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lunes, 12 de abril de 2010

LITERATURA. Elias Canetti (2)

Elias Canetti

Algunos aforismos de Elias Canetti, de su libro El suplicio de las moscas, traducido del alemán por Cristina García Ohlrich, para ANAYA & Mario Muchnik:

1. El latido de Dios en nosotros: el miedo.

2. Algunas palabras tienen tantos sentidos que vale la pena haber vivido sólo para conocerlas.

3. Leer mientras se oye el tictac del reloj, lectura responsable. Leer con todos los relojes parados, lectura feliz.

PRENSA CULTURAL. "Babelia". "Canetti contra la muerte", por José Andrés Rojo

Elias Canetti (1905-1994), premio Nobel de Literatura en 1981, en una imagen de 1972. Imágenes de una vida.- CORTESÍA DE GALAXIA GUTENBERG / CÍRCULO DE LECTORES, DEL LIBRO ("El País")


Canetti contra la muerte


JOSÉ ANDRÉS ROJO 10/04/2010

Dejó inconcluso un proyecto que fue la obsesión de su vida y que se publica ahora sólo en español: Libro de los muertos. Apuntes 1942-1988. Babelia analiza en exclusiva esta obra de Canetti. "Se muere con demasiada facilidad", escribió el autor de Masa y poder.

Desde hace muchos años nada me ha inquietado ni colmado tanto como el pensamiento de la muerte", escribió Elias Canetti (Rustschuk, Bulgaria, 1905- Zúrich, Suiza, 1994) en un cuaderno que recoge apuntes realizados entre 1942 y 1948: "El objetivo serio y concreto, la meta declarada y explícita de mi vida es conseguir la inmortalidad para los hombres". Eran años duros para el mundo, metido en el infierno de la Segunda Guerra Mundial o saliendo del mismo, de ahí que también anotara por entonces: "Se muere con demasiada facilidad. Morir debería ser mucho más difícil". Y se impusiera como la tarea más urgente y necesaria la de acabar, de una vez por todas, con la muerte. No ceder ni un milímetro, no permitirle el más mínimo margen de maniobra.
No era una idea nueva, venía de lejos, renacería más tarde, está en realidad en el corazón de la obra del autor de Masa y poder. Cuando publicó en los años treinta su única novela, Auto de fe, se refirió ya a un nuevo proyecto narrativo que tendría como protagonista al Enemigo de la Muerte. Y, a los pocos años del fallecimiento de su madre en 1937, retoma esa antigua obsesión. El primer legajo de notas que se ha incluido en Libro de los muertos. Apuntes 1942-1988 (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) está marcado por la desaparición de aquella mujer que influyó de manera tan decisiva en su formación. Es uno de los nueve que se han recogido en este libro que tiene una particularidad: sólo aparecerá en español. Cuando la edición alemana estaba ya preparada, se descubrieron entre los papeles de Canetti nuevos materiales de este proyecto, así que la publicación se interrumpió hasta incorporar las novedades. Y eso es algo que llevará tiempo. Por eso en España se decidió seguir adelante. Por eso a ese Canetti, que declara la guerra a la muerte, sólo se podrá acceder, hasta dentro de unos años, en español.
Son apuntes de cuadernos fechados en épocas distintas: 1942, 1942-1948, 1950, 1972, 1976-1982, 1983, 1984-1985, 1987-1988. En todos ellos, la muerte es la presa, y el escritor pone en movimiento todos sus recursos para, como reconocía en una entrevista con Paul Schmid de 1974, "combatirla de forma aguda y directa". La obsesión le venía acompañando, sin embargo, desde mucho antes. En 1912, cuando tenía siete años, murió de manera fulminante su padre, que no había llegado a los 31. Acababa de visitar a sus pequeños hijos en su habitación, y había bromeado con el menor. Luego bajó a desayunar. Al rato se escucharon unos gritos espantosos, y Canetti quiso saber qué pasaba. "Ante la puerta abierta del comedor, vi a mi padre tirado en el suelo", contó en la primera parte de su autobiografía, La lengua absuelta.
En esas páginas confesó que, desde ese momento, la muerte de su padre se convirtió "en el centro de todos y cada uno de los mundos por los que iba pasando". Y se refirió a otro episodio que tuvo también que marcarlo de manera drástica. Tuvo en los meses siguientes al terrible episodio que dormir en la cama de su madre, que no dejaba de llorar. "No podía consolarla, era inconsolable. Pero cuando se levantaba para acercarse a la ventana yo saltaba de la cama y me ponía a su lado. La rodeaba con mis brazos y no la soltaba. No hablábamos, estas escenas no se desarrollaban con palabras. Yo la sujetaba muy fuerte, y si se hubiera tirado por la ventana habría tenido que arrastrarme con ella".
La de Canetti, seguramente desde aquellos remotos días, fue una batalla inagotable contra la muerte. Y una oposición radical, sin fisuras, al suicidio. "Por nada del mundo quisiera verme privado de mi sensibilidad frente al horror de la muerte, he pensado que si consiguiera vivir siempre con este horror acabaría adoptando la actitud más apropiada para el hombre: la que mantiene despierta la esperanza de vencer del todo a la muerte y no conduce nunca a la resignación ante ella", escribió en una de sus notas de los años 1984-1885 incluida en este Libro de los muertos.
La idea de convertir todas sus lecturas, investigaciones, reflexiones y apuntes en un proyecto cerrado fue posterior. Tal como refiere en otra nota, la idea quedó registrada con fecha 7 de marzo de 1976. Acababan de operar de cáncer a su segunda esposa, Hera, y habló en ese momento de "la intención de escribir un libro sobre la muerte". Pero entonces se embarcó en la redacción de la segunda parte de la historia de su vida, La antorcha al oído, y la cosa quedó reducida a lo de siempre: un sinfín de apuntes. Entre ellos puede verse que manejó la hipótesis de que debía tratarse de un texto dialogado. Y que su interlocutor tenía que ser Georg, su hermano pequeño, el que estudió Medicina para curar las dolencias de su madre y la acompañó hasta el final.
La de su padre y la de su madre. Pero también la de su maestro Sonne (1950), la de su amante y discípula Friedl Benedikt (1953), la de Veza, su primera mujer (1963), la del propio Georg (1971), la de Hera (1988)... La muerte rodeó, manchó y enfangó la vida entera de Canetti. Y si había elegido a su hermano pequeño como el interlocutor de la obra con la que se proponía liquidarla, todo se debía a un comentario que éste había deslizado en una carta que le escribió en 1953 a Veza tras la muerte de Friedl. Decía Georg: "Para mí sólo hay una posibilidad, y es mi axioma más firme: nunca pienso en personas muertas (a las que haya conocido). Cuando me vienen a la memoria, las aparto enseguida, hasta ahora con éxito. No hay ninguna resignación, sino sólo desesperación, por eso hay que expulsarlas de la conciencia".
"Si por él fuera", anota Canetti en uno de sus apuntes, "yo no debería haber vuelto a pensar en él desde hace más de nueve años. De esta forma, el muerto es alejado mejor todavía, del todo, completamente, jamás ha existido". Y, en seguida, el escritor se pone furioso: "¡Qué miramientos tan profundos y de todo orden con el superviviente! Sólo él cuenta. Sólo es importante. El superviviente es rey. No es lícito torcerle un solo pelo a su alegre corazón".
Es esa furia la que, en buena medida, alimenta este libro (y el otro que viene, cuando se incorporen los nuevos materiales). No darle ningún margen a la muerte, tenerla siempre en jaque. Ahí están, por ejemplo, las ráfagas que dispara en sus brevísimos textos que, día a día, apuntó durante dos meses en 1983: "Desde que sabe que va a morir, no mira ya a nadie a la cara" (8 de noviembre). "¿Ha vivido aquel por cuya vida nadie se ha preocupado?" (11 de noviembre). "Él me pidió que continuara la correspondencia después de su muerte y me dio (por si acaso) dos direcciones" (15 de noviembre). "Los últimos días de Haydn durante el asedio de Viena" (30 de noviembre). "Uno que se desprende de todos los muertos, ¿qué le queda?" (8 de diciembre).
En este volumen que ahora se publica para los lectores en español se recoge una parte de los esfuerzos (tan extraños tantas veces, tan dolorosos, tan llenos de enigmas) que el premio Nobel de Literatura de 1981 invirtió en ese proyecto. Sus apuntes son aforismos propios, ocurrencias, comentarios, pero también anotaciones que proceden de las lecturas de su inmensa biblioteca: fragmentos de libros de zoología, antropología, filosofía, religión, historia...
Y todo el rato, Elias Canetti aparece como ese animal al que alude en un apunte, listo para abalanzarse y darle la dentellada definitiva a su gran enemiga: "El ininterrumpido ir y venir del tigre ante los barrotes de su jaula para que no se le escape el único y brevísimo instante de la salvación".

Libro de los muertos
ø "Idea de que todo es demasiado tarde. ¿También la muerte?" -
P "Tantos mitos que quedan por leer ¿lo ayudarán a conseguir una prórroga?".
ø "Más repugnante que la muerte es para él la sumisión a ella, todas".
ø "¡Oh, edad, edad!, ¿habrías muerto con más esperanza antes?".
ø "Él pidió una prórroga a Dios. Éste le dio una hora".

Libro de los muertos. Apuntes 1942-1988. Elias Canetti. Traducción de Juan José del Solar. Texto establecido por Tina Nachtmann y Kristian Wachinger. Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores. Barcelona, 2010. 208 páginas. 18,50 euros.

Lee 'Muerte en familia', el último post de José Andrés Rojo, sobre Elias Canetti.

Aquí, un avance de Libro de los muertos.

lunes, 5 de abril de 2010

LITERATURA. Elias Canetti

Elias Canetti

Algunos aforismos de Elias Canetti, de su libro El suplicio de las moscas, traducido del alemán por Cristina García Ohlrich, para ANAYA & Mario Muchnik:

1. Confiaba en vivir mucho tiempo sin que Dios se diera cuenta.

2. Temes todo lo que no viene después de la muerte.

3. En los días hermosos se siente demasiado seguro de su vida.

4. Sólo por los colores ya valdría la pena vivir eternamente.

5. No quiero morir sin al menos haber soñado todas las creencias.

PRENSA. AVANCE EDITORIAL. LITERATURA. "Primicia mundial de un Canetti inédito"

Elías Canetti

En "elpais.com":

Primicia mundial de un Canetti inédito


'Babelia' adelanta el 'Libro de muertos. Apuntes 1942-1988' (Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores) un largo proyecto del Nobel

WINSTON MANRIQUE SABOGAL - Madrid - 05/04/2010

"Apuntes contra la muerte. Aquí doy comienzo por fin al libro que me había propuesto escribir hace años y decenios". Así empieza Elias Canetti su cuaderno de notas, el 1 de noviembre de 1983. Un proyecto literario que se le ocurrió en los en los años treinta, después de Auto de fe (1935), y que no llegó a concluir, pero que a partir de mañana verá la luz en una edición en primicia mundial bajo el título de Libro de los muertos. Apuntes 1942-1988, editado por Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, que llega a las librerías esta semana. Pero un avance de esos escritos del premio Nobel lo ofrece hoy Babelia, la revista cultural de este diario, en exclusiva en la edición digital de EL PAÍS.
Durante cada día de noviembre y diciembre de aquel 1983, el autor de Masa y poder trató de enderezar, como él mismo dice, ese proyecto que lo acompañó casi toda su vida y donde deja clara su posición en contra de la muerte. La de un intelectual de origen búlgaro pero nacionalizado británico y que escribía en alemán. Aforismos, frases, ideas, pensamientos, oraciones en cuyo género y registro halló Canetti un arma eficaz para ahondar en los vericuetos y resortes del comportamiento humano. Apuntes sabios, reflexivos, geniales, inquietantes, tiernos, inequívocos, tristes, irónicos o alegóricos...
Irónicos: "El currículo antes, el currículo después de la muerte".
Inquietantes: "¡Oh, edad, edad!, ¿habrías muerto con más esperanza antes?".
Revolucionarios: "La mariposa como fantasma de la oruga".
Combativos: "El derecho a hacer que regrese un muerto, uno solo".
Angustiosos: "Él pidió una prórroga a Dios. Éste le dio una hora".ó".
Frases e historias mínimas como estas del Libro de los muertos estuvieron a punto de ser publicadas en Alemania hasta que se descubrió un material nuevo. Entonces se optó por aplazar la edición a fin de investigar, descifrar y estudiar más dichos textos. En vista de que es una labor que no se sabe cuándo terminará, la editorial española, Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, ha decidido avanzar para el mundo hispanohablante ese esperado libro póstumo, con la autorización del editor alemán y de los herederos de Elías Canetti (Bulgaria, 1905-Suiza, 1994). Un volumen donde se aprecia el pensamiento de unos de los escritores e intelectuales fundamentales del siglo XX. El libro consta de varios capítulos con aforismos escritos a los largo de media vida, entre los que destaca el relacionado con sus Apuntes contra la muerte de 1983, cargados de múltiples sentidos.
Son anotaciones de un autor al que Babelia dedicará unas páginas especiales el próximo sábado. Además del análisis de este importante legado inédito de Canetti, sobre su obra y trascendencia general escriben los filósofos y escritores Fernando Savater y José Luis Pardo y la poeta, narradora y filósofa hispano-belga Chantal Maillard. Tres artículos que ayudan a comprender mejor a uno de los pensadores que más ha influido en el mundo contemporáneo. Savater recuerda unas palabras clarificadoras del propio Canetti: "El objetivo serio y concreto, la meta declarada y explícita de mi vida es conseguir la inmortalidad para los hombres". Y en este volumen a través de "apuntes", que, como escribe Maillard, "es probablemente la forma literaria que mejor le conviene a la posmodernidad", al condensar en muy pocas palabras historias, pensamientos, ideas, sentimientos, sentidos e intenciones diversas.
Y Elías Canetti no olvidó el secreto que compartimos casi todos: "Desaparecer y no ser encontrado. Gran tentación".

Aquí podemos leer un avance del libro.

domingo, 27 de septiembre de 2009

PRENSA. 27 septiembre 2009 (1)


En "El País":

1. Irreprochable Concha de Oro al Spielberg chino. El crítico Carlos Boyero nos da su opinión sobre los premios del 57º Festival de Cine de San Sebastián.

2. "Me casé con un pene". Entrevista de Karmentxu Marín a la escritora Isabel Allende.

3. ¿Existe el PIB de la felicidad? Reportaje de David Fernández. El crecimiento económico no siempre va ligado a la sensación de bienestar. El Gobierno francés modificará las estadísticas para reflejar con más rigor el grado de satisfacción de los ciudadanos.

4. Los 'troyanos' dominan el fraude. Reportaje de Carmen Pérez-Lanzac. Los ciberladrones de datos causan ya la mitad de los desfalcos 'online'.

5. El regreso de Elías Canetti. Artículo del escritor argentino Tomás Eloy Martínez. El Premio Nobel conocía cuatro lenguas, pero escribió en alemán como afirmación de su ser judío. Nos seduce por su capacidad para entenderlo todo, como superviviente de un lugar en el que ya han sucedido todas las cosas.

6. Sorpresa: ¡Irán miente! Columna de Moisés Naím sobre el programa nuclear iraní. ´