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domingo, 29 de agosto de 2010

PRENSA (2). 29 agosto 2010

En suplementos de "El País":

1. Salvad a Shakineh. Artículo de Bernard Henri-Lévy. El autor pide a la sociedad española que se sume con urgencia a la batalla de la comunidad internacional para impedir la lapidación de esta mujer iraní, condenada por adúltera. Traducción: José Luis Sánchez-Silva.

2. Pobre Afganistán. Por Maruja Torres.

3. Turismo literario. Por Ray Loriga.

4. Mucho más Vieja. Relato de Mercedes Castro (Ferrol, 1972), quien tiene dos novelas publicadas, Y punto (2008), que tardó nueve años en escribir, y Mantis (2010), “una absorbente obra de intriga psicológica”, según sus palabras. Además ha publicado la Antología poética de Rosalía de Castro (2004), Trafalgar (2001) y el poemario La niña en rebajas (2001).

5. Wole Soyinka. Entrevista, por Vicente Verdú. Parece el rey de una tribu. Su imagen desprende autoridad y dignidad. También su biografía y su obra. El primer Nobel africano de Literatura defiende el poder de la tierra y ataca la banalización de los valores.

6. Monstruos de verdad. Reportaje de Luis M. Ariza. No solo tiranosaurus… Ballenas asesinas de 18 metros, ratas tan grandes como un toro y serpientes de una tonelada han habitado la Tierra. Estas ocho páginas podrían ser el guión para una película de terror. Repasamos a los depredadores más implacables de la mano de expertos como el ‘atrapadinosaurios’ Paul Sereno.

7. Me estallará la cara. Por Javier Marías.

miércoles, 13 de enero de 2010

POEMA DEL DÍA. "Viaje", de Wole Soyinka


Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura

Viaje
Aunque llegué al final del viaje,
jamás sentí que hubiera llegado.
Tomé la carretera
que sube despacio la cuesta de las preguntas, y que me lleva
incluso a descender a la tierra que conduce a casa. Yo sé
que mi carne está limpiamente mordisqueada, perdida
para el perturbado pez entre las vainas susurrantes-
Yo los dejé atrás en mi ruta

Y así también con el pan y el vino
necesito la repartición de derrota y carestía
Yo los dejé atrás en mi ruta
Jamás sentí que hubiera llegado
Aunque amor y bienvenida me atrapan en casa
Los usurpadores pasan mi copa en cada
banquete como en una última cena.