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jueves, 8 de julio de 2010

TEATRO ESPAÑOL Y UNIVERSAL. "Con quien vengo vengo" (1635), de Calderón de la Barca (1600-1681)

Calderón de la Barca (retrato de Alonso Cano)

LEONOR:
Has nacido sin empeño
en palabras y en acciones,
tan dueño de tus pasiones,
de tus discursos tan dueño
que no vi en ti el más pequeño
afecto a mi pena igual,
para que en desdicha tal
te descubriese la mía;
y hace mal quien su mal fía
a quien no sabe del mal.
¿Quién en libertad se vio
que se duela del cautivo?
¿Quién, estando sano y vivo,
se acuerda del que murió?
¿Quién en la orilla rogó
por el que en el mar fallece?
¿Quién del dolor se entristece
que a otro aflige y desalienta?
Nadie; que nadie hay que sienta
las penas que otro padece.
Yo así, esclava, no te hablé,
porque en libertad te vi;
muerta, no me llegué a ti,
porque con vida te hallé;
desde el mar no te llamé,
porque en la orilla vivías;
doliente en las ansias mías,
no te pedí que sintieras,
porque sé que no supieras
sentir lo que no sentías.

martes, 6 de julio de 2010

TEATRO ESPAÑOL Y UNIVERSAL. "El alcalde de Zalamea", de Calderón de la Barca (1600-1681)

Fotograma de la película homónima española de 1953

El capitán Álvaro de Ataide ha ultrajado a Isabel, hija de Pedro Crespo, rico labrador de Zalamez. Éstas son las palabras de Isabel al comienzo de la Jornada III:

ISABEL:
Nunca amanezca a mis ojos
la luz hermosa del día,
porque a su sombra no tenga
vergüenza yo de mí misma.
¡Oh tú, de tantas estrellas
primavera fugitiva,
no des lugar a la aurora,
que tu azul campaña pisa,
para que con risa y llanto
borre tu apacible vista!
Y ya que ha de ser, que sea
con llanto, mas no con risa.
¡Detente, oh mayor planeta,
más tiempo en la espuma fría
del mar! Deja que una vez
dilate la noche fría
su trémulo imperio; deja
que de tu deidad se diga,
atenta a mis ruegos, que es
voluntaria y no precisa!
¿Para qué quieres salir
a ver en la historia mía
la más enorme maldad,
la más fiera tiranía,
que en venganza de los hombre
quiere el cielo que se escriba?
Mas, ¡ay de mí!, que parece
que es fiera tu tiranía;
pues desde que te rogué
que te detuvieses, miran
mis ojos tu faz hermosa
descollarse por encima
de los montes. ¡Ay de mí,
que, acosada y perseguida
de tantas penas, de tantas
ansias, de tantas impías
fortunas, contra mi honor
se han conjurado tus iras!
¿Qué he de hacer? ¿Dónde he de ir?
Si a mi casa determinan
volver mis erradas plantas,
será dar nueva mancilla
a un anciano padre mío,
que otro bien, otra alegría
no tuvo, sino mirarse
en la clara luna limpia
de mi honor, que hoy desdichado
tan torpe mancha le eclipsa.
Si dejo, por su respeta
y mi temor afligida,
de volver a casa, dejo
abierto el paso a que diga
que fui cómplice en mi infamia;
y ciega e inadvertida
vengo a hacer de la inocencia
acreedora a la malicia.
¡Qué mal hice, qué mal hice
de escaparme fugitiva
de mi hermano! ¿No valiera
más que su cólera altiva
me diera la muerte, cuando
llegó a ver la suerte mía?
Llamarle quiero, que vuelva
con saña más vengativa,
y me dé muerte. Confusas
voces el eco repita,
diciendo...

miércoles, 14 de abril de 2010

TEATRO ESPAÑOL Y UNIVERSAL (fragmentos). "La vida es sueño", de Calderón de la Barca (1635). Monólogo de Segismundo

Retrato de Calderón de la Barca

Al final de la Jornada 2ª:

Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos;
y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.


Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.