Mostrando entradas con la etiqueta energía nuclear. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta energía nuclear. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de octubre de 2011

PRENSA. "La responsabilidad por el desastre de Fukushima", por Kenzaburo Oé

Kenzaburo Oé

   En "El País":
La responsabilidad por el desastre de Fukushima

KENZABURO OÉ 30/09/2011

   Hace no mucho, leí una obra de ciencia-ficción en la que la humanidad decide enterrar cantidades ingentes de residuos radiactivos en las profundidades subterráneas. No saben de qué modo deben advertírselo a la generación futura, a la que se le dejará el cometido de deshacerse de los residuos, ni quién debe firmar la advertencia.
   Desgraciadamente, la situación ya no es un tema de ficción. Estamos endosando unilateralmente nuestras cargas a las generaciones futuras. ¿Cuándo abandonó la humanidad los principios morales que nos impedían hacer algo así? ¿Hemos superado un punto de inflexión fundamental en la historia?
   Después del 11 de marzo, me quedaba levantado todas las noches hasta bien tarde viendo la televisión (una costumbre recién adquirida tras el desastre). Hubo un periodista de televisión que fue a mirar en una casa con las luces encendidas en una zona que, por lo demás, estaba a oscuras debido a las órdenes de evacuación. Resultó que una yegua estaba de parto y el propietario era incapaz de irse de su lado. Al cabo de unos días, el periodista volvió a visitar la granja y vio a la yegua y a su potrillo en el interior a oscuras. La expresión del propietario era sombría. No habían permitido que el potro saliese a correr en libertad porque sobre la hierba había caído lluvia contaminada por el material radiactivo.
   La crisis se ha llevado vidas que muchas personas siguen intentando recuperar. ¿Qué mensajes podemos transmitirles a esas personas y de qué modo? Yo también necesito oír esas palabras y la persona a la que he recurrido en busca de orientación es el físico Shuntaro Hida, que ha estado hablando sobre los peligros de la exposición del país a la radiación desde el bombardeo atómico de Hiroshima.
   En una entrevista publicada en la edición de septiembre de la revista Sekai, Hida recomienda: "Si ya han estado expuestos, deben estar preparados. Resígnense. Díganse a ustedes mismos que pueden tener mala suerte y sufrir unas consecuencias horribles al cabo de varias décadas. Luego, traten de reforzar su sistema, háganlo inmune todo lo que puedan para combatir los peligros de la radiación. ¿Pero será suficiente para protegerse el hacer el esfuerzo de evitar comprar verduras que puedan estar contaminadas? Es mejor tomar precauciones que no tomarlas. Los materiales radiactivos siguen escapando de Fukushima, incluso ahora. Los alimentos contaminados se han infiltrado en el mercado, así que, desgraciadamente, no hay ningún método garantizado para protegerse de la exposición. Abolir la energía nuclear y suprimir la radiactividad de raíz es un modo mucho más rápido de abordar el problema".
   No quiero transmitir estas palabras a los hombres -los políticos, los burócratas, los empresarios- que intentan imponer a las generaciones futuras la difícil tarea de deshacerse de los residuos radiactivos que se han generado y siguen generándose por culpa de una política energética que pone la capacidad de producción y la fortaleza económica por delante de todo lo demás. Más bien, quiero transmitir estas palabras a las mujeres -las jóvenes madres- que rápidamente se han dado cuenta de los peligros que se les plantean a sus hijos y tratan de encarar el problema de frente.
   Después de que los votantes italianos rechazaran la reanudación de las operaciones en sus centrales nucleares, un funcionario de alto rango del Partido Democrático Liberal de Japón atribuía el resultado del referéndum a la "histeria colectiva", dando a entender que el poder de las mujeres estaba detrás de los resultados. Una mujer italiana de la industria del cine respondió al insulto diciendo: "Es probable que los hombres japoneses se vean empujados a la acción por una histeria colectiva que pone la productividad y el poderío económico por delante de todo lo demás. Hablo solamente de hombres porque, se esté donde se esté, las mujeres nunca ponen nada por delante de la vida. Si Japón no solo perdiese su condición de superpotencia económica sino que además cayese en una pobreza prolongada, ¡todos sabemos por las películas japonesas que las mujeres superarían esas dificultades!".
   Los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, la derrota de Japón en la II Guerra Mundial y la subsiguiente ocupación del país por las fuerzas aliadas tuvieron lugar durante mi niñez. Todos éramos pobres. Pero cuando se dio a conocer la nueva Constitución, me impresionó la repetición de la palabra "determinación" en su preámbulo. Me llenaba de orgullo saber que los mayores tenían tanta resolución. Hoy, a través de los ojos de un hombre mayor, veo Fukushima y las difíciles circunstancias a las que este país se enfrenta. Y sigo teniendo esperanza en una nueva firmeza del pueblo japonés.

Kenzaburo Oé, nacido en 1935, recibió en 1994 el 'Premio Nobel de Literatura'. Tras el inicio de la crisis en la central nuclear de Fukushima 1, algunos músicos y escritores, entre ellos Oé, publicaron una declaración pidiendo la supresión de la energía nuclear. El 19 de septiembre se celebró una concentración antinuclear en el parque Meijí de Tokio. Este artículo fue publicado originalmente el 19 de septiembre de 2011 en The Mainichi Daily News. Traducción de News Clips.

martes, 10 de mayo de 2011

PRENSA. "No necesitamos todas las energías en el 'mix'", por Domingo Jiménez Beltrán y Sergio de Otto.

   En "El País":
No necesitamos todas las energías en el 'mix'

   Las renovables son las únicas que pueden calificarse de sostenibles: no trasladan costes ni riesgos contaminantes al futuro, reducen la emisión de gases de efecto invernadero y mitigan el cambio climático.

DOMINGO JIMÉNEZ BELTRÁN Y SERGIO DE OTTO 06/05/2011

   "La naturaleza habla, el hombre no escucha". Algunos no quieren escucharla, ni siquiera ahora a la luz de los tremendos acontecimientos que estamos viviendo, y piensan que es demagógico reconocer la prepotencia del ser humano y la extrema vulnerabilidad de algunas de sus tecnologías cuando la naturaleza habla. Bien al contrario, creemos que el mayor respeto hacia los ciudadanos de Japón nos obliga a hablar ahora de energía y a hacerlo en particular de la energía nuclear porque sí que toca debatir sobre opciones energéticas y sí que toca ahora hablar de la opción nuclear, ahora más que nunca. Es especialmente necesario para la clase política que se resiste a entrar en el necesario proceso de elección entre opciones estratégicas a medio y largo plazo, secuestrados como están por el cortoplacismo electoralista y agazapados detrás de ese ambiguo "necesitamos todas las energías en el mix".
   No, no es cierto que a medio y largo plazo necesitemos todas las tecnologías. Sabemos que unas son más deseables que otras; sabemos que unas son más inseguras que otras; sabemos que unas son más sostenibles que otras; sabemos que unas tienen más retornos socioeconómicos que otras; sabemos que disponemos del recurso de unas y que no lo disponemos de otras; sabemos que tenemos tecnología propia de algunas y que la importamos para otras; en definitiva, sabemos lo suficiente para poder elegir y esta es la cuestión clave: optar, abandonar el buenismo del todas son necesarias y definir cuáles son las opciones con futuro, en qué proporción y que decida finalmente la sociedad.
   Aun a riesgo de ser tachados de oportunistas o demagogos, si el compromiso es con un sistema energético sostenible como meta ineludible antes de 2050, parece irrefutable que en el estado actual de las tecnologías -y con los cambios previsibles en estas cuatro décadas- de las tres fuentes de energía que pueden significar una aportación masiva en este periodo, el carbón, la nuclear y las energías renovables, solo estas últimas reúnen los requisitos para ser denominadas "sostenibles". Lo son porque satisfacen las necesidades actuales sin limitar las posibilidades de las generaciones venideras; porque contribuyen a la mitigación drástica del Cambio Climático con una reducción decisiva de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI); porque minimizan los riesgos y contaminaciones de todo tipo -incluida la radiológica-; porque no trasladan costes y riesgos al futuro; porque disponemos del recurso, de la tecnología, del tejido industrial; porque vemos cómo sus costes bajan mientras suben los de las tecnologías convencionales y así un largo capítulo de ventajas con solo algunos inconvenientes, que pueden superarse con la complementariedad de las distintas tecnologías renovables como analizamos más adelante.
   Veamos qué sucede con el resto de las tecnologías que podrían tener un papel masivo. Respecto al carbón es obvio que, aun incluyendo el llamado "carbón limpio", con la ayuda de los Sistemas de Secuestro y Almacenamiento del CO2 -cuya viabilidad económica y práctica está por demostrar-, esta apuesta significa mantener en gran parte las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), los altos impactos de su extracción y de su combustión y la contaminación atmosférica.
   En cuanto a la energía nuclear para empezar es necesario recordar la estrecha vinculación entre el uso civil y militar, relación sobre la que se pasa de puntillas en tantas ocasiones. Efectivamente, no solo coinciden los países que detentan o monopolizan ambas facetas de la energía nuclear sino que incluso, a veces, como es el caso del comercio de Rusia con India, se ofertan en un mismo paquete las armas y las centrales nucleares. Eso sí, por otro lado, se argumenta que a ciertos países se les debe limitar el desarrollo de plantas de enriquecimiento aludiendo a razones de seguridad y riesgo de proliferación nuclear.
   En el estado actual de la tecnología -la de fisión-, tiene en sí todos los parámetros de insostenibilidad. El primero y principal, aunque hoy se minimice su importancia, es que supone transmitir a las generaciones venideras, y por miles de años, una carga irresponsable: los residuos radiactivos. ¿O habría que llamarles "inquemados" por la baja eficiencia en la fisión, dígase inmadurez, de la tecnología actual? Sí, "inquemados" porque el uso del combustible "alternativo" del reactor 3 de Fukushima, el MOX que incorpora en parte plutonio "inquemado", residuo de los reactores de uranio enriquecido, es un intento más de incrementar la baja eficiencia y reducir los residuos de esta tecnología, eso sí con los riesgos que estamos viendo hoy.
   Es, en efecto, una tecnología intrínsecamente insegura y requiere unas capacidades tecnológicas y de gestión que la excluyen de su aplicación en la mayoría de los países en desarrollo, que ya se cuidarán de ello los países desarrollados. ¿Podemos en un mundo globalizado optar por una tecnología que no queremos que tenga la otra mitad de la humanidad?
   Por último, y en contra del mito que se viene difundiendo, la nuclear es cara y con costes en aumento y ahora, después de Fukushima, aún más, al verse obligada a internalizar mayores costes de seguridad. Lo sabemos y la propia industria nuclear lo reconoce cuando pide avales, subvenciones y tarifas especiales para sus cuantiosas inversiones a las que las instituciones financieras están dando la espalda.
   En el caso de España, debemos añadir una consideración, no menor, al ser una fuente no autóctona (a pesar del truco contable de la OCDE de considerarlo así) y en la que dependemos totalmente del exterior. No tenemos ni la tecnología básica, ni las capacidades para producir el combustible enriquecido o para el reprocesamiento del combustible irradiado.
   Y por ahora esta es la tecnología nuclear disponible y vislumbrable a medio plazo, ya que un sistema avanzado de fisión o la soñada fusión, que podrían resolver algunas de las limitaciones actuales, parecen hoy una quimera.
   Por todo ello, la opción de las energías renovables no solo es la base de la optimización de la oferta energética como única fuente futura de aprovisionamiento masivo de energía sostenible en el estado actual de la tecnología, sino que además -y debido a que facilita un sistema de generación distribuida y de autogeneración, y en el futuro de autosuficiencia por parte de los propios usuarios, lo que sin duda asusta a los grandes agentes del sector energético- contribuye a racionalizar la demanda, a acercarla e integrarla con el suministro a nivel de usuario y en áreas extensas a través de redes energéticas inteligentes. También porque estas características positivas adquieren más valor en los países emergentes y en vías de desarrollo.
   Mientras el coste de las tecnologías renovables disminuye a pasos agigantados el de las convencionales, sean de origen fósil o nuclear, no hace más que aumentar. La eólica ya ha alcanzado prácticamente costes competitivos en 10 años de desarrollo y la fotovoltaica ha disminuido sus costes a la mitad en menos de cinco años y se espera que al menos en España alcance la paridad de red (coste de generación similar al que paga el usuario final) en otros cinco.
   En cuanto a su limitación, no poder disponer de ellas cuando se necesitan, existen soluciones en un mix energético -sí, solo de renovables-, como son la hibridación con la hidráulica o la biomasa, de la eólica y la solar, el vehículo eléctrico como almacén de energía eléctrica, una verdadera gestión de la demanda y otras muchas posibilidades por desarrollar, cuando invirtamos el porcentaje de subvenciones al I+D hoy abrumadoramente a favor de las tecnologías convencionales.
   Estamos, pues, ante una gran opción estratégica. Es cuestión de voluntad y coraje político, de contar con el apoyo de la sociedad y no solo de las empresas energéticas como hasta ahora; es cuestión de visión de futuro no de mirar al pasado, con planificación a medio y largo plazo (si es posible con pacto político) y de definir el camino, con objetivos cuantitativos ambiciosos y medidas concretas, entre las cuales, ciertamente, no pueden faltar dos que ahora parecen a la deriva: prioridad a la inversión en I+D+i en energías renovables y potenciar su desarrollo y maduración a través de su implantación generalizada. Sí, debemos elegir y la opción estratégica son las renovables con el apoyo del ahorro y la eficiencia.

   Domingo Jiménez Beltrán y Sergio de Otto son patronos de la 'Fundación Renovables'.

martes, 26 de abril de 2011

PRENSA. 26 abril 2011

   En "El País":

1. 48 años. Columna de Rosa Montero.

2. Se apagó el relámpago poético de Chile. Por Javier Rodríguez Marcos. Gonzalo Rojas, ganador del premio Cervantes 2003, fallece a los 93 años. Rojas ha muerto: qué extraño. Por Antonio Gamoneda. Sueños pendientes de ser soñados. Por Juan Carlos Mestre. El renegado ilustre. Por Luis Sepúlveda.

3. Huir. Por Enrique Vila-Matas.

4."Sin escribir no soy nada". Reportaje de Javier Rodríguez Marcos. Ana María Matute, la tercera mujer que recibe el Cervantes en más de tres décadas de historia del premio, ensalza el papel de salvavidas de la literatura.

5. El control definitivo: su ADN en el DNI. Reportaje de Jesús Duva. Los juristas rechazan la recopilación de datos genéticos con el carné de identidad, salvo sospechosos - ¿Y si hay voluntarios?

6. Principios del multilateralismo en el siglo XXI. Artículo de Manuel Escudero, director general de Deusto Business School.

7. Chernóbil no duerme, espera. Artículo de Miren Gutiérrez, directora de Greenpeace España.

8. Decenas de enfermos mentales sufrieron varios años en el penal. Por José María Irujo. La mayoría de los presos [de Guantánamo] acabaron siendo transferidos a otros países por su nulo valor para los interrogadores - Padecían paranoia, esquizofrenia o adicción a las drogas - Hubo sucesivos intentos de suicidio, que se consumaron en tres casos. Una treintena de presos del penal militar padecían enfermedades psiquiátricas, varios intentaron quitarse la vida y al menos tres lo lograron, en 2006, según documentos filtrados por Wikileaks a EL PAÍS, que muestran a unos interrogadores obsesionados por dar con el paradero de Osama Bin Laden y reflejan la violencia que marcaba las relaciones entre guardianes y prisioneros. La Casa Blanca condenó ayer la nueva revelación, aunque calificó sus datos de no actualizados.

jueves, 14 de abril de 2011

PRENSA. 14 abril 2011

   En "El País":

1. Ley y orden. Columna de Maruja Torres.

2. Soflamas a diestra y siniestra. Por Javier Rodríguez Marcos. Un grupo de historiadores analiza en 'Palabras como puños' la intransigencia política durante la Segunda República - Hoy se cumplen 80 años de su proclamación.

3. Cocaína en 'Inside job'. Por Vicente Verdú.

4. El enigma de la escritora errante. Reportaje de Ana Marcos. Sergio Ramírez novela la peripecia de Amanda Solano, una autora costarricense ficticia de principios del siglo XX que vivió huyendo para expresar su diferencia.

5. El triunfo del morbo y la confusión. Artículo de la periodista y escritora Irene Lozano. Sobre la función del periodismo.

6. El cisne negro nuclear. Artículo de Marcel Coderch, ingeniero, autor con Núria Almirón de El espejismo nuclear. Los libros del lince, 2008. Dijeron que otro Chernóbil era imposible pero ha ocurrido. En el mismo Japón y con tecnología de Estados Unidos. Las promesas de que esa energía sería abundante, barata y segura están hoy más lejos que nunca.

7. Baltasar Garzón y el 'caso Dreyfus'. Artículo de José Luis Fuertes Suárez, abogado del Estado excedente.

8. Nadie al volante. Lluís Bassets sobre la intervención militar en Libia. 

viernes, 8 de abril de 2011

PRENSA. "La industria nuclear contra sí misma", artículo de Ulrich Beck

Ulrich Beck

   En "El País":
La industria nuclear contra sí misma

   La catástrofe de Fukushima desmiente el mito de la invulnerabilidad de las centrales nucleares occidentales. Nada ni nadie pueden asegurarnos contra los peligros de algo como lo que está ocurriendo en Japón.

ULRICH BECK 05/04/2011

   Por sociedad del riesgo mundial entendemos una época en la que los aspectos sombríos del progreso determinan cada vez más las confrontaciones sociales. Se convierte en motor de la política aquello que al principio no era evidente para nadie y se negaba: que nos estábamos poniendo en peligro a nosotros mismos. Los peligros nucleares, el cambio climático, la crisis financiera, los ataques del 11 de septiembre, etcétera, siguen en buena medida el guión de la "sociedad del riesgo". A diferencia de anteriores riesgos industriales, este tipo de riesgos (1) no está delimitado local, temporal, ni socialmente; (2) no es imputable conforme a las actuales normas de causalidad, culpa y responsabilidad; y (3) no es compensable ni asegurable. Cuando las compañías de seguros niegan su cobertura -como ocurre con la energía nuclear y los nuevos desarrollos de la ingeniería genética- se traspasa la frontera entre los riesgos calculables y los peligros incalculables. Estos potenciales de peligro son generados industrialmente, externalizados económicamente, jurídicamente individualizados, técnicamente legitimados y políticamente minimizados. Dicho de otro modo: entre el sistema normativo de control "racional" y los potenciales de autodestrucción desencadenados existe la misma relación que entre los frenos de una bicicleta y un avión intercontinental.
   ¿Pero Fukushima no se diferencia de Chernóbil en que los horrendos acontecimientos de Japón dan comienzo con una catástrofe natural? La destrucción no ha sido desatada por una decisión humana, sino por el terremoto y el tsunami. La categoría "catástrofe natural"se refiere a algo que no ha causado el hombre y de lo que el hombre no tiene que responsabilizarse. Sin embargo, esta perspectiva es la propia de un siglo que ha quedado atrás. El concepto es erróneo desde el momento en que la naturaleza no sabe de catástrofes, sino, en todo caso, de dramáticos procesos de transformación. Transformaciones tales como un tsunami o un terremoto solo se convierten en catástrofes en el horizonte de referencia de la civilización humana. La decisión de construir centrales nucleares en zonas sísmicas no es un fenómeno natural, sino una decisión política de la que también debe darse razón en el ámbito político. No solo en el caso de la construcción de centrales nucleares, sino también en el de la construcción de rascacielos, o en el de la planificación de una metrópoli como Tokio tales "catástrofes naturales" se transforman en riesgos dependientes de decisiones de las que, al menos en principio, puede responsabilizarse a quienes las toman. El caso actual de Japón pone de manifiesto cómo se entreteje aquello que atribuimos a la naturaleza y aquello que atribuimos al poder humano.
   De forma muy general, hablamos de "catástrofe natural" y de "peligro ambiental" en un momento histórico en el que ya no existe algo como una "naturaleza pura" que pueda contraponerse a la técnica y a la sociedad. Lo que unos, digamos la industria química, contaminan como "medio ambiente", es lo que otros, pongamos por caso la agricultura, el turismo o la industria pesquera, ofrecen al mercado.
   Para la industria nuclear ya ni siquiera es necesario negar el riesgo: denigrar la alternativa es un movimiento táctico de valor equivalente. En este sentido, paradójicamente, fue el cambio climático lo que abrió nuevos mercados a las nucleares.
   Desde el siglo XVIII, lo que se había logrado era alcanzar un consenso sobre los riesgos tempranos de la era industrial en la medida en que tales riesgos se basaban en un sistema de compensación anticipada de sus consecuencias: cuerpos de bomberos, compañías de seguros, atención psicológica y sanitaria, etcétera. La conmoción que embarga a la humanidad, vistas las imágenes del horror que nos llegan de Japón, se debe a otra idea que se va abriendo paso: no hay institución alguna, ni real ni concebible, que esté preparada para la catástrofe nuclear máxima y que sea capaz de garantizar el orden social, cultural y político incluso en ese momento decisivo.
   Sí que hay, por el contrario, numerosos agentes que se especializan en la negación de los peligros. En vez de seguridad mediante compensación anticipada tenemos el tabú de la infalibilidad: todos los países -muy en especial, faltaría más, Francia, como bien sabe Sarkozy, el experto en energía nuclear- tienen las centrales nucleares más seguras del mundo. Los garantes del tabú son la ciencia de la energía nuclear y la economía de la energía nuclear, precisamente aquellos que, vistos los catastróficos acontecimientos, han sido sorprendidos in flagranti error por la opinión pública mundial.
   Solo los reactores nucleares "comunistas" podían explotar; así intentó Franz-Josef Strauss (1986) delimitar los sucesos de Chernóbil, dando a entender que el Occidente desarrollado capitalista disponía de centrales nucleares seguras. Pero ahora este desastre se ha producido en Japón, el país del mundo que pasa por ser el que tiene la más avanzada tecnología, el mejor equipamiento y el que tiene más en cuenta la seguridad. Se ha acabado la ficción de que en Occidente podemos mecernos en nuestra seguridad. Los dramáticos acontecimientos de Fukushima echan por tierra ese mito de la seguridad de la racionalidad técnica. Lo que también nos lleva a plantear la pregunta por el valor de un sistema jurídico que regula hasta el ínfimo detalle de los pequeños riesgos técnicamente manejables, pero que, en virtud de su autoridad, legaliza, y nos hace asumir a todos, en tanto que "riesgos residuales" aceptables, los grandes peligros que amenazan la vida de todos, en la medida en que no sean susceptibles de una minimización técnica.
   El "oportunista nuclear" -figura de la que la canciller alemana, Angela Merkel, ofrece un ejemplo actual- nos brinda la ocasión de observar los dilemas de la política pronuclear: ¿cómo puede mantenerse la autoridad política oponiendo enérgicas protestas de seguridad a la conciencia de peligro del electorado, cuando por ese mismo hecho uno se hace objeto permanente de ataque y con cualquier catástrofe, o insinuación de la misma, pone en juego toda su credibilidad?
   El hecho de que la última esperanza de Japón estribe en el recurso a las "fuerzas de autodefensa", que han de suplir, descargando agua desde los helicópteros, los averiados sistemas de refrigeración, es algo más que una ironía. Hiroshima fue el horror por antonomasia. Pero aquí fue el enemigo el que golpeó. ¿Qué pasa cuando el horror surge del meollo productivo de la sociedad, no del Ejército? En este caso, quienes ponen en peligro a la nación son los propios garantes del derecho, del orden, de la racionalidad, de la democracia.
   Muchos lamentan que las aterradoras imágenes de Japón infundan "miedos injustificados". Pero esto supone ignorar la dinámica política que se aloja en el minusvalorado potencial autoaniquilatorio del triunfante capitalismo industrial. Pues muchos peligros -ejemplo paradigmático: la radiación nuclear- son invisibles, se sustraen a la percepción cotidiana. Eso quiere decir que la destrucción y la protesta están sujetas a una mediación simbólica.
   La pregunta por un sujeto revolucionario que subvierta las relaciones de poder definitorias de la política del riesgo cae en el vacío. No son los movimientos antinucleares, ni la opinión pública crítica, o no solo ellos, quienes están en situación de invertir el rumbo de la política nuclear. El contrapoder de la energía nuclear no son los manifestantes que bloquean el transporte de los residuos radiactivos. El más ferviente enemigo de la energía nuclear es... ¡la propia industria nuclear!
   El mito de la seguridad reverbera en las imágenes de esas catástrofes que hay que excluir categóricamente, según los gestores de la energía nuclear. Cuando esto se percibe, cuando se demuestra que los garantes de la racionalidad y el orden legalizan y normalizan peligros mortales, se crea el caos en el ámbito mismo de aquella seguridad que promete la burocracia.
   Sería un completo error concluir que de esta manera despunta una nueva fase de la Ilustración. Antes al contrario, habrá a quien el panorama aquí expuesto le haga pensar más bien en aquellos que tratan de achicar el agua que inunda el barco perforando un agujero en su casco.

   Ulrich Beck es sociólogo, profesor emérito de la Universidad de Múnich y profesor de la London School of Economics. Traducción de Jesús Alborés Rey.

martes, 5 de abril de 2011

PRENSA. 5 abril 2011

   En "El País":

1. Antiguos y modernos. Por Fernando Savater.

2. Fukushima: la novedad conocida. Por Ramón Folch,  socioecólogo.

3. Absueltos por la historia. Artículo del escritor Jorge Edwards.

4. La industria nuclear contra sí misma. Artículo de Ulrich Beck, sociólogo, profesor emérito de la Universidad de Múnich y profesor de la 'London School of Economics'. Traducción de Jesús Alborés Rey. La catástrofe de Fukushima desmiente el mito de la invulnerabilidad de las centrales nucleares occidentales. Nada ni nadie pueden asegurarnos contra los peligros de algo como lo que está ocurriendo en Japón.

miércoles, 30 de marzo de 2011

PRENSA. 30 marzo 2011

   En "El País":

1. Un hombre asombrado... y asombroso. Fernando Savater traza el perfil de Cioran.

2. Godzilla en Fukushima. M. Á. Bastenier sobre la catástrofe de Japón.

jueves, 17 de marzo de 2011

PRENSA. 17 marzo 2011

   En "El País":

1. Última clase de literatura y pedagogía. Por Amelia Castilla. Fallece a los 85 años la escritora Josefina Aldecoa, fundadora del colegio 'Estilo'. CON ENLACES A ARTÍCULOS SOBRE LA AUTORA.

2. Sin crisis en el sueldo del ejecutivo. Reportaje de Amanda Mars. La ley fija limitaciones y pide más transparencia a los ingresos de los altos directivos - Banca y firmas de inversión tendrán que informar de su lista de 'milloneuristas' - La desigualdad ha crecido en España con la recesión.

3. La vitalidad actual del español. Artículo de Mario García de Castro, profesor de la Universidad 'Rey Juan Carlos' y director del 'Instituto Cervantes' de Roma.

4. Moraleja nuclear de Japón. Artículo de Brahma Chellaney, profesor de 'Estudios Estratégicos' en el Centro de Investigaciones Políticas de Nueva Delhi; es autor, entre otros libros, de Asian juggernaut: The rise of China, India and Japon (El coloso asiático. El ascenso de China, India y Japón), publicado por 'Harpers Paperback's en 2010, y Water: Asia's new battlefield (El agua, nuevo campo de batalla de Asia), publicado por la 'Georgetown University Press' en 2011. © Project Syndicate, 2011. Traducido del inglés por Carlos Manzano. Muchas centrales nucleares están situadas en las costas, porque necesitan una gran cantidad de agua. Sin embargo, los desastres naturales y el cambio climático hacen que resulten aún más vulnerables.

5. Las amenazas de la radiación. Los niveles de radiactividad en Japón no son aún dañinos para la población, pero sí para los trabajadores que tratan de evitar un desastre en la central.

6. La contrarrevolución. Lluís Bassets sobre lo que ocurre en Libia.

miércoles, 16 de marzo de 2011

PRENSA. 16 marzo 2011

   En "El País":

1. Escrito al margen. Por Manuel Rodríguez Rivero.

2. El renacer nuclear se apaga. Reportaje de Ferrán Balsells. Los Gobiernos revalúan su postura energética cuando ya habían asumido tesis a favor de lo atómico - Los reactores, seguros pero no invulnerables. ¿Y prescindibles?

3. La ola que sale del fondo del mar. Por Alicia Rivera. La energía del terremoto se propaga por el océano en forma de tsunami - En alta mar, los barcos apenas perciben el fenómeno que será destructivo en la costa.

4. Gobernantes fosilizados e indignación popular. Artículo de Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.


   En "El Día de Córdoba":

5. "La poesía me ha enseñado que la verdad no es un punto de partida". Entrevista a Luis García Montero. Por G. Cappa. El granadino presenta hoy en Córdoba 'Un invierno propio', un poemario que define como un "equipaje ético" para dar respuestas a las incógnitas que plantea la crisis.

jueves, 15 de abril de 2010

PRENSA. 15 abril 2010

En "El País":

1. Un mecenas contra la Mafia. Reportaje de Miguel Mora. El filántropo siciliano Antonio Presti lleva 30 años plantando cara a la corrupción - Financia iniciativas culturales que combaten el sistema mafioso de la isla.

2. El teatro da vida. Columna de Vicente Verdú.

3. El ciudadano es el que paga cara la corrupción. Reportaje de Susana Pérez de Pablos. La población apenas percibe el perjuicio directo del enriquecimiento de los cargos públicos - Los grandes escándalos devastan la imagen de toda la clase política, pero sólo afectan al voto a largo plazo.

4. Carta abierta a los obispos católicos de todo el mundo. El teólogo Hans Küng juzga el pontificado de Benedicto XVI como el de las oportunidades perdidas. En el quinto aniversario de su llegada al Vaticano, pide al clero que reaccione ante la crisis de la Iglesia, agudizada por los abusos a menores.

5. Las antenas del destino. Artículo de Jorge Edwards, escritor y premio Cervantes en 1999.

6. Los turistas de Castilla. Artículo de Ramón Buckley, profesor en la American University. Sobre Castilla y Miguel Delibes.

7. Una puñalada inglesa a la República. Artículo de Ángel Viñas, que ha dirigido y co-escrito Al servicio de la República. Diplomáticos y guerra civil. Una nueva investigación aporta datos sobre cómo el BOB, un banco británico, asfixió financieramente al Gobierno legítimo de España. Fue otra de las traiciones que le forzaron a jugar la carta soviética.

8. Semprún y las fosas de Katyn (y Garzón). Columna de Patxo Unzueta.

9. El genio regresa a la lámpara. Columna de Lluís Bassets sobre Obama y las armas nucleares.

viernes, 26 de febrero de 2010

PRENSA. 26 febrero 2010

En "El País":

1. Daba miedo. Columna de Juan José Millás.

2. Negro. Columna de David Trueba.

3. Juicio a las reglas de Internet. Reportaje de David Alandete. El caso contra Google en Italia cuestiona la subida libre de contenidos por los usuarios. ¿Dónde acaba la responsabilidad de la 'web' si se delinque?

4. DEBATE DEL PACTO EDUCATIVO. Educación abrirá vías distintas según el nivel de los alumnos. Por J. A. Aunión. La última propuesta de Gabilondo se acerca a las ideas del PP, pero este partido se enroca en sus exigencias. El pacto cambiaría 21 artículos de la LOE. Menos asignaturas en los primeros cursos de la ESO.

5. La gestión del combustible nuclear gastado. Artículo de Juan M. Kindelán, ex presidente de ENRESA y ex presidente del Consejo de Seguridad Nuclear.

6. Zapata, el irreductible. Artículo de Ernesto Hernández Busto, ensayista (premio Casa de América 2004 por Perfiles derechos. Fisonomías del escritor reaccionario). Desde 2006 edita el blog de asuntos cubanos PenúltimosDías.com. El disidente cubano que acaba de fallecer tras una huelga de hambre nunca aceptó renunciar a su dignidad. El régimen castrista le castigó por ello con un calvario carcelario que duró siete años, hasta su muerte.

7. CINE. CRÍTICAS. Un profeta, de Jacques Audiard (Por Jordi Costa). An Education, de Lone Scherfig (por Javier Ocaña). The Lovely Bones, de Peter Jackson -basada en la novela Desde mi cielo, de Alice Sebold (por Javier Ocaña). Al límite, de Martin Campbell (por Jordi Costa). Daybreakers, de Michael y Peter Spierig (por Jordi Costa).

martes, 23 de febrero de 2010

PRENSA. 23 febrero 2010

En "El País":

1. No entiendo. Columna de Rosa Montero.

2. Más formación=más desigualdad. Reportaje de M. Ceberio Belaza y C. Morán.  La brecha salarial entre hombres y mujeres crece a medida que aumenta la cualificación de los empleos.  España firma peores índices que la media de la UE.

3. Europa planea enterrar la basura nuclear a 400 metros bajo tierra. Por Mónica Salomone. Suecia, Finlandia y Francia proyectan instalaciones definitivas para los residuos. España participa en los estudios como opción a largo plazo.

4. Malamadre y el buen padre de familia. Artículo de
Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la Violencia de Género;  y de Luis Tosar, actor, protagonista de Celda 211.


5. El ágora digital. Artículo de Andreu Jaume, editor de Lumen. Internet es una nueva plaza pública que, como tal, requiere una organización que permita un tráfico regulado. No debería convertirse en un universo caótico y acrítico. La figura del editor es clave.


6. El sobrepeso adelanta hasta en cuatro años la regla de las niñas. Por Mayka Sánchez. Científicos españoles identifican una proteína que explica el proceso. El hallazgo abre la posibilidad de adecuar el desarrollo físico y el psicológico.

lunes, 8 de febrero de 2010

PRENSA. 8 febrero 2010

En "El País":

1. Una mirada. Columna de Almudena Grandes.

2. La Red espía tus movimientos. Reportaje de David Alandete. Sofisticados programas informáticos rastrean correos personales y 'blogs' protegidos. No sólo los regímenes autoritarios invaden la intimidad.

3. Son más y quieren más. Reportaje de Charo Noguera. El Foro Europeo de Mujeres denuncia la falta de presencia femenina en los altos cargos de las empresas. Pide mayor esfuerzo para lograr una sociedad paritaria.

4. Global Zero, un mundo sin armas nucleares. Artículo de Timothy Garton Ash, catedrático de Estudios Europeos; ocupa la cátedra Isaiah Berlin en St. Antony's College, Oxford, y es profesor titular de la Hoover Institution, Stanford. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

5. Abogados de Atocha y memoria democrática. Artículo de Bonifacio de la Cuadra.

viernes, 29 de enero de 2010

PRENSA. 29 enero 2010

En "El País":

1. El silencio de Salinger se hace eterno. Por Bárbara Celis. Muere a los 91 años el autor de 'El guardián entre el centeno'. De su gran obra se han vendido más de 60 millones de libros. Vivió recluido desde los años cincuenta. El miedo a hacerse adulto, por José María Guelbenzu. La intimidad como arte, por Justo Navarro. El aire del 'New Yorker', por Antonio Muñoz Molina.  Sin introducción, por Ray Loriga.

2. ¿Qué hacer con los residuos nucleares? Artículo de Hans D. Codée, doctor en Ciencias Químicas y director de COVRA, la agencia holandesa de gestión de residuos radiactivos.

3. Las cosas por su nombre. Artículo de Mariano Bacigalupo,  profesor titular de Derecho Administrativo en la UNED, sobre la diferencia entre Estado federal y Estado confederal.

4. Una cuestión de confianza. Artículo de Carlos Mendo sobre Obama.

5. CINE. Críticas: Invictus, de Clint Eastwood (por Carlos Boyero); "No estaría mal hacer de diablo": entrevista a Morgan Freeman, protagonista de la película, por Quino Petit; Hollywood y Suráfrica, historia de un idilio, por Lali Cambra.
En tierra hostil, de Kathryn Bigelow (por Jordi Costa).
Todo incluido, de Peter Billingsley (por Javier Ocaña).
Chéri, de Stephen Frears (por Javier Ocaña).
La mujer sin piano, de Javier Rebollo (por Jordi Costa).

6. Viggo y el apocalipsis. Entrevista. Por Toni García. Viggo Mortensen transita por una Tierra en cenizas en La carretera, la adaptación de la novela de Cormac McCarthy. Si se acaba el mundo, al actor le pillará con la camiseta de Leo Messi. Lo comprobamos en Venecia.

7. ¡¡Apocalipsis en las librerías!! Reportaje de Jordi Costa.

martes, 7 de julio de 2009

PRENSA. 7 julio 2009

En "El País":

1. El velo. Columna de Rosa Montero.

2. El sepulcro vacío. Fernando Savater, sobre la vaciedad y artificiosidad de libros con ideas marxistas y sobre el materialismo dialéctico.

3. Apuesta desequilibrada: proliferación o desarme. Artículo de Jesús A. Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria, sobre lo nuclear.

4. Thatcherismo a la sueca. Artículo de Víctor Lapuente Giné, profesor de Ciencia Política en Suecia. El centro-derecha escandinavo ha encontrado una fórmula exitosa: ofrece buenos servicios públicos, el rasgo característico de la socialdemocracia, a través de mecanismos competitivos de libre mercado.

viernes, 19 de junio de 2009

PRENSA. 19 junio 2009

En "El País":

1. Mentiras atómicas. Reportaje. La propaganda se impone al análisis en el debate sobre la energía nuclear. Argumentos sesgados se usan a favor y en contra del cierre de centrales.

2. Réquiem por los refugiados políticos. Artículo de Monika Zgustova, escritora.

3. CINE. Un ojo en el bolsillo. Reportaje. Las películas rodadas con móviles se afianzan como un género en sí mismo. El formato propicia la intimidad de las historias y la libertad del resultado. CRÍTICA: crítica de la película turca Tres monos. Crítica de la película Parque Vía, del debutante Enrique Rivero. Crítica de la película francesa El primer día del resto de tu vida. Crítica de Corazón de tinta, del género de la fantasía.

domingo, 29 de marzo de 2009

PRENSA. 29 marzo 2009

En "El País" y suplementos:

1. Principios. Columna de Manuel Vicent sobre las personas y sus principios.

2. Setenta años de la victoria de Franco. Artículo de Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.

3. Aquel 1 de abril... La historia oral de la Guerra Civil se extingue. Setenta años después, algunos de los pocos testigos vivos recuerdan el fin de la contienda. Reportaje.

4. Somos la generación Cero. Tienen menos de 30 años. Pero están condenados a seguir formándose, a vivir con sus padres aún más tiempo y a esperar. Porque terminan sus estudios en plena crisis. Y sin oportunidades. Reportaje.

5. ¿Educación o condicionamiento? La función de los padres es acompañar a sus hijos para que crezcan sanos, libres e independientes. Sin embargo, muchos les imponen sus normas y creencias, dificultando que se conviertan en quienes son. Reportaje. Psicología.

6. El laberinto nuclear. Durante décadas ha tenido fama de sucia, cara y peligrosa. Hoy renace apoyada por los 'verdes nucleares' que exhiben su respeto por la atmósfera y los grupos de presión que luchan por un negocio de un billón de euros. ¿Es la energía del futuro? Reportaje.´

7. Tocados por la esperanza. Hace unos años, Marie-Sonie habría muerto. El sida la debilitó hasta la extenuación. Desde que tiene acceso a los fármacos, su vida ha mejorado. Es una de los ocho millones de enfermos en los países pobres a los que, poco a poco, va llegando el tratamiento. Reportaje.

domingo, 22 de marzo de 2009

PRENSA. 22 marzo 2009

En "Público":


1. "La gente espera que la ciencia quite el velo a las apariencias". Entrevista a Bernard d'Espagnat, filósofo y físico cuántico.


En "El País" y suplementos:


2. El enigma universal de Roberto Bolaño. Nuevas obras explotan el éxito planetario del autor chileno, muerto en 2003. Reportaje.


3. Los mil usos del 'hombre ratón'. Los roedores de laboratorio tienen condiciones esenciales para los experimentos. Se cumplen 100 años de su descubrimiento para la ciencia.


4. A favor de la energía nuclear. Lectura. Consciente de que está abriendo la caja de los truenos, Manuel Lozano Leyva, catedrático de Física Atómica y Nuclear de la Universidad de Sevilla, lanza el libro 'Nucleares, ¿por qué no?' (editorial Debate). Se reproducen aquí algunos fragmentos.


5. Un pelo del bigote de Hitler. Artículo de javier Cercas sobre los hábitos saludables de lectura.


6. "Aún existe la consigna de aguantar el maltrato". Entrevista a Inmaculada Montalbán, presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.


7. Cien músicos hispanoamericanos eligen las cien canciones que cambiaron su vida. Joyas de rock eternas, canción de autor, 'soul' elegante, flamenco de ley... 'El País Semanal' ha preguntado a 100 músicos españoles y latinoamericanos las 100 canciones que les marcaron para siempre. Éstas son las ganadoras. Un canon sorprendente y apasionado. Una imprescindible banda sonora para viajar del Mediterráneo al Misisipi, para bailar y para llorar. Un programa de lujo con locuciones de cinco artistas de éxito sobre las cinco primeras canciones.


8. Imágenes de la ciudad perdida. Aquí confluyen las miradas del mundo. Nueva York, una ciudad terrenal, melancólica, donde todo puede suceder. Los grandes fotógrafos la han hecho suya. Éstas son algunas pruebas de su historia de amor.


9. ¿Acaso no nos alquilamos todos? Artículo de Javier Marías sobre la prostitución.