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domingo, 19 de junio de 2011

POESÍA. "Poema de amor 10", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

Que nadie toque este amor.
Que todos ignoren el sigilo de nuestro cielo nocturno
y el secreto sea el aire dichoso de nuestros plácidos suspiros.
Que ningún extraño contamine el sueño tuyo y el mío:
cualquier visitante es un invasor en el tibio ámbito donde habitamos;
aquí el tiempo es agua fresca en movimiento, apenas sutil vuelo,
y todas las gentes viven muy lejos de nuestro jardín alucinado,
ajenos a nuestro paraíso secreto.

sábado, 18 de junio de 2011

POESÍA. "A la luna pálida", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

A la luna pálida

Solamente la luna faltaba en esta noche,
en este momento robado a una noche de hace tiempos
muertos que aparecen con la música,
esa aletargada distancia de mi centro
y esa especie de rencor profundo que vive en el lugar que ocupo.
Luna que se quiebra sobre la tiniebla de mi soledad,
solamente tú faltabas en este desolado delirio,
en este oscuro llanto en que me lloro entero.
Apenas tú faltabas, insípida señora blanca de la noche
alumbrando mis trizas y mi aturdimiento,
luna casi amarilla, sucia luna blanca,
pálido velo de luz sobre mi noche triste,
llegas tarde y a tiempo,
apareces detrás de los edificios como si vinieras de otra calle
y puntualmente tu penumbra insinúa
que este día es tan viscoso
como aquel día que fue todos los días hace años,
noche ajena,
luna de otras horas melancólicas,
germen del desprecio y la coraza,
luna maldita, lodosa luna,
luna perversa del insomnio.

viernes, 17 de junio de 2011

POESÍA. "Espejo sobre el papel", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

Espejo sobre el papel

1.
Noche. Noche de papel
con oscuridad de tinta,
plana y no plana pesadilla
línea y palabra: Babel.

2
¿Felino o ave? Ojos
que ven a quienes los miran.
¿Papel de piedra o de tiza?
¿Mera noche del despojo?

3
Todo diario es un bestiario,
basta mirar para adentro
y esta noche y este negro
son espejo y lapidario.

4
Forma pura, cielo duro
el de quien -cansado
y lúcido y azorado-
sabe el tiempo sin futuro.

5
Dejar que la mano ruede,
nada se puede buscar,
pues el arte de encontrar
sólo el instinto lo puede.

6
¿Son los años claridad
o sequedad de una herida,
tiene valor recordar
o quien recuerda alucina?

7
Plancha que te deja ver
el mundo por el reverso
adivinando el anverso,
espejo sobre papel.

8
Color que el negro sí tiene
jugando a ver lo profundo,
negrura que el blanco puede
con los colores del mundo.

9
Sobre el plano y arbitraria
la tinta lega una forma:
llevándonos la contraria
nuestra visión se transforma.

10
Plancha que nació de espejo
de la tinta en el papel,
línea que es arte y es juego
entre la muerte y el ser.

PRENSA CULTURAL. "Babelia". Crítica de un libro de poemas y una novela de Darío Jaramillo

Darío Jaramillo. Foto de Bernardo Pérez ("El País")

   En Babelia, suplemento cultural de "El País".
El amor es una trampa

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS 04/06/2011

   Darío Jaramillo, que ha escrito siete libros de poemas, seis novelas, un ensayo mestizo sobre la poesía en la canción popular latinoamericana y una maravillosa mezcla de poética y autobiografía —Historia de una pasión—, lleva años midiéndose con los dos mayores retos a los que pueda enfrentarse un poeta. El primero: escribir sobre el amor. El segundo: no escribir novelas de poeta. Ha salido airoso de ambas pruebas y no sólo es el autor de algunos de los mejores poemas amorosos de la literatura latinoamericana reciente —empezando por el celebérrimo ‘Ese otro que también me habita’—, sino que ha conseguido construir una prosa atravesada por un sentido del humor y del pudor ajeno a eso que, en el mal sentido de la palabra, llamamos lirismo.
   Como si, por usar sus propias palabras, supiera que puede caminar sobre las aguas pero no tuviera necesidad de demostrarlo. “Sólo el azarme dio la piel que amé / y sólo el azar—o el cansancio—/ extinguió el fuego”.
   Por más que alguno de los 27 poemas de Sólo el azar —ilustrados por el pintor argentino afincado en España Alejandro Corujeira— pueda leerse a la luz de la novela Historia de Simona, la lectura simultánea no llevaría muy lejos. Por momentos, de hecho, parecen de dos autores diferentes. Y es el mayor elogio posible. Mientras el libro de versos es, sin dejar de estar pegado al cuerpo, tal vez el más abstracto que haya escrito nunca Jaramillo, la novela tiene un aire de levedad que sólo lo es aparentemente.
   Así, el sencillo relato de una arrebatada relación amorosa entre un joven de 21 años y una mujer de 42, casada con un diplomático, se revela como una historia que incluye en la narración sus propios mecanismos narrativos: desde la idea que se tiene de un personaje en función de que se use para describirlo la primera o la tercera persona hasta las palabras que conviene o no usar —hechizo, estremecimiento— pasando por la propia idea de argumento. Todo ello puesto en práctica sin alardes teóricos, soterradamente, sin recurrir al “yo mayor”. Y eso que, pese a su brevedad, Historia de Simona incluye un buen puñado de teorías posibles: sobre el adulterio, la identidad de los hermanos gemelos, la amistad, la familia… Jaramillo, eso sí, demuestra el movimiento andando. A eso se dedican las novelas.
   Aunque a veces las escriba un poeta.

Sólo el azar / Historia de Simona
Darío Jaramillo Agudelo
Ilustraciones de Alejandro Corujeira
Pre-Textos. Valencia, 2011
68 / 190 páginas. 13 / 12 euros


jueves, 16 de junio de 2011

POESÍA. "Poema de amor 14", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

POEMA DE AMOR 14

Sé que el amor
no existe
y sé también
que te amo.

PRENSA CULTURAL. "Babelia". Entrevista a Darío Jaramillo

Darío Jaramillo. Foto de Bernardo Pérez ("El País")

   En Babelia, suplemento cultural de "El País":
"Casi todas mis novelas son como cartas"

PILAR LOZANO 04/06/2011

   El escritor colombiano novela sobre el adulterio, emulando a Montaigne, en Historia de Simona. Y trata sobre el tiempo y el destino en el poemario Sólo el azar.

   Historia de Simona, y Sólo el azar (Pre-Textos) son los dos nuevos libros -novela y poesía- del escritor colombiano Darío Jaramillo (Santa Rosa de Osos, Antioquia, 1947). La novela la terminó con una beca Guggenheim, y ganó, en Santander, el 'Premio de Novela Corta José María de Pereda'. "Sumando, es la novela que más plata me ha dado".

   PREGUNTA. ¿Por qué la novela empieza: "Esta historia no tiene argumento. No es una historia"?
   RESPUESTA. Porque quiero dar la impresión de que son hechos... Una novela fabrica un universo paralelo a la realidad que parezca real. Tal vez es por eso. La novela se basa en un intento de legitimar el adulterio por parte de uno de los protagonistas. Después encontré que Montaigne, en el siglo XVI, escribió ensayos que justificaban el adulterio. Sentir el placer de estar plagiando a Montaigne a posteriori es muy grato.

   P. Pero es un adulterio pactado con el marido...
   R. De todas maneras, sí está teniendo una relación extramatrimonial. El pacto se da, de un lado, por razones de aceptación social y, del otro, porque ella, ¡esa sí que es una aventurera!

   P. ¿Y se basa en un hecho real?
   R. La Historia de Simona es curiosa. Hace unos cuatro años publiqué La voz interior, una novela muy larga. Tardé seis años en escribirla. Después de un esfuerzo así, uno queda como vacío. Una noche me dije: "¿Por qué carajos me tengo yo que salir de La voz interior?". Entonces cogí un personaje totalmente secundario, la hermana del narrador, Simona, y decidí contar su vida de una manera en que no hay ninguna dependencia argumental... Hay simplemente el robo de un personaje a la manera como lo podía hacer -Dios me perdone a mí mismo la vanidad de la comparación- Balzac o Faulkner.

   P. En el libro se plantea la teoría adúltera del equilibrio universal. ¿Cree en esa teoría?
   R. No, no creo... Pero me quedó bien inventada. En el adulterio hay algo muy duro que está patente en la novela: definitivamente, el amante o la amante son segundo plato. Y es algo que se asume casi de manera natural. Y me interesaba dejar eso ahí, flotando en un mundo donde el intercambio sexual ya no depende tanto de la formalidad de la relación, de que estemos casados o de que llevemos muchos años juntos. Termina dependiendo de algo mucho más animal: la sexualidad.

   P. En el último capítulo, después de narrar en tercera persona, utiliza la primera persona. Sorprende al lector...
   R. En términos de técnica, trucos de mago que tiene el narrador, ese me salió. Y además era necesario. Al final el personaje afrontará el dolor, y para poder contarlo tocaba desde adentro. Los primeros capítulos él era un objeto amado más que un amante; entonces no podía ser primera persona.

   P. Y hace una reflexión sobre el manejo de la primera y la tercera persona. En sus novelas siempre hay este tipo de reflexiones sobre el escribir.
   R. Lo aprendí con Fernando Vallejo, que dice que no hay tercera persona... ¡Mentiroso! Yo me siento mejor en primera persona. Por eso casi todas las novelas que he escrito son como cartas. La carta tiene el tono de conversación al oído. Y eso trato de cuidarlo en la novela. Es alguien que se sienta y te cuenta a esta distancia... "Óigame, la historia mía...". Y el desafío es que la oigan, que la gente se sostenga oyéndola y que le intrigue en qué va a terminar... para dónde va...

   P. ¿Busca lectores cómplices que entiendan ese amor, sin compromiso, de una mujer de más de 40 años con un hombre de 20, la edad de su hijo?
   R. Yo creo que sí, que inclusive voy a encontrar más lectoras cómplices que lectores cómplices... Ella es una mujer muy atractiva -las mujeres son más inteligentes que los hombres- y en la novela es muy notorio: él es un aprendiz; la sabia es ella, la que manda en la relación. Él va descubriendo cosas, una clave: no puedo hablarle de amor; entonces no le habla de amor. Él va siempre a la zaga del universo que ella va inventando...

   P. El azar es otro tema recurrente en sus obras y es el eje de su nuevo libro de poemas...
   R. El libro tiene una historia curiosa: eran tres partes y yo luchaba con Sólo el azar y no podía. Reescribía y volvía a escribir. Publiqué Gatos y seguí luchando con Sólo el azar. Y de pronto, Cuadernos de música también estaba terminada. Y me quedaron estos pequeños poemas que son un intento de tratar sobre el tiempo, sobre el destino, sobre qué es uno finalmente en el tiempo y en el espacio. Luché y luché, y logré cerrarlo hace como un año y medio...

   P. Sus poemas de amor pintan el amor sublime, de entrega. Me llama la atención que al menos en tres de sus novelas habla de amores frustrados, amores sin futuro ¿Por qué?
   R. ¿No será que el amor siempre hay que vivirlo en presente, que es algo que se hace, que se fabrica entre la pareja a cada instante, que no hay proyección a futuro? Cualquier apuesta al futuro, si no lo daña, al menos lo puede hipotecar. Mientras estuve enamorado escribí muchos poemas de amor. Pero esos que quedaron después los pude controlar en términos de poesía. El problema ya no era cómo expresar el amor, sino cómo manejar este universo de palabras. Las palabras tienen que decir algo... Si no sería un galimatías, algo que a mí no me interesa. Y entonces ese contenido se confunde con la forma. Entonces es una lucha de años que a mí me obsesiona. Me la paso aquí hablando solo, en eso...

miércoles, 15 de junio de 2011

POESÍA. "Apariciones", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

APARICIONES

No son de carne o espíritu,
tampoco son la confusa mezcla de ambas,
ni bestias ni ángeles
ni su desquiciado promedio.
Son destellos,
huecos de tiempo llenos de luz o sin ella,
galopes sobre la luna,
seres que invento y son mi vida,
entre visiones de un jardín sagrado,
formas de poesía,
milagros en metáfora de cuerpo,
metáfora incompleta sin tacto ni perfumes,
metáfora total, plenitud donde no existe el tiempo,
donde no existen los efímeros tactos y perfumes que están
dentro del tiempo.

martes, 14 de junio de 2011

POESÍA. "Otra arte poética una: la palabra", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

OTRA ARTE POETICA UNA: LA PALABRA

Estamos de acuerdo;
por una vez concedamos que ustedes, los poetas
tienen la razón; que tienen
toda la razón: sí, las palabras
se gastan, las palabras
envenenan todo lo que tocan.
Digamos que acertaron, que dieron
en el blanco, que cogieron
la cosa por donde era;
digamos que hay palabras metálicas
que si caen desde cierta altura
pueden matar a una persona
y que hay palabras en forma de ceniza
que explotan como pólvora,
y que hay otras palabras que son flores
que se marchitan en un día
-como las de este verso de doble faz,
útil para floreros y promesas-
y que hay otras que se huelen y se tocan y se miran
y palabras detergente
y palabras perfume y que también está la palabra
silencio. Digamos, en fin, que hay palabras
como la palabra caravana o la palabra
sombra, sin mencionar la conocida
rosa. Pero ya estamos llegando
al límite. Las palabras, son palabras, poetas,
y yo no puedo hacer nada por ustedes.

lunes, 13 de junio de 2011

POESÍA. "Poema de amor 2", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

POEMA DE AMOR 2

Podría perfectamente suprimirte de mi vida,
no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte,
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido,
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
responder con evasivas cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubiertas existido nunca.
Pero te amo.

domingo, 12 de junio de 2011

POESÍA. "Poema de amor 1", de Darío Jaramillo (Colombia, 1947)

Darío Jaramillo

POEMA DE AMOR 1

Ese otro que también me habita,
acaso propietario, invasor quizás o exiliado en este cuerpo ajeno o de ambos,
ese otro a quien temo e ignoro, felino o ángel,
ese otro que está solo siempre que estoy solo, ave
o demonio,
esa sombra de piedra que ha crecido en mi adentro y en mi afuera,
eco o palabra, esa voz que responde cuando me preguntan algo,
el dueño de mi embrollo, el pesimista
y el melancólico y el inmotivadamente alegre,
ese otro,
también te ama.