón, 1983)

Sofía Castañón

Tan intenso

Sólo te pido que no seas
tan intenso
sólo
que si llego tarde
y no hay calma en el pasillo
y la gata se enganchó con las cortinas
y tú con el cable inexiste del teléfono
no seas tan intenso

rompe
una taza un plato un espejo
mi vinilo del Morrison Hotel
y grita
asomado al balcón
en busca de las dos horas perdidas
del pedazo de vida que yo tengo
y tú no

pero te pido
que no se te vidrien los ojos
ni enrojezcas la nariz
ni sientas vértigo
ni llores por la cena especial que preparaste

te pido que no seas
tan intenso porque es difícil
vivir
y aceptar el paro las distancias los atascos las subidas
el precio de un pedazo de vida
que unos tienen
y otros no

no seas tan intenso:
Baudelaire
no pagaba nuestro crédito