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miércoles, 27 de abril de 2011

IES "MAIMÓNIDES". COSMOPOÉTICA 2011. HOMENAJE A GÓNGORA. VÍDEOS DEL PROGRAMA "AL SUR" y de TELEVISIÓN ESPAÑOLA

   El programa "Al sur", de Canal Sur grabó en nuestro instituto la inauguración de la exposición que homenajeaba a Góngora, en el 450 aniversario de su nacimiento. En el siguiente enlace podemos ver, al principio, un fragmento, dentro de un especial dedicado a Cosmopoética y a la figura del poeta cordobés:

http://www.canalsuralacarta.es/television/video/presenta-angustias-garcia/1342/11

   Además, en Televisión Española también dedicaron unos instantes al hermanamiento con el IES "Luis de Góngora". En el vídeo del siguiente enlace aparecen las imágenes, a partir del minuto 23 (hay que esperar un poco, pues se carga con bastante lentitud):

http://www.rtve.es/alacarta/videos/noticias-andalucia/noticias-andalucia-07-04-11/1067775/

viernes, 16 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. "Yo me iré como si un largo viento...", de Julia Uceda

Julia Uceda (blogs.nortecastilla.es)

YO ME IRÉ COMO SI UN LARGO VIENTO ME CHUPARA HACIA ATRÁS...

Yo me iré como si un largo viento
me chupara hacia atrás,
hacia las sombras, hacia las fuentes mismas
de la vida.

Pero tú, entonces, dónde te quedarás. En qué
lejana orilla separado.

De qué verdad, de qué dolor mi lengua amarga
tendrá que convencerte.
De qué sangriento sol o qué silencios duros
me llenarán la boca.
Bajo qué ruedas de sombríos ramos
me quemarán los ojos...

Cómo podré decirlo cuando mi sangre,
inmóvil, no responda.
Si tendré que romperme en dos pedazos, yo,
la sola soledad que camina...

Y rota, qué trozo seré yo y cuál no-yo.
Y dónde estarás tú. Y adónde habré de irme
no sabiendo
si junto a Dios hay pájaros o sombras.

POESÍA. "La mirada interior de Julia Uceda", por Jacobo Cortines

Julia Uceda

Hoy, dentro del ciclo "Poesía en los institutos", de Cosmopoética, ha estado en nuestro centro, leyendo y comentando sus poemas, Julia Uceda.

Para conocerla un poco mejor, reproducimos el principio del artículo aparecido en la revista Ínsula, en mayo del 2008, firmado por Jacobo Cortines, de la Universidad de Sevilla:

La mirada interior de Julia Uceda

Siempre que me he aproximado a la poesía de Julia Uceda, he tenido la sensación de haber penetrado en un territorio nuevo y misterioso, con sus nieblas y tinieblas, pero también con sus destellos y deslumbramientos. Porque frente a las falsas respuestas que tantas veces se oyen, es preferible escuchar una interrogación continua, aunque ésta nos lleve por caminos poco transitados, por ásperas regiones, por fronteras inquietantes entre límites indecisos. Pero si existen respuestas, es allí en lo desconocido donde pueden encontrarse las pequeñas o grandes verdades que hacen habitable el mundo. Preguntar es vivir, y en este sentido la poesía de Julia Uceda es una explosión de vida, de indagación en aquello que parece ser lo más natural y, sin embargo, es lo más misterioso. Esta cualidad interrogativa, escudriñadora, es inherente a su creación poética desde los comienzos. La imagen de la primera mariposa en cenizas nos pone en el camino de humo que hemos de recorrer hasta llegar a la última zona desconocida .
Al leer una vez más los primeros libros de Julia Uceda, el tiempo sumido en el olvido parece regresar en las nieblas de la memoria. Y me lleva a aquellos primeros años de los sesenta, una década que en España no fue especialmente prodigiosa, cuando la conocí en la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla. Julia era entonces profesora de clases prácticas de Literatura Española, algo absolutamente indefinido que ella convirtió en un magisterio muy concreto. Éramos muy pocos los alumnos que asistíamos a aquellos comentarios, a aquellas conversaciones que podían girar la hora entera sobre un verso de Góngora, tal vez aquel de las Soledades: «mariposa en cenizas desatada », una frase del Buscón de Quevedo, o la afición al vino del niño Lázaro de Tormes. En sus clases, de libre asistencia, no había exámenes ni otro tipo de torturas. Sólo se sometía a examen, por parte de todos, de ella y de nosotros, la palabra del texto, desde sus múltiples significaciones o lecturas hasta su materia física: sus vocales, sus acentos, sus consonantes; esa música que ella especialmente diseccionaba como una experta cirujana en una lección de anatomía literaria. Por estos años Julia tenía ya publicados dos libros de poesía: Mariposa en cenizas, aparecido en una meritoria editorial de Arcos de la Frontera de escasa difusión, Alcaraván, 1959, un poemario lleno de vivencias existenciales, con mucha fuerza y desgarro, y un gran dominio del ritmo, marcado especialmente por los endecasílabos y alejandrinos; y Extraña juventud , Rialp, 1962, que se difundió algo más que el anterior por haber obtenido el accésit al Adonais; una nueva entrega en la que profundizaba en sus temas más personales, en ese «vivir para la muerte», siempre tan interrogativo. Sabíamos que preparaba entonces su tesis doctoral sobre el poeta José Luis Hidalgo y que era colaboradora habitual de revistas como «ÍNSULA», «Ágora» o de los «Anales» de la propia Universidad hispalense.
Para nosotros, aquel pequeño grupo en la confusa juventud que saltaba de la literatura a la filosofía, a la música, al arte y a la pérdida del tiempo en las alocadas ansias de vivir, Julia era una llamada a la reflexión, al compromiso, a la seriedad, a la renuncia de los paraísos más o menos artificiales. Introspectiva, callada, extraña ante lo ajeno -la hostilidad de lo vulgar o de la vanagloria-, nunca extraña para la sinceridad que sólo se da en el ámbito de lo íntimo, Julia fue una especie de guía en la selva oscura de nosotros mismos. Su visión del mundo estaba ya esculpida en sus versos. Era una mirada que enseñaba a mirar, a ver las cosas cercanas más allá de su proximidad y de su apariencia. No había la menor sombra de cansancio en esa mirada interior que siempre intentaba avanzar más, llegar al fondo, superar los límites, mostrarse insatisfecha ante el conformismo generalizado. Y fue ese inconformismo suyo, tan característico de su personalidad, el que la llevó a dar el salto a la otra orilla, a dejar atrás una ciudad estrecha, monótona y amordazada, la cerrada Sevilla de entonces, en la que seguía sintiéndose una extraña, y optó por irse, lejos, lejos de los muros de la Universidad donde enseñaba, lejos de la ciudad dormida en sus cielos azules, lejos de cuanto para ella era superficialidad y vacío.
Cruzó el Atlántico y encontró en Michigan, en su Universidad, nuevos aires, nuevas aulas donde relacionarse con una juventud abierta, nuevos libros, muchos libros que aún le siguen abriendo horizontes. Allí permaneció varios años, entre la docencia y una autoformación que sólo en la soledad del rompimiento podría conseguir. Y luego la aventura de Irlanda. Los verdes e íntimos paisajes. El misterio de Dublín, con tantas resonancias literarias. Seguía escribiendo, incorporando a su universo poético muchas nuevas experiencias, todas ellas interiorizadas, como no podían ser de otra manera. Algún lector se encontraría con un nuevo libro: Sin mucha esperanza (Madrid, Ágora, 1966), un título muy significativo de la denuncia del dolor del mundo; un libro que expresaba su rebeldía interior y que insistía en el inexorable paso del tiempo. Poco después, en 1968 y en la misma editorial, aparecieron los Poemas de Cherry Lane , donde las fronteras entre la realidad y el misterio tendían a desaparecer, un vivir en y desde los sueños, más allá de toda vigilia restrictiva. El lector podría preguntarse quién era su autora. Un ser lejano con un mundo muy propio, apenas conocido en su tierra. ¿Su tierra, cuál de ellas? Porque Julia Uceda seguía siendo la gran desconocida. Otras voces, desde las plataformas de Madrid o Barcelona, eran las que se oían, aunque no fuesen tan puras como la de ella.
Cuando pasados unos años compré un ejemplar de Campanas en Sansueña (Madrid, Dulcinea, 1977), supe que Julia había regresado a España y que había escogido Galicia para vivir y seguir escribiendo. Este nuevo libro fue, para mí, como una sacudida de conciencia, como si de pronto la tuviese otra vez delante en clase, o hablase con ella por los corredores o algún patio de la Facultad. La lectura de este libro supuso en mi interior la caída de muchos idolillos que me había fabricado, el derrumbe de mucha mampostería esteticista, de muchos obstáculos que impedían contemplar a unos locos sobre la yerba, a un guerrero vencido, a un rostro vuelto hacia la pared, al largo invierno de España. Ese libro me hizo ver que a pesar de tantos cambios como había presenciado, éstos no habían hecho desaparecer del mundo ni el dolor, ni la soledad, ni la injusticia, ni la hipocresía ni muchos otros horrores de los que hablábamos tiempo atrás.

Para leer el artículo completo, pinchar aquí.

martes, 13 de abril de 2010

PRENSA CULTURAL. POESÍA. COSMOPOÉTICA. Entrevista a Pere Gimferrer

                                                                                                                                          Pere Gimferrer
En "El Día de Córdoba":

"Sólo la poesía es únicamente literatura; lo demás tiene otros elementos en juego"


El escritor catalán es uno de los grandes protagonistas del ciclo 'Poetas del mundo en Córdoba', que comienza mañana · Participará en tres lecturas, entre ellas la de clausura, el domingo en el Alcázar


Ángela Alba / Córdoba
Actualizado 13.04.2010


El barcelonés Pere Gimferrer es uno de los poetas españoles más importantes del panorama actual y prueba de ello son los múltiples reconocimientos que ha conseguido con su obra, tanto poética como prosística, entre los que destacan el Premio Nacional de las Letras en 1998, el Anagrama de Ensayo en 1980 y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2000. Además, desde 1985 forma parte de la Real Academia Española. Esta semana participa en Cosmopoética con un recital en Lucena (viernes 16), otro en el contexto de la Feria del Libro (sábado 17) y, finalmente, en la lectura de clausura del encuentro (domingo 18).


-¿Qué opinión tiene sobre festivales como Cosmopoética?
-Depende de cada caso en particular; no los conozco todos. Mi opinión sobre Cosmopoética, en la medida en que lo conozco, es decir, por información y no por experiencia propia, es muy buena, me parece un festival de mucha envergadura.


-¿Cree que es una buena forma de atraer lectores hacia la poesía?
-Es una de las pocas que hay. Con este formato se puede conseguir más público, otra cosa es que ese público pase a leer después de escuchar, lo que es deseable.


-En la actualidad, ¿en qué momento se encuentra la poesía española?
-El diezmo en las generaciones de posguerra se nota, y no digamos ya el hueco de la urgencia del 27. Pero es que no tiene remedio, no pueden estar vivos los del 27, eso no tiene solución. Pero el hecho de que las generaciones de los 40 y los 50 hayan quedado diezmadas se nota porque todavía hoy los que quedan son algunos de los principales poetas españoles. Luego está mi propia generación, de la que creo que no tengo que opinar puesto que pertenezco a ella, y las siguientes son la generación de los 80 y la de los 90, que entre sí se parecen muy poco, lo que es perfectamente normal porque toda generación tiende a parecerse más a la de sus abuelos que a la de sus padres. Las nuevas generaciones han hecho lo que era previsible que hicieran, enlazar más con la mía que con la que les precede. Esto es una maniobra habitual y un reflejo normal en toda generación literaria.


-¿Es más difícil publicar ahora poesía?
-Nunca fue fácil, de hecho mis dos primeros libros me los pagué yo, y no soy el único. Bastante mejor poeta que yo era Rimbaud y se lo pagó su madre. Jamás fue fácil publicar un primer libro para un poeta no conocido, lo que pasa es que luego, con el tiempo, uno llega a tener un público. Baudelaire decía con un poco de exageración y demasiado optimismo que, para un editor, un escritor es una inversión que tarda en amortizarse pero luego produce muy buenos resultados. Los resultados dependen de cada poeta en particular, pero ciertamente es una inversión a largo plazo.


-Dentro de Cosmopoética hay programados varios recitales en institutos. ¿Cree que los planes de estudio deberían prestar más atención a la poesía?
-¿Sólo a la poesía? Yo no tengo ningún hijo ni nieto en edad escolar pero mi impresión es que hay muchas cosas parecidas a la poesía, empezando en primer lugar por la historia de la literatura, de las que apenas saben nada los planes de estudio actuales. Aunque hablo de esto como profano, no hablemos ya de la historia del teatro universal.


-¿Qué autores recomienda?
-En español, y hablando de autores anteriores a la época contemporánea, adoro a Góngora y Rubén Darío. Otra segunda recomendación es que hay que leer poesía en su idioma original, pero para eso hay que aprender idiomas, y ahí los planes de estudio tampoco están muy brillantes.


-En su dilatada carrera, ¿qué cambios ha sufrido su poesía?
-En algunos sentidos he cambiado muchísimas veces de registro. Casi cada libro ha sido distinto al anterior, he cultivado bastantes géneros y he escrito básicamente en dos idiomas -castellano y catalán- pero también en un tercero y un cuarto -francés e italiano-. Frente a esto hay una cosa evidente: aunque haya cambiado mucho de estilo soy el mismo tipo de poeta ahora que en el año 63 porque hay cosas como el uso de las imágenes, el léxico y el mundo imaginístico que en cierto modo serán siempre muy parecidas. En buena parte todo eso procede de Góngora y de Rubén Darío.


-Aunque también se ha dedicado a otros géneros, la mayor parte de sus títulos es de poesía. ¿Qué le proporciona este género?
-La poesía como lector y también cuando la escribo me da algo que no me da ningún otro género -aunque creo que los he cultivado todos-, porque hay una cosa con la que no pueden competir. Sólo la poesía es únicamente literatura; todo lo demás tiene otros elementos en juego. Por ejemplo, cuando uno lee una novela le puede interesar el argumento y lo mismo en una obra de teatro, mientras que en un ensayo el lector se fija en las ideas. Pero en la poesía o te interesa lo literario propiamente dicho -cómo está escrito, el estilo- o no te interesa nada, aun cuando cuente con un argumento.


-¿Prefiere escribir en catalán?
-No particularmente, ahora mismo estoy escribiendo en español. Lo que me gustaría de verdad es saber escribir más en italiano y francés, pero queda un poco raro escribirlo si nadie lo habla a tu alrededor.


-¿Qué proyecto tiene actualmente?
-Más que un proyecto es una realidad. He terminado hace poco un libro de poesía que publicaré el año que viene. El título me lo reservo pero es un solo poema, unitario, dividido en 17 partes, que consta de más de 500 versos y está escrito en seis días, cosa que jamás me había ocurrido con un texto de estas dimensiones. Trata de la poesía, del paso del tiempo, en parte de mi propia vida y de la vida humana en general, de la historia de la literatura y del amor.

PRENSA. 13 abril 2010

En "El País":

1. Belleza. Columna de Rosa Montero.

2. El libro electrónico pagará todo el IVA. Reportaje de R. Muñoz y J. Rodríguez Marcos. Hacienda aclara ahora que el soporte digital no gozará de la reducción fiscal que prometió González-Sinde - Sólo los CD y los USB tendrán derecho al tipo del 4%.

3. La educación liberal. Columna de Fernando Savater.

4. Sin culpa pero culpables. Reportaje de Pilar Álvarez. La menor de Seseña confesó sin inmutarse que había matado a otra - La falta de arrepentimiento puede esconder una psicopatía, pero esta dolencia no exime de responsabilidad.

5. El calentamiento traerá seis grados más en verano. Por R. Méndez. Un informe oficial da una predicción "estremecedora" para final de siglo.

6. ¿Principio del fin para el régimen castrista? Artículo de Jorge Castañeda, ex secretario de Relaciones Exteriores de México; es profesor de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Nueva York.

7. El mensaje oculto del segundo Katyn. Artículo-análisis de Timothy Garton Ash, autor de The Polish Revolution: Solidarity (Yale University Press). Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

8. Córdoba sonará a verso siete días. Reportaje de Manuel J. Albert. Houellebecq, Cees Nooteboom y Sanguineti participan en Cosmopoética.

domingo, 11 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010: ANUNCIO



Gracias a Virginia Molina.

PRENSA (1). 11 abril 2010

En "El País":

1. Trasplante. Columna de Manuel Vicent.

2. Una ducha de sangre que no acaba. Reportaje de Bárbara Celis. Varios libros analizan los secretos de 'Psicosis', que cumple medio siglo. - La película de Hitchcock cambió la imagen de la violencia en Estados Unidos.

3. El Estado de bienestar va rumbo a la UVI. Reportaje de Claudi Pérez- La crisis y la foto demográfica ponen en tensión las cuentas públicas en España - Se impone un nuevo contrato social.

4. "Llevar el 'burka' es mi libertad". Entrevista a Kenza Drider, defensora del derecho a usar el velo integral. Por Antonio Jiménez Barca. Una mujer francesa, que utiliza voluntariamente el 'niqab', defiende el derecho a hacerlo frente al proyecto gubernamental de prohibir esta prenda en lugares públicos.

5.  La generación privilegiada. Artículo de la escritora y periodista Margarita Rivière.

En "El Día de Córdoba":

6. El festival congrega a más de 50 poetas de una decena de países en su recta final. Por Á. Alba. El francés Michel Houellebecq ofrecerá la lectura inaugural del ciclo 'Poetas del mundo en Córdoba', que cerrarán los granadinos Enrique Morente y Luis García Montero en Caballerizas Reales el día 18.

7. CINE. Estremecedora denuncia, conmovedor canto. Crítica de la película Ciudad de vida y muerte. Por Carlos Colón.

miércoles, 7 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Lorenzo Oliván

Lorenzo Oliván

Teseo en el laberinto
Dentro del aparente
sinsentido de calles
que enmarañan mis pasos indecisos,
permanezco ligado
todavía a la externa realidad
por un fino, invisible, leve hilo.

¿O he de decir, mejor,
que la oscura, huidiza irrealidad
me conduce a su antojo en su guarida,
y envuelve mi destino
con su tela de araña más sutil?

Ariadna, no me obligues
a matar el misterio. Si lo hago
y regreso a tu lado, victorioso,
¿qué quedará de ti?
¿qué quedará de mí?

Puntos de fuga. 1996-2000

lunes, 5 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. José Luis Rey

José Luis Rey

CANCIÓN DE CUNA 1870
Un niño se ha perdido.

Por el camino de niebla
son fantasmas los olivos.

La iglesia está cerrada a cal y canto.

Ya no suena la música. Es domingo.

Barco pirata, el pueblo está hechizado.

Del cielo se desprenden los erizos.

Un ángel llora. El puente ya es violeta.

Han muerto los burgueses. Y un suspiro
se escucha al alejarse la carroza.

Rimbaud sueña con lobos y con lirios.

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Eduardo García

Eduardo García

DON DEL VUELO
Y ahora que desperté sin calendario
a las puertas de un cielo terrenal
qué vas a hacer conmigo si no atiendo a razones,
si me entregué sin más a la algarada
de esta felicidad sin qué ni fundamento,
si el saludo se me vuelve pájaro en la mano
y los ciento volando
hacen cola para posarse en mi ventana,
si me declaro en fuga
tras la eléctrica chispa que aguarda en el instante,
si hablo como quien canta
en las crines del pulso secreto de las olas,
amenazo arrastrarte en un alud de espuma
y mis dedos te cercan, antorchas navegantes,
y se te caen las hojas amarillas,
y al contacto tu piel prende en mi abrazo,
qué vas a hacer conmigo sino entregarte entera,
desarraigarte toda
hasta que a las raíces les brote el don del vuelo,
levar anclas, surcar la ingravidez
preñada de centellas, con las manos
tendidas al encuentro, ven conmigo,
con rumor de campanas sobrevolemos los jardines,
ha llegado la hora, vamos, ven
a conocer la risa de los ángeles.

domingo, 4 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Pere Gimferrer

Pere Gimferrer

Oda a Venecia ante el mar de los teatros

                   Las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.
                                                                                                         García Lorca

Tiene el mar su mecánica como el amor sus símbolos.
Con qué trajín se alza una cortina roja
o en esta embocadura de escenario vacío
suena un rumor de estatuas, hojas de lirio, alfanjes,
palomas que descienden y suavemente pósanse.
Componer con chalinas un ajedrez verdoso.
El moho en mi mejilla recuerda el tiempo ido
y una gota de plomo hierve en mi corazón.
Llevé la mano al pecho, y el reloj corrobora
la razón de las nubes y su velamen yerto.
Asciende una marea, rosas equilibristas
sobre el arco voltaico de la noche en Venecia
aquel año de mi adolescencia perdida,
mármol en la Dogana como observaba Pound
y la masa de un féretro en los densos canales.
Id más allá, muy lejos aún, hondo en la noche,
sobre el tapiz del Dux, sombras entretejidas,
príncipes o nereidas que el tiempo destruyó.
Qué pureza un desnudo o adolescente muerto
en las inmensas salas del recuerdo en penumbra
¿Estuve aquí? ¿Habré de creer que éste he sido
y éste fue el sufrimiento que punzaba mi piel?
Qué frágil era entonces, y por qué. ¿Es más verdad,
copos que os diferís en el parque nevado,
el que hoy así acoge vuestro amor en el rostro
o aquel que allá en Venecia de belleza murió?
Las piedras vivas hablan de un recuerdo presente.
Como la vena insiste sus conductos de sangre,
va, viene y se remonta nuevamente al planeta
y así la vida expande en batán silencioso,
el pasado se afirma en mí a esta hora incierta.
Tanto he escrito, y entonces tanto escribí. No sé
si valía la pena o la vale. Tú, por quien
es más cierta mi vida, y vosotros que oís
en mi verso otra esfera, sabréis su signo o arte.
Dilo, pues, o decidlo, y dulcemente acaso
mintáis a mi tristeza. Noche, noche en Venecia
va para cinco años, ¿cómo tan lejos? Soy
el que fui entonces, sé tensarme y ser herido
por la pura belleza como entonces, violín
que parte en dos aires de una noche de estío
cuando el mundo no puede soportar su ansiedad
de ser bello. Lloraba yo acodado al balcón
como en un mal poema romántico, y el aire
promovía disturbios de humo azul y alcanfor.
Bogaba en las alcobas, bajo el granito húmedo,
un arcángel o sauce o cisne o corcel de llama
que las potencias últimas enviaban a mi sueño.
Lloré, lloré, lloré.
¿Y cómo pudo ser tan hermoso y tan triste?
Agua y frío rubí, transparencia diabólica
grababan en mi carne un tatuaje de luz.
Helada noche, ardiente noche, noche mía
como si hoy la viviera! Es doloroso y dulce
haber dejado atrás a la Venecia en que todos
para nuestro castigo fuimos adolescentes
y perseguirnos hoy por las salas vacías
en ronda de jinetes que disuelve un espejo
negando, con su doble, la realidad de este poema.


BROWN EYES
Me decías que el viento no tenía tus ojos.
En los altos del aire, la luz estremecida
arde con dos diamantes que me incendian la vida:
en tu mirada el sol ha encendido sus rojos.

De mi vida me quedan inflamados despojos
y porque tú me miras ha vuelto a ser mi vida:
por tus ojos no vivo la noche derruida
y no veo la muerte si me miro en tus ojos.

Así el tigre acosado, así la noche en llamas
se salvan si los miras y hacia tu luz los llamas,
como yo me he salvado del collar de la muerte:

en tus ojos me salvas y en tus ojos me amas,
voy entero al imán de tus ojos al verte;
dame, para vivir, esta luz que proclamas.

sábado, 3 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Antonio Colinas

Antonio Colinas

Escalinata del palacio
Hace ya mucho tiempo que habito este palacio.
Duermo en la escalinata, al pie de los cipreses.
Dicen que baña el sol de oro las columnas,
las corazas color de tortuga, las flores.
Soy dueño de un violín y de algunos harapos.
Cuento historias de muerte y todos me abandonan.
Iglesias y palacios, los bosques, los poblados,
son míos, los vacía mi música que inflama.
Salí del mar. Un hombre me ahogó cuando era niño.
Mis ojos los comió un bello pez azul
y en mis cuencas vacías habitan escorpiones.
Un día quise ahorcarme de un espeso manzano.
Otro día ma até una víbora al cuello.
Pero siempre termino dormido entre las flores,
beodo entre las flores, ahogado por la música
que desgrana el violín que tengo entre mis brazos.
Soy como un ave extraña que aletea entre rosas.
Mi amigo es el rocío. Me gusta echar al lago
diamantes, topacios, las cosas de los hombres.
A veces, mientras lloro, algún niño se acerca
y me besa en las llagas, me roba el corazón.

(De Truenos y flautas en un templo)

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Marcos Ana (España): "Mi corazón es patio"

En el Festival Internacional de Poesía de Medellín, Marcos Ana recita su poema Mi corazón es patio:


Gracias a Virginia Molina.

viernes, 2 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Amalia Bautista

Amalia Bautista

Vamos a hacer limpieza general
Vamos a hacer limpieza general
y vamos a tirar todas las cosas
que no nos sirven para nada, esas
cosas que ya no utilizamos, esas
otras que no hacen más que coger polvo,
las que evitamos encontrarnos porque
nos traen los recuerdos más amargos,
las que nos hacen daño, ocupan sitio
o no quisimos nunca tener cerca.
Vamos a hacer limpieza general
o, mejor todavía, una mudanza
que nos permita abandonar las cosas
sin tocarlas siquiera, sin mancharnos,
dejándolas donde han estado siempre;
vamos a irnos nosotros, vida mía,
para empezar a acumular de nuevo.
O vamos a prenderle fuego a todo
y a quedarnos en paz, con esa imagen
de las brasas del mundo ante los ojos
y con el corazón deshabitado.

(De Cuéntamelo otra vez)

jueves, 1 de abril de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Marta Sanz

Marta Sanz

¿Te bañas conmigo en este mar
ahora que es de noche
y el agua está furiosa
y es muy probable
que tengamos que abrazarnos
para sobrevivir a la galerna?

Me lo pregunta
un hombre borracho
que lleva sobre el pelo
una cresta de gallina.

miércoles, 31 de marzo de 2010

POESÍA COSMOPOÉTICA 2010. Arnaldo Calveyra (Argentina)

Arnaldo Calveyra

Paisajes para la caída de Ícaro
Un lomo de humo
de pampa;
una lezna rota;
un rincón de aguas
podridas.
Un zaguán que mira al charco;
ese charco;
Shakespeare
que no se distrajo nunca;
una boca abierta
en homenaje al llanto.
Un muro podrido
de palabras;
un baldío y cadáveres;
púas en el vilo
del hilo
de cometa.
En el pueblo
nos quedamos
hasta tarde
aguzando el oído.

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Mª Auxiliadora Álvarez (Venezuela)

Mª Auxiliadora Álvarez

Cuerpo (4)
usted nunca ha parido

no conoce
el filo de los machetes
no ha sentido
las culebras de río
nunca ha bailado
en un charco de sangre querida
doctor
no meta la mano tan adentro
que ahí tengo los machetes
que tengo una niña dormida

y usted nunca ha pasado
una noche en la culebra
usted no conoce el río

martes, 30 de marzo de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Edoardo Sanguineti (Italia), Ana Istarú (Costa Rica), Abbas Baydoun (Líbano)


Edoardo Sanguineti, en el Festival Internacional de Poesía de Medellín, en 1998:


Ana Istarú, en el Festival Internacional de Poesía de Medellín, en 1994:


Abbas Baydoun, en el Festival Internacional de Poesía de Medellín, 2001:


Gracias por en sus envíos a Virginia Molina.

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. Rada Panchovska (Bulgaria)

Rada Panchovska

Ha pasado un ángel
La llamaron desde la esquina y ella acudió.
El uno la acarició, le besó la oreja y la soltó.
El otro le dio una patada exacta en el vientre,
la aplastaron contra la tierra.

Ella los miraba a los ojos, intentó lanzarse
de un lado para otro, no quería entender
que la resistencia no tenía sentido.

La ahorcaron en la rama más cercana.
Retiré la mirada de la ventana. Abrí el libro,                                                
tomé un poco de café de mi tacita. Son niños.
¿Qué es para ellos la vida?  Gatas hay muchas. 
 
Ha pasado un ángel
Al alba nos despertamos con la cabeza pesada.                            
Algo le pasaba al aire, nos endurecía. Las manos    
y la garganta nos dolían, nos levantamos a duras penas.
Sentíamos ahogarnos, nos despedazaríamos.

Se había alcanzado la intolerancia universal.                              
En los ojos del espejo rebosaba a fondo el odio.             
El café se sobró. Tragábamos sin mirarnos.
En el portal nos cruzamos con una creciente hostilidad.               

En la parada la indignación desbordó los límites.                         
Los lugares de trabajo se asemejaron a trincheras.
Granizaron ofensas y acusaciones, llegó el diluvio.           

Al mediodía perdimos el control, estalló
la guerra. Cogiéndonos por el cuello, nos golpeamos.
Al anochecer nos aniquilamos. Exterminados.
 
A veces
A veces uno se siente tan amargado
que envidia su propio éxito.

Recuerdo días de exaltación. Coincidencias
felices, fuegos artificiales del azar.    

Llueve por fin algo verdadero.

Traducción: Francisco Uriz

lunes, 29 de marzo de 2010

POESÍA. COSMOPOÉTICA 2010. William Ospina (Colombia): "Canción de los dos mundos"

Intervención del poeta en el XIII Festival Internacional de Poesía de Medellín, en 2003, con su poema Canción de los dos mundos:


Aquí podemos leerlo:

En Europa es de día pero es de noche en África.
Al norte del mar está el tiempo, pero está al sur la eternidad.
Los blancos pueblos industriosos construyendo la gloria del hombre.
Las negras lanzas nervadas custodiando la roja luna.
Las blancas piedras con forma de ninfas danzando en la nieve.
Las melenas de oro, las pieles rayadas, las criaturas de cuellos larguísimos como si fueran sueños.
Al norte del mar el insomnio en la noche, al sur la siesta en la tarde.
Al norte está la razón estudiando la lluvia, descifrando los truenos.
Al sur están los danzantes engendrando la lluvia, al sur están los tambores
inventando los truenos.

Gracias a Virginia Molina por su envío.