Víctor Botas
(EL VIEJO TEMA) DE LA ROSA
Tu lejana quietud y esa apariencia
que la tarde te ofrece de indecisa
roja gota de sangre, de algún modo
que no acierto a entender, me están pidiendo
que hoy me dirija a ti, precario adorno
de un jardín que no es mío. Pese a todo,
pese a la fiel cancela que te aparta
de mí, sé que me perteneces. Nunca
quien así te preserva podrá darte
lo que ya te estoy dando: que la breve
humedad de tus pétalos resista
más que las firmes rejas que te guardan.
