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domingo, 1 de septiembre de 2013

CINE. "Cómo iniciar una saga de fantasía juvenil en 5 pasos"

   En "Cinemanía".


Cómo iniciar una saga de fantasía juvenil en 5 pasos

30.08.2013

La receta seguida por todas las producciones que, como 'Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso', aspiran a conquistar al público joven con una nueva franquicia. Por DANIEL DE PARTEARROYO

como iniciar una saga de fantasia juvenil en 5 pasos
Ya han pasado dos años desde que Harry Potter dio su último golpe de varita a la taquilla, consiguiendo más de 1.340 millones de dólares a nivel mundial con Harry Potter y las reliquias de la muerte. Parte 2: en ese momento, la tercera película con mayor recaudación de la historia (un año después la superaría Los Vengadores). Desde entonces, todos los estudios de Hollywood han buscado desesperados un bombazo similar, capaz de impulsar a los cuatro cuadrantes del público a dejarse las billeteras en la sala de cine. Pero, mientras la saga basada en los libros de J. K. Rowling crujía las taquillas de todo el mundo con producciones de presupuestos aerostáticos, había otra franquicia de fantasía juvenil de la que se podían aprender lecciones. Con mucho menos gasto por entrega, la pequeña Summit Entertainment se estaba haciendo de oro con las películas de Crepúsculo; su conclusión el año pasado también dejó un importante hueco en ese suculento nicho de mercado donde sólo parecía tomar el relevo Los juegos del hambre, con la lección del presupuesto apretado bien aprendida pero haciendo un mayor esfuerzo en la calidad dramática y narrativa.
No es que Hollywood no intentara buscar otras alternativas, pero después de que la vía de fantasía aventurera preadolescente a lo Harry Potter hiciese aguas por distintos frentes (un recuerdo para caídos en combate como Las crónicas de Narnia, La brújula dorada Percy Jackson), los esfuerzos han basculado hacia un terreno más afín al romance paranormal a lo Crepúsculo, como demuestran los estrenos de este año dirigidos a dicho público y los que todavía quedan por venir. Veamos cómo desde la actual Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso hasta la futura Divergente, de la que esta semana vimos el primer tráiler, todas estas películas parecen cortadas por el mismo patrón. La receta para iniciar una saga juvenil de éxito que tantos se han empeñado en aplicar:
Básate en una saga literaria ya existente
Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso
Y, a poder ser, de éxito en el mercado editorial. No tiene por qué estar terminada todavía (The Host (La huésped) iba para trilogía pero Stephenie Meyer sólo había escrito el primer libro, Cassandra Clare todavía tiene pendiente la publicación del sexto y último volumen de Cazadores de sombras). Las librerías llevan más tiempo nutriéndose de este tipo de historias juveniles de amor sobrenatural y, contra lo que tus prejuicios puedan pensar, a los chavales les encanta leer, por lo que hay una gran cantidad de títulos entre los que elegir. De ahí va a salir el fandom que promocionará viralmente tu adaptación. Elige bien y actúa con previsión; por ejemplo, compra los derechos de la trilogía Firelight. Alma de fuego, de Sophie Jordan, y espera a que el mercado madure como para recibir una película con chicas descendientes de dragones. Es lo que ha hecho Mandalay Pictures, a la espera de ver cómo funciona el año que viene Daniel Radcliffe con cuernos en Horns. 
Dos cucharadas de romance por una de fantasía
Hermosas criaturas
La directriz es sencilla: tu historia puede tener todos los elementos fantásticos o de futuro distópico de ciencia-ficción que quieras, mientras el núcleo del conflicto no se aparte de las complejidades sentimentales de un curso escolar. El triángulo amoroso humana-vampiro-licántropo de Crepúsculo parece haber esculpido esta característica en piedra. No es sólo que Katniss tenga que preocuparse de hacia dónde se inclinan sus sentimientos mientras intenta sobrevivir en Los juegos del hambre, sino que ya es fácil perder la cuenta de cuántas combinaciones de amores sobrenaturales hemos visto en los últimos meses: aliens (The Host (La huésped)), brujas (Hermosas criaturas), muertos vivientes(Memorias de un zombie adolescente), ángeles, demonios y vampiros (Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso)... ¿quién da más?
Elige una joven promesa como protagonista
Jennifer Lawrence
Salvo por casos como Memorias de un zombie adolescente y la próxima El séptimo hijo, que veremos el año que viene como adaptación de Las crónicas de Wardstone, de Joseph Delaney, en este terreno el protagonismo femenino resulta casi obligatorio. Otro día podemos hablar de por qué Hollywood parece restringir los papeles protagonistas para chicas a estos relatos de iniciación hormonal, pero lo que está claro es la importancia que han tenido para lanzar al estrellato masivo a actrices como Kristen Stewart Jennifer Lawrence y al menos intentarlo con Alice Englert, Saoirse Ronan, Teresa Palmer o Lily Collins. El año que viene le tocará el turno a Shailene Woodley con Divergente y a Zoey Deutch Lucy Fry conVampire Academy: Blood Sisters.
Da sabor con secundarios de prestigio
Divergente
Este truco viene directamente del profesorado de Hogwarts. Si la plana mayor del cine británico hacía caja con pocos minutos en pantalla a cambio de dar un incalculable relumbrón a los repartos púberes, ¿por qué no repetir la estrategia? Jeremy Irons Emma Thompson despiporrados en Hermosas criaturas (a Viola Davis quizás no le avisaron a tiempo del pastel), Diane Kruger en The Host (La huésped), John Malkovich en Memorias de un zombie adolescente, Julianne Moore Jeff Bridges en El séptimo hijo Donald Sutherland Philip Seymour Hoffman como sólo un par de ejemplos dentro de la saga Los juegos del hambre dan buena cuenta de la tendencia. Pero de momento es Divergente quien ha dado la campanada final fichando a Kate Winslet. 
Deja con ganas de más
Cazadores de sombras: Ciudad de Hueso
Toda apuesta tiene sus riesgos, y aquí el objetivo que se marcan las productoras es bien claro: no se busca conseguir un producto de éxito, que ya tiene su dificultad, sino servir de inicio a una franquicia de muchísimo éxito. Por eso, el final abierto es obligatorio; recuerda que tenemos muchos más libros para adaptar y, si te parecen pocos, el último siempre puede dividirse en dos largometrajes, como han hecho Harry Potter, Crepúsculo Los juegos del hambre. Afortunadamente, los escritores parecen haberse aplicado y ahora las sagas se planifican por medias docenas, como Cazadores de sombras Vampire Academy, que también cuenta con otra trilogía como spin-off. ¿Cuál es el mayor inconveniente de esta forma de actuar? Que si la primera película es un fracaso dejarás tirados a los fans (¿alguien se acuerda de Soy el número cuatro?) y a toda esa gente que se molestó en entrar en la mitología de tu película sin obtener una satisfacción completa al final. Y es que, después de sus decepcionantes resultados en EE UU, ¿crees que veremos alguna entrega más de Hermosas criaturas o... Cazadores de sombras?

miércoles, 19 de diciembre de 2012

PRENSA CULTURAL. "Subversión y moraleja". Alberto Manguel

Hacia 1900 el 'Vaudeville Theatre' escenifica la ceremonia del té de 'Alicia en el País de las Maravillas'. / [AUTFOTO]HULTON-DEUTSCH COLLECTION / CORBIS ("el país")

   En "El País":

Subversión y moraleja

Los héroes virtuosos convivieron en los libros infantiles con personajes osados que desafiaban la autoridad.

Hoy esa rebeldía pierde sentido al estar avalada por los padres

 15 DIC 2012

Mis primeros compañeros de juegos fueron Noddy, el muñeco de Enid Blyton, y el Pequeño Muck, un descendiente alemán de Las mil y una noches, soñado por Wilhelm Hauff. Más tarde, a estos personajes supuestamente correctos y pulcros se agregaron otros de la misma especie: la tan atenta Hormiguita Viajera de Constancio C. Vigil y Narizinha, la niña respingada de los cuentos de Monteiro Lobato. Luego vinieron Pinocho, el títere de Collodi que aspira a la condición humana; Bomba, el musculoso niño de la selva copiado por un tal Roy Rockwood del Tarzán de Edgar Rice Burroughs, la servicial Jo de Mujercitas de Louise May Alcott, y también los lacrimógenos y empalagosos héroes de Cuore de Edmundo d’Amicis que con devoción y arrojo salvan la vida de la abuela, defienden el honor de la patria y atraviesan el mar en busca de una madre supuestamente desaparecida. Todos parecían bien educados, más o menos obedientes, responsables, y si bien varios se mostraban a veces traviesos y aventureros, al final de la historia reconocían sus faltas y eran recompensados con los aplausos de sus mayores.


Sandokan visto por Marisol Calés.
Poco a poco, a estos paragones fueron sumándose otros que, si bien seguían siendo perfectamente ejemplares, se permitían ciertos deslices y travesuras. La conducta de Mowgli, el niño adoptado por los lobos, emblema del amor que Kipling sintió por los paisajes de la India, no es irreprochable, como tampoco lo es la de Ana de las Tejass Verdes, a través de quien Lucy Maud Montgomery inmortalizó su Isla del Príncipe Eduardo. Algo en la naturaleza rebelde de estos lugares tan diversos contamina a los dos protagonistas. Lo mismo sucede con el pirata Sandokán y la Malasia de Emilio Salgari, y con los místicos aventureros de ciertas novelas orientales de Karl May. Robinsón Crusoe, en cambio, a pesar de la descorazonadora isla, que le atribuyó Daniel Defoe, sigue hasta la última página siendo nada más que un caballero inglés. De niño, sus desventuras y quejas me aburrían, y no terminé de leer el libro hasta muchos años después.
Pero en vísperas de mi adolescencia, pasé a admirar a otros personajes más arriesgados, individuos que misteriosamente viven al margen de la sociedad. El embustero Till Eulenspiegel, el astuto Huckleberry Finn, el drogadicto Sherlock Holmes me sedujeron (y siguen seduciéndome) porque sospecho que yo adivinaba, en sus artimañas y artificios, estrategias para sobrevivir en un mundo que empezaba a parecerme de más en más despiadado.

El mundo real, tangible, de reglas coherentes y mágicas, era para mí el de las páginas del libro
Mis lecturas infantiles tuvieron esto de diferente de las que las sucedieron: el mundo real, tangible, de reglas coherentes y mágicas, era para mí el de las páginas del libro, y no el de los inconvenientes rituales cotidianos de mi casa y de mi escuela, por lo demás absurdos y contradictorios. Me daba un placer enorme reconocer en las aventuras de Jim Hawkins en La isla del tesoro, o de Alicia en el País de las Maravillas, una desobediencia, una mínima rebeldía. Cuando Jim roba el mapa al espantoso ciego Blind Pew, o cuando Alicia se pone de pie en la corte de los reyes de naipes y desmantela el ridículo juicio, yo me regocijaba secretamente. Quizás ni Stevenson ni el reverendo Dogson (al menos bajo su identidad carrolliana) se hubiesen escandalizado al descubrir que sus cuentos infantiles fueron para mí las primeras lecciones de anarquismo.
Sin bien, sobre todo en el siglo XIX, los editores trataron de alimentar las bibliotecas infantiles con obras moralizadoras y crónicas de vidas ejemplares, los autores más inspirados minaron esas endebles redacciones dogmáticas y permitieron que, siempre dentro de un marco socialmente aceptable, sus pequeños protagonistas pudiesen cuestionar de vez en cuando las autoridades supremas y vivir peligrosamente, al menos hasta la redención final, las deseadas aventuras. Si bien Mowgli acaba rindiéndose a la sociedad de los hombres, Alicia regresa al mundo victoriano y Pinocho acepta la mentirosa promesa del Hada Azul (“sé bueno y honesto y serás feliz”) y se vuelve un niño de carne y hueso, ningún niño cree verdaderamente que la historia acaba así. Otro es el final que buscamos.


El capitán Nemo sobre el Nautilus en el Sena,
En 1914, el escritor inglés Hector Hugh Munro firmó, bajo el seudónimo de Saki, un cuento llamado 'El narrador¡, en el que un hombre joven, encerrado en un compartimento de tren con dos hermanitas inquietas y su desesperada tía, intenta calmar a las pequeñas salvajes contándoles un cuento acerca de una niña “horriblemente buena”, tan “horriblemente” buena que ha recibido numerosas medallas por su excelente comportamiento. El novedoso adverbio es todo lo que las hermanas necesitan para quedar embelesadas con el cuento que acaba, después de numerosos e ingeniosos apartes, cuando la heroína, que al contrario de Caperucita no se desvía nunca del camino recto, es devorada por un lobo que la oye acercarse gracias al tintineo de sus medallas. No desviarse del recto camino no es una estrategia que asegura la sobrevivencia: eso quiso hacer explícito el marqués de Sade al narrar las interminables desventuras de la virtuosa Justine. Los niños secretamente saben que plegarse a los hipócritas requisitos de la sociedad de adultos no los ayudará a sobrevivir en un mundo de lobos ni a encontrar su propia senda en el mundo de Caperucita. Desvíos, artimañas, astucias, invenciones taimadas es lo que los verdaderos héroes requieren. Ulises, el ingenioso embustero, sobrevive y vuelve a casa. Héctor, el noble guerrero que obedece las reglas, no.


Exposición sobre Caperucita, en la Biblioteca Nacional.
Pero para poseer el vigor de un personaje que logra sobreponerse a la estupidez del mundo, los ardides del argumento deben ser sutiles, los motivos ocultos, la subversión casi invisible. La historia debe aparentar respetar las reglas de civilidad y buenas maneras, sostener sin reservas los códigos de conducta tradicionales, someterse al poder de la autoridad, y todo esto sin dejar ver que, en realidad, lo que el autor se propone es cuestionar la autoridad de tal poder, infringir las reglas, oponerse a la tradición. Así los libros de Alicia fueron leídos por los victorianos sin percibir (o sin confesar que percibían) los meticulosos e implacables ataques contra el absurdo cotidiano, y el viaje submarino del Capitán Nemo fue disfrutado por generaciones de complacidos burgueses sin adivinar (o sin querer adivinar) que las acciones del personaje de Julio Verne anticipaban los estragos terroristas de nuestro tiempo. Los niños, en cambio, incapaces de lecturas inocentes, sospechan que algo innombrado se oculta en la sombra de sus héroes.

Los héroes de la literatura infantil de nuestro tiempo son por esa razón mayormente inconsecuentes: publicitados y explicados como objetos de consumo
Hoy en día, temo que gran parte de esta enseñanza secreta, de este fortalecedor placer en los prohibido, haya sido recuperado y emasculado, como tantas otras cosas íntimas y esenciales, por el mundo comercial. Los mercaderes que Cristo, con tanta razón, echó a patadas del templo, han vuelto y se han instalado en cada una de las áreas de nuestra existencia. Las canciones de protesta forman ahora parte del catálogo de las grandes compañías de música, los harapientos uniformes revolucionarios desfilan en las más costosas casas de moda, las series de televisión más contestatarias son producidas por cadenas reaccionarias como la Fox, los libros infantiles más subversivos son publicados por editoriales multinacionales y exhibidos sin temor en listas de best sellers. Así, convertido en producto de consumo, el panfleto más inflamatorio se hace inocuo y banal. Los héroes de la literatura infantil de nuestro tiempo son por esa razón mayormente inconsecuentes: publicitados y explicados como objetos de consumo, se han vuelto inofensivos y obvios puesto que los adultos los han aceptado con todos sus excesos y atrevimientos, desenmascarándolos desde el “érase una vez”. Harry PotterAdrian MoleGreg y los otros son audaces aventureros que se oponen a la sociedad pero sólo entre las cubiertas de sus libros. Un niño entiende que no tiene gracia sentirse, junto a su héroe, fuera de la ley si los adultos aprueban la supuesta transgresión y hasta la juzgan divertida. La imaginación no caza en jaurías: para imaginar eficazmente, el niño necesita la soledad mental absoluta; saber que únicamente entre las páginas del libro, si tiene suerte y si el libro lo interpela, descubrirá por sí mismo el hilo de una historia secreta contada únicamente para él. A esa singular lección aspira toda la literatura.

lunes, 12 de noviembre de 2012

PRENSA CULTURAL. Manolito Gafotas tiene nuevo libro. Primeras páginas


   En "blogs.elpaiss":

Manolito se hace adolescente

Winston Manrique Sabogal  9-11-2012

Hace once años tuvimos las últimas noticias de Manolito gafotas, ese niño entrañable creado por Elvira Lindo que ponía a la sociedad frente al espejo con humor. Ahora ha vuelto convertido en un adolescente acorde a los tiempos. Su locuacidad, su perspicacia, sus inquietudes, su curiosidad e impertinencias regresan en Mejor Manolo (Seix Barral), ilustrado por Emilio Urberuaga. La mirada de España y del mundo que la rodea recupera ese tono fresco y acerado del personaje que la escritora Elvira Lindo creó en 1994 que vive en el barrio Carabanchel Alto, de Madrid, y que siempre tuvo en mente recuperar. Hoy les ofrecemos el primer capítulo del libro que acaba de llegar a las librerías.
Un momento indicado para ese regreso, porque en tiempos como los actuales el humor es más necesario que nunca, la mirada de frente sobre los hechos en tonos distendidos pero sinceros. Lindo ha dicho que le parece bien contraponer "el humor a todo lo que está sucediendo" porque, según ella, el humor tradicionalmente ha salido "del hambre, de la miseria y de la desesperación".
Y la vuelta de Manolito, digo, de Manolo, es con el mismo mundo pero distinto, más amplio, más rico en miradas y personajes, claro. Para empezar, hay que decir que ha sido destronado en su casa por una nueva hermanita: "la Chirli". Junto a ellos su madre Cata, su padre Manolo, el abuelo Nicolás, su hermano "el Imbécil" y sus amigos de siempre y otros nuevos.
Elvira Lindo cree que muchos se sentirán ahora más identificados con su personaje. Él ha crecido y su lenguaje también, más cercano al público adulto, pero sin perder su esencia.

martes, 10 de abril de 2012

PRENSA CULTURAL. Peter Pan, "el mito que se niega a dejar de crecer", reportaje

   En "El País":
El mito que se niega a dejar de crecer
   Nuevos libros sobre Peter Pan y un ciclo de películas indagan en la perenne influencia de un arquetipo que ha servido para definir un síndrome.

   Elsa Fernández-Santos  5 ABR 2012

   J. M. Barrie escribió que todos los niños, excepto uno, crecían. Pero más de un siglo después del nacimiento de Peter Pan, su famoso niño perdido, sobra decir que el escritor escocés se equivocaba. El peterpanismo, esa tozuda y narcisista resistencia al mundo adulto, es uno de los grandes temas que acecha al hombre contemporáneo. Luces y sombras de Nunca Jamás, polimorfos perversos e infantes póstumos es el ciclo de películas, documentales y conferencias que desde el próximo lunes y hasta el verano organiza La Casa Encendida de Madrid con la inmadurez como tema central.
   El ciclo coincide con la publicación de The annotated Peter Pan, de la profesora de Harvard Maria Tatar que, según escribe en The New York Review of Books la novelista Alison Lurie, ya forma parte de la bibliografía fundamental sobre Barrie y su demoníaca criatura. Y coincide, además, con el aniversario del suicidio de Peter Llewelyn-Davies, uno de los hermanos que inspiró al personaje. Tras arrojarse en abril de 1960 al metro de Londres lastrado por el peso de un fama que se tornó en maléfica para él y sus hermanos, se llevó a la tumba los titulares de los que huía: “Peter Pan se suicida” o “Muere el niño que nunca quiso crecer”.
   Peter Pan aparece por primera vez en 1902 como personaje secundario en la novela El pajarito blanco (recientemente rescatada por Barataria). En 1904 se publicó la famosa obra teatral y, en 1911, la novela Peter and Wendy. Para Alison Lurie, pocos personajes han sufrido tanto el “secuestro” de escritores, dramaturgos y cineastas como él. “Hasta cambiarle la edad, la apariencia e incluso su significado”. Es en ese proceso de mutación por el que discurre el ciclo de La Casa Encedida, comisariado por el crítico Jordi Costa.
   En un programa doble que pretende hacer un guiño a una experiencia infantil ya perdida, se propone un recorrido por uno de los grandes temas de nuestro tiempo y por los diferentes tipos en los que ha degenerado. Del Ferdydurke de Witold Gombrowicz (“Frente a la juventud, los adultos son cobardes, serviles, sin energía”, dijo en una ocasión el escritor polaco) a la provocadora Los idiotas, de Lars von Trier, ejercicio agresivo de la inmadurez, o al “tonto” Jerry Lewis de Cómicos en París. Del sueño de Nunca Jamás a las puertas de Disneylandia o a la crepuscular casa deshabitada de Michael Jackson. “Hablamos de la inmadurez como resistencia pero también como patología”, explica Costa, que ilustra esa enfermedad del niño que se niega a crecer con una imagen de la casa del rey del pop muerto: “Con esas estanterías repletas de juguetes junto a otras llenas de fármacos”.
   La inmadurez, como tema literario, cinematográfico o artístico tiene para el filósofo José Luis Pardo un nombre propio: “Creo que uno de los que mejor retrató este tema en la cultura contemporánea, y ha dejado profundas huellas en la tradición artística actual, fue F. Scott Fitzgerald, él mismo incapaz de alcanzar la madurez, prematuro en todas las cosas, incluso en el éxito literario, en el fracaso personal y en la muerte. Sus personajes suelen estar atravesados por una extraña herida, por una debilidad que les impide alcanzar una personalidad de una pieza y llegar a hacerse cargo de sí mismos”. Para Pardo, “Fitzgerald alcanzó a dibujar un rasgo de la subjetividad contemporánea -la fragilidad no de tal o cual sujeto, sino de la subjetividad en cuanto tal- que todavía describe nuestra situación”.
   Costa sitúa a su primer “polimorfo perverso” en 1927, dos años después de la publicación de El gran Gatsby. Está encarnado en la primera película de Frank Capra, Sus primeros pantalones, en la figura del cómico Harry Langdon. El personaje (un niño grande al que sus padres regalan unos pantalones largos y que en su negación de la madurez intenta matar a su novia) fascinó a la Generación del 27. Su reencarnación en clave pop, apunta el comisario, sería Pee Wee Herman, niño eterno que acabó detenido en un cine porno de Florida.
   “Soy circo, lirismo, poesía, horror, alboroto, juego...”, decía Gombrowicz. En 1991 Jerzy Skolimowsky realizó la versión cinematográfica imposible de Ferdydurke. Según Costa, esta obra es la “fuente transgresora de la que surgió uno de los temas arquetípicos de la comedia americana: la vuelta a la escuela”. Billy Madison, con un Adam Sandler “cruzando las últimas fronteras de lo irritante”, demuestra que “el cine palomitero quizá no ha leído a Gombrowicz pero, en el fondo, ha asimilado parte de su lección magistral”.
   “Siempre me acuerdo de esa serie televisiva que se llama Smallville, en donde Superman ha dejado de ser adulto para devenir adolescente inmaduro”, continúa José Luis Pardo. “La idea de estar constantemente en fase de reciclaje, transición y reestructuración (como lo está el dinero) es la idea-fuerza de nuestro tiempo, para las personas como para las cosas, y ay de aquel que llegue a la madurez (o sea, que no sea capaz de reciclarse, de cambiar de trabajo, de país, de pareja o incluso de sexo si es preciso) porque se habrá convertido en obsoleto”.
   Como patología, la inmadurez es eminentemente masculina. Solo Pipi Calzalargas podría formar parte de la pandilla. “En la screwball comedy, donde hay una figura masculina anclada en la inmadurez, surge el lado femenino de la inmadurez”, explica Costa. “Ella llega no para dominar al hombre sino para jugar con él. Son Cary Grant y Katherine Hepburn. Pero el drama surge, siempre llega ese día en el que ella ya no quiere seguir jugando”.

sábado, 10 de abril de 2010

PRENSA. 10 abril 2010

En "El País":

1. "Un día fui sola a por el pan y desde ahí no he parado". Entrevista a Gema Hassen-Bei, minusválida. Por Carmen Pérez-Lanzac.

2. Prevaricadores. Columna de Manuel Rivas.

3. Los Beatles reinan 40 años después. Reportaje de Diego A. Manrique. La separación del grupo, de la que hoy se cumplen cuatro décadas, no hizo sino potenciar su carisma, convirtiéndolo en la empresa más rentable del negocio musical.

4. "El teatro sirve para tener buena salud mental". Entrevista a Deborah Warner, directora teatral. Por Rosana Torres.

5. La literatura juvenil, más allá de druidas y dragones. Por Camilo Sánchez. Kristin Cashore publica 'Fuego', éxito editorial en EE UU.

6. El cuento de las hadas y los hados. Reportaje de Aurora Intxausti. Lo políticamente correcto choca con la tradición oral: Igualdad y UGT desaconsejan los relatos clásicos por sexistas - 'Blancanieves' o 'Cenicienta' siguen vigentes pese a las alternativas más actuales. "Los cuentos forman la mente del niño". Entrevista a Felicidad Orquín, editora y gestora cultural. Por Rosana Torres.

7. Los calzoncillos como pieza clave. Columna de Vicente Verdú.

lunes, 13 de abril de 2009

BIBLIOTECA. QUÉ LEER. REVISTA DE LITERATURA


Selección de artículos en el Qué leer nº 142, abril 2009:

1. Pequeño lector, gran lector. Artículo de Laura Gallego García. La autora de Memorias de Idhún reivindica el gusto del lector adolescente, más allá de comercialidad e ideas preconcebidas de padres y maestros.

2. Juventud, divino tesoro. Nuevos rostros de la literatura infantil y juvenil española. Revisión del panorama español.

3. Las calles de Méndez. No hay que morir dos veces es la nueva novela de Francisco González Ledesma, y la décima vez en que el protagonista es el inspector Ricardo Méndez.

4. Historias de la historia de España. Seis visiones para un solo país. En un breve lapso de tiempo han aparecido hasta seis aproximaciones editoriales, bastante diversas además, sobre la historia de España. ¿Por qué surgen ahora? ¿Qué las hace diferentes? ¿Nuestro pasado permite tantas lecturas? Este reportaje de Xavier Casals indaga en las razones que explican la coincidencia de su aparición y se adentra en sus contenidos.

5. Philip Roth. Una tarde con Dios (o Aristófanes). Entrevista a Philip Roth, el gran narrador estadounidense.

6. Stephenie Meyer. Clava los colmillos en el trono juvenil. Reportaje sobre la creadora de la saga de Crepúsculo, con motivo de la aparición de su nueva novela, The Host.

7. Le Clézio. Un Nobel con mucho mundo. Entrevista al Nobel francés, a raíz de la aparición en España de su última novela, La música del hambre.

8. Larra. Un moderno desarraigado. Artículo sobre el escritor romántico, del que se han celebrado los 200 años de su nacimiento.

9. Novedades bibliográficas.

ESTÁ EN LA BIBLIOTECA.

sábado, 11 de abril de 2009

PRENSA CULTURAL. "BABELIA". 11 abril 2009

1. Pequeña magnitud. Para leer: aforismos del escritor Fernando Aramburu.

2. El juego de Miranda July. Artista plástica, cineasta y ahora una de las escritoras más prometedoras de Estados Unidos, Miranda July acaba de publicar un extraño y provocador libro de relatos, Nadie es más de aquí que tú. Su arte y su literatura son un constante juego con el lector.

3. Gato por Gato. Gonzalo Suárez nos habla sobre cine y literatura.

4. Tres héroes de un instante. Con la solvencia del historiador y la inteligencia del escritor, Javier Cercas escarba en el 23-F para tratar de hacer racional, moral y políticamente explicable la sucesión de avatares biográficos y circunstancias históricas que alimentaron la placenta del golpe de Estado. Reseña de Anatomía de un instante. Además, las primeras páginas de la novela.

5. "La minificción tiene posibilidades infinitas". Los microrrelatos requieren toda la atención del lector, afirma Ana María Shua, la autora de Cazadores de letras. "Son como una caja de bombones, si uno los come todos seguidos se empalaga". Entrevista.

6. Vivir antes de morir. Las preguntas de los niños sobre la muerte deslumbran como dardos en el centro de la diana. Varios libros tratan el tema con una agudeza ausente, a menudo, en la literatura para adultos. Reportaje.

martes, 13 de enero de 2009

CONCURSO "EL BUSCALIBROS"

El grupo de trabajo Autores y lectores en las aulas ha preparado para todos los alumnos de la ESO de Andalucía un concurso de literatura juvenil.
Dos días a la semana, los martes y los jueves, a las cinco de la tarde, irán apareciendo cuatro preguntas, por día, sobre libros juveniles.

Las bases completas y muchas más informaciones sobre literatura juvenil en http://alaula.blogia.com/

jueves, 8 de enero de 2009

TINTÍN


El 10 de enero de 1929 aparece por primera vez el personaje de Tintín. Desde entonces, su fama y su influencia no han dejado de crecer.


Pero, justamente por su fama y por su influencia, se ha convertido muchas veces en centro del debate. Por ejemplo, ¿cuál es su inclinación sexual? Vamos a analizarla aquí
Además, todo un dossier sobre el personaje: TINTÍN
WEB OFICIAL DEL PERSONAJE, EN FRANCÉS: TINTÍNOFICIAL